Diversos factores, entre los que destacan la vecindad geográfica, los estrechos lazos culturales, la interdependencia económica cada vez mayor -sobre todo a raíz de la firma del TLC- y las intensas relaciones e intercambios, han hecho inevitable la generación de flujos migratorios entre México y los Estados Unidos. Este hecho, según el Consejo Nacional de Población, "tiene una larga tradición histórica y es estructural en la relación bilateral". Dicho desplazamiento es "esencialmente un fenómeno laboral impulsado por la interacción de factores que operan a ambos lados de la frontera, donde los elementos asociados con la demanda de trabajadores mexicanos en aquel país son ta ortantes como los de oferta", señala el organismo y precisa: "El funcionamiento de complejas redes sociales y familiares contribuye a propiciar que segmentos importantes de la fuerza laboral mexicana respondan con cierta rapidez a informaciónes y oportunidades que se originan en Estados Unidos, conformando un mercado laboral de facto que trasciende las fronteras nacionales".
Pero el asunto no queda ahí, pues la fuerza de las cifras permite afirmar que este flujo migratorio, siguiendo las tendencias observables a escala mundial, es más amplio en el sentido sur-norte que a la inversa. Y es que las personas nacidas en México que viven en los Estados Unidos han incrementado sistemáticamente su numero desde os años 70 del siguió pasado y su efecto sobre la dinámica demográfica, de acuerdo con el Binacional, es cada vez más perceptible: De 260 mil a 290 mil personas entre 1960 y 70; de 1.20 a 1.55 millones entre 1970 y 80; de 2.10 a 2.60 millones entre 1980 y 1990; y alrededor de 3 millones durante la ultima década, lo que significa qu la actualidad la tasa de crecimiento natural de la población se ve reducida en alrededor de 0.3 por 100 anual debido a la emigración.
Estas cifras indican que el flujo neto se ha multiplicado, en términos absolutos, más de 10 veces en pasar de un promedio anual de 26 a 29 mil personas en los 60 a cerca de 300 mil por año en los 90.
Como resultado de esta dinámica, se estima que la población nacida en México que vive en los Estados Unidos alcanza hoy alrededor de 8.5 millones de personas, de las cuales cerca de 3 millones son indocumentadas. Este conjunto de trabajadores en el "otro lado" hace una aportación muy significativa a la debilitada economía mexicana, pues las remesas que envían ascienden a unos 10 mil millones de dólares anualmente.
Es tu d io
lo s u lt im a s 3 d é ca d as , a l
LA S MI GRA CI O NES DEL S I GLO XXI EN BUS CA DEL N ORTE_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
económicas, huyendo de la mise
demia o hambruna, como ya ocurría en el pasado.
En 1800, Europa tenia el 20 por 100 de los habitantes del mundo, y América solo el 3 por 1100. Durante el siglo XIX, millones de europeos emigraron al continente américano en busca de oportuni
moría de hambre a causa de una enfer- medad de la papa, se marcharon dos millones de personas. La consecuencia es que hoy los residentes en Europa suponen el 12 por 100 de la población, mientras que América acoge al 14 por 100.
Actualmente la corriente ha cambiado de rumbo, pero el sentido es el mismo: de las regiones pobres, donde la presión r ia , o de
u n a ca tá s t ro fe na t u ra l, e p i
d a d e s . S o lo de Ir la n da , q ue se
LA S MI GRA CI O NES DEL S I GLO XXI EN BUS CA DEL N ORTE_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
demográfica es mayor -al vive el 80 por 100 de la humanidad-, al mundo rico.
Los principales destinos son América del Norte, Europa, Japón, Australia y Nueva Zelanda, mientras que los mayores contingentes proceden de América Central y del Sur, África y algunas zonas de Asia.
Las dos fronteras más atravesadas son el Rió Bravo, entre México y Estado Unidos (cada año lo cruzan entre 300 000 y 400 000 mexicanos), y el Mediterráneo, barrera natural entre África y Europa. Los emigrantes asiáticos, originarios sobre todo de China, India Y Pakistán, eligen otras zonas del continente, como Japón.
Singapur y Hong-Kong, así como Australia, América del Norte y Reino Unido, los latinoaméricanos se dirigen preferentemente a América del Norte v Europa, y en menor medida a Japón y Australia África se convertirá en la principal fuerza, migratoria durante el siglo XXI al disponer de una gran población los ven que saldrá del continente hacia las naciones industrializadas con la población envejece a pasos agigantados, de hecho ya hay seis millones de africanos en Europa y su principal destino.
Hay países que hasta hace poco atraían emigrantes y que hoy ven como su población parte en aleadas huyendo de la pobreza es el caso de Argentina que desde el año 2000 ha perdido 200 000 habitantes, la mayoría emigrados a los estados unidos de España, Italia y Canadá, por ese orden en cambio otros países como España e Italia que en los años 60 surtierón con millones de trabajadores las fabricas de de Francia,
Alemania , Bélgica u suiza ,se ha convertido en receptores de efectivo humanos ,sobre todos Sudamérica y africanos.
El problema es el que mientras que América acogía con los brazos abiertos a los emigrantes durante el siglo XIX los países ricos actuales han endurecido las medidas de control y las leyes de antiinmigración los críticos de esta política afirman que los estados industrializados quieran o no, necesitan a los jóvenes emigrantes por razones económicas y demográficas ellos mantienen viable el sistema de seguridad social y frenan el envejecimiento de la población para el economista Juan simón ,los emigrantes es económicamente deseable porque más gente significa mayor creatividad y crecimiento.
En general, la mayoría de los análisis creo que más de lo que se vea como u fenómeno positivo o negativo la emigración es algo evidente una corriente humana imparable que los países ricos que los países solo podrán frenar con tanques…, ni si quiera ya hace unos años el expresidente argelino Bumedina adveria a los países industrializados que debían prestar más ayuda a los extranjeros y emigrantes sino querían que el fenómeno estallara en las manos no abra bombas atómicas suficiente para para la manera la marea del millones de seres humanos que algún día dejaran el paupérrimo sur del mundo para irrumpir en el confrontable y relativamente accesible rico norte en busca de la sobre vivencia