En esta parte de la memoria se describen las 10 paradas de campo que integran la excursión. El primer día se hacen tres paradas entre Huelva y el paraje del Pulo de Lobo en el Alentejo portugués. La primera de las paradas se hace en la variante a San Bartolomé de la Torre, la segunda, es un corte en los alrededores de Pomarão (justo en la frontera entre España y Portugal) y finalmente el recorrido de campo termina en el cauce del Guadiana coincidiendo con las cascadas del Pulo do Lobo, al norte de Mértola. Desde este punto, al acabar la jornada de campo, regresaremos a España para pernoctar en Ayamonte. El conjunto de las tres paradas del primer día sería una transversal a la cuenca del Guadalquivir, empezando las observaciones en el borde de la cuenca y dedicando la mayor parte del día al estudio de la estructuración geológica del basamento pre-alpino. Prestaremos especial atención a la reactivación de discontinuidades mecánicas (fallas) durante el Mioceno y el Cuaternario.
Localización de las paradas correspondientes al primer día de la excursión (15 de septiembre de 2016).
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Primer día - 15 de septiembre de 2016.. ..
Parada 1.
El contacto zócalo pre-alpino/cobertera en el borde septentrional de la Cuenca del Guadalquivir (cuenca de antepaís de las Cordilleras Béticas).
Localización: En la carretera A-495, circunvalación de San Bartolomé de la Torre (Huelva), entre los puntos kilométricos 14 y 15. Las coordenadas geográficas son: lat.= 37.4353° N y long.= -7.1143°E.
Altitud: 149 m.
Advertencia: Las observaciones se hacen en la propia carretera y dada la intensidad de tráfico pesado se recomienda extremar la precaución. El tiempo de la parada será de unos 15-20 minutos.
Objetivos:
a) Observar en el paisaje de la comarca del Andévalo la ruptura de pendiente en la topografía regional.
b) Observar la discordancia angular entre los sedimentos neógenos de la Cuenca del Guadalquivir y el Zócalo pre-alpino (zócalo varisco) representado por sedimentos del Carbonífero (Viseense Superior) en el Dominio Central de la Zona Sudportuguesa. Es importante destacar las evidencias de la regresión mio-pliocena en el borde de la Cuenca del Guadalquivir.
Descripción:
El lugar elegido para hacer la primera parada del recorrido es un emplazamiento que permite una panorámica de la comarca del Andévalo. En el paisaje, al norte de nuestra situación, se observa un escarpe morfológico que coincide con una lineación montañosa NO-SE (Fig. 4.1.1). Tal lineación, paralela a una directriz estructural varisca, se puede seguir a lo largo de la banda San Bartolomé de la Torre -Villanueva de los Castillejos - El Granado - Pomarão. Este último pueblo es nuestro destino para la segunda parada. Dicha lineación montañosa termina hacia el Oeste en una zona de meandros del río Guadiana en la transversal de Pomarão (ver parada 2).
Fig.4.1.1 Vista panorámica del frente montañoso alpino en la comarca del Andévalo. Se trata de un escarpe ligado a la reactivación durante el Mioceno inferior de cabalgamientos variscos enraizados hacia el norte.
Las mayores altitudes de este frente montañoso coinciden con cotas próximas a los 330 m. El escarpe morfológico representa un desnivel topográfico de 150 m y 125 m en las transversales de Villanueva de los Castillejos y el Granado, respectivamente (ver Fig. 2.2). Dicho escarpe ha sido relacionado con la reactivación neógena de fracturas variscas en el basamento. En concreto, cabalgamientos variscos con una dirección ONO-ESE y buzamiento al norte podrían haberse reactivado haciendo que se levante el bloque de techo (que en su parte frontal está formado por las rocas volcánicas las cuales coinciden con las mayores altitudes de la zona). En el bloque de muro del cabalgamiento, coincidiendo con los
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afloramientos flyschoides del Carbonífero, se observa una superficie subhorizontal ligeramente inclinada hacia el Sur que corresponde con la superficie de arrasamiento erosivo antigua sobre la que se encaja la red de drenaje actual. Las fallas alpinas en la Zona Sudportuguesa (coincidiendo con la terminación occidental de Sierra Morena) han sido datadas recientemente como Mioceno inferior (Vázquez-Vílchez et al. 2015).
A una altura comprendida entre 145 y 150 m. s.n.m. se hacen las observaciones en el talud occidental de la carretera. En él se identifica en la parte alta del mismo distintas litologías que representan la sedimentación durante el Messiniense y el Plioceno en el borde septentrional de la Cuenca del Guadalquivir (Fig. 2.20). De muro a techo se reconocen: limos arenosos (sedimentos con un tono blanquecino), arenas de grano medio (formando niveles de tonos amarillentos) y coronando la serie se observan niveles de conglomerados y arenas gruesas (con colores rojizos). En los limos arenosos es frecuente encontrar fósiles y numerosas pistas orgánicas ferruginizadas. Los niveles de limos y arenas en la parte basal del registro estratigráfico se corresponden con el Messiniense y los niveles superiores de arenas con intercalaciones de conglomerados son atribuidos al Plioceno Superior. Obsérvese que la geometría del relleno sedimentario muestra una discordancia (≈5°) entre Messiniense y el Plioceno Superior.
Fig. 4.1.2 Discordancia angular entre el zócalo pre-alpino (Zona Sudportuguesa, rocas foliadas con colores oscuros de la mitad inferior del talud) y la cobertera sedimentaria del Mio-Plioceno de la Cuenca del Guadalquivir. Obsérvese que los sedimentos más modernos (Plioceno Superior, conglomerados de colores rojizos en la parte más alta del talud) están discordantes sobre los sedimentos inferiores del Messiniense (niveles estratificados de tonos claros, amarillentos y ocres, situados en la parte media del talud).
Debajo de los sedimentos neógenos se observa el zócalo pre-alpino con niveles de grauvacas y pizarras pertenecientes a la unidad de sedimentos sin-orogénicos (flysch carbonífero de la Zona Sudportuguesa).
En general, la estratificación en el zócalo buza alrededor de 60° hacia el noreste. Obsérvese que hay SE
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pliegues angulares rectos, con un ángulo interflanco de 50°. Por otra parte, en el basamento se aprecia una foliación tectónica que buza más que la propia estratificación. Las relaciones estructurales entre ambas superficies (S0 - S1) indican que nos encontramos en un flanco normal de un sinforme cuyo núcleo está hacia el norte. Estas relaciones estructurales son las características en los sedimentos flychoides en esta transversal hasta Villanueva de los Castillejos.
Observaciones en la superficie de discordancia nos permitirán establecer rupturas discretas de la continuidad original de la propia discordancia (N075°E). Dichas rupturas se relacionan con fallas de alto ángulo con pequeño desplazamiento. Se trata de fallas que hunden el bloque de techo de las mismas.
Las orientaciones de dichas fallas son: N055°E con buzamientos al SE, otra familia es N120°E con buzamiento al SO y la tercera familia de fallas es E-O con buzamientos al Sur. Estas fallas afectan solamente a los sedimentos del Messiniense y en ellos se observa una red de fracturas intensamente ferruginizadas que interpretamos como diaclasas en relación con la circulación preferente de agua en estos niveles.
Desde el punto de vista regional, nos encontramos situados en un alto estructural en el borde de la cuenca del Guadalquivir. Posiciones equivalentes a ésta al Este del meridiano Odiel-Huelva representan para el Messiniense zonas más profundas de la cuenca. El registro sedimentario muestra de muro a techo una imagen en campo del ciclo regresivo general finimioceno que se prolonga durante el Plio- Cuaternario. El levantamiento generalizado del borde de la cuenca de antepaís se relaciona como una respuesta anelástica del basamento pre-alpino en relación con la cuña orogénica que se ha estructurado en el Arco de Gibraltar (véase el apartado 2.2.3). Asociado a ese levantamiento generalizado se produce simultáneamente estiramiento en direcciones ortogonales (Fig. 2.4).