III. ANTECEDENTES BIBLIOGRÁFICOS
5.4 Hábitos alimentarios
Sin embargo, un 37% de la muestra consume más carne en general que pescado a la semana, aunque es un dato mejorable, por lo menos nos encontramos que el 34% consumía por igual carne y pescado semanalmente.
De las preferencias alimentarias, se encuestó tambíen sobre el tipo de lácteo que tomaban, si los preferían desnatados o no, ya que hoy en día con ese tipo de alimentos conseguimos el mismo aporte de calcio y vitamina A y D, para así fortalecer los huesos, pero nos ahorramos la grasa para así mantener controladas la ingesta de calorias. De todas maneras, en cuanto al tema de la grasa saturada de los lácteos, actualmente está habiendo controversia, ya que hay artículos recientes que han observado que el riesgo de obesidad se debe asociar de manera inversa con el consumo de productos láctos enteros 163. Aún así se requiere de más investigaciones sobre las propiedades de la grasa láctea, y el impacto que el tipo de alimentación de los animales puede tener sobre esa grasa láctea.
Tabla 16. Preferencias entre pescados, carne y derivados lácteos
Variables Porcentaje Válido %
¿Prefiere el pescado azul o el blanco?
Pescado azul 45
Pescado blanco 50
¿Cuántas veces a la semana consume pescado
azul?
Más de 4 veces 0
3-4 veces 2
1-2 veces 62
Menos de 1 vez 26
Nunca 10
¿Cuántas veces a la Más de 4 veces 0
Menos de 1 vez 30
Nunca 52
¿Consume más pescado que carne a lo largo de la
semana?
Si 29
Igual 34
No 37
¿Los derivados lácteos que consume son desnatados?
Nunca 17
A veces 5
Siempre 50
Son
semidesnatados 28
Acerca de la ingesta de verduras de hoja verde (ejemplo: espinacas, …) h , y p lo que consiguen así ayudar al buen funcionamiento del metabolismo del hueso.
Se ha observado una mayor incidencia de fracturas en ancianos que no consumían suficiente vitamina K pero que, curiosamente, no tenían una menor densidad mineral ósea 175 (tabla 17).
La función principal de la vitamina K, es la carboxilación de la osteocalcina, una de las principales proteínas del hueso, producida por los osteoblastos durante la formación ósea para incorporarse en la matriz del hueso. El déficit de vitamina K produce reducción en la síntesis y en la carboxilación de la osteocalcina.
Se preguntó acerca del consumo del tomate y del pimiento rojo por su alto contenido en licopeno. Según Waliszewski y col 185 sobretodo en el tomate es donde se encuentra el licopeno de manera más abundante, hasta un 80-90%
aproximadamente de sus pigmentos presentes. Es el más potente de los antioxidantes, 2 veces superior al beta caroteno y 10 veces superior al alfa
tocoferol. El licopeno es el caroteno sobre el que encontramos la asociación más evidente entre su consumo y la menor pérdida de densidad mineral ósea. En cambio con otros carotenoides como la luteina no se ha visto que esté implicado en el mantenimineto de la salud ósea 171. El 68% consumía tomate más de 4 veces a la semana y con el pimiento rojo el resultado fue peor, un 50% lo consumía de 1 a 2 veces por semana (tabla 17).
El licopeno (como antioxidante) se ha visto que inhibe la resorción ósea inhibiendo la formación de osteoclastos, pero por otro lado tambíen estimula la formación ósea. En diferentes estudios se está viendo como el agotamiento de antioxidantes en el cuerpo se asocia con la osteoporosis, afectando a la masa ósea, aumentando los radicales libres y por tanto activando el factor del estrés oxidativo. Ese aumento de estrés oxidativo está involucrado en una mayor resorción ósea 169,185. Yang y col 169 justificaron como el agotamiento de antioxidantes impacta negativamente en la masa ósea debido al aumento de radicales libres y activando como hemos visto el factor del estrés oxidativo, en el estudio se observó como la cantidad de licopeno sérico era inferior en las mujeres posmenopáusicas osteoporóticas con respecto al grupo control.
Rao y col 170 demostraron como una mayor ingesta de licopeno se ha podido asociar con una disminución del estres oxidativo, gracias a sus propiedades antioxidantes, y por tanto una disminución del recambio óseo en mujeres postmenopáusicas, lo cual puede ser beneficioso para reducir el riesgo de sufrir osteoporosis.
Jiuhong y col 227 mediante un estudio de un meta-análisis de estudios observacionales, donde el 80% de los participantes resultaron ser mujeres posmenopáusicas, observaron también dicha asociación entre la capacidad de los antioxidantes presentes en frutas y verduras, de disminuir las especies reactivas, y con ello disminuir el estrés oxidativo, reduciendo los niveles de marcadores de recambio óseo y así disminuir el riesgo de osteoporosis.
Nos encontramos por tanto con unos estudios que demuestran lo importante que es mantener la ingesta adecuada de este tipo de verduras, como el tomate y el pimiento rojo, donde la concentración de licopeno es más alta. Para así prevenir y disminuir el riesgo de aumentar la resorción ósea.
Tabla 17. Preferencias en cuanto al consumo de hortalizas y verduras
Variables Porcentaje Válido %
¿Cuántas veces a la semana consume verduras
de hoja verde?
Nunca 7
Ocasionalmente 3
1-2 veces al día 24
2-4 veces al día 24
Más 4 veces al día 40
¿Cuántas veces a la semana consume tomate?
Nunca 5
Menos 1 vez a la
semana 7
1-2 veces a la semana 9
3-4 veces a la semana 11 Más de 4 veces a la
semana 68
¿Cuántas veces a la semana consume pimiento
rojo?
Nunca 8
Menos 1 vez a la
semana 18
1-2 veces a la semana 50 3-4 veces a la semana 17
Más de 4 veces a la
semana 7
Se preguntó a la población encuestada acerca de los hábitos más controvertidos, como son la ingesta de café, cerveza y bebidas alcohólicas (tabla 18).
Para que la ingesta de café sea considerado factor de riesgo de osteoporosis, se deben ingerir de 4 a más tazas de café al día 55, pero nadie de la muestra estaba dentro de ese perfíl, al reves el consumo mayoritario fue con un 52% que lo consumían de 1 a 2 veces al día, pero no más. Se trato de relacionar el consumo de café en función de la edad, pero no se observan diferencias significativas.
El otro gran factor de riesgo de aumentar la pérdida de masa ósea e incluso provocar un mayor actividad de los osteoclastos, son las bebidas alcohólicas incluida la cerveza con alcohol. Los resultados obtenidos en este item fueron muy buenos, ya que el 92% nunca consume bebidas alcohólicas y el 56% nunca consume cerveza (quedando el restante porcentaje de la cerveza altamente repartido entre 1 a 2 veces a la semana o menos de 1 vez a la semana).
Tabla 18. Preferencias de café, cerveza y bebidas alcohólicas
Variables Porcentaje Válido %
¿Consume normalmente café?
Nunca 30
Ocasionalmente 17
1-2 veces al día 52
2-4 veces al día 1
Más 4 veces al día 0
¿Consume normalmente cerveza?
Nunca 56
Menos 1 vez a la
semana 16