HISTORIA MILITAR
VIII. LA BATALLA (Forma clásica)
HISTORIA MILITAR
chas tropas resulta facilitada o dificultada según la amplitud del es- pacio entre el límite fronterizo y la zona de_ concentración, así como por las características del terreno, particularmente la existencia o ca- rencia de obstáculos naturales.
.4100.1.
A fin de suplir a estos últimos o bien para acrecentar su valor, se hace un intenso 222122...51e las intercepiaciones. Con el mismo pro- pósito, los principales países europeos recurrieron a la fortificación, aun
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de carácter permanente.
.1111~111.11111.11~111114.
La mayor ra idez cíe la propia concentración favorece la solución
MIIIIMMIllii111111111~101"
del problema de la seguridad terrestre.
El empleo de medios modernos por parte del enemigo puede res- tar valor al espacio o a los obstáculos como factores de seguridad
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terrestre.
Protección antiaérea.
La gran gran vulnerabilidasi de !os transportes, de los alojamientos de tropas e instalaciones logísticas requiere una protección antiaérea es- pedal durante la concentración.
En la protección directa intervienen efectivos de la fuerza aérea táctica (caza interceptadora) y artillería antiaérea: unidades de esta última son adelantadas oportunamente a la zona de concentrción y a la zona de desembarque, en caso de estar ambas separadas.
A lo dicho se agregan las operaciones aéreas propias destinadas a restar posibilidades a la fuerza aérea enemiga así como las me- didas de proteccion de carácter pasivo (dispersión, enmascaramiento, alojamientos simulados, empleo de la noche para los movimientos, etc.).
Generalidades.
VIII. — LA BATALLA
ASPECTOS TEORICOS
La batalla constituye el acto más trascendental de l a estrategia, La preparación de las fuerzas en tiempo de paz y su conducción en la guerra, tienen como objetivo final y principal obtener en la batallaUga.
resultados más favorables.
Ella implica, por lo tanto, la prueba terminante definitiva e lable, en la cual queda sancionado e/ grado dé acierto con que opor- iunamente hayan sido previstas las particularidades del conflicto bélico, así como el valor de los trabajos y esfuerzos realizados para organizar, dotar, educar, instruir y conducir las fuerzas militares.
El resultado de la batalla se gesta, por lo tanto, a lo largo d9 un dilatado proceso de sucesivas etapas múltiples aspectos.
Resultado de la batalla.
Dice el general Carnot: "Cien mil hombres dejan diez mil en el terreno y se declaran vencidos, se baten .en retirada frente a los ven, cedores que han perdido igual número, si no más. Por otra parte ni unos ni otros-sáben, cuando se retiran, lo que ellos han perdido ni lo que ha perdido el enemigo". .9.2.21ppes, agrega Foch, frente a ut) muy, ”...~*
hecho material de pérdidas ni ante una cornparáción de Oral que ellos ceden, retroceden, renuncian a la lucha y abandonan al enemigo el te- rreno disputado, cuya conquista marca el comienzo de la victoria.
Prosigue Carnot: "Ochocientos mil hombres vencidos se retiran fren- te a ochocientos mil hombres vencedores, únicamente porque ellos no ,r,„,e_a_c.ombatir más; ellos no quieren combatir más porque ya no creeil:
en la_yiewip, puesto que están desmoralizados, al término de su re- ..00~
iflenciainoral". Ello ha hecho decir a José de—Maistre, como lo repetía a menudo Foch a sus alumnos en la Escuela de Guerra de París: "Una batalla perdida es una batalla que se cree haber perdido, puesto que una
"Luego, es moral- mente que ella se pierde y es también moralmente que ella se gana, pudiéndose prolongar el aforismo agregando: una batalla ganada es Lna batalla en la cual no quiere declararse vencido".
"La desmoralización, concluye el general Carnot, es finalmente la causa y la explicación verdadera del éxito... 1.9....eivictoridemmiscisiva, v;ctoria verdadera, es la victoria moral".
HISTORIA MILITAR
Con el p2:921 sito de desmoralizar a las fuerzas belgas, los alema- nes difundieron entre ellas, poco antes de Dunquerke (II Guerra Mun- dial), volantes invitándolos a rendirse, con un mapa que ilustraba de impresionante manera su desesperante situación. "En cualquier caso, decía el texto, la guerra ha terminado para vosotros. Vuestros jefes se disponen a huir en avión: Rendid las armas".
Lo dicho hasta aquí no debe inducirnos a subestimar los efectos matszágiii Por el contrario, la experiencia histórica áemues-tra—a-be cuan- to _mayor es la desucción que se causa o se amenaza causar al ene-tr migo, tanto mayor es el efecto moral. Indiscutiblemente la batalla debe tender a la destrucción material del enemigo; si para evitarla éste se rinde, tanto mejor.
El aniquilamientea_,puede obrarse en lo material y/o en lo moral.
Entiéndese que el aniquilamiento del enemigo se ha producido, cuando se le han infligido tantos daños y pérdidas que, material y/o moralmente, _ debe considerarse "destruido", es decir, "deshecho" como instrumento de lucha apto para operar, por lo menos durante algún tiempo, sin que ello signifique necesariamente que se lo haya reducido c-770 nada. En Cannas, ejemplo clásico de batalla de aniquilamiento, se retiraron unos 24.000 romanos de los 69.000 que enfrentaron a Aníbal. En Rossbach, 25.600 prusianos causaron sólo unas 10.000 bajas a un ejército fran- cés de 64.000 hombres, y éste desapareció del teatro de operaciones.
La batalla y la decisión de la guerra.
Las doctrinas anteriores a la I G Mundial establecían que la batalla decisiva, objeto exclusivo de las operaciones, era el único me-
Juguems~
dio de import9£19..kropia voluntad a la nación enemiga destruyendo previamente sus ejércitos. El primer deber del conductor militar era, en consecuencia, buscar batalla.
Sin embargo, en esa misma guerra Alemania se vio precisada a pedir la paz ante el derrumbe de su frente interior provocado por la re- volución roja. Resultó así que los ejércitos germanos desaparecieron del teatro de operaciones por una acción indirecta de carácter político- ..
social de tipo subversivo. Esta experiencia aparece aprovechada y per- - feccionada en conflictos posteriores. Se procuró quebrar 19...xeluntad
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ASPECTOS TEORICOS
de lucha de la nación contruip, antes que por la destrucción de sus ejércitos en la batalla, por la acción directa contra el frente interno, no sólo utilizando los recursos de la guerra 1p1k,o~-n-o--También mediante bombardeos aéreos en masa e incluso con el empleo de la bomba atómica.„Por este último medio se obtuvo la rendición incondi- cional de Japón.
De ello podría inferirse que la batalla ha perdido importancia en el desenlace de la guerra. Sin embargo, los medios empleados por los alemanes en las campañas de Polonia y de Francia (II Guerra Mundial) que hicieron posible un desarrollo fulminante de las mismas asignan a la batalla modenna el carócter. defcjilltugglwie e jaariallat...4.9.
la decisión de la contiend con rasgos aun mát acentuados que en el pasa o.
Mientras el conductor que se siente suficientemente fuerte busca la batalla decisiva el que se encuentra en situación de infeliori clilligricalimalairl
olumm~-
era, dentro y fuera deLwzgazilitzl.para desgastar a enemigo al tiempo que acrecienta los propios medios.
El principio doctrinario antes aludido, de que el conductor tenía como principal objetivo buscar la batalla Aziáiya, debe ser modificado 4en su enunclusioj, según se desprende de la historia, expresandóraebél".
buscarla cuando haya puesto de su parte tantas probabilidades de al,1•10Pin ex!.
mmmummismo.
to que•pueda decirse que aquélla está ganada de antemano; de lo
"fóntr.71rio ~.7 I17-517717,7orricriutilización ..m...m de cunt.9.425,112...
sea posible para preparar en la forma m á s segura la consecución del fin. De ningún modo implica propugnar una conducción temerosa que sería contraria a la esencia de la guerra, donde la audacia, la voluntad, la energía, el espíritu de empresa y sacrificio, así como otros factores imponderables, han permitido alcanzar grandes éxitos allí donde los números representativos en los medios en oposición parecían descartarlos.
Para lózár la decisj4ne de la guerra solía bastar en _el na_s_ad.9...., una o dos batallas. No ocurre así actualmente, como resultante de los eiércitos de millones de hombres que ponen en acción las grandes po- tencias, y de los enormes espacios en que ellos se mueven. En la II Guerra Mundial se libraron numerosas batallas de aniquilamiento, las cuales no tuvieron en el amplio cuadro del conjunto otro efecto que
fuerzas enemigas, para que las propias puedan dirigirse contra otro objetivo, como podría ser:
--Otras fuerzas enemigas.
—Fuentes de poder básicas para el potencial bélico, a fin de privar de ellas al adversario y utilizarlas en provecho pro- pio. Tal el caso de las operaciones alemanas encaminadas a apoderarse de los yacimientos petrolíferos del Cáucaso, en la Es laajáfirque permite aniquilar al enemigaoinnjbataila de anlyág- miento). El objeto perseguido 529...?)....clzialla....m.1210 es eliminar las
-411
4
IIISTORIA MILITAR
aej2225_...,ir al enemigo. Al respecto, puede citarse en la campaña de Rusia, las batallas de aniquilamiento de Bialystok-Ming Uman, Kiev y Briansk, en las cuales los prisioneros hechos por los alemanes se con-
fiaron por por cientos de miles y por millares los camiones y los tanques cap - s.
turados.
Clases de batalla.
Según la clase purzderante de lucha que se emplea, la batalla puede ser defensiva u ofensiva.
Es obvio recordar que en la guerra el conductor no oelgukbigz., mente por la batalla ofensiva o la defensiva No elige una u otra se- gún las ventajas y desventajas teóricas de las mismas, sino que se deci- de porjs_st .ye mejor responda a la situación y al logro de sus objetivos circunstanciales, siempre con vistas al objetivo final.
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Por otra parte, desde el punto de vista teórico, algunas misiones pueden ser cumplidas tanto por la ofensiva como por la defensiva. Son
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las circunstancias las qu hacen prevalecer las ventajas de una sobre otra. Así, la misión de asegurar una parte del territorio nacional, que es una misión defensiva, puede ser cumplida procediendo ofensivamen- te, como lo hizo el VIII Ej. alemán en Prusia Oriental a principios de la I Guerra Mundial.
Del mismo modo, se puede retardar y desgastar al enemigo em- pleando la ofensiva o la defensiva.
La batalla ofensiva.
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ASPECTOS TEORICOS
II Guerra Mundial.
—Zonas cuya conquista lleve a la nación enemiga la convicción de que la guerra está perdida para ella, o que contribuya a quebrantar su voluntad de proseguir la lucha.
Otras finalidades que pueden lograrse mediante ia batalla ofen- siva son: retardar, desgastar, aferrar o rechazar al enemigo, de donde resultan, conforme con la finalidad perseguida, otros tantos tipos de batalla: de retardo, de desgaste, de aferramiento y de rechazo.
• Mili..
•
Según la dirección en que son empeñadas las fuerzas, se distin- guen:
--Batc
~lási 1 f jgata..(paraleia o lineal). Se produce cuando el ata- que está dirigido exclusivamente contra el frente enemigo,.
Su finalidad puede ser aferrar o rechazar. Es de ejecución di- ,
fícil y costosa.
Requiere una marcada superioridad de medios. No permite alcanzar sino resultados relativamente exiguas, salvo que con- duzca a la ruptura y a la consiguiente explotación de ésta.
Se la conceptúa como la negación del arte militar. Normal- mente, sola no existe; es casi siempre parte de otra en el
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marco superior (de ala, de ruptura, etc.).
—Bataila de
11:214~1,11.
Se produce cuando el adversa- rio que toma la ofensiva ejecuta con la masa de las fuerzas un rodeo que lo conduce a espaldas del enemigo, obligando a éste a dar frente cuelagua...rdia y la lucha se ernpeí-ia ceptando ambos contendientos „jd.cauujcaciones Xrac"o7177-17 Es un tipo do batalla decisiva. Ejemplo:talla de Zorndarf (1757).?
• up.
medios empleados por el atacante. Ejemplo: en la batalla de Lawitiza, Federico el Grande, con 35.000 hombres, infligió una derrota decisiva al ejército del príncipe Carlos, fuerte de 75.000 hombres, atacando con el ejército uno de sus flan-
•
—Batalla contra . Cuando el aiaque está dirigido con- una de las artes laterales del dispositivo enemigo. Pue- de permitir obtener un éxito considerable, en relación a los
HISTORIA MILITAR
cos, en el cual los austríacos sólo tuvieron tiempo de formar un débil martillo defensivo.
En la qctualidad, únicamente cir~ts muy especia- les, entre las que debe destacarse una grzLeirapidez y una ....
eficaz acción aér a, podrían conducir a este tipo de batalla.
—Batalla de- endi.:~w limir Comprende una acción se-
—Batalla de c...12112.9adaxiagIntz. Comprende una acción se- cundaria frontal de aferramiento y acciones contra ambos flancos
S. Ir
Vo la retaquardia,„.del dispositivo enemigo. Una de estas dos será la prir25 la otra cooperante.
—Ba~áisp,, Es una resultante del doble envolvimiento o bien de un avance concéntrico iniciado desde lejos (ma-s-- niobra de ejrcj produce cuando el ata- cante forma un anillo de fuerzas propias alrededor del dispositi- , 22~igo, Una parte de ese anillo puede estar representado por un obstáculo importante del terreno, que el enemigo cerca- do no pueda franquear oportunamente. Es la que conduce del moc124-11§~...11 aniquilamiento. Se la conceptúa como la expresión máxima del arte militar. Ejemplo: Batalla de Se- dán (1870). •
Batalla clinemaggig.
• .111•
—Se realiza normalmente contra posiciones que no es posible o conveniente envolver. Busca abrir una brecha en el dis-
..
positivo enemigo, a fin de crear flancos y atacarlos en procu- ra del aniquilamiento. Puede tener por finalidad lanzar a través de la brecha . una fuerza móvil para la con- quista de un objetivo estratégico situado en la profundidad.
Requiere por lo común una superioridad de medios luxar que el ataque frontal y el ataque envolvente.
Consta de tapjustoa...
1. Fase: Una acción frontal principal destinada a romper el
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cundui21iszatg449.21erro....2....„.niento y una acción principal con- tra unad2124;fjo etaguardia del dispositivo ene- migo. Para alcanza/12=a _aj_...ucirdict puede emplearse el rodeo.
ASPECTOS TEORICOS
dispositivo enemigo, abriendo una brecha a través del mismo. Acción secundaria de aferramiento en el resto del frente.
2. Fase: Una acción principal destinada a ampliar y canso- ...—..
solidar .. la brecha. Acciones secundarias de aferra- ... ..«. ...--- ...
miento.
....e.•401••••••
3. Fose: Una o dos acciones principales contra uno o los dos flancos creadowor la_ruptura y contra la retaguardia
weilmari~
del dispositivo enemigo ( jau Lut.1.0
Acciones secundarias de aferramiento,,, contra las partes del dispositivo donde no se lleva la acción pvincipal, así corno contra !as reservas que acuden a la lucha.
Condiciones que deben procurc a la batalla ofensiva.
—Proporcionalidad entre...elbletivo y SU COStO. La batalla es inevitablemente costosa, pero debelMaleilr adecuada pro- porción entre el costo y el objetivo a alcanzar.
Para apreciar si pese a las pérdidas a esperar debe ser empeñada la batalla ofensiva, habrá que responder a este interrogante: •La si- tuación que se creará con !a victoria representa con respecto a. la fuel un mepramiento que Lustifique iplps pérdidas? Pirro; rey de Epiro, famoso guerrero, vencedor de la batalla de Heraclea (280 años a J. C.), sufrió en ella pérdidas tan considerables, que le hicieron excla- mar: "¡Con otra victoria como ésta estoy perdido!". Debe procurarse evi- tar una "victoria a lo Pirro", sobre todo cuando después de ella deban proseguirse las operaciones, con el riesgo de ser derrotado como con- secuencia de las pérdidas sufridas en la anterior victoria.
La contraofensiva alemana en las Ardenas (1944) fue inicialmen- te una victoria alemana, que no loir6....tir22211511c1j1rr211....1 f: =L.
—
Superioridad sobre el e ernigo. "Las batallas no deben darse, recomendaba Napoleón a Jourdan después de Talavera de la Reina (28-Vil-1809) donde los franceses habían sido derrotados, si no puedeHISTORIA MILITAR
calcularse un 70% d.e robabilidades de éxito; aun así no deben librar- se mientras existan posibilidades de acrecentar ese porcentaje, porque el resultado de una batalla sien-la-1.0 j...lucl.2so• pero una vez que se ha resuelto empeñarla hay que vencer o perecer".
Dicho concepto, relacionado con la capacidad destructiva de los modernos medios de lucha, aun sin incluir los nucleares, que originan cuantiosas pérdidas también al vencedor, imponen como regla empe- fiar la batalla ofensiva una vez que se hayci debilitar:151a' enemigo tan- to como sea posible, privándole del libre y oportuno empleo de*lá'
cle s17---"-""Is medios. '
—Acción contra los untos débiles. En principio, debe empe- ,,,—~11111Mall•
fiarse el centro de gravedad contra las partes débiles. Eliminadas las partes fuertes, las restantes caen fácilmente. De ahí que en muchos casos lo batalla ofensiva haya sido empeñada contra éstas.
Por lo común, únicamente si el ene-Migo dispane sólo de parte de sus medios o si ha sufrido perdidas considerables,sera posib— - .meñar la batallaofensiva cori probabilidades de éxito contra las partes más fuertes de su di spositivo.
Lo dicho resulta convenientemente complementado con el siguiente pensamiento de lidell Hart: "Todos lo, s p___!..inleios de la guerra pueden sintetizarse en una sola palabra: concentración; pero sería necesario completarla diciendo: Concentración propia contra debilidad_adversa- ria. La historia nos muestra que antes de resignarse a una aproxima- ción directa, un gran conductor no dudará en lanzarse a una difícil . c:222.5122indirecta. Si es necesario no retrocederá ante los obstácu- los de la montaña, del desierto o de los pantanos y abandonará sus propias comunicaciones; enfreniará, en síntesis, las condiciones más des- favorables antes que aceptar una aproximación directa. Los azares finales, por formidables.s.yzjpan, son por su misma naturaleza menos _peligrosos e irlsiztuzipe los azares del combate. Todos los obstáculos
pueden ser vencidos más fácilmente que la resistencia humana".
—Acciones conseedrau.De lo expresado en los apartados pre-, cedentes fluye que la conducción debe preparar, ayudar y proteger la batalla ofensiva.
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ASPECTOS TEORICOS
Por lo tanto, toda batalla ofensiva debe comprender, desde e! pun- -44- P, 4
aparte de las acciones que directamente le
—Operaciones previas de diversión, dispersión y subversión, des-
nmussw~aroommaitév.
tinadas a imponer al enemigo la batalla, restringiéndole sus propias posibilidades, así como a mantener y acentuar su inferioridad material y moral, no sólo en el frente elegido sino también en el conjunto.
—Operaciones de aferramiento.
—Operaciones aéreas destinadas a impedir o evitar la concu-,., rrencia oportuna de otras fuerzas enemigas a la batalla, así como a dificultar la acción de los comandos y el abasteci- miento.
La batalla defensiva.
Presupone, en principio, una inferioridad de medios y/o moral local o momentánea, que hace inconveniente un proceder ofensilp. Por ello se busca en la organización 5.121.122212. la incrementación del poder com- ..
bativo, fin de afrontar con éxito la acción ofensiva del enemigo.
La defensiva pasiva no se concibe. Los contraataques constituyen un aspecto activó de la batalla defensiva.
A excepción de la finalidad de mantener una zona importante, que puede ser lograda por la batalla defensiva, ésta no constituye sino un medio destinado a crear condiciones favorables para librar la bata- Ha ofensiva en otra zona o en otra oportunidad posterior. ,át
Con este propósito, la batalla defensiva puede procurar:
—Ganar tiempo, en espera, por ejemplo, de la concurrencia de otras Aterzas o de la llegada de medios aun no disponibles.
—Desgastar al enemigo, procurando así invertir una relación de fuerzas momentáneamente desfavorable.
—Economizar medios frente a un enemigo localmente superior, en provecho de una batalla ofensiva que se librará nosterior- - .z.,, mente o 91.19 s e está librando en otra zona.
Según la finalidad particular perseguida, se distinguen los siguien- tes tipos cle callpsiva.
to de vista estratégico y corresponden:
HISTORIA MILITAR
—Batalla de
cietenciáa.
—Batalla retardante ternpor9ria,
Batalla de detención. Su finalidad es impedir que el enemigo se apodere de una zona irortante. En dicha batalla se pueden distin
w
- (luir tres fases principales:—Acciones preliminares.
—Acción de detención.
—Contraataques.
Acciones preliminares. Están a cargo de las fuerzas aeroterrestres empleadas delante de la posición. Pueden tener por finalidad:
— Retardar al enemigo.
—Desgastarlo.
—Canalizar su avance hacia zonas favorables para el ataque aéreo o para la defensa antiblindada.
—Dificultar las óperaciones de la fuerza aérea enemiga.
—Perturbar la actividad logística.
— Asegurar la organización del campo de batalla.
—Velar los propios preparativos.
— Engañar al enemigo.
Acción de detención. Se realiza en la posición donde el enemigo puede penetrar, pero en la cual debe ser desgastado, frenado, deteni- do, quebrantado, rechazado, y, en lo posible, destruido por los contra- ataques.
Para que todo ello sea factible, la posición se establece ez.. una zona profunda, en la cual los puntos naturalmente fuertes del terreno son organizados para el combate en los 360D; se hace un intenso empleo de las interceptaciones y se tiene particularmente en cuenta la defensa antiblindada y antiaérea. La posición debe estar en condiciones de hacer ler—Tre— no sólo a posibles ataques contra los flancos, sino también con- tra la retaguardia. Estos últimos pueden provenir del envolvimiento ver- ..., ti cal.
Contraataws. Procuran destruir al enemigo que ha penetrado _
.
en el campo principal de combate. De su éxito depende el éxito de la defensa.
~~~~.
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