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La Izquierda Part idista

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CAPÍTULO 11. LA IZQUIERDA MEXICANA

11.3 La Izquierda Part idista

República, pero tuvieron que padecer el fraude electoral de ese año y la persecución política. Al aliento de la Revolución cubana surgirían otros intentos como el Movimiento de Liberación Nacional (FLN) del que se derivaría el Frente Electoral del Pueblo (FEP), mismo al que se le negó registro para participar en las elecciones de 1964.

En la década de los sesenta, las desigualdades políticas, sociales y económicas se incrementaron y se hicieron evidentes con el estallido del movimiento de 1968. El movimiento estudiantil de 1968 fue un vigoroso movimiento de crítica y renovación de la izquierda mexicana. No sólo por manifestar su total apoyo y coincidencia con la Revolución cubana, también por el arribo de otras concepciones revolucionarias (Modonesi, 2001).

Lo ocurrido el 2 de octubre de ese año en Tlatelolco, además del halconazo en 1971 y todo el pasado represivo32 que arrastraba el Estado posrevolucionario,

fortalecieron la opción de las armas y empujaron a numerosos jóvenes hacia la

clandestinidad. Otros se incorporaron a las luchas sindicales, dando lugar al sindicalismo independiente de los setenta y los ochenta. Quizá lo vivido hizo que durante los setenta la izquierda socialista mexicana se desarrollara a través de movimientos sociales. Por eso, la represión fue a todos los niveles.

Pese a todo, las fuerzas represivas no lograron detener el crecimiento de la izquierda. Pues tanto en el sector popular como en las clases medias (en las que circulaba el pensamiento marxista) ocupaba ya importantes espacios de difusión en las

32Efectivamente. lo ocurrido el 2 de octubre de 1968 y el halconazo en 1971, fueron los detonantes para que un grupo de luchadores sociales (jóvenes en su mayoría) tomaran las armas, pero también lo fueron la represión en Atoyac, Guerrero, en 1967, y la matanza de 1962 en Iguala, Guerrero, de las que jamás se habló. Aunado a los secuestros, las aprehensiones injustificadas, las torturas y demás acciones violentas y represivas, en contra de estudiantes, profesores, campesinos, trabajadores, entre muchos otros sectores de la sociedad, perpetradas por el régimen. Sin olvidar la ausencia de justicia y atención a las demandas campesinas que motivaron, en 1964, que movimientos en un inicio pacíficos, tomaran las armas, como lo ocurrido en Ciudad Madera, Chihuahua, movimiento encabezado por Arturo Gámiz.

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universidades públicas, en algunos movimientos sociales y en una serie de publicaciones políticas.

La reforma electoral de 1977,33 fue una reforma importante y al mismo tiempo estratégica para el régimen,34 porque abrió los espacios de inclusión política que el régimen necesitaba para legitimarse bajo el esquema democrático y de paso mantener bajo control a la oposición (Modonesi, 2003). Además fue una reforma que ocasionó una serie de redefiniciones políticas. Para la izquierda, fue una reforma que al poco tiempo acentuó las divisiones en su interior, no obstante que representó la apertura de espacios para la lucha electoral. Pues por una parte estaba la izquierda que consideraba precarios los beneficios de la reforma y por la otra, la que tenia distinta valoración de las posibilidades que ésta podría traer para la izquierda.

La idea de partido de cuadros fue cediendo el lugar a la de partido de masas; las prácticas conspirativas se disolvieron en la actividad

electoral; las polémicas ideológicas internas cedieron el lugar a las discusiones parlamentarias; la preparación de la revolución fue sustituida por la lucha por la democracia (Modonesi, 2003).

La posibilidad de participar en las elecciones hizo evidente la división entre los distintos proyectos que había al interior de la izquierda a finales de los años setenta.

Por un lado, se encontraba la izquierda revolucionaria compuesta por el Partido

33 Esta reforma dio lugar a la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procedimientos Electorales

(LFOPPE}, con lo que se otorgó el registro electoral a tres organizaciones partidistas, entre ellas el

Partido Comunista, e inició la representación proporcional que permitió la presencia de los partidos minoritarios en la Cámara de Diputados.

34 Se convierte en una estrategia del Estado, desde el hecho de anunciar esta reforma en uno de los estados con mayor movilización guerrillera y por lo tanto, un estado con fuerte presencia de las fuerzas armadas: Guerrero.

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Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y otras organizaciones que abiertamente desaprobaban el "electoralismo" y la aceptación de la lógica que traía la reforma politica.35 Y por el otro, aquella que se defina como "socialista", conformada por el partido PCM, el Partido Mexicano de los Trabajadores y los partidos socialistas aliados al PRI36 que veían en las alianzas y el Estado posibilidades de transformaciones progresistas.

Pero también estaba la izquierda más "radical", que rechazaba y criticaba la idea de revolución gradual (de la izquierda menos radical) y su modo de presión hacia el régimen priista, para que se volviera a encaminar al nacionalismo y fortaleciera la autonomía del Estado.

Era una división que se daba entre los que contemplaban una lógica progresista al proponer una alianza estratégica para avanzar hacia el socialismo (apostando en la vía democrática, el camino para llegar a la trasformación)

y

aquellos que consideraban al Estado como un enemigo a vencer, planteando la necesidad de la revolución socialista.37 Aunque al final, ambas caracterizaban al Estado como capitalista y burgués.

Con todo, al concluir la década de los setentas se dio el florecimiento de diversos frentes locales y regionales, que en muchas ocasiones estaban influidos por organizaciones de la izquierda revolucionaria y en otras por el PCM. Surgiendo, de esta manera, el Comité de Defensa Popular en Chihuahua y en Durango, el Campamento Tierra y Libertad en San Luis Potosí, el Frente Popular en Zacatecas y el Consejo Obrero Campesino y Estudiantil del Istmo (COCEI) así como otras experiencias

35 No obstante, posteriormente el PRT solicitó y obtuvo su registro electoral.

36 El Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y el Partido Popular Socialista (PPS)

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Algunas organizaciones proponían un cambio pacifico y constitucional, otras dejaban abierta la puerta 45

unitarias de movilización social; la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA) y la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) aparecen en 1979.

Poco después se crearía también la Coordinadora Sindical Nacional (COSINA) y la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular (CONAMUP), que enarbolaron las demandas relacionadas con la vivienda y los servicios públicos (Modonesi, 2003).38

Con el temblor del 1985, el Movimiento Urbano Popular recogió el impulso de los damnificados organizados, en la Coordinadora Única de Damnificados (CUD). Sus demandas fueron extendiéndose desde lo local hasta el cuestionamiento y la denuncia del autoritarismo del régimen priista, lo que despertó el enojo del partido de Estado y del gobierno, obstaculizando el crecimiento de la organización popular. Sin embargo, a pesar de la represión que sufrió el movimiento en varias ocasiones, no se lo logró detenerlo. Pues ya a mediados de los ochenta era evidente la presión de los movimientos sociales urbanos en la política nacional.

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