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“Aprendes a vivir con eso, es parte de tu día a día, cuando miras el racismo, te lo tragas y dices ni modo…”

Se escucha la voz de Ana María, ella llegó a la edad de cinco años a Estados Unidos y ahora es residente. Hace poco se acaba de graduar de la licenciatura en Ciencia Política y Periodismo en la Universidad Estatal de Fresno. Al recordar sus experiencias de discriminación, esta joven valora con sentimiento un evento que marcó su vida en la infancia, al mismo tiempo explica el proceso que tuvo en el aprendizaje del idioma inglés. Una anotación importante en su relato es que desde la infancia sus padres la prepararon en su autoestima para afrontar la discriminación en el contexto donde vive. Posteriormente explica cómo se percibe en su ámbito laboral, en un periódico de la escuela, en el cual converge con personas de diferentes etnicidades, principalmente con

“anglosajones”. Cabe destacar que en la reflexión de esta joven se profundizan notoriamente en los ejes de discriminación por fenotipo y el habla de la lengua inglés.

Así comenta. 140

135 Énfasis en su tono de voz.

136 Refiere a Juan Santiago Ramírez de origen zapoteco, mismo que forma parte de este estudio.

137 Se le dibuja una sonrisa en su cara y choca sus manos. Minerva

138 Hacer referencia al trabajo agrícola.

139 Proceso de amarre de las ramas de las plantas de uva.

140 Tiene 25 años.

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Desde la infancia, en la escuela, tuve mis primeras experiencias con el racismo.

Y esas experiencias cuando eres niño, te marcan o sea para siempre ¿no? Este…

nosotros éramos muy pobres, mi mamá siempre nos educó que no importa tanto lo que tienes puesto, o de cómo te miras, mi mamá sí nos preparo para la discriminación nos decía: “va a haber gente en la escuela o en lugares, donde se van a creer mejores que tú, solo porque tú tienes tu piel morena... pero no importa cómo te mires, lo que importa es tu inteligencia, es lo único que importa” (…) Entonces141… pues yo iba a la escuela, pero igual no me importaba, siempre fui muy solitaria, igual y no me importaba si no tenía amigas, pero tengo un recuerdo muy claro, un recuerdo142… recuerdo que mi juego en la hora del recreo era caminar alrededor del patio de la escuela y me la pasaba caminando alrededor y estas niñas se me acercaban y me tiraban piedras, y me hablaban en inglés, sabe qué cosas me decían porque yo en ese tiempo ni entendía. Me acuerdo que mis pantalones favoritos eran de rayas, cuando caminabas hacían “shu, shu143 no sé como se llamaban, pero me quedaban grandes, entonces mi mamá los doblaba por adentro y cuando llegaba de la escuela todo adentro estaba lleno de tierra, de piedras de las que ellas me tiraban.

Mi mamá me decía “porque está lleno de piedras todo tu éste” y nunca le dije, le decía que nomás andaba jugando y que se me metió la tierra, y ya. Nunca le conté, incluso ahora no sé ni porqué no le conté. Las niñas eran americanas y

“pochas”, porque hablaban español y también inglés.144 Pero algo que agradezco a mis padres es que nos enseñaron cómo la autoestima, sentir superioridad a los anglosajones y eso me ha hecho más fuerte. Cuando me miran o me hablan de una cierta manera que piensan que no entiendo, pues sabes, por cómo me miro, eso piensan, yo digo “entiendo muy bien de lo que me hablas”,145 siento que eso ha hecho que me sienta más segura, siempre nos pusieron esa cultura de que nosotros somos indígenas y que eso es mejor que ser anglosajón. Yo creo que todos mis hermanos y yo sufrimos de alguna manera la discriminación, pero es algo que no hablamos, no lo expresamos.146

Después, como miraba que mis hermanos batallaban muchísimo con el idioma y todo, mi mamá pensó que era una buena idea que me mandaran a una escuela de puros norteamericanos, porque aquí en las escuelas hay como diferentes grupos de acuerdo al aprendizaje de inglés, hay carriles que son: carril verde, carril rojo, carril amarillo… Por ejemplo el carril verde tenia maestros que eran bilingües, desde el kínder hasta el sexto todos los maestros eran bilingües, el carril azul donde yo estaba todos hablaban puro inglés eran puros americanos… Ahí me metió mi mamá pero resulto una malísima idea, ya que entré y no sabía nada, no sabía completamente nada, todos eran americanos, era la única latina ahí, bueno,

141 Voltea a ver a su hija pequeña.

142 Se queda un momento callada.

143 Toca sus piernas.

144 Se le dibuja una cara de tristeza al relatar este pasaje doloroso.

145 Énfasis en su tono de voz.

146 En su relato más extenso comenta que a su hermana Katherin le decían el sobrenombre de

“hamburguesa quemada”, haciendo alusión a sus facciones fenotípicas.

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que hablaba español. Ahí había un muchachillo que hablaba español, pero lo hablaba mocho era “pocho”, entonces él lo hablaba muy poquito, pero igual me traducía, fue mi salvación, fue el único, fue mi conexión, pero como era niño él prefería jugar con los niños y yo era niña, entonces otra vez no tenía nada de amigos. Igual otra vez se volvieron a burlar de mí, no me tiraban piedras, pero sí me acuerdo que me apuntaban y se reían y me volví como el chiste para ellas, para las americanas… me sentí completamente fuera de lugar…

Siempre me ha gustado la política, entonces estudié Ciencia Política y Periodismo… trabajo en un periódico y la mayoría son blancos… y ellos tienen una experiencia muy distinta a nosotros… yo trabajé con una persona blanca que fue mi editor desde el año pasado. Platicábamos cosas, como de raza, de política y todo ese rollo. Y me di cuenta que ellos piensan así por como son, son diferentes a nosotros sus familias han estado aquí por muchísimos años…. pero ellos no pasan nada aquí, no sufren de nada, su punto de vista es totalmente diferente, pero con algunos de ellos sí he sentido discriminación, incluso hay un muchacho que es súper republicano, él nos mira como que cada vez que hablo de migración o de así de los derechos él me dice “pues regrésate” 147… he visto mucho racismo por parte de él hacia mí. De otros estudiantes también, pero lo ocultan un poco más, me doy cuenta porque me miran diferente…

Me acuerdo una vez, con un muchacho ahí yo hablo español y él también me habla español, y hay en el periódico un chico que vino de chiquillo y no habla español, entonces le dije que iba a hablar español con él para que practicará, entonces estábamos platicando en español y luego el otro que le dice a otro

“pocho”, “cómo es que dejas que hable ella español aquí”, y el “pocho” se cree americano, le gusta el futbol americano y ve American Idol148 Y que les digo,

“no estoy hablando nada malo de ti, solo las cosas que vamos a publicar mañana, no es nada mal”. Luego me pidieron que no hablara español…Yo me quede, Oh my god 149

La mayoría que estudia Ciencia Política, son blancos, you know, son de piel blanca, yo soy diferente a ellos porque yo quiero y trato de conocer sobre mi cultura, y ellos la verdad pues su cultura es que ya están aquí, a es una cultura norteamericana, the white people150, porque ellos han estado aquí más tiempo, miran a Estados Unidos como su Patria, y para nosotros es algo como decir

“pues ya estamos aquí”. Pero algo en que nos parecemos es que todos queremos poder y pues estamos tratando de hacer lo que uno puede hacer para obtenerlo, como que quiero trabajar en eso para sobresalir…

147 Risas.

148 Programa de entretenimiento. “American Idol es un programa de televisión tipo reality. Es una competencia para encontrar nuevos talentos que cantan”. Ver: http://www.americanidol.com/

149 Mueve su cabeza.

150 La gente blanca.

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Pero he aprendido, pensado que el anglosajón no es así porque él quiere serlo, sino el sistema lo ha hecho ser así, también nosotros miramos el racismo porque somos diferente a lo que ellos quieren que seamos, obviamente va a ver una diferencia. Aprendes a vivir con eso, es parte de tu día a día, cuando miras el racismo, te lo tragas y dices ni modo… A veces el anglosajón dice que el racismo no existe, yo digo que el anglosajón no ve el racismo porque no lo vive, porque no tiene esas experiencias diarias... (Mendoza, Ana María, Fresno:

2012).