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Mateos, cronista social

REGRESO A ALBACETE

5. Mateos, cronista social

57. Los once titulares del Albacete F.C. en 1929 (Diario de Albacete, 6–12–1929)

58. El doctor Juarros, muy ade- lantado a su tiempo, ya advirtió de los “riesgos espirituales del balompié” en una charla en el Ateneo (Diario de Albacete,

2–4–1930)

61. y 62. El portentoso guitarrista Agapito Marazuela, en dos momentos de su actuación en Albacete (Diario de Albacete, 14–11–1929)

59. El político republicano y es- critor Marcelino Domingo habló en el Ateneo de “Los derechos y deberes de la inteligencia” (De-

fensor de Albacete, 1–6–1927)

60. El abogado criminalista José Serrano Batanero lució, en su conferencia, joyas que llamaron la atención de los ateneístas (De- fensor de Albacete, 16–11–1927)

José Serrano Batanero, también republicano, lució en su charla joyas que llamaron la atención del público (DEF, 16–11–1927).

En esta etapa la función periodística de Mateos era parecida a la que ejerció en La Voz Valenciana, acompañando al periodista para trazar sus apuntes mientras éste formulaba las preguntas. Así lo hizo, por ejemplo, en la entrevista al portentoso guitarrista Agapito Marazuela que aparece en dos momentos de su actuación (DIAB, 14–11–1929).

Los conciertos de la Banda Municipal eran muy populares. Toca- ba cerca de la estación, animando el paseo festivo de los albaceteños, se- gún cuenta nostálgico Francisco del Campo Aguilar en su libro Albacete Contemporáneo7. Veladas musicales de jueves y domingos en el Paseo del Istmo, que servían de pretexto para charlas y reuniones familiares.

Desde 1919 dirigía la banda Manuel López Varela, del que Mateos dice que era “un director minucioso, detallista; un solfista de excepción; un oído privilegiado; un metrónomo con la batuta en la mano (...) que en el año 1921 alcanzó el primer premio del concurso (de bandas) celebrado en Alicante”8. Varela es el autor de la música del Himno a Albacete, compuesto en 1926 (DIAB, 14–8–1929). Se trasladó a Liria en 1929 y fue sustituido como director de la Banda Municipal por el volumino- so José Sagi–Barba, sobre el que Mateos guarda un prudente silencio (DIAB, 17–8–1929).

En un medio fundamentalmente agrario como era Albacete, los problemas que sufría el campo manchego se vivían con especial cru- deza. Pedir la intercesión del santo del pueblo y sacar en procesión al patrón era un método al que se recurría cuando cundía la desesperación por la falta de lluvias. La historieta “En rogativa de aguas”, que Mateos califica de “Cuento manchego”, aborda con bastante ironía este asunto (DEF, 14–5–1927).

6 Volveremos a referirnos a Marcelino Domingo en el capítulo 6.

7 CAMPO AGUILAR (1958), pág. 30.

8 ERA, pág. 94.

63. Manuel López Varela, director de la Banda Municipal, en un dibu- jo en color de 1926 que conserva la familia. Mateos habla elogiosa-

mente de él en su libro Evocaciones y recuerdos albaceteños

64. El mismo dibujo en blanco y negro. Después de pasar por Albacete, Varela dirigió las ban- das de música de Liria, Xátiva y Madrid (Diario de Albacete,

14–8–1929)

65. José Sagi–Barba, el nuevo director de la Banda Municipal.

Las veladas musicales de jue- ves y domingos en el paseo del Istmo fueron muy populares en

los años 20 (Feria, 1959)

66. “En rogativa de aguas”, un cuento manchego con bastante ironía (Defensor de Albacete, 14–5–1927)

67. El escultor Victorio Macho, que representó a España en el pabellón de la bienal de Venecia (El

Liberal, 24–4–1926) 68. El caricaturista itinerante Román Bonet “Bon”.

Instaló una caravana frente a la Exposición Uni- versal de Barcelona en 1929 donde hizo cientos de caricaturas. Luego, recorrió España con ella.

(Diario de Albacete, 9–4–1930)

69. “Ir por lana...”, una temprana historieta de travestismo (Defensor de Albacete, 25–2–1928)

ción por el rey Alfonso XIII del monumento a Cajal en el Retiro (LIB, 24–4–1926).

El caricaturista catalán Román Bonet Sintes “Bon” (Barcelona, 1886–1967) fue un adelantado a su tiempo9. Viajó por Europa, residió en Nueva York y se hizo célebre cuando instaló una caravana frente a la Exposición Universal de Barcelona de 1929, donde hizo miles de cari- caturas personales. Luego recorrió España; pasó por Albacete en 1930 camino de Sevilla y Mateos dejó constancia de su breve estancia en la ciudad (DIAB, 9–4–1930).

Otro caricaturista con el que se relacionó Mateos es Fernando Fresno, hombre polifacético y bien conocido en su época. Estudió Far- macia y pudo tener una en Madrid, pero pudo más su afición al teatro.

Creó una compañía, La Farándula, con la que recorrió España y Améri- ca como actor profesional. Estuvo en el Teatro Cervantes de Albacete en febrero de 1929 y también él dibujó a Mateos: rostro compacto con algo de papada, gesto sonriente y mirada alegre tras los quevedos, aparentan- do, quizá, más edad de la que en realidad tenía (DIAB, 17–2–1929).

No menos conocido era el ventrílocuo valenciano Francisco Sanz, que triunfó en los escenarios en las primeras décadas del siglo XX con un espectáculo que utilizaba muñecos de tamaño natural, en reali- dad autómatas de gran realismo, movidos por mecanismos internos que él mismo diseñaba; actualmente se conservan en el Museo internacional de títeres de Albaida10. Su personaje más conocido era Don Liborio, con el que recreaba historias cómicas (DIAB, 26–5–1929).

Los últimos años de la década de los 20 fueron intensos para Mateos, que compaginaba su trabajo en el Archivo municipal con sus clases en el Instituto de Segunda Enseñanza, con sus aficiones teatrales y taurinas, y con una activa vida ateneística.

9 Sobre “Bon” se puede visitar esta página web dedicada al artista http: //www.bonartista.com/.

10 Sobre el espectáculo de ventriloquía de Francisco Sanz hay una película. Ver: http://ivac.gva.es/

efg1914/index.php/la–participacion–del–ivac/sanz–y–el–secreto–de–su–arte/.

70. Mateos y otros humoristas frente a la caravana itinerante donde hacía sus caricaturas “Bon” (Foto

Fondo familiar)

71. Fernando Fresno estudió Farmacia y pudo te- ner una en Madrid, pero pudo más su afición al teatro y recorrió España con su compañía La Fa- rándula. También ejercía de caricaturista en sus

ratos libres (Diario de Albacete, 17–2–1929)

72. Así veía Fresno a Mateos (Diario de Albacete, 17–2–1929)

73. El ventrílocuo Francisco Sanz, creador del po- pular personaje “don Liborio” (Diario de Albacete,

26–5–29)

Martínez. El Defensor de Albacete (3–5–1928) dedicó al acto una am- plia reseña, que tiene de interés para nosotros el resumen que contiene de la charla que dio Mateos, en la que se declaraba admirador de Goya y ofrecía algunas claves sobre su concepción del humor. No hay que olvidar que los estudiosos de la obra de Goya ven en sus “Caprichos y Disparates” un claro precedente de la caricatura, de la sátira y del humor trágico. En aquella ocasión, Mateos...

Comienza por deshacer el error que existe en la creencia de que humoris- mo es sólo lo que propende a hacernos reir y la confusión de la caricatura con el humorismo. Como debida aclaración, habla de las manifestaciones del humorismo:

caricatura, parodia, fantasía y sátira, deteniéndose con más detalle en el humoris- mo satírico, que siempre envuelve un ataque, basándose en la observación y estu- dio de la psicología. Analiza la diferencia que existe entre tales manifestaciones.

Comenta la técnica del artista humorista que ha de seleccionar el ambiente para distribuir los elementos, huyendo del recargamiento, porque con éste se mata la impresión.

Los caprichos de Goya son su obra más popular,, donde puso más su alma y donde mejor campea su temperamento, expresando el desprecio que sentía ante el en- vilecimiento y deshonra que eran síntoma de aquel tiempo. Sus pinceladas de carácter moral iban contra aquella sociedad, diciéndolo su cuadro “Un hombre feliz”, el que no sentía.

Censura duramente las liviandades de aquellas reinas, el absorbente poder de los frailes que lo gobernaban todo, las intrigas, las conspiraciones, los banquetes fastuosos mientras el pueblo se moría de hambre, todas las vergüenzas entonces con- siderando que la ironía de un artista, aun tan fuerte como de Goya, es poco; tendrían también el desprecio de la patria y la severidad de la historia.

Hace interesantes indicaciones sobre la significación de la obra de Goya, que es caprichos, antojos. Nada de recta senda de progresión de método como Velázquez;

Goya es ante todo un humorista admirable, que no acepta esos moldes. Con proyec- ciones de cuadros de ambos, señala las diferencias de estilos haciendo comentarios muy sabrosos que el público celebró mucho por su profunda ironía. Examinó toda la variedad de humorismo y crudeza que hay en la obra de Goya.

Se lamenta de que como ocurre en otras naciones, y disponiendo de más ele- mentos, no haya en España actualmente ninguna escuela de humorismo. Sancha hizo concebir esperanzas en principio y en demostración de ello cita tres páginas del nota- ble dibujante infiltradas de rudo humorismo. No se debe perdonar a los maestros de humorismo españoles haberse afrancesado, con mengua y desprestigio de su propia personalidad11.

De esta reseña, escrita con el estilo que era habitual en la pren- sa de la época, cabe resaltar el rechazo de Mateos a la obra recargada, su afición por las pinceladas morales y su admiración por Goya como humorista y agudo crítico de la realidad. Según el anónimo cronista, Mateos utilizó en su conferencia un tono bastante irónico.

11 Defensor de Albacete, 3 de mayo de 1928. La reseña no está firmada.

74. Mateos ofreció una conferencia en el Ateneo de Albacete con ocasión de un homenaje a Goya, en el primer centenario de su muerte (Defensor de Albacete, 3–5–1928). Se declaró admirador del artista y de “sus pinceladas de carácter moral” que ponían de manifiesto una feroz crítica social. Algunos estudiosos de la obra de Goya han visto en sus “Caprichos y Disparates” un claro antecedente de la

caricatura satírica actual