SEGUIMIENTO DE LA MIGRACIÓN DEL CHORLITO CARAMBOLO (CHARADRIUS MORINELLUS) EN LOS LLANOS DE RIACHUELOS
1.2 Material y métodos
Sobre el área de estudio seleccionada se llevaron a cabo recorridos en vehículo a baja velocidad (20-30 Km/h) con paradas intermitentes dispuestas de manera que se cubriera de modo adecuado toda la superficie de censo. El número mínimo de observadores por vehículo fue de uno. Los recorridos se realizaron con una periodicidad semanal y en las primeras horas de la mañana o a últimas de la tarde cuando la actividad de esta especie es más alta y por tanto, su detección es más fácil (obs. pers.).
Una vez detectados los bandos se procedió al recuento, y cuando fue posible, al datado y al sexado. Para ello, se utilizó material óptico adecuado (telescopio 77-85 mm con zoom 20x60). Se tuvo especial cuidado en no espantar o mover a las aves prestando atención a su comportamiento ante el observador, procediéndose a abandonar la zona cuando las aves mostraron nerviosismo, inquietud y cualquier otro comportamiento que hubiese previsto la posible huída del bando.
El periodo de trabajo propuesto fue en el paso primaveral entre el 15 marzo-15 mayo, y durante el paso postnupcial entre el 10 de agosto al 31 de octubre. Sin embargo, este último periodo se extendió al 15 de febrero debido a que continuaron viéndose bandos tras la fecha final propuesta.
Para el trabajo de campo se contó con unos mapas preparados al efecto. Estos utilizaban como base ortofotos con una escala lo suficientemente detallada para la correcta ubicación de los contactos. Los datos de los recorridos se anotaron en unas fichas preparadas para tal
fin. Todos los contactos se localizaron sobre los mapas de censo. Para aves en vuelo, los con- tactos se ubicaron de forma aproximada en el punto en que se detectaron, y mediante una flecha se indicó el trayecto y el punto de parada, si lo hubiera. En caso de vuelos por parte de aves o bandos posados, también se indicó su trayectoria y punto de parada mediante una flecha.
2. Resultados
Se registraron 77 contactos, el 61,0 % en otoño, el 23,5 en invierno y el 15,6 en primavera.
Figura 3. Fenología migratoria del chorlito carambolo en el área de estudio.
La migración fue más acusada en otoño y se alargó excepcionalmente hasta la invernada debido a la presencia de un pequeño grupo durante esta estación. En primavera el máximo ocurrió entre finales de marzo y primera quincena de abril. En otoño se produjeron dos picos, uno en la segunda quincena de septiembre y otro a principios de noviembre. En invierno, la población se mantuvo estable, abandonando la zona hacia el mes de enero.
Figura 4. Número de aves por bando acumulado según estaciones.
El número de aves por bando fue mayor en otoño que en invierno y primavera. Los escasos bandos que se pudieron datar, estaban formados sobre todo por adultos.
Media d.e. N Mínimo Máximo
Primavera 8,20 5,09 10 1 19
Otoño 23,32 23,73 31 1 107
Invierno 16,23 14,44 13 1 42
Tabla 1. Características de los bandos por estaciones (d.e., desviación estándar; N, tamaño muestral).
Se han delimitado cuatro núcleos de sedimentación y alimentación en el área de estudio.
Figura 5. Distribución y tamaño de los contactos y los núcleos de sedimentación en el área de estudio.
El de mayor tamaño y más importante es el del núcleo centro, con presencia de la especie en todas las estaciones y la única con presencia en invierno. Los núcleos norte y sur fueron seleccionados en otoño, y el núcleo del oeste únicamente en primavera. El núcleo sur se in- cluyó debido a su importancia a pesar de estar fuera del área de estudio.
Figura 6. Distribución de los contactos según el sustrato (B, barbecho; L, labrado; LE, leguminosas; P.
posío; PH, pastizal; S, siembra).
El hábitat preferente más ocupado fueron los barbechos y labrados de secano con escasa o nula vegetación (90,9 % de los contactos). Durante la primavera se observó también en barbechos con brotes nuevos, en pastizales y leguminosas (9,1 %). El 65 % de los contactos se obtuvieron en parcelas de más de 50 hectáreas, y sólo el 12 % en parcelas de menos de 10 hectáreas.
Figura 7. Número de contactos según el tamaño de la parcela.
3. Discusión
Como ocurre en otras zonas de la provincia, el chorlito carambolo presenta un paso mi- gratorio más acusado en otoño que en primavera (Campos, 2001; SAO, 2016). Los primeros datos de invernada de la especie en la provincia podrían ser puntuales debido a unas condi- ciones tróficas y ambientales favorables. Para esa misma invernada, en la península Ibérica se produjeron más datos de invernada de la especie (Molina y cols . 2014).
La migración prenupcial ocurre de forma muy rápida, con bandos menos numerosos que en otoño y en apenas 20 días.
En lo que respecta a la migración postnupcial, sí que se pudieron sexar y datar algunos ban- dos, que permitieron atestiguan que estaban formados por individuos de distintas edades y sexos. Además, la presencia masiva de adultos sobre jóvenes en los bandos pueda deberse a una estrategia migratoria diferenciada por edades, hecho observado en esta zona en otros años (obs. pers.).
De los cuatro núcleos delimitados en el área de estudio, los tres de menor tamaño eran utilizados mayoritariamente como lugar de descanso. Sin embargo, el núcleo principal y de mayor tamaño era usado también para tal fin, pero principalmente como lugar de alimen- tación. De las observaciones aportadas, parece observarse que los grupos grandes podrían separarse para descansar en zonas diferentes, mientras que se unían para alimentarse en el núcleo principal.
Prefiere las zonas de secano llanas, abiertas y con escasa o nula vegetación de cultivos de secano caracterizados por tierras más bien blancas, siendo frecuente detectarlo en labrados.
También se observa en barbechos, eriales y en menor medida en pastizales y rastrojos. Du- rante el paso prenupcial, parece que prefiere barbechos con cierta cobertura y los pastizales.
Suele utilizar las parcelas de más de 50 ha, siendo muy poco frecuente en las de menos de 10 ha. Al ser una especie críptica, encontrarse en zonas extensas ayuda a protegerlo del ries- go de depredación. Quizás también podría deberse a que en estas zonas más extensas haya más posibilidad de alimentarse.
En Albacete, el chorlito carambolo se distribuye por toda la banda central de la provincia.
No hay citas en las zonas de mayor altitud, valles fluviales, ni la zona del sureste. En algunos casos esto puede ser debido a la falta de prospección o a la dificultad de detección. A pesar de detectarse en los últimos años con mayor frecuencia, sigue siendo una especie poco conocida en la provincia de Albacete, con una desconocida evolución de la población migratoria. Pare- ce que hay un aumento de las observaciones y del número de aves, en un periodo de tiempo más prolongado. Sin embargo, esto podría estar relacionado con una mayor calidad de las observaciones y un mayor tiempo de búsqueda. Al ser una especie muy críptica, la detección es muy mala. Además, el hábitat óptimo de esta especie en la provincia es muy elevado, por lo que podría distribuirse en más zonas desconocidas hasta la fecha.
No obstante, de las observaciones del trabajo podemos decir que el área de estudio es una zona muy favorable e importante para el chorlito carambolo en Albacete, si lo comparamos con otras zonas con citas provinciales (SAO, 2016) y nacionales (Lucio y Purroy, 1985), donde se observan muy pocos contactos y de bandos en general de pocos individuos.
4. Conclusiones
• La especie muestra una gran fidelidad a la zona de estudio, máxime si tenemos en cuenta que se viene observando anualmente en la zona desde 2005.
• Se observan concentraciones numerosas importantes, obteniendo los primeros datos de presencia en época invernal de la provincia y unos de los pocos en España.
• Se ha observado una fenología migratoria con periodos más amplios que los conocidos hasta el momento en la provincia. La migración de primavera es mucho menos intensa que la de otoño.
• Los bandos suelen estar formados mayoritariamente por aves adultas.
• Se observa sobre todo en parcelas de más de 50 ha, con escasa o nula vegetación, ten- diendo en primavera a parcelas de cierta cobertura herbácea.
• Se han delimitado cuatro núcleos de sedimentación que reúnen la mayoría de los contac- tos, siendo el núcleo centro el de mayor importancia para la especie en la zona.
• Todo ello parece demostrar la gran importancia que tienen Los Llanos de Riachuelos y Los Clérigos para el chorlito carambolo en Albacete y por extensión a España.
Figura 8. Bando de chorlito carambolo en vuelo. Autor: Carlos Martín.
Agradecimientos
Agradecer a Domingo Blanco, Ángel y Juan Camacho, Víctor Cañizares, Raúl Galindo, Ester López, Juan Picazo, Carolina Tomás, Francisco Tornero y Antonia Zamora, su ayuda en la reali-
zación de varios días de censo. A Antonio Manglano y a Carlos Martín la cesión desinteresada de sus fotografías para la realización de este estudio.
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