II. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
2.2. MARCO TEÓRICO
2.2.10. Metodologías de enseñanza
Estas metodologías se caracterizan por seguir un enfoque disciplinario y autoritario, donde el docente asume la responsabilidad de transmitir conocimientos de forma secuencial y mecánica. En este contexto, los estudiantes adoptan el papel de receptores pasivos durante el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es importante destacar que las metodologías tradicionales de enseñanza conciben los entornos educativos como lugares donde el docente desempeña principalmente el papel de transmisor de conocimientos, limitándose a proporcionar información a los
69 estudiantes. Esto se traduce en la consecución de objetivos y metas de forma individual, lo que fomenta un mejor ambiente de competitividad entre estudiantes.
(Reyes, 2022).
Las metodologías de enseñanza tradicionales se caracterizan por seguir una perspectiva centrada en el docente, donde este último se caracteriza por ser el único en tener el conocimiento y se encarga de cumplir los objetivos del plan curricular. Sin embargo, estas estrategias y técnicas utilizadas en clase no logran satisfacer por completo las expectativas de los estudiantes, quienes desempeñan un papel pasivo en los procesos de aprendizaje. En la actualidad, estas metodologías ya no cumplen adecuadamente su función debido a los avances tecnológicos y científicos que han dado lugar a nuevas formas de concebir la enseñanza. Estas nuevas metodologías permiten un mayor desarrollo y participación de los estudiantes, lo que incrementa su interés por aprender. (Reyes, 2022).
Metodologías activas
Para lograr los resultados esperados y llevar a cabo las actividades de manera conjunta, es necesario emplear metodologías que fomenten el aprendizaje basado en la indagación, también conocidas como metodologías activas. En este contexto, el aprendizaje activo se concibe como un proceso dinámico que busca proporcionar a los estudiantes experiencias auténticas y el desarrollo de habilidades metacognitivas de forma autónoma y colaborativa. Al aplicar estos enfoques, los estudiantes, con la adecuada orientación del docente, determinarán el ritmo y el estilo para asimilar y generar nuevos conocimientos a partir de sus saberes previos.
(Espinosa, 2022).
Es fundamental incorporar metodologías activas en el proceso de enseñanza- aprendizaje con el propósito de transformar el enfoque educativo, pasando de una simple reproducción del conocimiento a una dinámica participativa que involucre activamente a todos los actores del proceso educativo. Para lograr esto, es necesario considerar tareas y estrategias de aprendizaje propias, actividades para el seguimiento y acompañamiento, a su vez las evaluaciones deben ofrecer pruebas claras y relevantes acerca de la calidad del aprendizaje esperado. Asimismo, es crucial contar con interacciones efectivas entre docentes y estudiantes, ya que estas son esenciales para alcanzar los objetivos educativos y demostrar de manera efectiva los resultados de aprendizaje obtenidos. (Espinosa, 2022).
70 Clase Invertida
La enseñanza o aprendizaje mediante la clase invertida, también conocida como
"flipped classroom", implica que los estudiantes revisen el contenido de una lección en casa antes de la clase presencial, y luego la clase se centra en la discusión y aplicación del conocimiento en lugar de en la transmisión de información. Según Prieto et al. (2021) afirma que: En 2020, esta metodología se ha vuelto más popular debido a la pandemia de COVID-19 y la necesidad de la educación a distancia y el aprendizaje en línea. Los estudiantes pueden ver videos de lecciones grabadas, leer materiales en línea y completar actividades interactivas antes de las clases virtuales en vivo.
La clase invertida permite a los estudiantes trabajar a su propio ritmo, revisar el material o herramientas que utilice el profesor, en este caso una aplicación con realidad aumentada, las veces que sea necesario y hacer preguntas específicas durante la clase en vivo. También promueve la responsabilidad del estudiante en su propio aprendizaje y permite al profesor dedicar más tiempo a la retroalimentación y la interacción con los estudiantes.
Este modelo pedagógico se basa en una combinación de clases presenciales y el uso de recursos virtuales de forma semipresencial y activa. Además, promueve la preparación individual del estudiante de manera no presencial, lo que fomenta su autonomía y desarrollo personal. La metodología se caracteriza por la participación más integral del docente, ya que las clases se enfocan en un enfoque digital e interactivo. En el modelo de aula invertida, el docente cambia el enfoque tradicional de la clase, proporcionando previamente a los estudiantes toda la información que se abordará en clase. De esta manera, los estudiantes tienen la oportunidad de analizar y comprender los contenidos por sí mismos. En el tiempo de clase presencial, el docente se dedica a retroalimentar los contenidos y construir sobre lo ya aprendido, incorporando ejercicios de aprendizaje activo y trabajo en equipo. Con esto, los entornos de aprendizaje se enfocan en el protagonismo del estudiante.
(Prieto et al., 2021).
Aprendizaje basado en resolución de problemas
Este enfoque de enseñanza facilita el logro de los objetivos establecidos en el plan de estudio, a través de una metodología que busca soluciones prácticas a diversas
71 problemáticas relacionadas con los contenidos curriculares. Estas situaciones están centradas en contextos cotidianos y reales.
Esta estrategia pedagógica se basa en la adopción del método científico, dado que inicia con la observación, generando una formulación a los problemas, la experiencia, y al final una presentación de conclusiones, de este modo, a través del aprendizaje basado en problemas, se promueven habilidades de pensamiento científico, lo que estimula la motivación, la curiosidad y el interés por aprender que fenómenos suceden en el entorno que nos rodea. Asimismo, esta metodología facilita la resolución a conflictos y se desarrolla la toma mejores decisiones. (Reyes, 2022).
Aprendizaje basado en Proyectos
El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es una propuesta pedagógica que fomenta la conexión entre la teoría y la práctica. Con esta metodología, los estudiantes desarrollan competencias mediante la elaboración de proyectos, lo que resulta en una nueva forma de abordar la educación. En consecuencia, el ABP se convierte en el punto de partida para una experiencia educativa significativa y memorable. Según Reyes 2022 afirma que:
Al adoptar esta metodología, el estudiante aprende a través de la acción, ya que los proyectos de aula se convierten en una valiosa herramienta para desarrollar habilidades y capacidades que facilitan la adquisición de conocimiento. Además, esta metodología proporciona al estudiante herramientas para enfrentar los desafíos del mundo contemporáneo mediante el autoaprendizaje, el pensamiento creativo, científico, crítico y reflexivo. (p.
33).
Enfoque creativo imaginativo en las Ciencias Naturales
El enfoque creativo e imaginativo se puede cultivar mediante las metodologías mencionadas anteriormente, debido a que cada una de las actividades permite trabajar tanto con la creatividad e imaginación del docente como con la de los estudiantes. Específicamente, en la materia de Ciencias Naturales, se pueden aprovechar de manera óptima estas características particulares que poseen las personas. Según Valencia (2020) menciona que: La creatividad es una habilidad natural en los seres humanos, sin embargo, a medida que avanzamos en el ciclo de la vida, puede disminuir debido a la pérdida de la libertad creativa que teníamos en
72 nuestra niñez durante la adolescencia. Por lo tanto, es esencial cuidar y fomentar el desarrollo de esta capacidad para mantenerla viva a lo largo del tiempo.
Según Valencia (2020) menciona que:
La enseñanza de las Ciencias Naturales, al ser altamente práctica, fomenta el uso de la enseñanza basada en problemas como un enfoque didáctico que promueve el desarrollo de la creatividad. Debido a que las Ciencias Naturales brindan oportunidades para desarrollar y practicar diversas habilidades, los docentes pueden estimular la creatividad de sus estudiantes, la cual podría estar oculta o apagada por algún motivo. (p. 38-39).
2.2.11. El enfoque constructivista en la enseñanza aprendizaje de las ciencias