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Migración en la etapa colonial y poscolonial en México

4.3 Normatividad y posturas migratorias en la historia

4.3.1. Migración en la etapa colonial y poscolonial en México

La migración en la etapa colonial ha sido uno de los momentos históricos que más allá de dar a conocer la proximidad entre “un mundo y otro” o entre “el viejo mundo” y el “nuevo mundo”, representa el abrir de una época que ha quedado marcada en la Historia por la lucha y, al mismo tiempo, por la pérdida de gran parte del patrimonio cultural de un país. En ese sentido, los factores que orillan a la movilidad poblacional de forma forzada son principalmente los de carácter político y bélico, no solo en la Europa de los siglos XVIII, XIX y XX, sino también en el continente americano. En el caso de México, esta característica no podría ser la excepción. Con la llegada del imperio español este fenómeno comenzó a tener mayor relevancia y el flujo de personas provenientes de distintos sitios y

16 De acuerdo con Sánchez Miranda (2013), hablar sobre las primeras manifestaciones del poblamiento del continente americano es un episodio complicado de reconstruir, sin embargo, los estudios de ADN realizados en Sonora en restos humanos encontrados en esa región en el año 2012 arrojan una antigüedad mayor con respecto a la cultura Clovis. Se cree que esos restos pertenecen a los ancestros de los Clovis.

81 zonas en México incrementó. Se trató de un momento importante y de larga duración por la coyuntura que se desarrollaba, en donde la crisis y el reconocimiento de los dueños de las tierras decantó en el movimiento poblacional forzado.

Antes de la llegada de los peninsulares a Tenochtitlan, lo que hoy se denomina México, las culturas que habitaban en distintas regiones hacían uso de la migración en un sentido natural, ya que su traslado obedecía en gran parte en ir en busca de tierra fértil que sirviera para la cosecha. Esta actividad era una de las principales fuentes económicas en esa época. Existía la libertad de tránsito, y al mismo tiempo se respetaban los límites entre cada territorio o cultura. Esto cambió con la llegada de los peninsulares. Su forma de apoderarse de la riqueza nacional se consolidó con la destrucción de las culturas e indígenas que habitaban en los alrededores.

Durante esta etapa, la migración se concentró en la zona centro del país y en los principales puertos marítimos de acceso, como el de Veracruz y la península de Yucatán. La situación migratoria durante la época colonia fue una consecuencia por el intento de construir una realidad socioeconómica para dar a conocer al mundo el poderío del virreinato. Sin embargo, hablar de migración en esta etapa implica hacer mención de la esclavitud como característica ineludible para la consolidación de la llamada Nueva España.

Ante esta situación, la migración deja de tener características de movilidad natural para formar parte de una especie de traspaso humano y mercantil con el propósito de expandir la actividad económica y política durante el virreinato. Es por ello que la migración durante este periodo toma otro significado; es decir, cuando se habla sobre temas de migración existe una relación directa con el instinto de movilidad de forma interna de las personas que se trasladan de un lugar a otro. Sin embargo, durante esta etapa la movilidad poblacional de manera interna no era una característica, pero sí la movilidad externa proveniente de occidente y de algunas partes de África. Esto último es el ejemplo de otro tipo de migración. Por una parte, existen los migrantes que salen de su lugar de origen

82 para ir en busca de una mejor calidad de vida y, por otra, los migrantes en potencia que buscan expandir su riqueza y poderío territorial. En palabras llanas, el migrante pobre y el migrante rico, ambos traspasan fronteras, pero con objetivos y características distintas.

Regresando a las características de los movimientos migratorios en la época virreinal, es posible ver que la dependencia socioeconómica se basó en la ubicación geográfica de ciertos puertos y penínsulas. Esto sirvió para poblar de manera gradual distintas regiones, aunado a que con la explotación de los esclavos nativos y provenientes de África comenzó el impulso del turismo, cuyo atractivo principal recaía en la nueva arquitectura colonial. Poco a poco, los barcos que desembarcaban en los principales puertos dejaron de trasportar esclavos para trasladar extranjeros, en su mayoría europeos que deseaban conocer la Nueva España, muchos de ellos, en acuerdo con la corona española, se apropiaron de extensiones de tierra y, con ello, migraron y se asentaron de manera indefinida:

El virreinato de la Nueva España, en el área caribeña vía Veracruz. Polo de atracción preferente en los movimientos migratorios externos peninsulares, único puerto del virreinato con el que se podía tener tráfico marítimo directo y contactaba con las costas laterales del Caribe así como con otros puntos de América. En cuanto a la ubicación temporal corresponde a la efectividad del cambio de la política virreinal cuando, tras el establecimiento del sistema de intendencias, se implantó una ilustración a la española. Esta trajo un incremento poblacional, una elevación del nivel de vida, una reactivación administrativa-militar y una recuperación económica, de la mano del boom minero e incentivo del comercio para la exportación que el reglamento de Libre Comercio supuso para las colonias españolas (Olmos, s.a, p. 123).

83 La entrada y salida de embarcaciones provenientes del viejo continente hacia la Nueva España, con mercancía de cualquier especie o de personas en calidad de esclavos, siervos o turistas eras más controlada, ya que existía un orden jurídico establecido para regular la entrada y salida; esto fue así hasta los comienzos de la Guerra de Independencia en 1810. En ese año (1810) inició una larga confrontación político-social armada para intentar derrocar al imperio español que dominaba todo el territorio de la Nueva España. Este suceso, que inicia con la conspiración armada en Dolores, Guanajuato, bajo el liderazgo de Miguel Hidalgo y que culminó con la entrada de ejercito Trigarante a la Ciudad de México en septiembre de 1821, fue un hecho más por el cual se desató un desorden jurídico, político y territorial que siguió dando de qué hablar en temas migratorios.

Los documentos registrados en el Archivo de Indias en Sevilla, España, han sido de gran utilidad para constatar algunos de los movimientos poblacionales durante la guerra de Independencia y posteriores a ella. Antes de ellos resultaba complicado entender el panorama exacto con respecto a la situación migratoria, ya que parte de la documentación se dio a conocer a principios del Siglo XIX. Sin embargo, se sabe que, a raíz de la lucha armada, las fronteras marítimas se descontrolaron ya que no existía un orden jurídico que regulara el flujo, en su mayoría eran españoles intentando regresar a su país de origen:

Respecto a los años comprendidos entre 1787-1821, ha sido preciso acudir a las secciones de Arribadas, indiferente Generales y Ultramar en el A.G.I. y extraer datos relevantes a la Nueva España, al venir referidos a toda América.

En el primero de localizan una serie de libros y licencias de embargo a provistos, pasajeros, militares y cargadores de indias en los legajos 439 A, 349 B, 440, 442, 515-520, 489, 561, 216 Y 354. En ellos hay gran riqueza de datos sobre los pasajeros, tales como: procedencia, destino, barco, sexo, estado (religión, militar, provisto o civil) y finalidad de viaje (Olmos, s.a., p. 124).

84 La migración interna se dio por parte de indígenas y campesinos que buscaban ocupar un lugar en los sitios dominados por el ejército independentista y, aunque la batalla en la Ciudad de México se había perdido, se sabía que tarde o temprano sería la puerta de entrada del ejercito Trigarante, lo cual fue motivo para que muchos campesinos decidieran quedarse. El territorio que durante muchos años estuvo dominado por el virreinato cedió su lugar a un nuevo orden político que buscaba recuperar lo perdido a manos de los invasores. Para ese momento, miles de campesinos e indígenas continuaron trasladándose a diferentes puntos de la República en busca de estabilidad. Los españoles que aún se encontraban en territorio mexicano se vieron obligados a migrar por vía de la ilegalidad para pedir refugio en países del Caribe, muchos regresaron a España.

Es así como se reconocen las primeras características de la migración en una de las etapas que, más allá de establecer un orden fronterizo, se buscó el derecho a la tierra, al territorio y al libre traslado en una época dominada por quienes se asumían como superiores y dominadores de un mundo nuevo con respecto al suyo. Los registros que cuantifican el movimiento fronterizo son un referente numérico para iniciar con el análisis e interpretación del tema migratorio. Sin embargo, en ocasiones se deja de lado el significado del conflicto independentista, que representa una lucha en contra de las conductas racistas y clasistas que se desarrollaron en sitios y momentos históricos determinados.