SEGURIDAD SOCIAL
V. A MODO DE CONCLUSIÓN En las últimas décadas, el
avance en materia de políticas públicas de protección de la ma- ternidad y la paternidad en Es- paña ha sido muy importante. El camino de reforma que se inicia en los años ochenta, a partir de un complejo y desordenado entramado administrativo, per- mitió sentar las bases de una estructura de beneficios y pres- mayores discapacitados (de pago
periódico), el incremento para menores de 3 años no discapa- citados, al igual que ocurrió con la extensión de ese incremento a menores de 5 años lograda en 2010. Ambas supresiones se recogen en el Real Decreto Ley 8/2010, por el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público, a partir del cual este beneficio deja de contemplar asignaciones es- peciales para la primera infancia.
En los años más recientes se han ido recuperando prestacio- nes que quedaron suspendidas en los años de crisis y austeri- dad, con algunas novedades.
Por ejemplo, el 1 de enero de 2018 el Gobierno de Sánchez introdujo una nueva desgrava- ción fiscal en la declaración de la renta a hogares (IRPF 2019) que sufragan el gasto de guar- derías (incremento adicional por gastos de custodia en guar- derías o centros de educación infantil autorizados). Con esta nueva medida, el importe de la deducción por maternidad se podrá incrementar hasta en 1.000 euros adicionales cuan- do el contribuyente que tenga derecho a la misma haya sa- tisfecho gastos de custodia del hijo menor de 3 años en guarderías o centros de edu- cación infantil autorizados. A diferencia de la deducción ge- neral por maternidad, los con- tribuyentes con derecho a la aplicación del incremento adi- cional por gastos de custodia no pueden solicitar a la Agen- cia Estatal de Administración Tributaria su abono de forma anticipada, sino que deberán practicar el incremento que co- rresponda directamente en la declaración del IRPF. Existe, no obstante, un límite de la deduc- ción (1.000 euros anuales) (1).
sistema de la Seguridad Social, de la prestación económica por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave).
La única excepción a la ten- dencia restrictiva de esta etapa se produjo en el ámbito fiscal, a través de una nueva desgrava- ción por familia numerosa o per- sonas con discapacidad a cargo, vinculada a la declaración del IRPF, que se agrega a la deduc- ción por maternidad por cada hijo menor de tres años y que se introdujo en la actualización del año 2014 a la Ley 35/2006 que actualmente regula el IRPF.
Si comparamos el compor- tamiento de los permisos labo- rales con el de las prestaciones monetarias en relación a su per- manencia en el tiempo, veremos que los primeros han resistido mejor los embates de los años de crisis y austeridad, permane- ciendo vigentes en su totalidad a día de hoy. Las prestaciones monetarias, por su parte, si bien mantuvieron la tendencia incre- mental hasta el año 2010, se han visto mermadas por los ajustes presupuestarios de los últimos años. Como primera medida res- trictiva, destaca la eliminación de la asignación económica por el nacimiento de cada hijo (de pago único) consagrada por la Ley 35/2007 y derogada poste- riormente en la actualización del 2010. Con este cambio, la pres- tación pierde su carácter univer- sal y se limita a los casos de «na- cimiento en familias numerosas, monoparentales o de madres discapacitadas» y de «parto o adopción múltiple». Así también, la Ley 40/2007, de medidas en materia de Seguridad Social, eli- minó en la asignación económi- ca por hijo/a o niño/a acogido/a a cargo menor de 18 años o
torno al uso de estos permisos y la creencia mayoritaria de que su uso puede afectar la trayec- toria laboral (Ministerio Trabajo e Inmigración, 2010). Todo ello pone sobre la mesa importantes desafíos para la cultura laboral en nuestro país, especialmente en cuanto a la mejora de los nive- les de confianza laboral para el ejercicio de estos derechos y la efectiva conciliación de las vidas laboral y familiar. Por otro lado, cuando estos permisos sí se dis- frutan, existe una gran distancia en el ejercicio que de ellos hacen hombres y mujeres, siendo estas últimas quienes terminan ausen- tándose más y por más tiempo de sus empleos.
A pesar de los esfuerzos le- gislativos, los trabajadores y tra- bajadoras en empleos tempora- les raramente pueden acceder a buena parte de las prestaciones y permisos descritos aquí, no porque la norma les discrimine, sino porque la inseguridad la- boral y las frecuentes prácticas abusivas por parte de muchos empleadores hacen impractica- ble el ejercicio de estos derechos.
Al final, el impulso legislativo por mejorar el uso y disfrute de los derechos choca en la práctica con la realidad de un mercado laboral extraordinariamente pre- cario y vulnerable que dificulta en demasiadas ocasiones el ejer- cicio efectivo de esos derechos.
Hemos también apuntado aquí que en la medida que se observa una fuerte segregación ocupa- cional, las diferencias entre las mujeres mejor y peor situadas en el mercado laboral pueden llegar a ser más fuertes que las brechas que observamos entre hombres y mujeres. Una extraordinaria pre- cariedad en la base de la fuerza laboral, junto a unas trayectorias laborales femeninas en el vértice bastante homologadas a las tra- ignoradas hasta el momento.
El cambio de valores en la so- ciedad en lo que respecta al rol que deben de jugar los padres en la crianza de sus hijos y la tolerancia hacia formas hetero- géneas de familia son quizá los dos grandes hitos en este proce- so. En efecto, el reconocimiento del segundo progenitor como sujeto de este tipo de prestacio- nes sin mediación de la madre facilita la corresponsabilidad.
Otra incorporación trascendental ha sido la equiparación entre la filiación biológica y no biológi- ca y el acogimiento, otorgando por tanto pleno reconocimiento a la familia entendida en toda su diversidad. Al mismo tiem- po, otro avance significativo ha sido la regulación de problemá- ticas sociales de alta complejidad ignoradas hasta el momento, como la violencia de género, la discapacidad y el padecimiento de cáncer u otras enfermedades graves durante la infancia. Los mecanismos de protección que se han establecido para estas situaciones han contribuido a mejorar las condiciones de vida y las posibilidades de integración social de los sectores de pobla- ción más vulnerable.
No obstante, y a pesar de la relevancia que han tenido estas transformaciones, su nivel de expresión en las coberturas es aún muy limitado y evidencia la existencia de importantes bre- chas de inequidad de género y socioeconómicas. El poco uso que se hace de las excedencias y las reducciones de jornada evi- dencian que este tipo de bene- ficios no constituyen incentivos suficientes, ya que implican una reducción de los ingresos sin que se vean compensados por los correspondientes subsidios.
También influye la percepción de inseguridad laboral que existe en taciones más racional y justa. En
efecto, la evolución que ha expe- rimentado el marco de protección laboral y de la Seguridad Social ha dejado atrás el modelo tra- dicional y paternalista heredado del franquismo, evolucionando hacia un sistema garantista, más igualitario e inclusivo. Los dis- tintos procesos de reforma han incorporado en la agenda po- lítica la responsabilidad que le compete al Estado en materia de protección social como ga- rante del ejercicio del derecho a la maternidad y la paterni- dad. Este proceso, marcado por una intensa actividad legislativa y que afecta al derecho laboral y de la Seguridad Social, en mu- chos casos a través de normas de carácter transversal, busca acomodar las prestaciones a la propia evolución de la sociedad española, al tiempo que aspira a converger con el resto de países de la Unión Europea. La mater- nidad es hoy una contingencia que se protege con permisos laborales más largos y mejor re- tribuidos, mejores condiciones laborales y mayor seguridad en su reincorporación al puesto de trabajo, así como otras medidas de reinserción laboral. Además se han incorporado un número muy significativo de casuísticas especiales, desde la monomaren- talidad, situaciones de violencia de género, falta de cobertura por desempleo, etc., que influían negativamente en la capacidad de acceso de muchas personas a estos derechos.
Las reformas también han be- neficiado a la sociedad en su conjunto, mejorando la concilia- ción entre la vida laboral y fami- liar, reduciendo la discriminación por razón de género, evolucio- nando hacia un concepto más inclusivo de familia y dando res- puesta a problemáticas sociales
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NOTA
(1) Información facilitada por Mercedes
sastre García (UCM), 4 julio 2019.
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coMision europea directorate-Generalfor
eMployMent, social affairsand inclusion
analiza en los distintos trabajos de este monográ- fico, ello tiene importantes consecuencias sobre el sistema de la Seguridad Social. Pero el impacto de este cambio demográfico no se circunscribe solo al sistema de bienestar, sino que afecta a toda la sociedad en general y a la economía en particular.
El envejecimiento poblacional impacta directa- mente sobre el crecimiento económico al reducir el tamaño de la fuerza laboral tanto en términos absolutos como relativos. Asimismo, el cambio en los tamaños de la población en edad de trabajar y de edad avanzada también modifica los patrones de consumo y ahorro agregados, puesto que cada grupo tiene una propensión distinta a consumir y ahorrar (Banco de España, 2019). Pero este cambio demográfico llega a influenciar hasta la producti- vidad de la economía: una fuerza laboral de edad más avanzada está asociada a una menor produc- tividad de la economía (Maestas, Mullen y Powell, 2016). Esto no se debe tanto a que los trabajadores I. INTRODUCCIÓN
E
L envejecimiento poblacional es un fenómeno demográfico de envergadura que está tenien- do lugar en casi todos los países y regiones del mundo. Según el World Population Prospects 2019, la población de edad avanzada (mayores de 65 años) superó en tamaño a la población de menos de cinco años en 2018 por primera vez en la historia y se espera que su tamaño se doble entre 2019 y 2050, mientras que la de los niños menores de cinco años permanezca estable en los mismos niveles. Este en- vejecimiento poblacional se produce como resultado de una baja natalidad, que reduce el incremento de la población en edad de trabajar, y de un aumento de la esperanza de vida, que aumenta el tamaño de la población de edad avanzada.España es un país en el que el envejecimiento poblacional es particularmente acusado y, como se
CaixaBank Research
Resumen
El envejecimiento poblacional es particularmente acusado en España, resultado de la baja tasa de natalidad y del aumento de la esperanza de vida. Así, la tasa de dependencia está previsto que au- mente del 29,6 por 100 en 2018 hasta el 49,5 por 100 en 2040. El impacto económico de este cambio demográfico no se circunscribe al sistema del bienestar, sino que afecta a toda la sociedad, e influencia el crecimiento económico, los patrones de consumo y ahorro o la produc- tividad. Este análisis muestra que la contribución de la fuerza laboral al crecimiento del PIB se reducirá de manera marcada en España, pasando de una aportación positiva de +0,6 puntos porcentuales (p.p.) anuales entre 2000-2018 a otra negativa entre -0,4 p.p. y -0,8 p.p. en 2040.
Por su parte, la contribución de la fuerza laboral al PIB per cápita se reducirá del +0,3 p.p. anuales promedio en 2000-2018 hasta -0,2 pp y -0,6 p.p. en 2040. La intensidad de este descenso dependerá de la res- puesta en términos de participación en el empleo y de la inmigración.
El conjunto de mecanismos existentes para paliarlo abarcan desde el aumento de la tasa de participación, el alargamiento de la vida laboral, mejoras de la productividad o mayores flujos de inmigración. Sin embargo, el impacto del envejecimiento poblacional no se logrará reducir de manera significativa sin aplicar todo el conjunto de mecanismos existentes.
Palabras clave: demografía, envejecimiento poblacional, inmigra- ción, crecimiento económico.
Abstract
Population aging is particularly pronounced in Spain, as a consequence of the low birth rate and the increase in life expectancy.
Therefore, the dependency rate is expected to increase from 29.6% in 2018 to 49.5% in 2040. The economic impact of this demographic change is not limited to the welfare system, but affects the entire society, and it influences economic growth, consumption patterns, savings or productivity. This analysis shows that the contribution of the labor force to GDP growth will be markedly reduced in Spain, going from an annual positive contribution of +0.6 p. p. between 2000-2018 to a negative contribution between -0.4 p. p. and -0.8 p. p. in 2040.
In addition, the contribution of the labor force to GDP per capita will be reduced from an annual average of +0.3 p. p. in 2000-2018 to a range between -0.2 p. p. and -0.6 p. p. in 2040. The intensity of this reduction will depend on the response in terms of employment participation and immigration. The toolkit of existent mechanisms to alleviate it includes the increase in labor participation, the lengthening of working life, productivity improvements or greater immigration flows. However, the impact of population aging will not be significantly reduced unless all levers available to mitigate it are applied.
Keywords: demography, population aging, immigration, economic growth.
JEL classification: H55, J14, J26.