Fuente: Elaborado por MIDEPLAN.
Por su parte, la activa participación de los diversos sectores de la población es una condición para garan
tizar que esos anhelos se concreten y lleven al país al puerto deseado. La acción ciudadana es sustantiva para propiciar un Estado transparente, la sociedad organizada está llamada a ejercer funciones de control y vigilancia de las acciones públicas. También, podrán incidir en democratización geográfica tanto a nivel regional, territorial, local y comunal.
Empoderar a la ciudadanía para que tenga una efectiva participación implica promover nuevos esquemas y mecanismos de participación en la toma de decisiones, dentro del marco de respeto a la institucionalidad. Le corresponde al Sistema Nacional de Planificación generar iniciativas y afinar los mecanismos e instrumentos para promover la participación organizada en los diferentes espacios públicos. Corresponderá a la ciudada
nía y a sus organizaciones sociales y políticas asumir sus derechos y responsabilidades para ello a través de un ejercicio responsable de la acción ciudadana activa.
3.2 EL RUMBO DEL MEDIANO PLAZO ESTÁ ANIMADO EN UN HORIZONTE DE LARGO PLAZO: LA VISIÓN PROSPECTIVA
Cumplir con el conjunto de aspiraciones que como sociedad se comparte requiere combinar la mirada de largo plazo con los esfuerzos del presente y del mediano plazo. La planificación prospectiva coadyuva en esta tarea, ya que permite fortalecer la toma de decisiones públicas y fortalecer la gestión institucional.
La visión prospectiva sitúa el horizonte, más allá del período de gobierno y establece una perspectiva de análisis y de acción más estratégica, de mayor temporalidad, donde el cuatrienio se convierte en una fase necesaria y sustantiva pero cuyo impacto dependerá de su continuidad temporal. La prospectiva ayuda a pensar y a formular políticas de Estado. Este PND 2015-2018, intenso en planteamientos y acciones para el cuatrienio, se sustenta y combina una mirada de más largo aliento.
La elaboración de insumos para el desarrollo con visión de largo plazo no es una labor nueva en el país;
sin embargo, estas iniciativas han carecido de continuidad y la institucionalidad necesaria para ser llevadas a la práctica (Recuadro 2). Al respecto, publicaciones como el Ideario Costarricense de 1943, el Ideario Costarricense 1977, Comisión de Reforma del Estado Costarricense (COREC I) 1989, COREC II 1991, la Costa Rica del 2000, entre otros han sido documentos que pensaron en esa Costa Rica del futuro.
En la última década han surgido diferentes propuestas de desarrollo provenientes de instituciones públicas y privadas donde se destacan: el Plan Nacional de Transportes del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT 2011-2035); la Estrategia Nacional de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Energía (MInAeT 2021); la Ruta 2021 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT 2021); el proyecto Pensar en Costa Rica 2025 del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos; la Política Nacional de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (MIVAH 2012
2040); la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos del Ministerio de Salud (MS 2010
2021), entre otros más.
Recuadro 2
Implicaciones institucionales de una construcción de visión del futuro: el caso de Costa Rica
La ruta al desarrollo sostenible y la planificación a largo plazo en Costa Rica constituyen un desafío, ya que se trata de temas complejos que requieren un tratamiento continuo y un arduo proceso de discusión, diálogo y búsqueda de acuerdos, entre los actores públicos y privados y la sociedad civil, para fijar prioridades y objetivos que trasciendan los períodos de gobierno.
Las causas de los diversos problemas que aquejan a Costa Rica son complejas y diversas y exigen por lo tanto una visión integral y estratégica que involucre a los diferentes actores de la sociedad.
Hay problemas estructurales que afectan la búsqueda y la ejecución de soluciones a los grandes problemas nacionales, desde el punto de vista de la planificación y de la gestión pública. Esto deja en evidencia la desarticulación de acciones y el cortoplacismo imperante para resolverlos, así como la falta de continuidad de los programas y proyectos que ejecutan las diferentes insti
tuciones y la modificación de las grandes prioridades del país, lo que entraña un desperdicio de recursos que un país pequeño como Costa Rica no se puede permitir.
El análisis a largo plazo adquiere un papel fundamental en el proceso de planificación. Su importancia radica en lograr la articulación y la coordinación con el corto y el mediano plazo que ha prevalecido en la acción política y la gestión pública de Costa Rica. Planificar a largo plazo
no significa dejar de lado la acción y los planes cuatrienales del Gobierno, sino complementar, articular
,
concertar y dar sostenibilidad a las soluciones duraderas a los grandes temas y retos del país, que trascienden los períodos de gobierno.La inclusión de la visión a largo plazo, que implica trazar una ruta para Costa Rica, es un ejercicio necesario si se desea mejorar el nivel de desarrollo y avanzar en la consolidación de la goberna- bilidad en un marco democrático, que defina una agenda estratégica para las políticas públicas en los años venideros, lo que será posible en la medida en que se cambie el paradigma actual.
La visión a largo plazo permite que la sociedad costarricense defina un camino para orientar su futuro, unir esfuerzos y crear voluntades entre los diversos actores con miras a alcanzar los ob
jetivos planteados. Esta visión debe permear la definición de políticas, estratégicas y asignación de recursos, en forma que trascienda las diferentes administraciones gubernamentales y, sobre todo, que contribuya a mejorar la calidad de vida de los costarricenses.
La construcción de esta visión y la definición de la agenda correspondiente entraña varios retos, entre ellos, identificar y establecer con claridad los temas fundamentales a considerar y definir el tipo de desarrollo al que Costa Rica aspira como nación. No es una tarea sencilla. Sin embargo, es posible trazar una ruta que pueda conducir al mejoramiento de las condiciones de vida de la población.
F u e n te: M ID E P LA N , C osta R ica V isión de La rgo P lazo. Tom ado de CEPAL. (2014). P ro sp e ctiv a y po lítica p ú blica pa ra el ca m b io es tru ctu ra l en A m é ric a Latina y el C aribe.
A partir de estas propuestas hay un conjunto de visiones y enfoques que permiten identificar perspectivas convergentes sobre esa sociedad futura a la que se aspira. Muchas de ellas han nacido de iniciativas de grupos heterogéneos de ciudadanos y ciudadanas, de diversas expresiones políticas, repensando a la Costa Rica del futuro.
3.3 ESCENARIOS DEL PND 2015-2018 Y LOS TRES PILARES DE GOBIERNO
La prospectiva es una disciplina para el análisis de sistemas sociales, que permite aprender del pasado, conocer mejor la situación presente, identificar las tendencias futuras y analizar su impacto en la sociedad (Medina y Ortegón; 2006). Su empleo permite explorar escenarios de futuro para la toma de decisiones, estableciendo acciones estratégicas de planificación que permitan implementar políticas públicas.
Así, los escenarios representan la construcción de futuros alternativos que facilitan la construcción de la estrategia de desarrollo (Marsh y otros 2002), recoge los compromisos y prioridades de la sociedad y contri
buye a solventar los principales retos de la actual política estatal, ya que permite guiar y complementar los instrumentos vigentes que tienen un menor horizonte temporal.
Es posible, trazar escenarios tomando como base la información disponible en el presente (Miklos y Arroyo 2008), derivada de los productos que recientemente han imaginado la Costa Rica del futuro y que fueron mencionados en el apartado anterior, a partir de la cual se plantean tres escenarios:
1. Escenario negativo: una Costa Rica antítesis de los países más felices del mundo con una elevada tasa de desempleo abierto y un creciente déficit fiscal, así como un incremento en los precios internos superior al dígito. Lo anterior, aunado a una tasa de crecimiento de producción estancada debido a la
poca inversión en el sector productivo y la escasa expansión de la producción nacional a los mercados internacionales y un escaso crecimiento del mercado interno.
2. Escenario tendencial: supone que los indicadores socioeconómicos continúan con la variabilidad promedio reportada en la tendencia de sus series históricas durante los últimos veinte años, una tasa de desempleo abierto que no se modifica, un déficit fiscal y una inflación estables. Además, el porcentaje de hogares pobres no varía, de ahí que se llegaría a una Costa Rica similar a la mostrada en la década de los noventa.
3. Escenario positivo: se parte del supuesto de una Costa Rica mejor que la mostrada en el período 2005 al 2008. El Producto Interno Bruto continúa incrementándose, la tasa de desempleo disminuye y se concentra en lo que se denomina el desempleo normal en una sociedad. El déficit fiscal se reduce de manera sostenible y se estabiliza en el 1,0%. La variación en los precios es moderada y muy similar a la experimentada por los principales socios comerciales, hay menor desigualdad y pobreza y la econo
mía crece sobre la base del mercado externo e interno.
Este tercer escenario resulta viable, con posibilidad de convertirse en tendencia de futuro, en tanto los tres pilares definidos por la Administración Solís Rivera, guardan lógica interna y corresponde con la visualiza- ción que se hace de la Costa Rica del mañana en el escenario positivo.