PLÁSTICOS: ANTONIO ARGUDO. ALBACETE 1948
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E s un hombre con "dos patrias": Mérida y TOJ11clloso. Sus manos acarician las cuerdas ele una guilarr<l con la misma fuerza con que viste la palabra de magia.
Escucharle es sentir esa serenidad que élleme no encontrar cuando llegue la hora de envejecer. Premio Nacional de las Letras 2004. entre otros giJliJrdones. este poela. de porte sereno y alma inquieta. está considerado como uno de los renovadores de la lírica española de la década de 1960. Nació en Mérida (Badajoz) y ha recibido los premios hispanos de poesía más importantes. C0l110 el Adonais (1964). Casa de las Américas (1968) Y Nacional de Poesía (1978). Ha sido director de la revista Cuadernos Hispanoamericanos. órgano literario de la Agencia Española de Cooperación Internacional hasta 1997. Pertenece a la generación de poeli.lS españoles que se iniciaron en la década de 1960 preocupados por los temas sociales. pero que pronto se cel1lraron en una poesía estética. como Caballero Bonald. Gil de Biedma o Claudia Rodríguez. Su primer libro publicado fue el premio Adonais. Las piedras. luego Música amel1a:.ada, Blal1co Spirituals. En 1971 publicó sus obras completas en el libro Biograft'a. que fue revisada en sucesivas ediciones. Como narrador, destacan sus obras Por ejemplo, dosdelllos. Parábolas. Lllgar silliesfl'O eSfe mmulo, caballeros, Fábula, Decepci6n, El marido de Alicia, Sobre el amor y la separación y La balada del abuelo Palal1cas. Entre sus obras críticas se encuentran: ApullIes de poesía espmlola de posguerra y Federico Carda Lorca y el j1amellco. pues es un gran conocedor y crítico de namenco. sobre el que ha escrito Agenda flalll(:'l1ca. Memoria del flame1lco y Paco de Lucía JI Call/arón de la Isla, estando en posesión del Premio Nacional de Flamellcología. entre otros.
-Comencemos por su tierra, no la que le vio IUtCer, sino crecer: Tomelloso, ¿qué le debe'!
Excepto el nacimiento. todo lo demás. Es cierto que mis antepasados son de Tomelloso. o obstante.
ti pesar de tener mis familiares. mis muertos y mis raíces en Tomelloso, cada vez que voy a Mérida, no donde nací. donde me parió mi madre. recupero todos sus recuerdos. los buenos y los malos. El hecho de haber respirado por primera vez en un lugar te hace ser amante eterno de ese lugar. Al mismo tiempo. tengo infinita gratitud por La Man- cha
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mi familia porque ahí tengo mis recuerdos.Esto no me plantea ningún desgarramiento; al contrario. me enriquece porque me siento con dos patrias.
-La Mancha le considera tan
suyo
que le dio su Medalla de Oro. Entonces dijo: "Esta vez se han pasado" ¿pensó lo mismo con el Premio Nacional de las Letras?No. Tal vez cuando dije "esta vez se han pasado"
estaba haciendo un abuso de humildad. Cuando me concedieron el Premio Nacional de las Letras dije: "No me lo esperaba". No fue humildad. fue una confesión. porque. sinceramente. no me lo esperaba. En cuanto a la medalla de Oro de Castilla- La Mancha. no ha sido sólo un premio. sino un abrazo a cinco generaciones de
Pa/au cas;
por lo que mi gratitud sumLl centenares de años.- La balada del abuelo Palal/cas ...
¿qué ha heredado de ese hombre que marcó su niñez'!Era un hombre maravilloso. pero, en aquella época. había muchos hombres maravillosos como
mi abue l o, en esa tierra y en otras de Es paña. Aún
ahora. que parece que aquellos tiempos han pasado para siempre, la dignidad no ha terminado. no ha sido abolida por el marketing, la publicidad. la demagogia ... Hay seres admirables, con un respeto a la palabra dada, con la decisión de hacer su trabajo lo mejor posible aunque no· se lo paguen bien.porque se lo paga su propio semido del orgullo profesional. A esos seres admirables y esas mujeres abnegadas. llenas de fortaleza para resistir los sofiones de la vida yesos hombres trabajadores ...
son a los que debemos llamar la patria.
-De usted dicen que es uno de los renovadores de la Iír"ica española ¿qué significa?
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significa gran cosa. La poesía va por dondequiere caminar. Cuando somos jóvenes tenemos la tentación de pensar que juntándonos media docena de amigos, haciendo un manifiesto y teniendo un pequeño lugar de poder. como una editorial. pode- mos decidir cómo tiene que ser la poesía, pero eso es un delirio. La poesía es la que camina. la que elige su camino y la fonuna de un poeta o aprendiz de discípulo de un poeta, que es lo que somos casi todos, consiste en acompañar a la trayectoria de la
poesía donde ella va. El hecho de publicar no significa nada, sólo la servidumbre de colaborar a la enorme y maravillosa aventura de la tensión poética de las palabras. Las palabras son milenarias; saben más que nosotros, con su carga simbólica y de inocencia. Cuando hayamos muerto, las palabras seguirán viviendo. El acierto de un escritor es saber que no somos dueños de las palabras. no son herramientas, son seres vivos.
Nuestra misión es ser sirvientes de la aventura de las palabras.
-Caballero Bonald, Claudia Rodríguez, Ángel Crespo ...
¿qué les une? ¿qué les desune?
Lo que nos unió fue la tensión moral en la que vivíamos en la época del franquismo. Sabíamos que un escritor tiene que tener una dimensión civil, si no está traicionando, decep- cionando a su comunidad. Teníamos la certidumbre de que esa dimensión civil no se debía limitar a la denuncia de una tiranía, para eso estaban los panfletos, que también redactá- bamos. Teníamos la obligación de darnos cuenta de lo que he dicho antes: las palabras son criaturas vivas. El deber del escritor es tratar de mantener las palabras en su situación de inocencia, que no pierdan su energía originaria. Esos poetas, también Eladio Caballero o Antonio Hernández, Manuel Ríos Ruiz ... aunque no hayamos sido muy amigos, si hemos respirado en el aire estas obligaciones.
-Entonces, hay más unión que desunión ...
Aunque parezca, a veces, que hay mucha desunión, cuando se mira desde fuera de las rencillas de los grupos, enfrentados, todos, aunque se crean adversarios estéticos, caminamos por el mismo lugar, que es el que la poesía dice.
-Benedetti ha dicho que, a través de la poesía, el escritor se expresa más honestamente ...
El escritor debe expresarse honestamente en cualquier género literario. Lo que si es cierto es que la convivencia con la poesía le produce al escritor unos niveles de placer estético y psicológico mayores. La poesía es un estado de gracia, una consecuencia de estar conforrne moralmente con unQ mismo.
Cuando uno no se miente, la poesía va a su casa. Pero, si está en conflicto con uno mismo, es fácil que la poesía se vaya.
Quizá, por eso, poetas como yo tenemos etapas en la que no podemos escribir poesía.
-Por eso, ¿hace tiempo que no publica; lo hará'?
Ojalá. Podría escribir todos los días, pero sólo con la técnica. Llevo tiempo sin escribir poesía. La causa está dentro de mi: quizá esa Guerra Civil. Estoy ansioso de que la poesía llegue a casa; entonces cerraré la puerta para que se quede.