2. MARCO TEORICO Y DE REFERENCIA
2.6. PLANTACIONES FORESTALES COMERCIALES
Las consecuencias más relevantes del cambio en el uso del suelo son la deforestación (cambio permanente de una cubierta dominada por árboles hacia una que carece de ellos), la alteración (también denominada degradación, es una modificación inducida por el humano en la vegetación natural, pero no un reemplazo total de la misma) y la fragmentación (la transformación del paisaje en parches pequeños de vegetación original rodeados de superficie alterada) (SEMARNAT, 2015).
L. f.) (CONAFOR, 2014), cabe mencionar que estas ultimas tres son especies introducidas.
Entre los diferentes tipos de plantaciones forestales, se encuentran los árboles de Navidad, en estos sistemas se efectúa un aprovechamiento continuo del recurso, a partir de la primera cosecha que tiene lugar a los seis años de iniciada la plantación. Los productores obtienen ingresos y al mismo tiempo generan beneficios, algunos de estos son los empleos e ingresos temporales y permanentes; servicios ambientales; facilitan la filtración de agua y recarga de los mantos acuíferos; la captura de una gran cantidad de carbono durante el crecimiento de los individuos; y contribuyen en la prevención de la erosión del suelo (Zamora, 2015).
Como se mencionó anteriormente, las PFC se establecen en terrenos que no son aptos para establecer cultivos o en su defecto en sitios que fueron utilizados para la producción agrícola o ganadera y que por ello han perdido su fertilidad, ya que no es permitido remover una cubierta forestal natural para establecer esta actividad; por tal razón, uno de los objetivos que se busca al realizar esta conversión, es la de recuperar los terrenos forestales degradados y, por ende, mejorar las características físicas, químicas y biológicas del suelo
Gómez et al. (2008) estudiaron el efecto del cambio de uso de suelo de un sitio degradado a una con plantaciones forestales, los sistemas que se estudiaron fueron: una sabana natural y dos plantaciones forestales comerciales de pino caribe (Pinus caribea) de 3 años y 29 años, evaluaron el contenido de humedad, pH, carbono orgánico total (COT), N total, P total y carbono microbiano (Cmic).
Los parámetros estudiados no mostraron un patrón definido en relación con la variabilidad temporal. Hubo mayor preservación del carbono dentro de la biomasa microbiana presente en suelos en plantaciones de pinos. La conversión de sabana a plantaciones de pino caribeño incrementó la calidad del suelo.
Arres et al. (2012) evaluaron los cambios en algunas propiedades del suelo a 18 años de establecida una plantación de Pinus cembroides subsp. orizabensis D.K.
Bailey en un sitio de uso agrícola. Los resultados mostraron que hubo un aumento
de la materia orgánica, el pH disminuyó, el Na, K, PMP, humedad aprovechable y CC aumentaron sus valores en diferentes proporciones.
Flórez-Flórez et al. (2013) evaluaron el potencial de plantaciones de Azadirachta indica A. Juss (Nim) para restaurar tierras degradadas por sobrepastoreo.
Tomaron muestras de hojas maduras y de suelos dentro y fuera de las plantaciones, y se determinaron sus contenidos elementales. Los mayores retornos potenciales de nutrientes vía foliar fueron de Ca y N y los menores de P. La mayor liberación de nutrientes fue de K y la menor de N. El P fue el nutriente más limitante, con baja disponibilidad edáfica. La investigación demostró la efectividad de la plantación en el mejoramiento de parámetros edáficos, según incrementos de materia orgánica, P y K. Además, mejoraron la estabilidad de agregados y las tasas de respiración microbiana.
Salgado-García et al. (2015), evaluaron los cambios en las propiedades químicas y físicas de los suelos de la sabana de Huimanguillo, Tabasco, México. Se seleccionaron cuatro plantaciones comerciales de eucalipto con diferentes edades, un pastizal natural y un sitio de vegetación secundaria (acahual). Se realizó el muestreo de suelos de 0 a 10 cm y de 10 a 30 cm de profundidad, para determinar la MO, N, P, K, Ca, Mg, Na, Fe y la textura del suelo. Los resultados indican que los sitios de estudio se ubican en tres subunidades de suelo: pastizal natural y eucalipto (Acrisol Híperdistri-Férrico); acahual y eucalipto (Acrisol Plíntico); y eucalipto (Acrisol Férrico). Las plantaciones de eucalipto, acahual y pastizal natural conservaron la MO del suelo. El N total se clasificó como rico a excepción de la plantación comercial de eucalipto de 8.4 años, la CIC se clasificó como baja, las concentraciones de P y Na se clasificaron como bajas, las de K, Ca y Mg como muy bajas y las de Fe como altas. La textura del suelo en los diferentes sistemas de producción se clasificó como migajón arcillo arenoso. No se observaron cambios en las propiedades químicas de los suelos acrisoles por el uso del sitio.
Domínguez-Calleros et al. (2017), evaluaron el efecto de las características edafológicas en el crecimiento de una plantación de Pinus greggii Englem.
establecida en 2003 en un terreno con suelo degradado y escasa precipitación.
El muestreo se realizó en la parte alta, media y baja del sitio, más un testigo. Los resultados encontrados en la caracterización física y química del suelo de acuerdo con el gradiente de pendiente del sitio mostraron que la parte alta presenta los menores valores con diferencia estadística de MO, C, P, K, Ca y Mg respecto a la parte baja. Para el N y pH la parte alta, media, baja y el testigo presentan similitud en valores. La clase textural no presentó modificaciones, a excepción de la parte media en la profundidad de 6-10 cm. La densidad aparente fue menor en la parte media y baja de la plantación