DOCUMENTO SEMINARIO PEDAGOGICO FACULTAD DE INGENIERÍAS
4. RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL EN LA INNOVACIÓN EDUCATIVA
“No hay verdadera Universidad sin investigación. Esta es necesaria porque un auténtico profesor universitario no repite en clase lo que dijo el año anterior, sino que está en la frontera del conocimiento en su ámbito concreto, y esa es la materia de su docencia. Sin investigación no hay buena docencia y no hay buen aprendizaje. Además, la investigación tiene que ver con otra gran misión de la Universidad, además de formar a los estudiantes: avanzar en los distintos ámbitos científicos: médico, tecnológico, humanístico, jurídico… produciendo nuevo conocimiento. Y si la docencia es cara, la investigación también lo es. Que esta sea buena, implica una cierta capacidad para conseguir recursos, participar en proyectos competitivos nacionales e internacionales, obtener recursos haciendo investigación aplicada para empresas, mediante fundraising o con la gestión del endowment del patrimonio, e invertirlos bien en investigación interdisciplinar de grupos con masa crítica suficiente para propiciar avances significativos en cada ámbito científico” (Alfonso Sánchez-Tabernero, Rector de la Universidad de Navarra).
De acuerdo con el anterior referente, se podría decir que, dada la directa relación de la investigación con la innovación, la Universidad (UNAB) debería tener el 100% de la responsabilidad. Sin embargo, para su discusión se pueden plantear algunas hipótesis (no contrastadas) con el fin de justificar la afirmación, relacionadas con el entorno de la región.
Hipótesis 1. Santander, como región, tiene rezago en innovación en todos los sectores de bienes y servicios.
Hipótesis 2. La proporción de empresa innovadoras en Santander es pequeña (¿2%, 5%, 10%?).
Hipótesis 3. Las empresas en Santander producen más patentes de nuevas invenciones que las Universidades de la región durante el año.
Hipótesis 4. La UNAB invierte en investigación y desarrollo más del 4% de las utilidades.
Colciencias invierte en innovación 4,66% del presupuesto.
Tan Eng Chye, presidente de la Universidad de Singapur, considera que “las empresas de todo el mundo se enfrentan a una crisis de habilidades más que a una crisis de empleo. Los empleadores detectan una brecha entre las capacidades que necesitan y lo que ven en los recién graduados.” Esto lleva a las preguntas, ¿conocen los empresarios de la región cómo será la sociedad en el año 2030?, ¿cuáles son las profesiones que se necesitarán dentro de 10 años?.
Por ejemplo, se afirma que hoy no se conoce casi el 80% de los trabajos que se tendrán en 10 años. ¿Es responsabilidad de las Universidades identificarlos para desarrollar sus procesos de formación?.
Las IES forman en competencias que apoyen la comprensión de los avances tecnológicos que se avecinan y los nuevos retos a los cuales se verán enfrentados los profesionales. Naturalmente existen esfuerzos del estado para realizar alianzas entre el sector productivo y la comunidad científica para promover proyectos de desarrollo que impacten la región en actividades del sector agrícola, pesquero, etc. La pregunta es, si es lo mismo formar para las grandes empresas que formar para las pequeñas empresas, dadas las características de
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las empresas de la región. Se afirma que muchas empresas en el mundo, y por qué no en nuestra región, seleccionarán a los trabajadores por el talento para realizar una tarea concreta, incluso si esta puede ser realizada en forma virtual.
En la Universidad de Singapur se revisan regularmente de forma rigurosa los planes de estudios junto con los líderes de la industria y asesores internacionales para garantizar que los cursos que se ofrecen sigan siendo relevantes para satisfacer las necesidades de la industria. Un resultado de eso es que, todos los planes de estudio incluyen estadísticas y programación como habilidades básicas necesarias para desarrollar la conciencia de los estudiantes sobre el análisis de datos y el pensamiento computacional, como preparación para tecnologías disruptivas en el lugar de trabajo.
Se estima que unas 1.500 compañías en Estados Unidos trabajan en áreas relacionadas con la inteligencia artificial, y desde 2015 el Bank of America predijo que el mercado de la inteligencia artificial movería más de 153.000 millones de dólares para 2020. Así mismo, las universidades han empezado a ofrecer formación específica en inteligencia artificial, en vista al déficit mundial que existe en esta materia1. En relación con lo anterior, ¿vamos hacia el lugar correcto en el modelo educativo de la UNAB?
En función de la responsabilidad que le atañe a la Universidad, se plantean algunos aspectos que se consideran inherentes a los procesos de innovación educativa.
a) Creación de espacios para la promoción de la innovación
Espacios físicos. Aulas digitalizadas e hiperconectadas. Ambientes digitales, como la realidad virtual, la realidad aumentada (mejorar la capacitación laboral, o el reciclaje hacia otras profesiones), tableros inteligentes. Todo lo anterior se debe dar con el fin de abordar el conocimiento de múltiples maneras.
Espacios académicos. Interacción y colaboración con otras comunidades científicas, empresariales, culturales con el fin de presentar posibles soluciones de problemas complejos en la sociedad.
b) Capacitación de todos los funcionarios de la UNAB en competencias blandas y duras en relaciones humano-máquina
Políticas para Docentes
Políticas para Administrativos
c) Creación de grupos de capacitadores sobre temas de innovación en las diferentes áreas del conocimiento.
Es importante que las personas conocedoras del proceso participen activamente en las clases que imparte el profesor, realicen actividades juntos.
d) Desarrollar una cultura que estimule y glorifique la creatividad e innovación en cada miembro de la comunidad: estudiantes, docentes, administrativos y directivos: Incentivos económicos, incentivos emocionales.
1 https://www.bbva.com/es/tecnologias-emergentes-sera-mundo-2030/
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e) Desarrollo de los cursos con el ADN innovación (pregrado, posgrado), muchas sesiones tipo brainstorming, aprender el arte de reinventarse constantemente, no temer a los cambios.
Todo lo anterior se contrasta con la realidad actual de la UNAB:
- Laboratorio Unab Creative (40 m2)
- Tipos de aulas de clase. Aulas cerradas, no comunicadas, poco confortables, que no son adecuadas para el trabajo en equipo, que siguen poniendo al profesor adelante, como el eje central de la clase.
- Tipo de estudiantes. La mayoría de cursos hoy día, se imparten a los estudiantes de acuerdo con el Programa que cursan, algunas electivas permiten la interacción entre varios Programas.
Sin embargo, la mayoría de los currículos tienen un alto porcentaje de cursos asociadas a los Programas. Se necesitan currículos que permitan al estudiante desarrollar las competencias que hoy y mañana se exigirán a los profesionales. Además, se requieren estudiantes mentores, estudiantes de semestres avanzados que apoyen y propicien discusiones acerca de problemas que él mismo haya resuelto y algunos que aún no ha podido resolver.
- Tipo de profesores. ¿Cómo construir una comunidad de docentes que logre articular todos los Programas con las competencias en ciencia, tecnología, innovación, desarrollo? Un docente que estimule el aprendizaje sobre la marcha (in-the-moment learning), la capacidad para adquirir nuevo conocimiento.
- Tipo de clases. Clases donde el docente es el actor principal en el escenario, los estudiantes tienen diferentes roles secundarios. ¿A quién se responsabiliza de este enfoque?, ¿falta formación para que los profesores puedan hilar la teoría con la práctica?
- Tipo de evaluaciones. Tradicionales, exámenes, trabajos en clase fuera de clase, exposiciones e investigaciones.
Con base en lo anterior, un nuevo enfoque sería que los estudiantes puedan elegir compañeros en diferentes niveles y Programas para resolver problemas complejos y sustentar ante un comité científico empresarial.
Una gran apuesta de la UNAB en su plan de desarrollo (2019-2024) es la de caracterizarse por la innovación en todo, y en sus procesos académicos con mayor énfasis en la gestión del conocimiento, por estar enfocado a un ambiente más internacional.
Los Programas deben ser líderes en la generación y gestión de tecnologías y conocimientos dentro del marco de Innovación y Desarrollo Tecnológico, apuesta en la cual, los docentes deben estar comprometidos a llevar a cabo.
Se concluye que la responsabilidad de la Universidad en la Innovación Educativa es compartida, propiciada por la Dirección, y ejecutada por la administración y la docencia.
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5. ELEMENTOS PARA UNA POLÍTICA SOBRE INNOVACIÓN EDUCATIVA