4. Resultados y discusión de resultados
4.2 Resultados sobre los cambios en el perfil epidemiológico
4.2.4 Resultados sobre la discriminación temida y percibida
La confianza activa está relacionada con el crecimiento personal, la implicación activa-positiva, la expresión activa, la rumiación pasiva y la evitación/comportamientos pasivos. La resignación pasiva está relacionada con el crecimiento personal, la implicación positiva, la rumiación pasiva, la distracción, las expresiones activas y la confianza activa.
Figura 4. Discriminación temida en el grupo de participantes seropositivos
(Base n = 2999)
4.2.5 Resultados sobre la discriminación percibida en el ambiente familiar En cuanto a la discriminación percibida en el ambiente familiar, se encontraron diferencias estadísticas significativas en cuanto al uso del condón en sus prácticas sexuales (t (294) = 2.45, M (sí) = 12.27, M (no) = 11.03, p = .01). Los que usan condón en sus prácticas sexuales se perciben más discriminados en el ambiente familiar.
También, dependiendo de la persona con quien viven así perciben la discriminación en el ambiente familiar. Los que viven en un inquilinato, perciben mejor estos cambios que los que viven con sus familiares cercanos, parejas, hijos u otros. También hubo hallazgos de percepción de discriminación en el ambiente familiar, al relacionarlos con los efectos sociales que tienen por ingerir medicamentos (F (6, 296) = 4.51, M
= 92.27, p < .00). Los participantes que se aíslan y evitan buscar empleo son los que presentan medias más altas de discriminación percibida en el ambiente familiar.
4.2.6 Resultados sobre la percepción de la discriminación en el trabajo
La discriminación percibida en el trabajo según sexo continúa siendo una situación que persiste y que la persona seropositiva la experimenta.
De los participantes, 153 (51 %) no perciben este tipo de discriminación, mientras que 146 (49 %) aún la experimentan, por lo que sus porcentajes evidencian que la reducción de la percepción de la discriminación en el trabajo y por parte de los vecinos no es significativa. En este estudio, las mujeres perciben mayor discriminación que los hombres.
Utilizando pruebas t de Student, la media de las mujeres que reportan esa percepción es más alta que la de los hombres (t = -2.61, M (f) = 14.46, M (m) = 12.57, p < .00).
En relación con la variable residencia, las personas seropositivas que residen en el área rural son las que perciben que en sus trabajos y entre sus vecinos son más discriminadas (t = 2.46, M (r) = 14.61, M (u) = 12.79, p = .01).
En los trabajos y en el vecindario se perciben más discriminados cuando están enfermos (t (297) = 3.43, M (sí enfermos) = 15.35, M (no enfermos) = 12.68, p < .00). Explorando si esta discriminación percibida en el trabajo y en el vecindario tenía relación con estar enfermo y perder o ganar peso, que se relaciona con su apariencia personal, se asoció esta variable con el peso que presentaban medido con el IMC. Los resultados evidenciaron que la percepción de esta discriminación no está relacionada con la apariencia física de pérdida o aumento de peso cuando están enfermos, sino con una variable subjetiva que no se estudió en esta investigación pero que muestra que las diferencias de ser discriminado cuando se está enfermo suceden entre los grupos de los que su peso es normal (X2(1, 147)
= 3.67, p = .04); y entre los que están con un peso superior al normal (X2
(1, 83) = -7.47, p < .01).
Los grupos donde se encontraron las personas con pesos inferiores a lo normal y de las que están en obesidad no presentaron cambios,
Estos hallazgos son importantes porque se ha asociado la imagen con la discriminación en el trabajo y en el vecindario como un suceso cultural de temor que incidirá en la vida de los seropositivos. Los encuestados presentan diferencias solo por el hecho de que puedan percibir que están enfermos, no por su imagen.
Analizando la variable de los efectos psicológicos presentes en los seropositivos relacionada con la discriminación percibida en el trabajo y en el vecindario, se encontró que las personas seropositivas que reportaron efectos psicológicos perciben mayor discriminación en el trabajo y de parte de los vecinos (t (293) = 2.73, M (sí, 110) = 114.64, M (no, 183) = 12.64, p = .01). La variable psicológica incide en que la persona se perciba más discriminada en el trabajo y en el vecindario.
En cuanto a los efectos sociales reportados por los participantes, no mostraron diferencias de discriminación entre los que reportaron efectos sociales presentes y los que no reportaron ninguno. La asociación entre pertenecer a un grupo de apoyo y percibir discriminación en el trabajo y en el vecindario mostró que tampoco existe una relación entre percibir este tipo de discriminación e ir al grupo de apoyo o no. Esto último desmitifica que estar asistiendo al grupo de apoyo puede ocasionar ser discriminado si se dan cuenta otras personas de que asiste por esta causa.
4.2.7 Resultados sobre la discriminación percibida en la atención clínica No se encontraron diferencias en la percepción de discriminación entre hombres y mujeres en la atención clínica, ni entre los que viven en el área rural o la urbana; tampoco en la percepción en la atención médica con respecto a si toma medicamentos ARV o no. No hay evidencia de percepción de discriminación cuando están enfermos o no; o por tener o no efectos físicos en su cuerpo, ni cuando presenta síntomas o alteraciones en su salud mental. No se encontraron diferencias en la percepción de discriminación por reportes de efectos sociales en las personas encuestadas.
Sí se encontraron diferencias estadísticas significativas en percibir discriminación en la atención clínica si asisten o no a los grupos de apoyo (t (297) = 3.16, M (sí asiste, 138) = 6.75, M (no asiste, 161) = 5.87, p < .00). La media más alta de percepción de discriminación en la atención clínica es cuando asisten a los grupos de apoyo.
No se encontró percepción de discriminación en la atención clínica si utilizan o no métodos de planificación familiar, o utilizar el condón en sus relaciones coitales; tampoco en la atención clínica por tener la intensión de procrear hijos siendo portador del virus o por haber procreado hijos en la situación de seropositividad.
La percepción encontrada evidencia que la atención de salud hacia las personas seropositivas ha avanzado favorablemente y que es garante del cumplimiento de los derechos a no ser discriminadas. Habrá que hacer las valoraciones en otro estudio sobre qué es lo que pasa en la atención de los grupos de apoyo y por qué motivos la persona que asiste al grupo de apoyo percibe la discriminación.
En cuanto a la percepción de discriminación percibida ante la consulta del expediente clínico, los resultados muestran que no hay diferencias de discriminación entre hombres y mujeres por el personal de salud. No hay diferencias si viven en el área rural o en la urbana, si toma o no medicamento ARV.
Las personas seropositivas perciben discriminación cuando consultan el expediente si están enfermas o no (t (297) = 3.16, M (enfermas, 89) = 3.41, M (sanas, 210) = 2.94, p < .03). No perciben discriminación porque se identifiquen cambios físicos en el cuerpo. Se encontraron diferencias estadísticas significativas en la percepción, ante la consulta del expediente, relacionadas con la identificación de efectos psicológicos (t (291) = 2.41, M
(sí efectos psicológicos, 138) = 3.38, M (no efectos psicológicos, 161) = 2.87, p = .02). Las personas seropositivas que reportaron la presencia de efectos psicológicos debido a la ingesta de los ARV perciben que son discriminadas ante la consulta de su expediente.
Existe una percepción de discriminación ante la consulta del expediente en cuanto al uso del condón en sus prácticas sexuales (t (294) = 2.19, M (sí utilizan condón, 198) = 3.21, M (no utilizan condón, 161) = 5.87, p < .00). Se esperaría que la percepción de discriminación cuando consultan el expediente estuviera relacionada con el no uso del condón. Sin embargo, los que