I V. Hacia la Economía del Conocimiento: el Camino para Crecer con Equidad en el Largo Pl a zo
C. El sistema educacional debe mejorar su calidad y equidad de acceso, con énfasis en la efectividad y focalización de los apoyos públicos
V. Presupuesto 2005
II.1 En t o rno In t e rnacional 2004 y 2005
II.1.1 Evolución de la economía mundial en el último año Durante los últimos doce meses la economía mundial consolidó su recuperación, verificándose un crecimiento económico superior al p revisto anteriormente. Ya en 2003 la economía global se expandió a una tasa mayor a la esperada en septiembre de ese mismo año, alcanzando un crecimiento de 3,9%. Este dinamismo no anticipado se extendió al 2004, tal como se muestra en el Cu a d ro N° II.1.1. En efecto, las proyecciones de crecimiento mundial para este año se han revisado significativamente al alza, pasando desde un 4,1% a un 5 %1.
El mayor dinamismo de la economía mundial obedeció, de una p a rte, a la conjunción de políticas fiscales y monetarias expansiva s , p a rticularmente en EE.UU., que impulsaron fuertemente a la demanda. En los componentes de la demanda resaltó el re n ova d o dinamismo de la inversión en las economías avanzadas, el que ha permitido dar un carácter más sostenible a la recuperación. Como se re c o rdará, el comportamiento de la inversión, en lo que pare c í a transformarse en un nuevo ciclo de expansión global, era uno de los elementos de mayor incert i d u m b re hace un año atrás.
1El crecimiento global alcanzará este año al 5%, sobre la base de un cálculo que pondera cada economía según su PIB calculado a paridad del poder de compra. Si el cálculo es realizado a precios de mercado, la expansión global alcanza al 4,1%.
De otra parte, el comportamiento de la economía China sorpre n d i ó a los observa d o res, particularmente en cuanto a la dinámica de sus i m p o rtaciones, componente que actuó como fuerza de arrastre sobre otras economías; en efecto, las importaciones de China cre c i e ron en 43% durante el primer semestre de este año.
Cu a d ro N° II.1.1
Proyecciones de Crecimiento Mundial, 2003-2005
%
(1) Cifras ponderadas usando Paridad del Poder de Compra (PPC).
(2) In c l u ye Corea, Hong Kong, Singapur y Ta i l a n d i a .
(3) In c l u ye Afganistán, Bangladesh, Bhután, Brunei, Cambodia, China, Fiji, Filipinas, India, Indonesia, Islas Salomón, Kiribati, Laos, Ma l a s i a , Ma l d i vas, My a n m a r, Nepal, Pakistán, Papua Nu e va Guinea, Samoa, Sr i Lanka, Tailandia, Tonga, Vanuatu y Vi e t n a m .
Fuente: FMI.
En términos de grupos de países, el alza generalizada en las p royecciones de crecimiento se explica fundamentalmente por el encadenamiento del resto del mundo a la dinámica exhibida por las economías de EE.UU. y China, cuyas proyecciones de cre c i m i e n t o se han revisado al alza en 0,4 y 1,5 puntos porc e n t u a l e s , re s p e c t i va m e n t e .
Destaca, no obstante, el caso de Japón, cuya economía ha mostrado un crecimiento que ha estado muy por sobre lo estimado a principios de año, con una revisión al alza de sus proyecciones de c recimiento para 2004 desde un 1,4% a un 4,4%. En esta re v i s i ó n , y a diferencia de otras recuperaciones, también ha contribuido el impulso de la demanda interna.
El dinamismo de la economía China ayudó también a la expansión del resto de las economías asiáticas, las que, al igual que Ja p ó n , p resentan además un sólido crecimiento de la demanda interna. Se espera que en 2004 las economías industrializadas de Asia y las emergentes, exc l u yendo China e India, crezcan un 5,5%.
En la Unión Eu ropea las estimaciones de crecimiento para 2004 han sido revisadas al alza en seis décimas porcentuales. Sin embargo, su recuperación es todavía moderada y esta zona sigue dependiendo de la demanda externa. La demanda interna en Alemania e Italia, dos de las mayo res economías de la región, continúa débil.
Por último, el crecimiento económico en Latinoamérica pre s e n t a también un fuerte repunte, el que aumentaría desde el 1,8%
registrado en 2003 a un 4,6% en 2004. La región se ha beneficiado de las positivas condiciones externas, en especial del alto precio de las materias primas y de las mejores condiciones de liquidez. Al mismo tiempo, las condiciones crediticias internas han sido e s t i m u l a t i va s .
II.1.2 Pe r s p e c t i vas para 2004-2005
El alto dinamismo que la economía mundial experimentó durante la primera mitad de 2004 corroboró que los factores de expansión que se vislumbraban en octubre pasado pre va l e c i e ron por sobre los riesgos a la baja. De este modo, el año 2004 se proyecta como un año de alto cre c i m i e n t o.
Para 2005 se continúa proyectando un escenario positivo. Si n embargo, el marcado incremento del precio del petróleo ha acentuado los riesgos a la baja para las proyecciones de cre c i m i e n t o del próximo año. Pa rte de este riesgo ya se ha materializado con la l e ve rebaja en la proyección de la expansión del producto para 2005.
En efecto, si bien el precio del petróleo comenzó a escalar sostenidamente desde octubre de 2003 (ver Gráfico N° II.1.1) no fue sino hasta mayo de este año que se estacionó por arriba de los US$ 40 por barril.
Gráfico N° II.1.1
Precio del Petróleo, enero 1997-julio 2004 US$ WT I
Fuente: Bl o o m b e r g . Hacienda
Pública 2003 Hacienda Pública 2004 2003 p 2004 p 2003 2004 p 2005 p
3,2 4,1 3,9 5,0 4,3
Mundo (1) Países Avanzados
2,6 3,9 3,0 4,3 3,5
EE.UU
UE 0,8 2,0 1,1 2,6 2,5
Japón 2,0 1,4 2,5 4,4 2,3
Economías Emergentes Asia Industrializada (2) Asia Emergente (3)
2,3 4,2 3,0 5,5 4,0
6,4 6,5 7,7 7,6 6,9
1,1 3,6 1,8 4,6 3,6
Latinoamérica
10 15 20 25 30 35 40 45
Enero-97 Enero-99 Enero-01 Enero-03
Este alto nivel en el precio del crudo ha afectado negativamente las e x p e c t a t i vas de los agentes económicos y con ello las perspectiva s para la economía mundial. En efecto, las cifras de crecimiento en el segundo trimestre del año para EE.UU., Japón y la Unión Eu ro p e a muestran una desaceleración en el margen y los indicadores de confianza de EE.UU. y de las principales economías del bloque e u ropeo han tendido a deteriorarse levemente (ver Gráfico N°
I I . 1 . 2 ) .
Gráfico N° II.1.2
In d i c a d o res de Confianza del Consumidor en los Pa í s e s De s a r rollados, enero 2003-agosto 2004
%
Fuente: Bl o o m b e r g .
Este deterioro reciente de las perspectivas de cre c i m i e n t o , p a rticularmente en las economías más avanzadas, se observa con n i t i d ez en el comportamiento de los tipos de interés de mediano p l a zo. En efecto, mientras las revisiones al alza de las proyecciones de c recimiento se re f l e j a ron en una elevación de las tasas de interés de los bonos del gobierno, tanto de EE.UU. como de Eu ropa y Ja p ó n hasta mediados del año en curso, desde entonces, y coincidiendo con el choque petro l e ro, dichas tasas han comenzado a descender ( ver Gráfico N° II.1.3). El descenso ha sido particularmente notorio en EE.UU. -60 puntos base-, pero se ha verificado también en las otras economías avanzadas. Puede notarse así que la elevación de los tipos de interés de corto plazo decretado por la Re s e rva Federal de EE.UU. -Eu ropa y Japón todavía los mantienen- ha sido leída por el mercado como una acción pre ve n t i va contra eventuales efectos de segunda vuelta del choque petro l e ro sobre la inflación, pero también como la necesidad de ganar espacio si el efecto contractivo de dicho choque fuera material. Es decir, mirando hacia el mediano plazo, ha p redominado el temor al efecto contractivo de la escasez energética por sobre su efecto sobre la inflación.
Gráfico N° II.1.3
Tasas de Interés de los Bonos de Go b i e rno de 10 años
% anual
Fuente: Bl o o m b e r g .
El comportamiento observado en el precio del petróleo se explica tanto por la mayor demanda mundial como por la fragilidad de la o f e rta de cru d o. El escaso margen que existe para aumentar la p roducción en el corto plazo y los problemas geopolíticos en algunas zonas pro d u c t i vas re l e vantes han generado una permanente tensión en el suministro de petróleo. Como resultado de esta incert i d u m b re , los precios incorporan una prima por riesgo que los analistas sitúan en torno a los US$ 10 por barril. Si bien se espera que en el cort o p l a zo el precio del petróleo retome niveles por debajo de los US$ 40, este nivel ciertamente será mayor al observado en los 90s y su volatilidad será alta, por cuanto los factores de incert i d u m b re persistirán por algún tiempo.
A su vez, los potenciales efectos inflacionarios del mayor precio del petróleo podrían acelerar el ajuste al alza en las tasas de interés. Esto tendería a disminuir el crecimiento de las economías industriales a través de una caída en sus mercados inmobiliarios, fuente i m p o rtante de impulso para la demanda interna en los últimos años.
En las economías emergentes, la disminución en el cre c i m i e n t o mundial y el encarecimiento del costo de los créditos externos -y del s e rvicio de la deuda- afectarían negativamente a su actividad.
Cabe mencionar que hoy en día la capacidad de maniobra de los gobiernos para amortiguar los efectos de eventuales choques n e g a t i vos sobre sus economías es re d u c i d a2, en especial en las grandes economías. En efecto, la política monetaria en la Un i ó n Eu ropea y Japón ha llevado las tasas de interés a mínimos históricos -lo que también acaecía en EE.UU. hasta que comenzara la continua re versión de tasas- y sus finanzas públicas presentan déficits insostenibles (ver Gráfico N° II.1.4).
2Mucho menor que la observada a fines de 2000, fecha en que se inicia el último ciclo de desaceleración mundial al producirse el estallido de la burbuja bursátil en EE.UU.
De hecho, este último país ha retirado ya parte del estímulo fiscal.
70 80 90 100 110 120 130 140 150
Francia EE.UU.
Alemania
Italia
Enero - 03 Julio - 03 Enero - 04 Julio - 04
A Septiembre 2004 1
2 3 4 5
0
EE.UU.
Japón Alemania
A Septiembre
2003 A Marzo
2004 A Junio
2004
Gráfico N° II.1.4
Tasa de Política Mo n e t a ria y Balance Fiscal Ajustado, 2004p
% real anual; % PI B
p: OCDE.
Fuente: Bloomberg y OCDE.
Hacia el mediano plazo, por su parte, se vislumbran tanto o p o rtunidades como riesgos para la economía global.
En t re las oportunidades cabe mencionar el surgimiento de la economía China -y en alguna medida India- como un nuevo motor de crecimiento, lo que junto con una posible extensión de la re volución tecnológica hacia nuevos sectores pro d u c t i vos, re p re s e n t a o p o rtunidades para mantener un crecimiento global sostenido.
No obstante lo anterior, existen algunos riesgos. En primer lugar, los desequilibrios fiscales siguen presentes en las economías industrializadas, las que presentan desde hace algún tiempo posiciones fiscales deficitarias, tanto efectivas como estru c t u r a l e s . Esto constituye un riesgo en tanto hoy la economía mundial está c reciendo y es posible que en algún momento desacelere. Si ello ocurriese, los déficits fiscales serían mayo res, lo que podría llevar a las grandes economías a re c o rtar el gasto público. Más aún, mirando hacia adelante, las economías industriales enfrentarán el pro b l e m a del envejecimiento de su población y las presiones de gasto fiscal que este problema conlleva, por lo que el ajuste fiscal se hace aún más u r g e n t e .
La situación de ajuste fiscal y altas tasas de interés empujaría a la economía mundial a una situación de bajo cre c i m i e n t o. Esta combinación de factores sería muy dañina para las economías emergentes. Si bien algunas han exhibido una mejoría en sus balances fiscales, los altos niveles de endeudamiento persisten y se mantiene una composición de la deuda que es peligrosa -indexada al dólar y de corto plazo.
En segundo lugar, el desequilibrio mundial que se expresa en un alto déficit en cuenta corriente en EE.UU. y superávits en los países
asiáticos, genera incert i d u m b re con respecto a la modalidad posible de ajuste de este déficit y su velocidad. Una abrupta depreciación del dólar vis a vis el euro y el yen produciría una desaceleración i m p o rtante en la economía de EE.UU., uno de los principales m o t o res de la economía mundial. Relacionado a lo anterior, podría aumentar el proteccionismo en EE.UU. como respuesta al desequilibrio existente entre sus exportaciones e importaciones, lo que podría contagiar a otros países. El lento avance en la Ronda de Doha, no obstante las recientes mejores noticias, y los pro b l e m a s geopolíticos, constituirían factores agravantes de esta situación.
Por último, la amenaza terrorista y los problemas de seguridad continúan vigentes, cuestión que fue comprobada por los atentados del 11 de marzo en Madrid y del 3 de septiembre en Ru s i a . En suma, si bien el año 2005 se perfila como un año positivo para la economía mundial, el balance de riesgos se compara n e g a t i vamente con el que pre valecía a fines de 2003. El alto pre c i o del petróleo, los problemas geopolíticos y la persistencia de los desequilibrios fiscales pueden ser factores que originen una desaceleración de la economía mundial. La presencia de políticas fiscales y monetarias expansivas, al punto de ser de las más e x p a n s i vas de los últimos decenios, permite anticipar que los gobiernos de los países industriales no tendrían espacio para responder contracíclicamente ante una desaceleración o a eve n t u a l e s choques externos sorpre s i vos como los ocurridos en los últimos a ñ o s .
En estas circunstancias, la economía chilena debe estar pre p a r a d a para enfrentar los desafíos que entrañaría una desaceleración de la economía mundial. En este sentido, la mantención de una alta c redibilidad de las políticas, tanto fiscal como monetaria, es un s e g u ro de altísimo valor frente a un eventual escenario externo a d ve r s o.