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CAPITULO 3. La Terapia Asistida con Animales

3.2. Conceptualización de la terapia animal

3.2.2. Aplicaciones de la terapia animal

3.2.2.6. Salud mental

Los estudios, en los que se aborda la salud mental complementada con TAA, muestran múltiples efectos que benefician la evolución en patologías como el autismo, la demencia, el dolor crónico, o patologías cardiacas relacionadas con el estrés. En otros análisis se concluye que la TAA es un programa de intervención rehabilitadora, queaplicada a pacientes con trastorno mental, que ayuda a la adherencia y permanencia en un tratamiento en medio residencial (Abate, Zucconi y Boxer, 2011; Buettner, Fitzsimmons

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y Barba, 2011; Fernández Jorge et al., 2013; Koukourikos et al., 2019; Wuang, Wang y Huang, 2010).

Los beneficios que se destacan, en diferentes estudios sobre la aplicabilidad de la TAA en el abordaje de las enfermedades mentales, son la reducción de la sintomatología negativa, mejor resultado en actividades de rehabilitación neurocognitiva, motiva a la realización de tareas de la vida diaria, gestión emocional de la soledad, motivación y adherencia a los programas terapéuticos, reducción de la ansiedad, capacita al paciente para la integración social. Los pacientes con enfermedades mentales también se benefician de la tenencia de animales de compañía, ya que les ofrece beneficios físicos y mentales, facilitándoles una mayor calidad de vida. La cohabitación con mascotas se fundamenta en la responsabilidad del enfermo y su familia (Ansodi Arrieta et al., 2016; Hernandorena et al., 2012; Koukourikos et al., 2019).

3.2.2.6.1. TAA y esquizofrenia

La dificultad a la hora de abordar el tratamiento de la esquizofrenia plantea a los profesionales nuevas formas de actuación y la aplicación de técnicas diferentes a las clásicas (teniendo como base el tratamiento biológico/farmacológico) para lograr la mejora de los síntomas y el aumento de la calidad de vida de los pacientes (Ansodi Arrieta et al., 2016; Fernández Jorge et al., 2013).

La TAA se presenta en el abordaje de la esquizofrenia como una terapia complementaria al tratamiento farmacológico y de rehabilitación psicosocial. La TAA se desarrolla en el abordaje de la esquizofrenia para fomentar la funcionalidad social, emocional y cognitivo de pacientes afectados, ya que los animales se convierten en la conexión del enfermo con la realidad. En la intervención, en salud mental desde la TAA, se aborda la reducción de la sintomatología negativa, la rehabilitación cognitiva del paciente, rutinas de la vida diaria creando actividades normalizadoras y mejora de la funcionalidad del paciente, mejora la gestión emocional reduciendo el sentimiento de soledad y malestar general, la motivación y adherencia al tratamiento, y, por último, mejora la integración y capacitación social (Ansodi Arrieta et al., 2016; Cabra, 2012; Calvo et al., 2016;

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Fernández-Jorge et al., 2013; Gil y Güerre, 2007; Hawkins, Hawkins, Dennis, Williams y Lawrie, 2019 ).

Los beneficios que reporta la terapia asistida con canes en pacientes con esquizofrenia es la mejora de aspectos como la anhedonia, la afectividad, autoestima, las relaciones interpersonales, el contacto social, las habilidades sociales y la funcionalidad en la comunidad; fuerza motivadora y mejora de la relación terapéutica que la TAA logra en los pacientes (Fuentes, Gallego, Baza y Martín, 2012; Hawkins et al., 2019; Huertas et al., 2014).

En el Hospital Psiquiátrico San Juan de Dios de Barcelona se ha aplicado la TAA en personas con trastorno mental, con la finalidad de aumentar y favorecer las habilidades sociales, los autocuidados, la ansiedad, la depresión o la sintomatología psicótica del paciente. La experiencia llevada a cabo con pacientes diagnosticados de esquizofrenia muestra cómo, a través de la TAA, puede mejorar las habilidades de comunicación no verbal (anatomía de movimientos, dinámica de gestos, gestos de regulador) (Calvo et al., 2016; Fernández Jorge et al., 2013; Kovács, Bulucz, Kisc y Simon, 2006).

Las experiencias documentadas sobre los beneficios que aporta la TAA en los pacientes con diagnóstico de esquizofrenia presentan como limitaciones: que se han llevado a cabo con poblaciones variadas, muestras reducidas y su eficacia ha sido insuficiente (Calvo et al., 2016; Hawkins et al., 2019).

3.2.2.6.2. TAA y patología dual

La intervención en salud mental se caracteriza por el uso de diferentes técnicas que el profesional debe aplicar para lograr la rehabilitación del paciente, ya que, en numerosas ocasiones, el paciente a intervenir presenta comorbilidad en diferentes aspectos de su salud.

Partiendo de esta hipótesis se plantea la necesidad de buscar diferentes modalidades de intervención más allá de la psicología tradicional (Dell et al., 2019; Huertas et al., 2014).

La intervención en patología dual, a través de la TAA, puede ayudar a vencer una de las principales dificultades que tiene el terapeuta: la sustentación de la alianza y relación terapéutica. La TAA puede ayudar a que el paciente diagnosticado de patología dual se implique y participe de una forma más activa en su propio proceso de terapia, ya que

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cuando se incluye a un animal en el tratamiento, se puede favorecer la introspección e interiorización, aumentar la confianza en el ambiente terapéutico, proporcionar seguridad y confianza en la terapia y, por último, motivar al paciente a compartir sus sentimientos (Huertas et al., 2014; Wesley, 2012).

La TAA ya se ha utilizado como terapia complementaria en el abordaje de la patología dual. En dicha terapia se utiliza a los animales como instrumentos terapéuticos a través de los que se trabajan diferentes objetivos como la disciplina, la creatividad, la gestión emocional y de situaciones, el incremento de la confianza y empatía, el entrenamiento en destrezas sociales, aceptar las pérdidas y cambios vitales consecuencias de la enfermedad, el aumento de la autoestima, la promoción de los sentimientos de autovalía, el desarrollo de procesos de concentración, atención y participación, la reducción del estrés y ansiedad, y el abordaje de conductas agresivas afrontando consecuencias y trabajando los procesos internos que facilitan la asunción de nuevas conductas y valores (Chandler, 2017; Dell et al., 2019).