CÓNSUL GENERAL (ATENAS, 1943-1945)
Detener las deportaciones
Sebastián Romero Radigales (Graus, Huesca, 1884-Madrid, 1970) ingresa en la carrera consular en junio de 1917. Estudia Leyes pero, a diferencia de su padre y de su hermano José, no desarrollará cargos en la vida política sino que opta por la diplomacia. Su preferencia por el Derecho le proviene de su tío, Julio Romero de Juséu, registrador de la propiedad y a través del cual emparentará con la conocida familia Koplowitz368.
Procede de una familia originaria del municipio oscense de Barbastro, conservadora y con amplia vocación política. Su padre, Evaristo Romero Juséu (Barbastro, 1842-Graus, 1896) fue senador entre 1884 y 1891 y lue- go diputado provincial en 1896 durante la Restauración. Casado con Elena Radigales y Radigales, constituían una familia representativa de la alta bur- guesía de Huesca.
Su hermano José Romero Radigales (Graus, 1877- 1954), también aboga- do, es elegido diputado por Fraga entre 1921 y 1923, durante el reinado de Alfonso XIII, y después, entre 1933 y 1935, por el derechista Partido Agrario integrado en la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas).
Llegará a ser subsecretario del Ministerio de Agricultura y ministro interino en el mismo departamento bajo el Gobierno de Alejandro Lerroux durante la Segunda República. Profundamente conservador, destaca su animadver- sión hacia la masonería369. Un tercer hermano, Ignacio, es jesuita.
368 Esther Romero de Juséu y Armenteros, marquesa del Real Socorro (hija de José Romero de Ju- séu y Lerroux, primo hermano de Sebastián Romero Radigales), se casa en 1946 con Ernesto Koplowitz (Gleiwitz, 1908- Madrid, 1962).
369 El 6 de febrero de 1935 presenta en el Congreso de los Diputados una propuesta para que se
Sebastián, en cambio, no encaminará sus pasos hacia la política sino ha- cia las cuestiones internacionales en el ámbito consular: su primer destino fue el de vicecónsul en Larache (1917-18); posteriormente, en Tánger (1918) y en Nueva York (1919); a continuación, ya como cónsul de 2ª, en Santiago de Cuba (1919-1920), Belgrado (1920-1924) y Galatz, en la Moldavia rumana (1924-1927).
Aquí conoce a Elena Cutavá Anino, con la que se casará en 1928. Elena es hija de aristócratas griegos, pero nacida y educada en Rumanía370. El origen heleno de su familia política marcará la gran vinculación de Romero Radi- gales con Grecia.
Después de su matrimonio, es destinado a Gotemburgo, con residencia en Estocolmo (1927-1929); de allí, una vez ascendido a cónsul de primera, pasará a San Francisco (1929-1932) y Chicago (1932-1936).
Cuando el 18 de julio de 1936 se produce en España el golpe de Estado, él se encuentra en Atenas de visita a la familia de su esposa. Pocos días des- pués, el 6 de agosto, decide presentar su dimisión al Gobierno de la Repúbli- ca y, en paralelo, su adhesión a la Junta de Defensa del Alzamiento Nacional.
En septiembre, tras fallecer el ministro de la Legación, expulsa personal- mente y por la fuerza a los funcionarios de la misión, haciéndose cargo de la misma371. A finales de octubre se incorpora a Salamanca para servir a las órdenes de los sublevados372. Sin embargo, se le envía de vuelta a Grecia donde es nombrado agente oficial del Gobierno Nacional. Lo será durante toda la Guerra Civil373.
En Atenas organiza un eficaz servicio de espionaje, a través del cual consigue saber a tiempo y con precisión la ruta de los barcos griegos que transportaban armas y municiones al “gobierno de los rojos de España”374. Con esta preciada información, va redactando “listas de barcos que tie- nen o no tienen relación con los rojos” con el objetivo de controlar este contrabando375.
prohíba que ningún miembro de los Cuerpos Armados de la nación pueda pertenecer a la masonería. No llega a prosperar al no reunir el número reglamentario de firmas de diputados, aunque sí contó con las de Pedro Sainz Rodríguez, José Calvo Sotelo o Ramiro de Maeztu.
370 Katsoudas, Konstantinos. Spain, Greece and the Sephardic Jews 1936-1944, p. 29. Expediente personal Romero Radigales, AMAE. Leg. PG.694. Ex.33845.
371 Filippís, Dimitris, La guerra civil española en Grecia, p. 12
372 Actividades de Romero Radigales. Carta de Romero para Francisco Serrat, 25 octubre 1936.
Carta con cheque adjunto de cien libras de la colonia española en Salónica para el Gobierno de Burgos, 27 octubre 1936. AMAE. Leg. PG.694. Ex.33845.
373 Declaración Jurada de Romero Radigales, 23 febrero 1938, anejo al despacho nº 48 de 24 de febrero. AMAE. Leg. PG.694. Ex.33845. Katsoudas, Konstantinos. Spain, Greece and the Sephardic Jews 1936-1944, p. 29.
374 Filippís, Dimitris, La guerra civil española en Grecia, p. 26. Heiberg, Morten. Pelt, Mogens. Los negocios de la Guerra, pp. 71-77, 91, 97, 85-87 y 201-203.
375 Numerosos informes de Romero Radigales en AMAE. Leg. 1784. Ex.14, Leg.1051. Ex. 72, Leg.1050. Ex.23. Leg.1047. Ex.55-56-57. Leg. 845. Ex.1. y Leg. R. 833. Ex.4. Filippís, Dimi-
Además de dedicarse a sus actividades de inteligencia376, Romero logra que trece académicos, doce exministros y cuarenta profesores de la univer- sidad de Atenas así como los directores de los cuatro museos de la capital y de cuatro diarios, firmaran un manifiesto adhiriéndose a la llamada Causa Nacional. Asimismo y gracias a la colaboración del padre Typaldos entonces traductor de la Legación española (y del que este libro también recoge su actividad humanitaria), los obispos católicos de Grecia escribieron una car- ta al cardenal primado de España, monseñor Isidro Gomá y Tomás, hacien- do votos por el triunfo de los Nacionales377.
Durante esta primera estancia profesional en Atenas las ideas marcada- mente conservadoras de Radigales lo llevan a desear incluso la creación de un fuerte partido fascista griego. Se manifiesta en este sentido dado que, según su criterio, el entonces primer ministro, general Metaxás (que había establecido en 1936 una dictadura que perduró hasta 1941), no había logrado
“hacer una conciencia nacional homogénea y compacta”. Consideraba que, en consecuencia, la incipiente organización fascista EON (Organización de la Juventud Nacional) podía llegar a ser el partido de masas que necesitaba el dictador para respaldar su poder378.
Hombre religioso de profundas convicciones católicas, el diplomático toma contacto con el mundo sefardí en varios de sus anteriores destinos consulares, como Larache, Tánger, Belgrado o Galatz en Rumanía. Nunca había tenido algún problema en sus relaciones con esta comunidad pero su actitud general así como las conductas particulares de muchos de sus miembros ante la Guerra Civil en España van a llevarlo a adoptar una cierta posición negativa hacia lo judío. El 18 de junio de 1937 escribe a Burgos: “La casi totalidad de los sefarditas sienten simpatía por los rojos, por saber que están con ellos los judíos del mundo entero”379. Por ejemplo, en Salónica, ciudad en la que residía el grueso de los sefardíes de Grecia, la colonia de ju- díos españoles mantenía buenas relaciones con el Consulado de la Repúbli- ca dirigido por el hebreo askenazí y escritor Máximo José Kahn380. De hecho, las suscripciones que se recaudaban como apoyo financiero al Gobierno del Frente Popular eran mucho más cuantiosas que los pobres donativos que se
tris, La guerra civil española en Grecia, pp. 35-45. Filippís, Dimitris. Recuperación Documental:
La Herencia Histórica Española en Grecia. Tomo A: Guerra Civil Española (1936-1939), pp. 141-149 y 247.
376 Heiberg, Morten. Pelt, Mogens. Los negocios de la Guerra, pp. 116-118, 120, 135.
377 Informe: “Actividades de Sebastián Romero Radigales, secretario de Primera Clase. AMAE.
Leg. PG.694. Ex.33845.
378 Katsoudas, Konstantinos. Spain, Greece and the Sephardic Jews 1936-1944, pp. 37-38. Carta de Romero Radigales al ministro Jordana, del 3 mayo 1939, AMAE Leg. R. 1058. Ex. 10. Carta de Romero Radigales, 13 julio y 2 mayo 1938 AMAE. Leg. R. 1958. Ex.9.
379 Despacho nº 164 de Romero Radigales al ministro, 18 junio 1938. AMAE. Leg. R. 1672. Ex.1.
(AGA 82/5145).
380 Filippís, Dimitris, La guerra civil española en Grecia, pp. 13, 30 y 44.