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Selección de países

2.5. Las distintas componentes del crecimiento de las exportaciones y su contribuciónde las exportaciones y su contribución

2.5.3. Selección de países

Sería extraordinariamente prolijo llevar a cabo un análisis de todos y cada uno de los países seleccionados. En su lugar, primero se comentará con cierto detalle el caso de España y después se destacarán ciertos rasgos sobresalientes de algunos países.

Como ya se ha indicado, el notable crecimiento de las exporta- ciones españolas, por encima de las mundiales, se ha basado en una ganancia de cuota de mercado en la mayoría de destinos, reflejada en la CCD. Esta ganancia ha sido especialmente intensa en su prin- cipal mercado, Europa occidental, lo cual se traduce en una CAF también muy positiva. El aspecto negativo es que la distribución de sus exportaciones no está orientada, en general, hacia los mercados más expansivos, lo que da lugar a una CPI negativa. Así, en 1983, España destinaba el 6,1% de sus exportaciones de bienes a los mer- cados de Asia oriental y Oceanía, mientras que el conjunto de la economía mundial destinaba el 19,1%. En el 2007, los porcentajes eran 4,6% y 23,6%, respectivamente. En el caso específico de Asia oriental y Oceanía, España tenía, en 1983, una OER de -12,7 pun- tos porcentuales, que cayó a -17,7 puntos porcentuales en el 2007.

Esto no es una buena noticia teniendo en cuenta que este será,

previsiblemente, el mercado más dinámico en el futuro próximo.

Así mismo, España presenta en el 2007 sendas OER negativas con respecto a América Latina y el Caribe y Asia meridional que son las siguientes regiones de las que cabe esperar mayor crecimiento.

Como se ha mencionado, el signo negativo en el caso de América Latina y el Caribe resulta especialmente sorprendente.

Recuérdese que, como se advirtió al comienzo del apartado 2.5, al introducir el concepto de la OER, la reducción de la OER hacia un determinado destino es compatible con la ganancia de cuota de mercado en el mismo. En el caso de España, su cuota en las exportaciones mundiales ha pasado del 1,3% al 2% a lo largo del periodo de referencia. Esto explica que su cuota en el mercado latinoamericano haya pasado del 1,7% al 1,8%, a pesar de perder OER hacia este mercado. En el caso del mercado de Asia oriental y Oceanía, que tiene mayores perspectivas de creci- miento en el próximo futuro, la cuota española se ha mantenido constante en un muy modesto 0,4%. Cabe insistir, sin embargo, en que la contribución más relevante de cara al posicionamiento internacional de un país es la de las orientaciones exportadoras y no las de las cuotas de mercado. Estas últimas dependen del tama- ño absoluto del exportador y pueden, por tanto, resultar engaño- sas, lo que no ocurre con las orientaciones.

La distancia geográfica entre España y los nuevos mercados emergentes podría ser una explicación suficiente de su negativa OER hacia estos mercados. Una manera de aproximarse a esta cuestión es comparar la orientación española con la de Europa occidental. Las orientaciones hacia Asia oriental y Oceanía, Asia meridional y América Latina y el Caribe, en el 2007, eran 4,1%, 0,5% y 4,9%, respectivamente, en el caso de España, y 7,4%, 1,1%

y 2,2% en el caso de Europa occidental. Así pues, España tiene una clara ventaja con respecto a América Latina y el Caribe pero no suficiente para compensar la diferencia negativa con respecto a Asia. En suma, aunque España ha mostrado un excelente des- empeño exportador en los últimos veinticinco años, presenta un posicionamiento internacional orientado hacia los mercados más maduros que puede perjudicar sus futuras oportunidades de cre- cimiento exterior. En el caso de los mercados asiáticos, este mal posicionamiento no es explicable solo en términos de distancia

geográfica, puesto que Europa occidental casi duplica la orien- tación hacia los mismos. Esta es una importante asignatura pen- diente del comercio exterior hispano.

De los países seleccionados, China, la India, Turquía y Polonia destacan como los países donde mayor crecimiento acumulado de las exportaciones se ha registrado durante el periodo, con más de 1.000 puntos porcentuales, en términos nominales, por encima de la media mundial. De manera consistente con lo que se obser- va a nivel de grupos de países, estos casos de éxito se basan funda- mentalmente en la CCD, es decir, estos países han sido capaces de competir vigorosamente y de ganar importantes cuotas de merca- do en todos los destinos. China y Polonia presentan también una CPI notablemente positiva, lo cual tiene que ver, en buena medi- da, con el buen posicionamiento inicial de sus exportaciones en sus propias regiones y con el elevado crecimiento general de las exportaciones de las mismas. En 1983, China tenía una OER hacia Asia oriental y Oceanía de 44,4 puntos porcentuales, mientras que Polonia tenía una OER hacia Europa oriental de 20,7 puntos.

A la vez, las grandes economías continentales asiáticas, como China, la India, Corea del Sur e Indonesia, muestran una CAF muy negativa. Esto es fruto de una fuerte reorientación de sus mercados de exportación. Así, el masivo desembarco de estos países en mercados como el de Europa occidental, hacia los que tenían una orientación relativamente baja, da lugar a CAF negati- vas. Sin embargo, ha sido este desembarco el que ha hecho posi- ble su elevado crecimiento diferencial agregado, excepto en el caso de Indonesia. En este sentido, conviene considerar conjunta- mente la CCD y la CAF, examinando el valor de su suma: las muy elevadas CCD de estos países han sido posible gracias al gran cre- cimiento exportador en regiones en las que se partía con niveles relativamente bajos.

Como se ha apuntado en el análisis a nivel de regiones, todos los países de Europa occidental incluidos en el cuadro, es decir, Alemania, España, Francia, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido, muestran sendas CPI negativas que son fruto de su débil orientación exportadora hacia las economías emergentes. Esto puede convertirse en una creciente rémora de cara al futuro. Por el contrario, los Estados Unidos, que sufren una crisis económica

tan importante o más que la europea, cuentan sin embargo con la ventaja de cara al futuro de una orientación hacia los merca- dos asiáticos y latinoamericanos muy superior a la europea. En el último cuarto de siglo, esto le ha proporcionado una CPI nota- blemente positiva. A pesar de todo, solo le ha permitido compen- sar muy parcialmente su debilidad competitiva en los distintos mercados.

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Composición del comercio internacional y especialización:

análisis a nivel de uno y dos dígitos

3.