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El servicio público de la educación pública y el desarrollo económico

In document UNIVERSIDAD PANAMERICANA (página 66-71)

2.3 Otros ámbitos de aplicación del servicio público de la educación pública…

2.3.2 El servicio público de la educación pública y el desarrollo económico

Como es lógico suponer, el conocimiento epistemológico adquirido por las personas de manera individual no es suficiente para que se pueda manifestar en el desarrollo económico de un país, ni mucho menos el de una colectividad, si no es a través del método científico o tecnológico originado sobre todo en virtud del servicio público de la educación, tomando en cuenta que esa actividad se presta, entre otras características ser:

“1. Una actividad técnica, encaminada a una finalidad. 2. Esa finalidad es la satisfacción de necesidades de interés general que regula el Derecho Público, pero que en opinión de algunos tratadistas, no hay inconveniente en que sea de Derecho Privado.3. La actividad puede ser realizada por el Estado, o por los particulares (mediante concesión). 4.

El régimen jurídico que garantice la satisfacción, constante y adecuada de las necesidades de interés general; régimen jurídico que es de Derecho Público.117

Como ya se ha comentado a lo largo de este trabajo, es principio fundamental que los servicios públicos los preste el Estado de manera directa, tampoco se debe dejar de reconocer que en varios casos los particulares los prestan a cambio de obtener una utilidad, es decir, que sean rentables dentro de ciertos lineamientos que el Estado le impone al particular, como por ejemplo: que los precios de esos servicios se encuentren dentro de criterios razonables, siendo común que en su mayoría sean utilizados algunos de ellos por las clases económicamente débiles o de bajos recursos, sin que esto sea una regla, como sería el supuesto de la energía eléctrica que es manejado por el Estado, cuyo costo ya ha sido regulado en razón de zonas económicas, entorno ambiental, disponibilidad de recursos, demanda de los mismos, etc.

En lo que se refiere al servicio público de la educación se puede decir que tiene dos vertientes: la nacional y la internacional (globalización). En lo que corresponde a la primera, ésta se diversifica en razón de materias relacionadas con la educación pública en áreas económicas, desarrollo sustentable, rural, distribución del gasto público en materia educativa, prioridades para el desarrollo en las que influye la función educativa como servicio público.

117 Miguel Acosta Romero: Teoría General del Derecho Administrativo. Porrúa, México, 1990, pp.736 y 737.

Lo anterior se presenta de acuerdo a aquellas actividades en las que el Estado estime necesario contar con elementos personales de egresados de las escuelas e instituciones que se especialicen en áreas o materias que el propio Estado necesita desarrollar y que a veces ameritan la inversión de mayores recursos y que en el menor plazo posible sea redituable esa inversión. En estos términos podrían comenzar a involucrarse conceptos como el empleo, que se encuentra íntimamente relacionado con el servicio público de la educación pública, ya que el avance de la actividad educativa contribuirá a la preparación de mejores técnicos, profesionistas y científicos que coadyuvarán al propósito fundamental del desarrollo: aumento y distribución de la riqueza, y el crecimiento de la calidad de vida de la comunidad.

Respecto de la segunda vertiente, se traduce en la incorporación del tema de la educación pública en el campo de la globalización, específicamente, en virtud de los tratados internacionales como es el Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la UNESCO en su publicación La UNESCO “Retos Mundiales”, entre los que incluye a la educación cuando en su parte conducente determina: La Organización se centra particularmente en una serie de objetivos globales:

Lograr la educación de calidad para todos y el aprendizaje a lo largo de toda la vida”.118

En el desarrollo histórico-político de la educación pública quedaron determinadas cuatro etapas, a saber: la anterior a la revolución en la que la educación, se puede decir, dependía básicamente de la iglesia; la liberal iniciada con la Revolución de Ayutla y la revolucionaria a partir de la promulgación de la Constitución de 1917.

En lo que se refiere a esta última, hubo cambios significativos de ideología como es el caso de la educación socialista impulsada por José Vasconcelos; reformas al

118 OCDE

artículo 3 de la Constitución para suprimir dicho concepto y con posterioridad la que se encarga de construir instituciones de diversa índole y expedir leyes relativas a la educación como la Ley Orgánica de Educación Pública de 1942 y otras relativas con tendencias encausadas a la educación que contemplaban aspectos como: escuelas normales, rurales, elementales, de oficios, etc. en razón de los movimiento sociales y económicos a nivel mundial.

A partir de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se establece la llamada Política Educativa Revolucionaria, de tal forma que: “La política que inaugura don Venustiano Carranza más adelante, toma muy en cuenta las reivindicaciones de carácter social y, de manera resuelta, se preocupa por los problemas y necesidades de las clases populares. Entre tales reivindicaciones, pronto ocupó merecido sitio el tema de la educación”119, lo que de alguna manera se manifiesta con la apertura que deja a la educación fuera del control de clero y de su más puro pragmatismo siendo plasmado en el artículo 3º de la Constitución de 1917 de la siguiente manera: “La educación es libre; pero será laica la que se dé en los establecimientos oficiales de la educación […]

Ninguna corporación religiosa ni ministro de ningún culto podrá establecer o dirigir escuelas de instrucción primaria […]”120

En este orden de ideas se presentó un cambio profundo en términos de ideología respecto del contenido de la educación que fue llevado a la reforma del artículo 3º y que consistió en otorgarle a la educación esa característica, es decir, ajena a todo tipo de influencia religiosa por parte de quienes la impartían, específicamente, no permitir que ningún plantel educativo incluyera enseñanzas de esta naturaleza siendo su principal promotor José Vasconcelos, para lo cual se reformó de nueva cuenta el artículo 3º para quedar en los siguientes términos: “La educación que imparta el Estado será socialista, y, además de excluir toda doctrina religiosa,

119 Francisco Larroyo: Historia Comparada de la Educación en México. Novena edición actualizada.

Porrúa, México, 1970, p. 477

120 Ibid, p. 478

combatirá el fanatismo y los prejuicios […]”121, es decir, más radical, quedando demostrada la separación definitiva entre la educación impartida por el clero y la oficial, la impartida por el Estado. Lo anterior, sin dejar de reconocer la intención de Vasconcelos en otorgarle un gran impulso a la cultura en general.

La etapa siguiente estableció los inicios del proceso de industrialización para lo cual fue necesario incrementar el presupuesto en todas las áreas administrativas incluida la de educación bajo el rubro de “Educación para la paz, para la democracia y para la justicia social […]”122 con lo que cambia todo el panorama de la educación en México.

De lo señalado en el párrafo anterior se desprende que el servicio público, cualquiera que sea su naturaleza, tiene una relación vinculante con las tendencias ideológicas en materia educativa, con los procesos económicos y con el comportamiento de los mercados en todos los sentidos, llámese mercado laboral, tecnológico y científico.

Dicho en otros términos, habría que considerar este aspecto del servicio público de la educación, en el sentido de si va dirigido a sólo completar un ciclo educativo que le permita al estudiante obtener un certificado de carácter técnico, es decir, canalizado al ejercicio de una oficio como mecánico, electricista, etc. o cualquier otro mencionado en la Ley Federal del Trabajo, o bien, una licenciatura, maestría y hasta un doctorado en el campo de la investigación en un área en la que se pueda visualizar o prever una aportación al progreso o avance en cualquier rama del conocimiento, por ejemplo: una invención o avance de la ciencia o la tecnología susceptible de explotarse y aportar riqueza a la comunidad y al propio Estado.

Aunque ya se dejó entrever, esta situación se encuentra dentro de la corriente doctrinaria que en materia económica adopte una país por razón de exigencias o

121 Ibid, p. 491

122 Ibid, p. 511

conveniencias según el tipo de gobierno de que se trate, como es el caso del Estado mexicano que ha optado por el régimen de economía mixta mexicana, es decir, con la participación tanto del Estado como de los particulares, sobre todo el que se aplicó en el sexenio de Salinas de Gortari a raíz de la situación que privaba en México.

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