podrás visitar una serie de abrigos rocosos, en cuyas paredes los hombres de Neolitico plasmaron una serie de figuras de animales y personas, con trazados esquematizados, pertenecientes al arte rupestre levantino. Igualmente, en Socavas se pueden ver pinturas rupestres.
Q ue estas tierras fueron habitadas por los pueblos ibéricos está fuera de toda duda. como nos lo demuestran los numerosos restos de la escultura ibérica encontrados por doquier; siendo frecuentes los hallaz- gos realizados por agricultores al arar los campos de cultivo. La esfinge de Haches (Bogarra) y el León de Bienservida son dos esculturas ibéricas que podrás contemplar en el Museo Provincial de Albacete. Ambas te servirán para profundizar en tus conocimientos sobre la vida y costum- bres de aquellos guerreros, agricultores y pastores que habitaron desde Gerona hasta Almeria, junto al Mediterráneo. antes de la llegada de los romanos a nuestra península.
Tras la lucha entre eartagineses y romanos, éstos llegan a nuestra península. extendiéndose por el sureste peninsular. al igual que por otras zonas del resto de España. Algunos historiadores, entre ellos Garcia Bellido, afirman que el acluallugar de Elche de la Sierra fue la antigua Heliké, donde fue derrotado y muerto AmíJear Barca. general cartagi- nés. Si te desplazas a Nerpio, en Vizcable, podrás contemplar las ruinas romanas de una necrópolis. Por tierras de las Sierras de Alearaz y Segura cruzaban calzadas que se dirigían hacia Sagunto y Cartago-Nova. La primera pasaba por Povedilla, Viveros y Robledo; mientras que la segunda lo hacia por Villa verde y Cotillas, cerca de Riópar.
Los nombres de Guita y Góntar nos indican que los visigodos habitaron
asimismo esta comarca.
Cuando los árabes llegaron a nuestra península se encontraron con un territorio visigodo, el reino de Todmir, situado en tierras de Murcia y de la comarea que estás recorriendo. En un principio, ese reino fue respetado por los invasores árabes, pero posteriormente fue incorpora- do al Califato de Córdoba, Más tarde, con la desmembración, surgen los reinos de Taifas, por lo que estos lugares pasaron a depender de los reinos de Denia y Murcia. Suqubus (Socovos), Feris (Férez). Litur (Liétor) y AI-karas (Alearaz) fueron importantes poblaciones musulmanas.
La tropas castellanas de Alfonso
vm
conquistaron AJearaz en 1213 a los árabes, al igual que Riópar. En acción de gracias, el arzobispo de Toledo Ximénez de Rada, ofició misa en la mezquita de Alearaz.Con el fin de facilitar la repoblación de estos lugares, el rey cristiano concedió a la ciudad de AJearaz un Fuero. tomando como base el de Cuenca. Caballeros y nobles recibieron, en premio a su ayuda en la lucha contra los moros, títulos y terrenos. A partir de la conquista de Alcaraz en el siglo XIII, el concejo aJearaceño comenzó a extender su poder por los territorios de alrededor (las actuales Mancha de Albacete. Sureste de Ciudad Real y Este de Jaén). Mientras tanto. la Orden Militar de Santiago, que había recibido del infante D. Alfonso (luego Alfonso X) las tierras de Veste, Nerpio y Socavas, tras serIes arrebatadas a los árabes entre 1235 y 1242, gobernaría la zona de la Sierra de Segura. Los en- frentamientos entre el Concejo de Alearaz y la Orden Militar de Santiago, por cuestiones de poder y dominio sobre tierras limítrofes.
fueron frecuentes.
Veste fue cabecero de 10 encomiendo santiaguista que llevaba su nombre
En la zona serrana del Segura se crearon las encomiendas de Veste (Yeste y Nerpio) y Socovos (Férez, Letur, Liétor y Socovos).
Alcaraz tuvo que defender su territorio de las apetencias de los Pacheco y los Manrique. Por un lado, el Marquesado de Villena y por otro la Orden Militar de Santiago.
Durante el siglo XV tuvieron lugar importantes acontecimientos en esta comarca. Los habitantes de las encomiendas santiaguistas de Veste y Socovos participaron en la conquista de Huéscar (Granada). Entre los años 1434 y 1447 se llevó a cabo una gran tarea repobladora, que, sin embargo, no surtió sus efectos en algunas aldeas de la zona oriental de la comarca. Gran número de lugares que dependían de la Orden de
Santiago comenzaron a despoblarse, lo que aumentó el poder señorial
de los santiaguistas, que vieron así incrementar su dominio sobre gran
parte de las tierras abandonadas. A mediados del siglo XV, sólo Férez, Letur y Socavas mantenían intacta su población mudéjar. En 1449, los mudéjares de Letur prendían fuego a la villa y se marchaban a Huéscar, en el reino de Granada, que había pasado nuevamente a manos de los musulmanes. Repoblada por cristianos la villa de Letur, de nuevo fue saqueada y quemada, pero esta vez por tropas de Alearaz. De la misma manera fueron destrozadas las huertas de Socavas.
De entre los lugares del sur del término de Alearaz, Riópar constituía un poderoso baluarte para la defensa del término, que como una cuña se adentraba en tierras moras y del comendador de Segura, don Rodrigo Manrique. A fines de 1457 fueron saqueadas por los moros Ayna, Bogarra, Paterna y Riópar.
Como ves, los enfrentamientos entre tropas de Alearaz, del reino moro de Granada y de la Orden Militar de Santiago eran frecuentes en esos
años.
El 27 de Septiembre de 1470, don Diego López de Pacheco, marqués de Villena. recibía de Enrique IV la fortaleza de Alearaz. Años después, en las luchas entre la Beltraneja y los Reyes Católicos, Alearaz tomó partido por los reyes castellanos, en contra de su señor el marqués de Villena, que apoyó a la Beltraneja, por lo que, al ser derrotada esta última, fueron liberados ellO de Mayo de 1475 por las tropas reales, siendo derribadas las murallas "para que ningún señor pudiera en adelante adueñarse de los destinos de la ciudad".
Si nos pudiésemos trasladar al Alearaz de aquella época, seguramente veríamos por sus callejas a hidalgos, caballeros, tejedores, herreros ...
Riópar constituía un poderoso baluarte en fa Edad Medio para la defensa del término de Alcaraz. ya que, como una cuño, se adentraba en tierras moras
E stos últimos constituian la clase más humilde; eran los pecheros, es decir, los que "pechaban" (pagaban impuestos); los otros constituian la clase social más privilegiaba de la ciudad. La alta nobleza era poco
importante.
En el último cuarto del siglo XVI Alearaz era el principal núcleo textil de lo que actualmente es la provincia de Albacete.
Poco a poco, con el paso de los años, Alcaraz fue viendo cómo disminuia
su término municipal (alfoz). En los siglos XV y XVI se independizaron
las siguientes aldeas: Villarrobledo (20-8-1476), Peñas de San Pedro (24-3-1537), El Bonillo (12-2-1538), Munera (22-1-1548), Lezuza (21- 3-1553), Barrax (20-9-1546) y Ayna (22-9-1565)
En los siglos XVI y XVII estas tierras pertenecían a la corona castellana. a la Orden Militar de Santiago y a diversos condes, como el Conde de Paredes.
En el año 1771, el ingeniero vienés Juan José Graubner llegó a Riópar para inspeccionar unas minas de calamina, mineral que mezclado con el cobre da lugar al latón, metal muy apreciado a fines del siglo XVIII. El rey Carlos 111 autorizó al ingeniero austriaco la instalación de las Fábricas de San Juan de Alcaraz, en Riópar, para la fabricación de objetos de latón. Actualmente aún se siguen fabricando objetos en ese metal. Así fue como un lugar perdido en la Sierra de Alcaraz inició su despegue industrial mucho antes que otros lugares del resto de España.
En el siglo XVIII, las tierras de las Comarcas de las Sierras de Alcaraz y Segura se distribuían entre las provincias de la Mancha (Sierra de Ak3raz} y ~-1:..ncia (Si€rra de Segura). En 1833, con la creación de la actual provincia de Albacete, pasarían a depender de la provincia albaceteña, dentro de la región murciana. Con la creación del Estado de las Autonomías, en 1977, pasarían a integrarse en la región castellano- manchega.
A mediados del siglo XIX los partidos judiciales de Veste y Alearaz tenían unas densidades de población en tomo a los 11 y 12 habitantes por Km.
cuadrado respectivamente, siendo las zonas menos pobladas de la provincia de Albacete. La mayoría de los municipios de la Sierra tenían un densidad por debajo de la media provincial. Sin embargo, mientras que Alearaz veía descender su población entre 1845 y 1900, pasando de 7.325 a 4.501 habitantes, otros, como Veste, Molinicos o Bienser-
vida, veían aumentar el número de habitantes entre ambas fechas. En
la época que estamos comentando, una plaga de langosta afectó a los cultivos de cereales de la zona de Alearaz, influyendo tal vez en los mo-
vimientos migratorios internos dentro de la propia comarca, que hubo
en tales fechas.
Las sucesivas crisis de subsistencia (hambre) y las epidemias de cólera que hubo en la actual provincia de Albacete en el siglo XIX afectaron a esta comarca de una forma mucho más leve que en la llanura. Así, en la epidemia de cólera de 1885, en Elche de la Sierra el porcentaje de muertos respecto a la población fue del 3,2 % y en Socavas de 1,1 %, siendo Povedilla la excepción a la regla: 49 %.
A finales del XIX tiene lugar en la población de Veste un incremento del
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número de matrimonios lo que repercutió de forma considerable en el aumento de la natalidad.
Las guerras carlistas del siglo XIX tuvieron escasa incidencia en estas tierras, salvo incursiones aisladas, como la de Basilio Antonio García por Veste y Nerpio en 1838.
En la zona de Alearaz se refugió la Junta Suprema de la Mancha durante un tiempo, en la contienda de la Guerra de la Independencia (1808).
En la Sierra de Alearaz, en el pasado siglo, abundaba la arrieria que se dedicaba a traer aceite de Andalucía y vino de La Mancha. La exporta- ción de lanas de la clase churra alcanzaba las 3.000 arrobas anuales. En Veste y Riópar se explotaban minas de calamina y en El Salobre, hierro.
Existían telares que se dedicaban a la elaboración de tejidos para el autoconsumo de la comarca.
Ya en el siglo XX, como hecho destacable, hay que citar la construcción del embalse de la Fuensanta (1931-32) que favoreció momentáneamen- te la economía del lugar mediante la colocación de gran número de obreros agrícolas que estaban en paro, pero perjudicó a la agricultura de Veste al privarles de las mejores tierras de labor que tenían. Finalizada la obra, los obreros volvieron al paro.
Las malas condiciones de vida de los obreros agrícolas de la zona de Veste, al igual que los de otros lugares de España, influyeron en los hechos sangrientos que ocurrieron en el año 1936. Vecinos de La Graya ocuparon una finca y talaron árboles para dedicarla al cultivo. Las fuerzas del orden los desalojaron y llevaron presos a Veste. Hubo enfrentamientos entre la Guardia Civil y los obreros, muriendo un guardia y varios obreros.
Durante la Guerra Civil (1936-1939), las tierras que estamos describien- do pertenecieron al bando republicano.
En la década de los años 50 estas tierras uieron cómo fa mayoría de sus habitantes emigraban a otros lugares en busca de trabajo. lo que provocó la desertización de aldeas y pueblos serranos
Finalizada la guerra, y con el inicio de la industrialización de otras zonas de España, muchos vecinos serranos se vieron obligados a abandonar sus hogares ante las pocas posibilidades de trabajo que tenían en sus localidades. Se inició así un éxodo migratorio hacia Valencia, Cataluña y parte del extranjero. Actualmente, la emigración permanente parece haberse detenido, practicándose, sin embargo, la emigración de tempo- rada a la vendimia de Francia y La Mancha, recolección de aceituna en Andalucía y frutas en Murcia.
Como es lógico, la gran importancia que en el aspecto histórico ha tenido esta comarca también se manifiesta en su patrimonio artístico.
Cuando llegues a Alcaraz lo primero que te impresionará será la sensación de ciudad dormida en el tiempo, que da dicha villa. Parece como si los años no hubieran pasado por ella. Es un lugar para perderse por sus callejuelas y rememorar pasadas hazañas históricas. La calle principal te llevará a la Plaza Mayor, orgullo arquitectónico de la ciudad.
Es un recinto porticado alrededor del cual se distribuyen armónicamente la Iglesia de la Trinidad (gótica, de tres naves, ábside poligonal y bóvedas estrelladas), la Lonja del Corregidor, con la torre del "Tardón" ,obra del arquitecto alcaraceño Andrés de Vandelvira, el Ayuntamiento y el Pósito o Regatería. Por la calle que has llegado encontrarás edificios nobiliarios con esculturas de guerreros vandelvirianos en sus fachadas, así como la famosa portada de la Aduana (edificio renacentista del siglo XVI). La iglesia de Riópar es de estilo gótico (mediados del XV), de una sola nave. Cerca del límite con la provincia de Jaén está Villa palacios, pueblo que perteneció a los Manrique de Lara, cuyo escudo nobiliario podrás ver en la Iglesia parroquial, edificio del XVI, con un artesonado mudéjar en el coro y una tribuna plateresca.
Ya en las tierras de la Sierra de Segura, en Yeste, hay un castillo en restauración y la iglesia de la Asunción, de una sola nave, cubierta con bóvedas estrelladas y portada gótico-flamígera. Letur es un pueblo de es- tructura árabe, con una iglesia de características góticas.
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Valle serrano de Riópar