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Teoría general de la imagen

Introducción

Capítulo 3. Marco teórico-metodológico y conceptual

3.1 Nociones clave para el estudio de la imagen

3.1.1 Teoría general de la imagen

Una imagen es un fenómeno, una expresión que tiene rasgos físicos, perceptivos, sociales. Desde la semiótica se le puede definir como un conjunto de rasgos y signos que guardan alguna relación de parecido o semejanza con lo que pretenden representar. El entendimiento de las imágenes está delimitado por los distintos niveles perceptivos y asociativos que posee el lector. Cuando éste se enfrenta a un entorno físico real, existe una gran gama de elementos a seleccionar para su observación, sin embargo, en la imagen dicha selección es distinta, puesto que, como lo menciona Daniel Prieto (1980: 97): “ella [es decir, la realidad] está dentro de los límites de un plano […] El plano gráfico tiene leyes, tensiones internas, lugares que dan a los elementos icónicos una significación y una tensión diferentes”. Así pues, la imagen se encuentra circunscrita por diversas teorías y leyes que adelante se explicarán y que van desde aspectos gráficos tales como: punto, línea, iluminación, color, textura, perspectiva, contraste, hasta leyes particulares sobre percepción.

71 El punto es la forma más básica de la expresión visual, posee características que casi nunca se toman en cuenta o bien, que pocas veces se cree que las tenga, tales como la forma y diámetro. De acuerdo con lo mencionado anteriormente, existen equilibrios y tensiones que ayudan a comprender la forma en la que se entienden las imágenes. Asimismo, cuando se detecta la presencia de dos o más puntos en un plano es posible distinguir que tienen cierta relación, mientras la cantidad de puntos aumenta, es más notoria dicha relación, sobre todo si se ha realizado un agrupamiento lógico que muestre en su totalidad una imagen.

La línea está caracterizada como la segunda unidad visual, puede ser vista como un punto en movimiento o bien una agrupación de puntos continuos. La línea representa una forma básica utilizada en todos los mensajes icónicos. Cuando los extremos de una línea se juntan, forman figuras geométricas a las que se les atribuyen gran cantidad de significados que son asignados, de acuerdo con Donis Dondis (citado por Prieto, 1980: 99):

Unas veces mediante la asociación, otras mediante una adscripción arbitraria y otras, en fin, a través de nuestras propias percepciones psicológicas y fisiológicas. Al cuadrado se asocian significados de torpeza, honestidad, rectitud y esmero; al triángulo la acción, el conflicto y la tensión; al círculo, la infinitud, la calidez y la protección.

Del mismo modo a la hora de describir y analizar cualquier imagen hay que tomar en cuenta aspectos como la luz, el brillo, los contrastes, la saturación y el color influyen en la percepción de la imagen. Cada uno de estos elementos cuenta con características que le agregan distintos valores; por ejemplo, las tonalidades cromáticas dan a entender diferentes temperaturas, mientras que los colores rojizos connotan calidez, los colores azulados representan lo opuesto. Evidentemente, los significados de los colores varían según las convenciones sociales; no existe una regla universal

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que dicte dichos significados, la interpretación está ligada al quehacer cotidiano, a su contexto, a otros códigos culturales que es necesario conocer para su interpretación.

Otros elementos importantes en la composición de la imagen son la textura, la escala y la dimensión; la primera es la representación de lo que físicamente es posible percibir a través del tacto, es simbolizada por diversos elementos que combinan el manejo de la luz y los colores; el segundo término tiene que ver con las relaciones proporcionales que se establecen entre los objetos representados en la imagen;

mientras tanto, el tercer concepto, que se encuentra muy ligado al segundo, se refiere a los volúmenes de los elementos visuales representados en un plano bidimensional, esta característica también utiliza diferentes combinaciones de luz para dar forma y profundidad a los objetos.

En la construcción de la imagen se puede apreciar una combinación de los elementos antes mencionados, y para la comprensión de las relaciones entre ellos existe una serie de leyes de la forma que, de acuerdo con Daniel Prieto (1980: 105):

“fueron formuladas en la década del 30 por los llamados psicólogos de la gestalt (sic)”:

La primera ley es la de proximidad, que habla sobre la relación que establecen los objetos entre sí, ante los ojos del intérprete, por medio de su proximidad en el plano gráfico; la segunda ley propuesta es la de semejanza e igualdad, en donde se puede apreciar la agrupación de elementos semejantes dentro de la imagen, ya sea por color, forma o textura; la tercera es la ley del cierre, que establece que las figuras como los círculos, triángulos equiláteros y cuadrados, producen un efecto de cerramiento, ya que enmarcan a lo que se encuentre dentro de ellos; la ley de continuidad o destino común explica que la inercia cinética de las líneas sugieren un movimiento, lo cual, de acuerdo

73 con Prieto, hace posible una economía de los elementos presentes; la quinta ley es la de experiencia, en la que se dice que el reconocimiento de los elementos de mensaje gráfico depende de la experiencia del receptor, es una estrategia que se utiliza ampliamente en la difusión masiva de mensajes, puesto que en la construcción del enunciado icónico se recurre al manejo de las convenciones sociales de significación;

relacionada con la anterior, la ley de pregnancia establece que es posible concebir una forma incluso cuando esté representada de forma incompleta; la última ley que se propone para el análisis de las imágenes es la de figura y fondo, donde se menciona que: “la percepción es una actividad selectiva” (Prieto, 1980: 109), por lo que se discrimina visualmente a otros elementos y el ojo se enfoca en aquellos que llaman más la atención.

El conocimiento de estas leyes de la forma, ayudará al análisis de los mensajes icónicos, en donde se puede observar que existen diversas técnicas visuales, mismas que Dondis (1976: 129) describe, y se recuperan al momento del análisis, estas técnicas sirven para atraer la atención del destinatario y generar una interpretación. La primera que se menciona es el equilibrio, que se define como la organización armónica de los elementos en una composición; se ubica un centro de gravedad en el diseño que tiene que ver con la percepción humana y su relación con el campo visual. Por otra parte, se encuentra la inestabilidad, que resulta opuesta a la anterior, ya que en ella los objetos se acomodan en el plano de una forma desordenada en relación con el centro de gravedad antes mencionado. La simetría es una técnica relacionada con la primera;

la organización de objetos en el diseño tiene cierto orden y equilibrio, en referencia a la línea central. A diferencia de la anterior, cuando hay asimetría los componentes se presentan en otras partes del plano, manteniendo de alguna forma un “equilibrio”

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asimétrico, que según Dondis, enriquece visualmente a la imagen. Por otra parte, se mencionan la simplicidad y la complejidad, que se relacionan con la presentación de unidades visuales, ya sean sencillas o complejas, y permiten distintos niveles de comprensión sobre los diferentes significados de la imagen. Otra técnica que sirve para describir una imagen, es la fragmentación; los componentes visuales se presentan de forma separada, como en el caso de las tiras cómicas, donde cada uno es colocado en un cuadro distinto, pero siempre manteniendo la relación entre uno y otro. Del mismo modo, la economía, supone una representación con la mínima cantidad de trazos posibles, de tal suerte que sea entendible el mensaje que pretende dar a conocer el autor. A diferencia de ésta, la profusión, se entiende en términos de Dondis, como una técnica en la que las composiciones están cargadas de elementos visuales, con un detalle más preciso. Por otra parte, la actividad y la pasividad, ayudan al entendimiento de los aparentes movimientos de los personajes que actúan en una imagen. La primera, es utilizada cuando se muestra algún desplazamiento, mismo que es representado por líneas y puntos que le dan dinamismo al plano. Por el contrario, en la segunda se muestran únicamente sujetos u objetos en reposo. Por último, es necesario mencionar a la profundidad, que es donde se utilizan variaciones en el tamaño y contraste entre los componentes, lo cual le otorga una perspectiva distinta a la imagen, en la que se percibe un plano más amplio que aquel que carece de profundidad.

Como se puede ver, las técnicas visuales detalladas por Dondis se presentan de manera dicotómica y permiten distinguir cómo se construye estructural y visualmente el mensaje icónico, así como entender cuáles son los diferentes sistemas de signos que le dan sentido e infieren en la percepción. Dichas técnicas, servirán para la primera parte

75 del análisis, que consiste en describir detalladamente las propiedades de la caricatura política.