B) ERA DE LA PSICOMETRÍA
4. EL TRATAMIENTO DEL LENGUAJE POÉTICO EN LA VOZ A TI DEBIDA
despedida, por tanto, tiene una connotación positiva pues implica que todavía estás junto a la persona amada y no lejos de ella.
• Hacer frente a lo hecho, a lo existente. El amor en Salinas aniquila todo lo que existe, lo hecho. Hay que seguir, seguir siempre, si no queremos sumirnos en la monotonía gris de la vida, de lo hecho. El amante quiere ganar, pero ganar es una lucha continua. La conquista no tiene fin. Movimiento constante en busca de la esencia de un ser. Eso es el amor.
• La libertad. El amor es libre, los seres que se aman se entregan el uno al otro libremente.
• El amor compartido. La amada es cercana, amiga. Hay un diálogo constante dirigido a la amada, al “tú”. El amante necesita vivir a la amada como persona, descubrirla.
• La soledad. Ante la ausencia de la amada el poeta se siente solo. Pero esa soledad, ese dolor, le recuerda a la amada y hace que se sienta vivo. El dolor es algo positivo. El dolor revive a quien lo siente, es lo que permanece cuando el ser amado está lejos en el tiempo y en el espacio. El dolor como la prueba más veraz de que el amor ha existido.
• La salvación. La única salvación posible está en el amor, pese a la dificultad para lograrlo y retenerlo. El amor inmortal es el que nos salva. Nos salvan esos encuentros amorosos entre dos seres –aunque sean breves- porque están más allá del tiempo. De la muerte. Sólo el amor puede vencer a la muerte. Sólo nuestro amor puede sobrevivirnos, salvarnos.
• Léxico. En general, el poemario presenta un léxico sencillo donde predominan los campos semánticos del universo (“luceros”), de la naturaleza (“noche, relámpagos, vendaval, viento, soplo, brisa”), de los elementos artificiales (“puertas, señales, muralla, letreros”) o léxico abstracto y existencial (“dolor, amar, queriendo, verdad, mentira, existir”).
• Diferentes categorías gramaticales:
¾ Pronombres, posesivos e indefinidos. ¿Por qué se repiten con tanta frecuencia los pronombres a lo largo del libro? (“yo”, “te”, “otra”, “algo”, “tú”, “me”,
“suya”, “todo”, “ella”…) Esta repetición de pronombres va de acuerdo con la intención de Salinas de hacer una poesía pura, que no se añadan detalles, que se prescinda de los adornos y de la historia; el pronombre personal no nos da ninguna característica, se limita a indicar quién es el que habla y quién la que escucha. Los nombres designan las cosas, les ponen límites y los introducen en la cotidianeidad, por eso Salinas prefiere los pronombres que convierten lo dicho en algo nuevo. L. Spitzer afirma que “la repetición de los pronombres es algunas veces una especie de multiplicación del ser, una rebusca de la profundidad de su esencia.
¾ Escasez de adjetivos. Es una poesía que va a lo esencial, que no se detiene en lo decorativo. Estamos en un ámbito abstracto, puro. En esa búsqueda de lo más interior, de lo más puro, el poeta desdeña las circunstancias habituales de la vida.
¾ Infinitivos. Que son muy abundantes en la obra y le confieren impersonalidad a los poemas. El infinitivo deja la acción en una indefinición temporal, como si nos instaláramos de un modo permanente en el significado de ese verbo. En muchas ocasiones el infinitivo ocupa él solo un verso, con el mismo significado, derrocar al tiempo, no situando la acción en ningún tiempo determinado.
¾ Gerundios. Siempre con un sentido durativo habitual, reforzando la lentitud, el movimiento. (“entregándose, engañándose”). Sugieren ese dar vueltas, ese ir y venir de la amada.
• Figuras retóricas:
¾ Antítesis y paradojas. Ya desde el primer poema “Tú vives siempre en tus actos” la amada aparece descrita con rasgos que hacen de ella un personaje muy real y la persona que escribe el poema aparece caracterizada con rasgos
muy vagos. A veces, el contraste se establece entre palabras próximas, otras veces, entre secciones del mismo poema. Esa antítesis se establece entre el tú y el yo; pero también en aspectos contrapuestos de una misma personalidad.
Así se establece una distinción entre lo vestido y lo desnudo, entre lo exterior y lo interior, entre lo superficial y lo profundo, entre el desamor y la distancia, y el amor y la cercanía (“mi alegría estaba triste”).
¾ Enumeraciones. Abundan enormemente. Algunas tienen una cierta relación sistemática entre sus miembros, otras son enumeraciones caóticas cuyos miembros no guardan relación. En estas enumeraciones suelen predominar las constituidas por tres miembros (“olas, hierbas, mañanas”, “islas, palacios, torres”, “los trajes, las señas, los retratos”…) donde se mezclan todos aquellos elementos de la vida cotidiana que pierden sentido ante la llamada del amor excepcional.
¾ Paralelismos. En un poema una parte tiene una construcción sintáctica que se repite en un segundo apartado. En otros casos, el paralelismo es antitético diciendo lo contrario en una de lo que dice en otra (“No, no te quieren, no./
Tú sí que estás queriendo”).
¾ Poliptoton, que consiste en utilizar, en un contexto cercano, variantes de una misma palabra, ya sean formas distintas de verbos o ya sean sustantivos o adjetivos con derivados cercanos (“querer”/ “quiero”, “ver”/”ve”)
• Carácter dialógico de todo el texto. La voz a ti debida es un texto apelativo, apostrofado, donde predominan los vocativos. El texto tiene una naturaleza oral, conversacional. Siempre hay una oyente en segunda persona hasta quien sin remedio cada verso debe llegar. Esa segunda persona actúa formalmente más como una dirección que como una persona de carne y hueso. A veces, en ese
“falso” diálogo que establece con la amada usa el estilo directo, para dar mayor expresividad al texto. Se basa en sensaciones emocionales y también sensoriales.
Esto se concreta en:
¾ Cláusulas imperativas abriendo poemas: “Quítate ya los trajes,”,
“Despierta. El día te llama”, “Empújame, lánzame”.
¾ Interrogaciones retóricas abriendo poemas: “¿Las oyes cómo piden realidades…?”, “Dí, ¿podré yo vivir en esos otros climas”