INTRODUCCION
Esquema biográfico
No es fácil rastrear la biografía de Miguel Sabuco envuelta, aún hoy, en mucha oscuridad. La mayor parte del conocimiento que tenemos sobre Miguel Sabuco y su hija Doña Oliva se debe a su concienzudo y paciente trabajo de investigación. De particular importancia es su descubrimiento, en 1903, del testamento de Miguel Sabuco: aquí se dice que él, y no la señora Oliva como se creía hasta entonces, fue el autor de la Nueva Filosofía. Asimismo, basándonos en los escritos de Marco Hidalgo, brindaremos ahora, en un breve resumen, otros datos biográficos sobre Miguel Sabuco.
3 El testamento de Miguel Sabuco figura en el Archivo Histórico Provincial de Albacete; Sección de Protocolos, Expediente 130. Miguel Sabuco en el Libro de Acuerdos antes mencionado, así como en el Número 11, según hemos comprobado, no corresponde a nuestro autor, sino a Miguel Sabuco de Peñarrubia, que fue concejal perpetuo de la ciudad; o Miguel Sabuco Vandelvira, notario. Así, este estudioso quiere salvar a Miguel Sabuco de una profesión inferior, como es la de boticario, de la que D.
Uno de los pocos hechos ciertos de la biografía de Miguel Sabuco es el que comentamos: el de sus estudios en la Universidad de Alcalá. LA OBRA —»NUEVA FILOSOFÍA»— DE MIGUEL SABUCO Porque informaremos repetidamente en nuestro trabajo.
La obra —('Nueva filosofía»— de Miguel Sabuco
Una nueva / Filosofía / De la naturaleza del hombre, ni conocida ni alcanzada / De los grandes filósofos antiguos; / que mejora la vida y la salud humana. Nueva Filo / sofía de la Natv- / raleza del hóbre (.. ) / Esta segunda impresión se modifica y se añade / algunas cosas interesantes y una mesa. GARCLA CÁRCEL, habla de dos ediciones de la obra de Sabuce de las que no tenemos constancia: una en Turín en 1587 y otra en Lyon en 1651.
Como se señala en el documento bibliográfico que aportamos de la primera edición de la obra de Sabuco, ésta consta de diversos tratados o coloquios que se agrupan bajo el título general La nueva filosofía de la naturaleza humana. La segunda incluiría todo lo demás, comenzando, quizás, por lo que se conoce en la edición de 1888 como Diálogo de la vera Medicina («Vera Medicina y vera filosofia», si seguimos la edición de 1587). Termina así: "Otras breves notas de la naturaleza de los hombres, que hacen y sostienen para los Médicos, podréis verlas en el Diálogo de Medicina Vera".
El tema fue conocido y tratado, pero no siempre fue objeto de una explicación médica distinta a la galénica, como la sabucea. Su desacuerdo con la nosología galénica conlleva una visión etiológica y terapéutica diferente del proceso patológico.
Tradición y novedad en el pensamiento sabuceano
Medicina y filosofía en M. Sabuco
EL CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO COMO CONO-
Introducción
De hecho, para Sabuco el autoconocimiento consiste fundamentalmente (aunque no exclusivamente) en conocer la naturaleza humana en lo más puramente "natural". No es exagerado decir que la búsqueda del autoconocimiento, que Sabuco entiende como conocimiento de la naturaleza humana en general, es lo que da dirección y contenido a toda su obra. Sin embargo, la otra tarea no está definida de esta manera, la de "conocer y comprender al hombre mismo", ni siquiera está relacionada con el conocimiento de la naturaleza humana.
A juzgar por lo que nos dice en la carta dedicatoria del preámbulo, el autoconocimiento se identificaba con el conocimiento de la naturaleza humana, siendo parte importante del mismo el conocimiento de las causas de la salud y la enfermedad. El autoconocimiento se identifica con el conocimiento de la naturaleza humana, presupone ante todo la psicofisiología, el conocimiento de la relación alma-cuerpo. El tan ansiado y difícil autoconocimiento se explica también en este sentido en el "Diálogo de la Verdadera Medicina".
De esta manera se identifica el autoconocimiento, o mejor dicho, se conecta con la naturaleza humana, la Medicina con la Filosofía. Tampoco es la disponibilidad de la estructura y función corporal lo que marca la desigualdad.
Consideraciones generales: Microcosmía y antropología sabu-
Apropiadamente relacionadas con esta creencia, las reflexiones del autor sobre el hombre como un "mundo más pequeño" también son indicativas de la antropología sabuceana. En este sentido, vemos que Sabuco se apropió de esta visión –presente también en otros escritores de la época, como Fernán Pérez de Oliva, Fray Luis de Granada, H. Merola, Valdés de la Plata, Álvarez de Miraval o Vives– para expresan su pensamiento sobre la armonía psicosomática que surge en el hombre.
Concepción esta que, en los términos en que se expresa, implica un elogio de la superioridad y dignidad del hombre que en cierto modo se compara con la figura divina. La segunda razón que cita Sabuco para aceptar la concepción microcósmica se basa en la consideración de que el hombre, y todos los seres vivos, tienen movimientos idénticos, crecientes o decrecientes, debido a que cada uno sufre la influencia de la Luna. Como se puede observar, estas dos últimas afirmaciones se mueven en un contexto diferente al de la primera razón microcósmica, con un destacado acento moral y religioso.
Toda una serie de consideraciones sobre el hombre y su dignidad o sobre su constitución anatómica, fisiológica y patológica se inventaron a partir de la noción del hombre como un mundo más pequeño. La correspondencia entre el hombre y el universo podría entenderse de diferentes maneras: haciendo del hombre la cima del universo, el centro del cosmos, la cima de todo lo que existe, o percibiéndolo como una copia subordinada de la realidad natural. Pico apela al microcosmos para explicar la dignidad debida al hombre y, por tanto, una imagen de la sustancia divina.
Al respecto, debemos indicar que nos sorprende su elección del tercer terreno sabuceiano (equipara-). Es también una pauta orientadora de lo que el hombre es en sí mismo, indicativa de la reflexión que debe hacer de su lugar en sí mismo. Creemos que, independientemente de la novedad médica que contenga, la tercera razón es puramente mecánica y superficial.
Pero, también, desde su microcosmos, a través de otras similitudes del hombre con el gran mundo, ha resaltado su conformación como ser de la naturaleza, invariablemente sujeto a sus influencias y en estrecha relación con otros seres naturales. La presencia en el hombre del alma racional será, por tanto, una justificación de la concepción microcósmica (el gobierno del alma sobre el cuerpo es similar al de Dios sobre el universo), así como un medio por el cual el hombre debe conocerse a sí mismo, conocer la naturaleza. y conocer a Dios. Toda una serie de reproches morales y religiosos se esboza como contrapunto directo a la serie de reflexiones "naturalistas" que también se invocan en su doctrina microcósmica.
EL HOMBRE COMO UNIDAD PSICOSOMÁTICA 73
Teoría de Sabuco sobre los afectos
- Afectos perjudiciales a la salud y vida humana
- Afectos que procuran la armonía psicosomática
Esta consideración es lo que hace que este trabajo sea digno de la psicología del siglo XX". Nos ocuparemos de esto, y de la posición de Sabuco en la historia de la patología psicosomática, en lo que sigue en esta descripción. Considera que algunos son típicos de los seres sintientes, aquellos que el hombre comparte con los animales; para otros, sólo para el hombre.
26 Un cuadro esquemático detallado de la clasificación de las pasiones realizada por Vives se puede encontrar en el estudio de Noreño: Juan Luis Vives, p. En contraste con la ira y la tristeza, los mayores enemigos de la salud y la vida humana según Sabuc, están el placer y la alegría, uno de los "empenta" o Independientemente de la eficacia de este recurso, nos parece triste que Sabuco utilice un símil tan simple, burdo y poco instructivo para sugerir qué esperanza de bien puede haber en el hombre.
Debemos suponer que Sabuco, cuando hablaba de la esperanza del bien, no tenía sus ojos sólo en la esperanza terrenal, que se fortaleció en el Renacimiento 48. Nos dice de ella que es "la maestra, la señora y la gobernante". de la salud humana y la salud del alma. A veces, de forma clara y definida, como cuando habla de los dos pilares de la salud, la alegría.
Por un lado, "la consideración atenta de los aspectos psíquicos y somáticos de la enfermedad", que. Estas innovaciones representan un eslabón importante en la consideración de la enfermedad y sus remedios, propiamente, sin duda, de concepciones modernas. Encontramos también en él una de las características de los pensadores cristianos de aquella época: la relación analógica -según algunos autores, genética- entre enfermedad y pecado.
Avicena, por ejemplo, en el libro 1 de su Canon, distinguía entre las cosas propias de la naturaleza del hombre, por un lado, expresadas en las siete cosas. Vives y Vallés son ejemplos destacados de la importancia otorgada al estudio de las pasiones y la interacción psicosomática en el Renacimiento español. Esto, y su deseo de innovación, lo convirtieron en el precursor de la patología psicosomática moderna.
Consideraciones terapéuticas
- Consejos dietéticos
- Exhortaciones morales
- Remedios «psicoterapéuticos»