Proyecto de ley para la explotación comercial de los resultados de la investigación por parte de las universidades públicas y sus docentes. Hay varias fallas de mercado relacionadas con el fenómeno de la innovación que explican esta diferencia. 3 Entre los pilares de la política de competitividad se encuentra la promoción de CT+I.
Situación de Colombia frente a América Latina y el Mundo
En cuanto a CT&I, en muchos casos, debido a su alto costo, es muy difícil recuperar la capacidad y los recursos especializados destruidos como resultado de una política fluctuante y no categorizada. Al igual que con el indicador de gasto ACTI como porcentaje del PIB, en lo que respecta a los investigadores, parece que hay algunos países que están creando capacidades mucho más allá de lo que requiere su propia capacidad económica actual. En relación a los 500 mejores centros de investigación del mundo, se encuentra que Colombia tiene solo un centro entre los mejores del mundo.
Igualmente exigente y laborioso es contar con centros de investigación que gocen de reconocimiento internacional. Países como Corea, que invierten mucho en actividades de SeI, tienen sólo un centro de investigación con reconocimiento internacional. China, un actor relativamente reciente en la escena global de CT&I, tiene lo mismo.
Finalmente, en términos de eficiencia en la producción de patentes, los países latinoamericanos, incluso aquellos con mejores posiciones en términos de indicadores de CT&I como Brasil, Argentina y México, se encuentran en el grupo con menor eficiencia. De esta manera, al comparar los resultados y la situación de Colombia con el resto de los países del mundo y de América Latina, sus resultados parecen insuficientes, porque en la gran mayoría de indicadores nuestro país se encuentra en los últimos lugares o destaca un poco. lote. mucho. pequeño.
La Base Institucional de las Actividades de CT+I, Ley 1286/2009
En términos de publicaciones científicas, aunque en mejor posición que algunos países latinoamericanos, Colombia está muy por detrás de líderes de la región como Chile, Argentina, México y Brasil. La ley transforma a Colciencias en un departamento administrativo en su artículo 5 y lo convierte en “órgano principal de la administración pública, órgano rector del sector y del Sistema Nacional CT+I”. Es lamentable, cuanto menos, que finalmente no se aprobara la creación de un ministerio especializado en la gestión de CT+I, como era la idea de los ponentes de la Ley, un sector de la opinión pública y muchos expertos. en el sujeto.
Si bien algunos analistas y funcionarios consideran un logro la transformación de Colciencias en un departamento administrativo, la realidad es que este hecho no representa un gran avance ante la importancia y trascendencia que tiene el tema CT+I para el crecimiento y desarrollo de los países. mientras están surgiendo graves lagunas institucionales en materia de coordinación, que es necesario colmar mediante la creación de nuevos órganos. La ley estipula que el Servicio Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda y Colciencias, con el apoyo de las instituciones interesadas, elaborarán anualmente un marco de inversión en CT+I y que el Conpes determinará anualmente las entidades, el destino, los mecanismos de transferencia. implementación y la cantidad de recursos en programas estratégicos de CT+I para el próximo período presupuestario. Esto muestra que, bajo la nueva ley CT+I, Colciencias sigue dependiendo del DNP y del Ministerio de Hacienda para propósitos presupuestarios y no puede influir en los presupuestos y el desempeño de otros ministerios en el campo de CT+I.
De conformidad con la ley, los recursos del Fondo dependerán del presupuesto nacional y de otros recursos de origen público y privado. En este orden de ideas, no es posible afirmar que la nueva ley 1286 de 2009 represente un avance importante en el campo de CT+I, ni que siente las bases para hacer de Colombia una sociedad-economía basada en el conocimiento.
Respecto a la asignación del presupuesto de inversión de Colciencias en la presente década, se puede decir que se destinó a seis áreas estratégicas, las cuales son: promoción de la investigación y el desarrollo tecnológico, promoción de la innovación y el desarrollo tecnológico, formación de recursos humanos para la CT. +I, fortalecimiento de capacidades del Sistema Nacional CT+ I, fortalecimiento de capacidades regionales en CT+I y apropiación social de CT+I. Máxime cuando a principios de esta década la mayor parte de los fondos se dirigieron a actividades de formación de recursos humanos -con el 50% de la ejecución total- y a la promoción de la investigación -con el 26%-. Los fondos asignados a la formación de personal están disminuyendo drásticamente: hoy se utilizan menos de la mitad de los fondos asignados a esta área a principios de esta década.
Por otro lado, mientras para las áreas de fortalecimiento del sistema y capacidad regional en CT+I aumentan los recursos y por ende su participación en el gasto de inversión, la asignación social se convierte, paradójicamente, en la cenicienta de la implementación de los recursos de Colciencias. En este cambio de prioridades, hay que resaltar la creciente importancia que progresivamente está recibiendo la innovación y el desarrollo tecnológico, lo cual está muy en línea con la visión que impulsa y promueve la Ley 1286. Lo que sigue siendo preocupante es La nueva estructura de prioridades en la asignación de recursos dentro de Colciencias es la falta de equilibrio de los recursos destinados a la formación de los actores fundamentales15 de cualquier transformación encaminada a la formación de una sociedad de economía del conocimiento.
A estos cuatro agentes los acompaña otro grupo de instituciones16 que actualmente no tienen mayor peso en el desarrollo de la CT&I en Colombia. Esto muestra que el sector privado colombiano en general juega un papel muy importante en el financiamiento del desarrollo científico y tecnológico del país y que debe ser considerado como un socio estratégico del sector público en el desarrollo de CT&I en Colombia.
El reto de la sociedad del conocimiento
Finalmente, dada la cantidad de recursos disponibles y los desafíos que enfrenta el país en el futuro, cabe preguntarse si Colciencias17 debería ser un actor más decisivo en CT+I, que como se dijo anteriormente no está incluido en la nueva ley 1286. Está absolutamente claro que es así, excepto que obtuvo un estatus más alto en la estructura institucional del país. Sin embargo, si atendemos a la motivación y principios de la nueva ley, la respuesta es que efectivamente se espera que la entidad desempeñe un papel mayor y cabe preguntarse qué se debe hacer en materia institucional y financiera para que estas declaraciones se conviertan en una realidad, las intenciones. Por otro lado, es importante resaltar el hecho de que el financiamiento de las actividades de CT&I en Colombia se distribuye proporcionalmente entre el sector público y privado.
En esta línea de pensamiento, las universidades deben convertirse en un espacio excepcional de creación de conocimiento y aprendizaje para construir y desarrollar capacidades de investigación e innovación. Esto significa que diferentes sectores de la población se involucran con una actitud reflexiva y crítica en los procesos de creación, difusión y uso del conocimiento. Esto presupone que el Estado desarrolle capacidades y procesos de comunicación abierta y masiva sobre las actividades de IED y cree espacios de cooperación y democratización en la creación y uso del conocimiento.
Estos logros reconocen la existencia de un Estado que, en materia de CT+I, cuenta con su institucionalidad estable, sólida, flexible y dinámica que le permite posicionar la CT+I como una clara prioridad de la sociedad colombiana y que define un regulador relevante. marco; dispone y distribuye recursos para el desarrollo de actividades de CT+I; y que promueva, desarrolle y fortalezca el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. De esta manera, y debido a la exposición permanente a los flujos y corrientes globales de comercio y conocimiento, la innovación se convierte en una práctica común de la sociedad en su búsqueda del bienestar.
ELEMENTOS ESENCIALES DE UNA VISIÓN DE LA CT+I EN LA COLOMBIA DEL FUTURO
POLÍTICAS PÚBLICAS PARA IMPULSAR LAS ACTIVIDADES DE CT+I EN COLOMBIA
- Consideraciones Generales
- Fortalecimiento Institucional de la CT+I
- Fortalecimiento Financiero de la CT+I
- Políticas para la Innovación
Estas líneas de acción son: Desarrollo y Fortalecimiento de Actores Clave18, Desarrollo del Sistema Nacional CT+I-SNCTI, Fortalecimiento Financiero de CT+I y Fortalecimiento Institucional de estas actividades. Proyecto de ley que permite la explotación comercial de los resultados de la investigación por parte de las universidades públicas y sus docentes. Los análisis realizados anteriormente muestran cómo los Centros de Investigación y los CDT, al igual que las universidades, han avanzado en sus actividades centradas en la I+D y alejadas de la innovación y las empresas.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que un entorno más abierto, competitivo y dinámico permite el desarrollo de la innovación. Asimismo, dado el nivel de desarrollo de los procesos de innovación en el país, es necesaria una definición amplia y flexible de innovación dentro de parámetros técnicos claros para el uso de instrumentos de política pública. Para incentivar el desarrollo de la innovación en el país, se sugiere que las políticas públicas giren en torno a los siguientes cinco componentes.
Fomentar y promover la innovación a nivel local y regional requiere la creación y el desarrollo de activos28 para la innovación. De acuerdo con la nueva ley CT+I, Colciencias tiene el deber de promover y desarrollar la innovación como proceso determinante del desarrollo productivo y la competitividad de Colombia. Ante la situación actual del desarrollo de los sectores manufacturero y de servicios del país y la necesidad de promover la innovación como práctica actual de las empresas, para que las actividades y programas promuevan, apoyen y financien la innovación, Colciencias debe mantener una postura más flexible en la definición de innovación. se aplica tanto a las actividades y proyectos bajo consideración como a él mismo.
Esta política debe formularse en los objetivos y énfasis de la nueva ley CT+I y debe responder a los enfoques y propuestas del programa nacional de innovación propuesto en este documento.
Recuperado el 16 de noviembre de 2009 en la página web: http://www.navarrainnova.com/es/navarra-i+d+i/directorio-mapa/.