Desde la Universidad Nacional del Nordeste (Argentina) estudian los lineamientos programáticos para una política integral de vivienda dirigida a los sectores sociales afectados por la pobreza. Esta transformación de las políticas vigentes en Argentina hasta fines de la década.
Efectos territoriales de la política habitacional de los años noventa en AMGR
Producción de suelo urbano en la zona sur de la ciudad de Resistencia durante la década de 1980. Documento del Instituto de Estudios y Capacitación de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Buenos Aires.
EL VERDE EN LA CIUDAD, LA CIUDAD EN EL VERDE
El paradigma del progreso: 1876-1910
Debido a la producción industrial y la expansión del capital internacional, desde finales del siglo XIX se han desarrollado procesos que incrementan los intercambios comerciales, culturales y tecnológicos en diferentes regiones del mundo. En el caso de México, en 1876 se iniciaron negociaciones con Francia, Inglaterra y Estados Unidos para fomentar la inversión y el desarrollo de regiones y ciudades y la creación de industrias basadas en la extracción y procesamiento de materias primas. No es casualidad que algunos de los ejemplos urbanos más importantes construidos en México al inicio de la modernización correspondan a referentes europeos (principalmente Francia, Inglaterra e Italia) y norteamericanos que, con algunas adaptaciones, se convirtieron en modelos reproducidos en la práctica profesional local.
Como menciona VALERIE FRASER, durante esta fase de modernización e industrialización, los grupos que influyeron en las decisiones nacionales y los expertos de la tecnocracia oficial, como arquitectos, urbanistas e ingenieros, eran simultáneamente conscientes de la dependencia cultural e histórica de Europa. el poder económico, militar y político de Estados Unidos, su vecino del norte. Por lo tanto, tales influencias condicionaron en gran medida el abanico de propuestas y proyectos urbanos en diferentes niveles de nuevos fraccionamientos y colonias, la planificación urbana y en algunos casos su relación con la región, así como la integración interna de México en torno a rutas de tránsito que tomaran en cuenta sus relación con las rutas comerciales internacionales. Las innovaciones e influencias que aparecieron en la cultura urbana entre 1876 y 1910 abarcaron desde mejoras prácticas hasta sofisticados desarrollos teóricos que intentaron responder a los problemas de diversos grupos sociales en México (WINFIELD REYES, 2005).
El conocimiento y el intercambio de ideas, experiencias y prácticas conformaron uno de los aspectos cruciales en la comprensión de la modernidad que daría continuidad al reconocimiento del urbanismo como una disciplina del urbanismo y, en un sentido positivista, capaz de desarrollo social. El positivismo y sus derivaciones teóricas forman la base de actitudes en las que se desarrollaron modelos teóricos foráneos en México, los cuales fueron adoptados paulatinamente por los profesionales y luego por los académicos posteriores. 1Especialmente a partir de la década de 1920, tanto en la Ciudad de México como en Guadalajara, donde se generarían los primeros programas oficiales para la enseñanza de la arquitectura y la ingeniería de acuerdo a los principios modernos, que luego darían cabida a los contenidos de urbanismo en sus planes de estudio.
El paradigma de la modernización en México: 1921-1975
1923 Cuevas en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México. Las influencias del modelo de ciudad jardín de Howard se combinan aquí con algunos de los imaginarios de la modernidad difundidos a través del cine, las revistas o los viajes, que sitúan su escenario en la prosperidad de California en Estados Unidos. Contreras es autor del Primer Plano Regulador de la Ciudad de México (GONZÁLEZ GORTÁZAR, 1996) elaborado en 1935, cuando la población rondaba el millón de habitantes.
El enfoque predominante en estos años es una postura de ingeniería social basada en los principios de la ciudad moderna, difundidos en diversos congresos y publicaciones internacionales y, desde mediados de los años 40, en la Carta de Atenas, con su relativa influencia en el contenido de los planes y Programas de estudio de las escuelas y facultades de arquitectura del país 5. Con la inauguración de la Ciudad Universitaria en 1952, proyecto coordinado por Mario Pani y Enrique del Moral, y atribuido en su trazo original a Teodoro González de León, se. 6 Estos procesos se complementan con un modelo de desarrollo que se había basado en las exportaciones agrícolas y que se transforma en un nuevo esquema de sustitución de importaciones y crecimiento de la planta industrial, que hasta 1950 se concentraba 40% en la ciudad de México.
El fenómeno de la consolidación de asentamientos y colonias populares ocurre en períodos de hasta veinte años. Hacia fines de la década de 1960 y 1970 debido a la presencia y estudios realizados por varios especialistas, entre ellos John F. Es uno de los ejercicios de práctica urbanística en México que ejemplifica una de las propuestas más ambiciosas para crear una gran zona residencial. a desarrollar con multitud de equipamientos y espacios diáfanos.
El paradigma de la modernidad tardía: 1976-2000
Aspectos como la participación social en las decisiones urbanísticas han cambiado el paradigma de actuación del urbanismo como práctica eminentemente técnica, para situarlo, en el mejor de los casos, en la frontera interdisciplinar. La mejor manera de introducir el tema es probablemente a partir de la fundación de la ciudad y los rituales que la acompañaron. El fundador se reuniría con su séquito en el lugar acordado y llevaría el arado en ángulo para que toda la tierra cayera del interior del surco.
4 La cuestión del orden urbano y natural fue profundizada en un artículo coescrito con Javier Ruíz, publicado en 2002, en el número 7 de la revista Urban y titulado "Orden, desorden y entropía en la construcción de la ciudad". Cálculo de la entropía producida en diferentes zonas de Madrid, IJH nº10, Madrid, 1998, que, sin embargo, corresponde a un estudio realizado en 1976. Es decir que la mayor parte de las actividades podrían realizarse en el círculo cerrado de la aldea, con incursiones esporádicas a centros de nivel superior.
Una de las carencias más importantes de la ciudad era, por supuesto, el contacto con el. Esto comenzó a suceder de manera significativa con implicaciones importantes para el área después de la Segunda Guerra Mundial. Esto hace que el pueblo se convierta en una astilla más de la ciudad aunque sus habitantes se dediquen a la agricultura o la ganadería.
El ámbito del territorio menos antropizado
El ámbito de los centros urbanos tradicionales
De esta manera, todo parece más agradable: no hay que preocuparse por los problemas de adaptación, el suelo es más barato porque aún no ha adquirido el valor añadido inherente a la urbanización y todo es más fácil. Por tanto, parece necesario recargar las zonas de la ciudad que están siendo abandonadas o que ya no se utilizan plenamente. A menudo se argumenta que los costes de la rehabilitación son siempre superiores a los de la innovación, pero esto sólo se debe a que cuanto mayor es el consumo de combustible, mayor es la contaminación o la creación de nuevas redes sociales29.
A los costes de mantenimiento se suman consideraciones de estricta racionalidad y protección del entorno natural, de modo que en este caso la eficiencia va de la mano del sistema. El resto de espacios abiertos de la ciudad que no eran “zona verde”. ni, por supuesto, zonas completamente urbanizadas, como cuadrados duros que no son más que libres) no deben llamarse "espacios no utilizados". Es decir, espacios no utilizados serían aquellas zonas de la ciudad que no están pavimentadas ni urbanizadas y que no requieren cuidados periódicos constantes y que, por supuesto, no tienen ningún uso específico”.
No hay duda de la necesidad de que estos espacios reduzcan el consumo de suelo urbanizado, renaturalicen las zonas degradadas y logren un mejor equilibrio entre ciudad y naturaleza30. 28 Fernando de Terán: "Renacimiento de la ciudad compacta", en Ciudad para la sociedad del siglo XXI, Ícaro, Valencia, 2001. Los espacios no utilizados de la ciudad deben gozar de personalidad jurídica de la misma entidad que los espacios verdes, aunque no No debe considerarse equipamiento, sino una infraestructura necesaria para que la ciudad funcione correctamente sin aumentar demasiado su huella ecológica.
Las nuevas interfases
En la citada investigación realizada en 1998 en el corredor de la Nacional 6 de Madrid se observó que se multiplicaba hasta tres veces la movilidad de las zonas extendidas respecto a las zonas concentradas37. 45 Así lo afirmó, por ejemplo, Kenneth Frampton en "Siete puntos para el Milenio: un manifiesto inoportuno", leído en la conferencia de Beijing de la Unión Internacional de Arquitectos en 1999. No es una revista, ni existen criterios fijos sobre la periodicidad o dimensiones, dependiendo únicamente de la existencia de originales, y de los temas de investigación abordados.
1 José Fariña Tojo: La influencia del entorno físico en el origen y desarrollo de la estructura urbana en la ciudad de Toledo, 30 páginas, abril de 1993. 4 Julio García Lanza: Análisis tipológico de las condiciones municipales de la sociedad madrileña mediante indicadores urbanos, 44 páginas, octubre de 1993. 7 Julio Pozueta, Teresa Sánchez-Fayos y Silvia Villacañas: La regulación de la asignación de plazas de aparcamiento en relación con la congestión, 37 páginas, enero de 1995.
10 José Fariña Tojo: Cálculo de la entropía producida en diversas zonas de Madrid, 74 páginas, abril de 1995. 35 Javier Ruiz Sánchez: Enseñanza del urbanismo y enseñanza de la práctica urbanística: un proyecto docente en el marco de la realidad urbana compleja, 85 páginas, Noviembre de 2002. 45 Julio Pozueta Echávarri y Sara Ojauguren Menéndez: “Situación y perspectivas de la movilidad en las ciudades: Visión general y el caso de Madrid”, 88 páginas.