Juan Ruperto Vergara Hernández encargado de la estación experimental, por su cooperación en la logística del trabajo de campo. Bióloga Angélica Marín por su gran colaboración en el procesamiento y análisis de suelos para Ingeniería.
INTRODUCCIÓN
Una forma de conservar y almacenar el CO2 que se libera es mediante el proceso de fotosíntesis gracias a la asimilación del dióxido de carbono atmosférico por los árboles, por lo tanto es ideal aumentar los reservorios forestales y esto se logra restaurando áreas degradadas a través de plantaciones y/o recursos naturales. regeneración (Montoya et al., 1995). El inventario de carbono total se expresa como la suma del carbono almacenado en diferentes reservorios (Franco, 2009).
OBJETIVOS
Objetivo General
Objetivos Específicos
REVISÍON DE LITERATURA
- Cambio climático
- Dióxido de carbono
- Ciclo del carbono
- Ciclo del carbono en el suelo
- La materia orgánica en el suelo
- Efecto invernadero
- Combustibles fósiles
- Almacenamiento de carbono
- Bosques y cambio climático
- Captura de carbono por la vegetación
- Mitigación
- Ecuaciones alométricas
Su presencia en la atmósfera permite un intercambio continuo de energía entre la superficie terrestre, la atmósfera y el espacio. El contenido de MOS puede verse influenciado por varios factores (Wattel-Koekkoek, 2002), que mencionan:
MATERIALES Y MÉTODOS
- Localización
- Suelos
- Clima
- Vegetación
- Inventario de carbono almacenado en la EEMA
- División de la EEMA en áreas
- Selección de las áreas
- Inventario de árboles
- Medición de alturas
- Medición del sotobosque
- Muestreo del suelo
- Análisis de las muestras de suelos
- Determinación de carbono
- Generación del modelo alométrico para la determinación de biomasa
- Determinación de biomasa
Se encuentran principalmente los géneros Schinus (Pirul), Casuarina (casuarina) y Eucalyptus (eucalipto), que son especies introducidas, esporádicamente se encuentran Cupressus (cedro blanco), Quercus (roble) y Pinus (pino). Estos pertenecen a los restos de la vegetación original. También se estableció una cortina protectora de 17 ha en los alrededores del área experimental, y la especie más utilizada fue Eucalyptus sp. Para determinar la biomasa aérea en el caso específico de los árboles, se midió el diámetro a la altura del pecho (DAP).
La elección de la herramienta se basó en el tiempo de captura de estos datos, lo cual logramos con la tabla hipsométrica, ya que nos permitió tomar una mayor cantidad de lecturas en un tiempo determinado. Además, se desarrolló un formato de campo para recolectar información de DAP, altura y peso fresco de las muestras. Una vez calculados los valores, se compararon con los especificados en la norma NOM 021/00 (SEMARNAT, 2002) para determinar el desarrollo del suelo EEMA.
Para aumentar la precisión de la cantidad de carbono presente en los tejidos vegetales y en el suelo, se decidió realizar la determinación mediante el método directo. Una vez secas las tres partes del árbol, se agruparon según cada subzona de EEMA.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Inventario de carbono
- Biomasa aérea
- Carbono aéreo
- Sotobosque
- Gramíneas y herbáceas
- Hojarasca
- Suelo
- Carbono total del bosque
Como se puede observar de las especies encontradas en el inventario, las que mostraron mayor frecuencia fueron Eucalyptus camaldulensis var. En el Cuadro 7 se muestran las toneladas de biomasa y carbono por hectárea almacenadas en cada subárea estudiada. Al comparar los valores presentados en el Cuadro 8, se puede observar que la cantidad de carbono almacenado por el Eucalipto es comparable a algunos sistemas naturales y agroforestales, lo que indica que el Eucalipto, independientemente de las condiciones edáficas (20 cm) de poca profundidad, El clima con precipitaciones medias (700 mm) contribuye significativamente al almacenamiento de carbono.
En términos generales, hay un promedio de 0,71 Mg C ha-1 de carbono secuestrado en este reservorio. En la Tabla 12 se muestra la comparación del resto de tipos de vegetación y la de la EEMA. Respecto a los valores estimados por Masuhara (2012), la cantidad de carbono almacenado en la EEMA es casi la mitad de las cantidades estimadas por el autor.
Analizando la cantidad de carbono almacenado se observa que se captura en promedio 51.05 Mg C ha-1 (Cuadro 13). En la Tabla 14 se muestran los valores del carbono total almacenado por hectárea en los diferentes ecosistemas.
Evolución del suelo
Estos son datos obtenidos para el año 2012, pero para un análisis más amplio de los cambios desde la forestación hasta hoy, cuando han pasado 50 años desde que se plantaron los árboles, se dispone de datos en diferentes intervalos de tiempo y 50 años. El pH en 1963 fue clasificado como moderadamente alcalino y su valor ha ido disminuyendo hasta ser ahora moderadamente ácido. MOS estuvo clasificado muy bajo durante 34 años, aunque su contenido aumentó, solo en la última evaluación logró pasar a una categoría con mayor contenido.
En el caso de la densidad aparente, en su calor se observa que se ha mantenido estable, a pesar de la variación que se registró en 1987, sin embargo estos valores han disminuido para mantenerse estables durante todo el período. Una de las características de los suelos degradados por la erosión de la capa superficial corresponde al bajo contenido de MOS, por lo que cuando este aumenta trae beneficios como mejora de propiedades químicas, disponibilidad de elementos, fertilidad y mayor resiliencia a la degradación física. , especialmente la erosión. Por tanto, el secuestro de carbono contribuirá a restaurar la calidad de los suelos degradados (FAO, 2002).
Además, la MOS puede mejorar la biodisponibilidad de otros elementos importantes como el fósforo y reducir la toxicidad de otros elementos formando quelatos u otros compuestos, por ejemplo aluminio y materia orgánica (Robert, 1996). Dentro de las características físicas Basara et al. 2008), encontró una relación entre una mayor cantidad de carbono y una disminución de la densidad aparente.
Modelo matemático para la determinación de la biomasa
- Modelo lineal
- Modelo logarítmico
- Modelo exponencial
Además, algunos de ellos bajaron el valor de ajuste al estar fuera de la línea de tendencia trazada, por lo que se consideró hacer una elección de los valores a graficar. Una vez hecha la elección, se obtuvieron los datos con mayor contraste y con ellos se pudo crear el modelo. Índice de biomasa arbórea para obtener el criterio de selección de árboles, el cual estuvo conformado por los valores máximo y mínimo.
Una vez elegidos los valores se procedió a organizar la nueva tabla del modelo (Tabla 20), descartando cuatro de los 10 árboles. Dado que fue necesario ampliar los valores de los diámetros de los árboles para mejorar el ajuste del modelo, se utilizó el DAP encontrado en el inventario inicial y se organizó en categorías de diámetros, se promediaron y se crearon otros diámetros (Cuadro 21), para cuales con este modelo se calcularon las biomasas de los demás diámetros incluidos (tabla 22); en estos datos se observa que los dos DAP menores a 7.60 dan resultados negativos, por lo que fueron omitidos del graficado.
Se utilizó para encontrar los valores de biomasa DAP de diámetro mínimo y máximo que se incluyeron (Figura 12). A diferencia de los modelos anteriores, el modelo exponencial obtuvo valores DAP positivos con un R2 de 0,6087.
Estimación de carbono
Al analizar la proporción de carbono por componente se puede observar que de menor a mayor, las ramas almacenan el 0,75%, las hojas el 5,61% y el tronco el 83,65%, característica similar reportada por Díaz-Franco et al. Una vez determinado el porcentaje de carbono promedio para el árbol, se aplicó a los valores de biomasa de los 16 diámetros incluidos en el modelo, determinando así cuál de ellos tenía mejor coeficiente de determinación. El modelo lineal ofrece el mejor coeficiente con 0,9894, seguido del modelo logarítmico con 0,9558 y finalmente el modelo exponencial con 0,6087. Un resumen de los modelos de biomasa y carbono se puede ver en la Tabla 26.
Comparación con otros modelos
Estos modelos se aplicaron tanto a los árboles de reservas de carbono como a los utilizados en la construcción de la ecuación alométrica. Este resultado es un claro reflejo del aumento de la MOS y si bien con los análisis del presente estudio sus concentraciones se encuentran en un nivel medio, hay que tener en cuenta que se partió de una clasificación muy baja. Este aporte de materia orgánica se debe en gran medida al eucalipto, pues a 50 años de la reforestación de la EEMA fue el árbol encontrado con mayor presencia (96,3%), aunque Asteinza et al. en 1997. 1997) reportaron la evolución del suelo de pino, actualmente no se ha encontrado ningún ejemplar de este género.
Otro beneficio de la MOS fue el aumento de nitrógeno (ya que es un elemento que se encuentra en los tejidos vegetales), lo contrario ocurre con el P, donde sus niveles fueron mayores al momento de la siembra que los encontrados 50 años después. . La segunda se debe a la acción de la materia orgánica, el P presente ha quedado disponible para el aprovechamiento de los árboles y su incorporación nuevamente al sistema en bajas cantidades. Otro aporte importante al mejoramiento del suelo en la EEMA es la disminución de la densidad aparente, y como se mencionó en ese apartado, esta propiedad física no cambió su clasificación al disminuir en cantidad. Cabe recordar que en 1963 su valor fue de 1,45 (g cm-1) (Asteinza et al., 1997), en 2012 fue de 1,26 (g cm-1), información que indica que la MOS ayudó a facilitar e incrementar la granulación de la estructura del suelo. densidad.
Si bien el modelo logarítmico expresa una sobreestimación menor (2.49) y su R2 es alto (0.9598), al comparar la biomasa estimada para los diámetros incluidos se observa que estima cerca del 50% de la biomasa estimada por el modelo lineal. Por ejemplo, para un DAP de 84,03 cm, se calcula una biomasa en la ecuación lineal 674,21 kg y en la ecuación logarítmica 356,88 kg, considerando que es el árbol de mayor diámetro y por tanto su altura es la máxima, 27 metros, que se espera. tener la mayor biomasa y esto no lo muestra el modelo logarítmico, ya que uno de los árboles cortados que tiene un DAP de 21,1 muestra el 37,47% de la biomasa estimada en ese modelo cuando es una cuarta parte del DAP mayor.
CONCLUSIONES
LITERATURA CITADA
Carbono en suelos de colinas: factores a considerar para determinar su cambio en el tiempo. Plan de manejo en el área forestal experimental ingeniero Mario Ávila Hernández “La Siberia”, Texcoco, Estado de México. Desarrollo Forestal Sostenible: Secuestro de Carbono en las Zonas Tzeltal y Tojolabal del Estado de Chiapas.
Estimación del carbono almacenado en el bosque de pino-encino de la Reserva de la Biosfera El Cielo, Tamaulipas, México. Medir la capacidad de secuestro de carbono de los bosques chilenos y promocionarla en el mercado mundial. Almacenamiento y fijación de carbono en Quercus costarricensis, en un bosque de altura de la cordillera de Talamanca, Costa Rica.
Asignación de carbono y nutrientes en ecosistemas terrestres. En: Cambio global: efectos sobre los bosques y pastizales de coníferas. El potencial de México para producir servicios ambientales: secuestro de carbono y capacidad hidráulica.