Durante la última década y la presente, el conocimiento de la cultura ibérica ha aumentado espectacularmente a nivel peninsular. En el capítulo II continuamos con el análisis y descripción detallada de la sedimentación arqueológica del sitio, para luego profundizar en su interpretación.
EL YACIMIENTO
- ANTECEDENTES
- SITUACIÓN Y MARCO GEOGRÁFICO
- TOPOGRAFÍA Y VÍAS DE COMUNICACIÓN
- EL MEDIO NATURAL Y SU APROVECHAMIENTO
La localidad de El Castellón se encuentra situada en el cuadrante sureste de la provincia de Albacete (fig. 1), entre los actuales municipios de Hellín y Albatana, este último a apenas dos kilómetros. En la comarca en la que se inserta el yacimiento, las vías naturales de comunicación vienen determinadas por los ejes fluviales y la propia orografía del terreno.
LA ESTRATIGRAFÍA
LA EXCAVACIÓN. METODOLOGÍA Y DESARROLLO DE LOS TRABAJOS DE CAMP03
En esta campaña, los trabajos se han centrado en la excavación de la Muralla Ciclópea, documentada en los Tramos B7 y Z8, cuya construcción tuvo lugar en la Edad del Bronce Final. Lo más importante es la documentación de una nueva estructura de sala denominada E2, situada entre los cortes C5 y B6, y una ampliación en el corte C5 de la encontrada en el corte B5 en la campaña anterior.
LOS RESTOS CONSTRUCTIVOS
- CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DE LAS ESTRUCTURAS DOCUMENTADAS E HIPÓTESIS DE RESTITUCIÓN
- LAS ESTRUCTURAS DE HABITACIÓN
- EL SISTEMA DEFENSIVO
Presenta zonas de color ceniza por acción del fuego y está documentado en los apartados C5 y 85; tú En el caso del El, en cambio, parece no ser tanto un zócalo como una pequeña base hecha de una pequeña piedra plana cerrada con tierra (por ejemplo, C5-80), sobre la que se apoya un paramento de adobe.
LA SECUENCIA ESTRATIGRÁFICA
La segunda es la capa de tracción, que está formada por suelo pardo oscuro, estructura limosa y piedras de tamaño medio. Capa interior de Ilib (u.e. C5-14 y 15): Pavimento de arcilla compactada y empedrado gris blanquecino correspondiente a E2.
NIVEL II
LA CULTURA MATERIAL
ANÁLISIS DE LOS MATERIALES CERÁMICOS
Los hallazgos en nuestra península pertenecen al segundo cuarto del siglo y antes de Cristo. La cerámica local o propiamente ibérica es la más abundante entre las recogidas en el yacimiento.
Tipo 1: Tapadera
Tipo 1: Ánfora
Su área de distribución se centra principalmente en el bajo Guadalquivir y Andalucía occidental: en El Cerro Macareno (Sevilla) aparecen desde finales del siglo VI a.C. En El Castellón también se documentan vasos pequeños o anfóricos (fig. 16, núm. 1-3), con las mismas características técnicas y morfológicas que la variable «a», salvo por su pequeño tamaño. Para la variable «b» encontramos perfiles similares en el Cerro de La Cabeza (Santiponce, Sevilla), en los estratos de finales del c.
Se trata de una bordura en forma de "pico de pato" que encuentra paralelos en El Cerro Macareno, hacia el tercer cuarto del siglo V a.C.
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- Ánfora con hombro carenado
- Tinaja con hombro
- Subtipo 2: Tinaja sin hombro
- con cuello indicado
La abundante presencia de estos contenedores en El Castellón plantea dos cuestiones fundamentales: que estas ánforas se localicen en el yacimiento en función de su contenido, es decir, que su presencia se deba a la importación de productos de la zona andaluza por el Guadalquivir, de la hecho de que existe una gran demanda en el campo de estudio; O, dada la homogeneidad que presentan en la composición de la arcilla 12, podría tratarse de una producción local. Las primeras son siempre convexas, por lo que su estabilidad se consigue mediante apoyos o clavándolas en el suelo. Estratigráficamente están documentados tanto en el subnivel II.A como en el II.B, pero sobre todo en el primero.
En la Vieja Iberia las aristas ofrecen una gran variedad: alargadas, engrosadas, subtriangulares, molduradas, mientras que en la Plena Horizonte son mayoritariamente molduradas (Mata y Bonet.
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Con cuello destacado
Arteaga y Serna, 1975: láminas. XXX, XXXIII, XXXVI y XXXVIII), aunque también se dan en fases anteriores —lIB y lIC—; Cerro Macareno (Sevilla) en la cota 18-16, de finales del siglo VI a mediados del s. En la provincia de Albacete, nuestros ejemplares están emparentados con otros aparecidos en la necrópolis de la Hoya de Santa Ana (Sánchez Jiménez, 1943: láminas XVI, XXVI A), datados en la primera mitad del siglo V a.C.
Tipo 2: Tinajilla
- Sin hombro
- Con cuello indicado
- Tipo 4: Recipiente con cierre hermético
- Urna o tinajilla con orejetas perforadas
- Lebes
- Tipo 8: Cantimplora
- Sítula
Se considera que fueron introducidos en el repertorio vascular ibérico por influencias greco-orientales. Vaso profundo esferoidal o lenticular, de cuello estrecho en el eje más largo y boca algo más ancha. Todos proceden del nivel superficial, excepto uno documentado en el estrato lb de la sección B5, concretamente en la u.e.
Hay decoración pintada al principio del mango y en la base del cuello con bandas de fideos.
Tipo 1: Botella
Tendencia bitroncocónica, globular u ovoide
Tipo 2: Jarro
De boca trilobulada u Oinochoe
Tipo 4: Caliciforme
El interior simplemente está alisado o representa un pulido de torno, mientras que el exterior está dominado por el último acabado mencionado, pero también puede representar un acabado típico y, en un caso, es deslizable. El primero, que en ocasiones también aparece en la superficie interior, es lineal y monocromático, basado en líneas entre las bandas, una banda ancha en el labio o una serie de líneas horizontales y paralelas de color marrón chocolate o marrón medio. Se determina su ubicación en diferentes partes de la vasija en el labio, debajo del labio, en el tercio superior de la galba, en el tercio inferior y también en el fondo en ejemplares enteros.
La decoración impresa aparece en un ejemplar (fig. 24, núm. 3), formada por un juego de sellos de tipo D-IV (marco adaptado al motivo y motivo concéntrico) y B-IV (marco circular u ovalado con motivo concéntrico ) (Ruiz y Nocete.
Plato
Este subtipo se caracteriza porque CLICII() está separado de CUC() por un pliegue bien marcado en la carena (Mata y Bonet.
Con borde exvasado
Son igualmente escasos y tienen una larga cronología, apareciendo a menudo en contextos que abarcan todo el siglo VI a. Uno de estos (fig. 26, no. 5) tiene dos orificios colgantes cerca del labio, que está inclinado. Las piezas más parecidas a las presentadas son las de Villares III (Caudete de las Fuentes, Valencia), con aristas inclinadas, redondeadas o aladas y cronología del segundo cuarto del siglo VI al primer tercio del año a.C.
Los hallazgos en la necrópolis son: los de La Bobadilla (Jaén) fechados entre mediados del siglo VI y mediados del siglo V a.C.;
Pequeño
Con borde sin diferenciar o escudilla
En casquete
Tapadera
Con pomo discoidal
Diversos Subtipo 3: Tejuelo
Todas las cerámicas incluidas en esta clase son torneadas y uniformes en ejecución y acabado. Su perfil es sobre todo esférico y la decoración parece estandarizada a base de líneas incisas de diferente grosor y baquetas en la base del mástil. Se conoce un lote formado por 26 llantas, de las que en ningún caso se ha podido reconstruir el diámetro de su boca, lo que determinaría su atribución a alguno de los dos subtipos establecidos.
El pequeño tamaño de los fragmentos grabados hace imposible saber si habrían tenido o no algún tipo de decoración, ya que sólo se conoce un caso en el que se conserva un resto de baqueta en la base del cuello.
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Su repertorio de formas es menor que el de la clase anterior, por tratarse de producciones de lenta transformación en el tiempo, con unidad tipológica en todo el mundo ibérico, recorriendo desde el Horizonte Ibérico Antiguo hasta el Ibérico Final sin apenas variabilidad formal. Es el subtipo más abundante (fig. 6) y comparte los siguientes caracteres morfológicos: los bordes son muy variados (salientes, subtriangulares, moldurados, engrosados e indiferenciados); el cuello siempre está indicado, ya veces marcado y el cuerpo presenta perfiles esféricos u ovoides. Estas categorías ornamentales son propias de la cerámica «arcaica» definida por Ballester (1947), estando los ejemplares directamente vinculados a las realizadas a mano de la Edad del Bronce Final y del Hierro 1.
En la zona murciana se encuentran en: Coimbra del Barranco Ancho (Jumilla);
Las prestaciones tecnológicas son similares a las descritas para el tipo genérico, por lo que nos referimos a él. Conocidas como categorías decorativas son las incisas (fig. 33, n.° 2), con series de finas incisiones horizontales y paralelas, y las impresas con ungulaciones (fig. 33, n.° 5).
Tapadera
Entre nuestros materiales, es una cerámica que no está muy bien representada, ya que apenas supone el 2% de lo que se muestra en obra. Presenta una gran difusión, especialmente en el área andaluza, por lo que se localizan perfiles similares al nuestro en La Colina de los Quemados (Córdoba), a partir del estrato 12 en el siglo VII a.C. En Cerro Macareno, donde aparece cerámica gris local en el nivel 20 desde el comienzo de la p.
Es la técnica decorativa más habitual en todos nuestros materiales, y en concreto en la pintura monocromática.
IUIL
No es fácil abordar el estudio de las marcas en ánforas prerromanas, ya que hasta el momento no habían sido investigadas. Este procedimiento decorativo consiste en cordones simples o cordones decorados con digitaciones o ungulaciones, dispuestos al inicio del cuello y que forman parte de la vasija, es decir, no han sido aplicados. En este cómputo (gráfico 1), hay un predominio absoluto de la cerámica local, que representa el 98,73%, frente al 1,27% de la cerámica importada.
La representación de los grupos definidos en la clase A (gráfico 2) es la siguiente: el grupo ¡ (contenedores mayores destinados a almacenamiento o transporte), representa el 57,25% del total; II (destinatarios de diversas funciones relacionadas con diversas actividades domésticas), representan el 16,25%; III (constituido por recipientes relacionados con el servicio de mesa), tiene una presencia del 22,5% e Y (que incluye diversos objetos considerados como ayudas a algunos contenedores o relacionados con las tareas domésticas), representan el 4%.
Como vemos, hay un claro predominio de los contenedores o grandes recipientes -ánforas y tinajas- seguidos de los contenedores relacionados con el servicio de mesa -platos-, lo que reafirma el carácter que marcó el desarrollo de la ciudad. Las aristas que no se pueden asignar a ningún tipo genérico representan el 5,47 % en el caso de las indeterminadas de clase A (gráfico 4) y el 7,4 5 % de las de clase B (gráfica 5), mientras que las indeterminadas constituyen el 7,95 % del total de aristas clasificadas. en la clase A (cuadro 4). Otro nivel de análisis implicó realizar cálculos estadísticos por niveles estratigráficos.
De los dos niveles, el nivel 1 incluye los estratos superficiales del poblamiento ibérico y los estratos superficiales con restos de materiales de los taludes superior y medio-alto (todos B 1', B 1, B2, BE, B4, A3 y A4 ).
LIEI
VALORACIÓN CRONOLÓGICO-CULTURAL
SÍNTESIS Y CONCLUSIONES
APÉNDICE 1. INVENTARIOS
LÁMINAS
BIBLIOGRAFÍA
"Apuntes sobre una Reseña de la Necrópolis Ibérica de La Hoya de Santa Ana (Chinchilla, Albacete)". La formación del mundo ibérico en el sureste de la Meseta (Estudio arqueológico de la necrópolis ibérica en la provincia de Albacete). "El mundo funerario de Albacete y el problema de la escultura ibérica: la necrópolis de Los Villares>".
"El antiguo poblado ibérico en la provincia de Albacete: Timiaterio de la Quéjola (San Pedro) y su contexto arqueológico".