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LA EXCAVACIÓN. METODOLOGÍA Y DESARROLLO DE LOS TRABAJOS DE CAMP03

In document EL HORIZONTE IBÉRICO DE EL CASTELLÓN (página 32-36)

II. LA ESTRATIGRAFÍA

11.1. LA EXCAVACIÓN. METODOLOGÍA Y DESARROLLO DE LOS TRABAJOS DE CAMP03

La metodología llevada a cabo en los trabajos de campo, consistió, en primer lugar, en el trazado de un eje de cuadrículas insertado dentro de un sistema de abcisas y ordenadas (fig. 5). El eje de coordenadas fue planteado en dirección NW-SE.

A partir del punto central, o punto cero de dicho eje, se procedió al tra- zado de los ejes paralelos al mismo, cuadriculando la superficie del cerro en espacios regulares de 5 x 5 m, estando ordenadas sistemáticamente estas cua- drículas o cortes en relación con los ejes de abcisas y ordenadas. Este sistema ha permitido ir extendiendo, en las sucesivas campañas, el área cuadriculada de acuerdo con las necesidades de cada una de ellas.

Respecto a las denominaciones de las cuadrículas, el eje de abcisas (X-X') recibe a espacios regulares de 5 metros una denominación alfabética, en tanto que el eje de ordenadas (Y-Y') a espacios similares recibe una deno- minación numérica ordinal. Con ello, cada una de las cuadrículas vendrá defi- nida por una letra del alfabeto y por un número. Del mismo modo, los perfi- les se han designado con una letra del alfabeto griego, en el sentido de las agu- jas del reloj, comenzando desde el perfil NW.

En cada una de ellas se han establecido testigos de 0,5 metros por todo

La elaboración de este capítulo ha sido posible gracias a la aportación, por parte del director de la excavación J. López Precioso, de la documentación inédita de campo, relativa al horizonte cultural ibérico del yacimiento, que incluye las fichas y diarios de excavación, perfiles estrati- gráficos y planimetrías. Asimismo se han valorado, discutido e incorporado algunas hipótesis por él planteadas en el transcurso de las tres campañas de campo en las que tuvimos ocasión de participar, y que compartimos personalmente.

el perímetro de la misma, con lo que la superficie real a excavar tiene unas di- mensiones de 4 x 4 m en la mayoría de los cortes, excepto en B7, C5, Z8 y A7, que son mayores. Los testigos se han ido eliminando según las necesidades de excavación.

La técnica de excavación seguida, ha consistido en el levantamiento de estratos naturales diferenciados por el color, la textura y la composición, que siempre han sido registrados mediante dibujo —planimetrías— y fotografía.

Los estratos se han individualizado mediante un número de unidad estratigrá- fica (u.e.), compuesta por la denominación de la cuadrícula seguida del nú- mero del estrato correspondiente, asignándose igualmente a las estructuras verticales y a los elementos qe las componen, números de unidad estructural (u.es.).

Antes de pasar a una descripción detallada de la estratigrafía, creemos conveniente realizar una serie de aclaraciones:

• En los cortes cuya excavación ha sido total —lo cual se indicará oportunamente—, la sucesión de estratos se desarrollará en senti- do ascendente (es decir, del más antiguo al más moderno), y por tanto aquéllos presentarán una numeración más elevada que en el caso de los cortes no finalizados, cuya sucesión vendrá dada en sentido descendente.

• Referido a cuestiones de nomenclatura pasaremos a definir cómo utilizamos conceptos tales como:

estrato: entidad menor diferenciable por caracteres de posición, color, textura y composición.

subnivel: estrato o conjunto de estratos agrupados por intervalos temporales cortos, inmediatos y sucesivos, que suponen acciones dentro de un nivel.

nivel: estrato o conjunto de estratos que conforman una agrupa- ción definida por caracteres comunes sincrónicos, que incluye va- rios subniveles.

horizonte: nivel o agrupación de niveles que se asocian a un pe- riodo cronológico-cultural determinado.

Han sido cinco las campañas realizadas en el yacimiento entre 1986 y 1991. En nuestro estudio solamente incluimos las tres primeras (1986, 1988 y 1989), porque en ellas el registro es lo suficientemente significativo, tanto en estructuras verticales como en materiales cerámicos, como para hacerlo ex- tensivo a todo el horizonte de ocupación ibérico. Además una somera revi- sión a los materiales de campañas posteriores, nos permitió comprobar que no aportaban nada nuevo a los analizados.

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FIGURA 6: Localización del punto cero y distribución de cuadrículas en el yacimiento.

Las sucesivas campañas han permitido determinar su estratigrafía. No obstante, en ocasiones, los problemas han sido importantes ya que el yaci- miento se encuentra muy alterado por la intensa erosión de que es objeto, y que afecta de modo primordial a las estructuras verticales del horizonte ibéri- co, que aparecen prácticamente arrasadas, lo que ha dificultado su interpreta- ción.

CAMPAÑA DE 1986. En la primera campaña, el planteamiento previo a la excavación consistió en el reticulado general del yacimiento, señalado an- teriormente, delimitándose cuatro sectores o cuadrantes sobre los que se plantearon los cortes, concentrándose éstos en el sector SE. La metodología de campo se encaminó a la obtención de la progresión cultural del asenta- miento, y con tal fin se trazó una serie de ocho cortes (Bi', Bi, B2, B3, B4 y B5) (fig. 6), desde la parte más elevada del asentamiento hasta la ladera media- baja, delimitándose un perfil continuo que se iría completando en las sucesi- vas campañas a medida que la excavación de los cortes fuera concluyendo.

Además se plantearon otros dos, A3 y A4, al norte de los anteriores, lo que su- ponía un total de ciento ocho metros cuadrados reales abiertos.

La realización de este perfil permitió obtener una visión planimétrica parcial de las estructuras constructivas conservadas, así como la localización espacial de cada uno de los horizontes de ocupación, el correspondiente al Bronce Final, y el ibérico, cuya instalación tiene lugar en la ladera media-baja y baja del cerro hasta la muralla de ortostatos que fija los límites del poblado por el sur. La parte más elevada del promontorio, pudo tener un uso residual y esporádico a tenor de los fragmentos cerámicos recogidos en los niveles su- perficiales.

Por lo que se refiere al horizonte ibérico, se constató la presencia de una estructura de habitación, a la que se denominó El, que trataremos más adelante.

CAMPAÑA DE 1988. Los trabajos de campo correspondientes a la se- gunda campaña fueron realizados entre los meses de noviembre y diciembre de 1988. Durante ella se procedió a obtener la sucesión estratigráfica vertical del asentamiento del Bronce Final, y por consiguiente la que define el pobla- do ibérico al hallarse emplazado sobre el primero. Se continuó trabajando en los cortes Bi', Bi y B5 y además se abrieron los cortes B6, B7 y Z8 (fig. 6), si- tuados en la ladera media-baja y baja, lo que suponía un total de setenta y seis metros cuadrados más, abiertos. En esta campaña los trabajos se centraron en la excavación de la muralla ciclópea, documentada en los cortes B7 y Z8, cu- ya construcción tiene lugar en el Bronce Final.

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CAMPAÑA DE 1989. Se planteó como una excavación en extensión, a fin de documentar desde una mayor perspectiva la ocupación ibérica del yaci- miento. Durante la misma se constató el alto grado de arrasamiento de las es- tructuras verticales, aunque los materiales hallados, principalmente cerámi- cos, fueron abundantes. Se abrieron dos nuevos cortes, el C5 —de dimensio- nes mayores que el resto de los cortes (10 x 5 m)—, situado al oeste del corte B5, y el A7, ubicado al este del corte B7 y al norte del Z8 (fig. 6), también con unas dimensiones mayores de 10 x 4 m.

Lo más destacado es la documentación de una nueva estructura de habi- tación, a la que se denomina E2, localizada entre los cortes C5 y B6 y la pro- longación, en el corte C5, de la hallada en el B5 en la campaña anterior.

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