INTRODUCCIÓN
LOS CONTEXTOS DEL SERVICIO DOMESTICO
El trabajo doméstico
Sin embargo, los criterios oficiales y las normas culturales dominantes, entre otras, descuidan las tareas no remuneradas que no producen para el mercado y se realizan en el hogar (aunque impliquen un esfuerzo físico o mental, creando bienes y servicios que satisfacen necesidades a través del consumo directo de los miembros de la comunidad). el grupo familiar). . En el mercado laboral, las personas "activas" pueden rechazar trabajos que estén bajo ciertas condiciones laborales mínimas socialmente aceptables. Por otro lado, en el sector doméstico, las mujeres se encuentran en posiciones que les resultan desfavorables en relación con las condiciones promedio que prevalecen en el mercado; sin embargo, seguirán estando obligados a permanecer en el mismo puesto.
19) “Dado que el trabajo doméstico se considera un rol femenino, mucho más que un trabajo, el trabajo doméstico remunerado se basa en el modelo del ama de casa, al que reemplaza en gran medida”. El trabajo doméstico está en el ámbito de las economías no monetarias (lo que las ignora en las estadísticas económicas) y lo realizan principalmente las mujeres (lo que lo hace "invisible" para la cultura patriarcal dominante). En el sector doméstico hay una mayoría que trabaja por cuenta propia (amas de casa) y dos grupos minoritarios: uno que trabaja como “ayudantes del hogar” (familiares que viven juntos y aportan trabajo) y otro que lo hace por cuenta propia” cuenta ajena" (trabajadoras domésticas remuneradas).
Tales diferencias no son creadas por el ámbito del trabajo doméstico en sí mismo, sino por la posición que cada grupo ocupa en el mercado laboral.
EL MERCADO DE TRABAJO SEGMENTADO
- La situación en España. Segmentación según sexo. 18
Esto es claro para los reclusos, ya que reciben comida y alimentación además de la remuneración en efectivo. TIPO DE DEPENDENCIA LABORAL Y RÉGIMEN DE SEGURIDAD SOCIAL EN EL EMPLEO ANTERIOR DE T.S.D. ANTIGÜEDAD EN EL EMPLEO ACTUAL DE T.S.D. ANTIGÜEDAD EN EL EMPLEO ACTUAL SEGÚN LA EDAD DE LAS TRABAJADORAS DEL SERVICIO DOMÉSTICO.
PESO DE LA ECONOMÍA IRREGULAR SEGÚN EL ESTADO CIVIL DE LAS TRABAJADORAS DOMÉSTICAS. PESO DE LA ECONOMÍA IRREGULAR SEGÚN EL TIPO DE TRABAJO DE LAS TRABAJADORAS DOMÉSTICAS. PESO DE LA ECONOMÍA IRREGULAR SEGÚN EL NIVEL DE EDUCACIÓN DE LAS TRABAJADORAS DOMÉSTICAS.
Según la situación laboral de la empleadora, casi la mitad (46%) son “amas de casa puras” (sin trabajo extradoméstico), algo menos las que tienen trabajo (43%) y el resto son mujeres ya jubiladas (13%). ). %).
SITUACION DEL SERVICIO DOMESTICO EN ESPAÑA
REGIMEN ESPECIAL DE LOS EMPLEADOS DE HOGAR
Sin embargo, el reconocimiento del carácter laboral del servicio doméstico duró poco; Seis días después de la promulgación de la Ley de Contratos de Trabajo, la Ley del Jurado Mixto (noviembre de 1931) volvió a poner el sector dentro del ámbito del Derecho Civil. La legislación de la Segunda República lo incluyó en el sistema nacional de colocación, público y gratuito, y en el convenio internacional sobre seguros de salud. De esta manera, el sector se integró al sistema de seguridad social, pero con condiciones diferenciales (menores aportes y menores beneficios41).
Este accidentado y conflictivo proceso culminó con la promulgación del Real Decreto 1421/85 (actualmente en vigor), por el que se regula la relación laboral especial del Servicio del Hogar Familiar, que comprende además de los servicios de guardería, jardinería, conducción y otros servicios análogos limpieza y "tareas domésticas". Sin embargo, no se regula cuánto tiempo el trabajador está presente en el domicilio del empleador sin realizar un trabajo específico. El citado "régimen especial" para las trabajadoras del hogar en el sistema de seguridad social ofrece una cobertura discriminatoria, inferior en algunas prestaciones a las que garantiza el régimen general para la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena.
Las restantes prestaciones (atención médica, invalidez, muerte y sobrevivencia) se perciben en las mismas condiciones que en el régimen general.
LA DEMANDA DE SERVICIO DOMESTICO
Las tendencias del gasto familiar detectadas por la encuesta de presupuestos familiares parecen indicar un estancamiento o una tendencia a la baja en el capítulo de ayuda doméstica. En 1985, sólo el 7% de los hogares tenían empleadas domésticas, pero el 13% las había empleado en algún momento; es decir, casi el doble de la demanda actual. Lamentablemente, el cambio en el método de elaboración de la Encuesta de Presupuestos Familiares impide contar con información más desagregada de los últimos años.
A principios de la década, el gasto en servicios domiciliarios estaba muy concentrado en las ciudades, especialmente en aquellas con más de 500.000 habitantes (ver Cuadro 5.2). Teniendo en cuenta la relación con la actividad económica (monetaria) de la persona principal del hogar, hubo un predominio absoluto del grupo de personas de medios independientes; muy por detrás, aunque por encima de la media, se sitúan los que trabajan más de un tercio de la jornada habitual (Cuadro 5.5). En ambos casos, la trabajadora suplanta el papel de la mujer en la familia: en el primer caso porque la figura no existe (o porque no es apta para el trabajo), en el segundo porque trabaja en el sector extradoméstico.
Asimismo, en la misma publicación, F. Caillavet afirma que la cifra del 7% es demasiado baja, lo que le hace dudar de la fiabilidad de las respuestas de la encuesta. TSD FIJA SEGÚN SITUACIÓN LABORAL DE LA MADRE EMPLEADORA Situación de amas de casa % e. Por lo tanto, casi la mitad de la demanda estaría del lado de las “amas de casa limpias” (sin empleo extradoméstico), quienes, a priori, tienen plena disponibilidad para realizar las tareas del hogar.
Para ello, tomamos como punto de referencia la información de la Encuesta de Condiciones de Vida y Trabajo, dada la importancia de la muestra recolectada y la atención que se le da a los trabajos irregulares y sumergidos. El trabajo de Durán estima el número total de trabajadoras del hogar en alrededor de 460.000 mientras que la ECVT lo sitúa en 578.000 personas; entonces hay una diferencia de poco más de 100.000 trabajadores. Sin embargo, el número de TSD no es directamente igual al número de hogares que emplean, ya que algunos trabajadores están empleados por horas en más de un hogar(54).
Por otra parte, de las cifras de la ECVT se deduce, teniendo en cuenta los ingresos mensuales percibidos y el hecho de que aproximadamente el 60% no cotizan a la Seguridad Social(56), que el gasto real en servicio doméstico en 1985 fue de aproximadamente 178.000 millones. pesetas. Por lo tanto, la EPF solo rastreará el 56,9% del gasto efectivo; Esta información subestima cuantitativamente al sector, registrando solo la fracción más estable y regulada de la demanda(57).
LA OFERTA DE SERVICIO DOMESTICO
- Características sociodemográficas
- Condiciones de trabajo
- Movilidad laboral
- La economía sumergida
- Actividades cotidianas
En cuanto a la distribución geográfica de las trabajadoras en este sector, los datos de la ECVT muestran que las mayores concentraciones se dan en las comunidades autónomas de Andalucía, Cataluña y Castilla y León (todas por encima del 10%). Sin embargo, además de las cifras absolutas, es interesante conocer el peso relativo de las TRD en relación con el conjunto de la población femenina en edad de trabajar (entre 16 y 64 años). En conjunto, esta información muestra una cobertura muy baja del sistema de seguridad social en relación con TSD.
La ECVT no proporciona detalles precisos sobre la duración de la jornada laboral de los TSD que trabajan regularmente(77), ni sobre el disfrute de vacaciones pagadas. Por lo tanto, no se puede decir que el TSD tenga un inicio más temprano que la fuerza laboral en su conjunto; Por el contrario, existe un núcleo importante (18,3%) que empezó a trabajar a partir de los 25 años (y un tercio de estos TPD lo hizo a partir de los 45), lo que contrasta fuertemente con el caso de los hombres, pero también con un grupo de mujeres. Analizando la movilidad laboral según la edad de los TSD, se observa el peso predominante de los mayores de 50 años (33,7%) (Cuadro 6.25).
Además de la rama de actividad, el nivel también se guía por el tipo de relación laboral. La Tabla 6.28 muestra que la gran mayoría (90,9%) de los TDPM que tenían otro trabajo estaban ocupados por cuenta ajena, aunque no todos estaban dados de alta en el sistema de Seguridad Social correspondiente. Esta información muestra que la situación de TSD está fuertemente relacionada con el trabajo en el hogar, no solo por el lado de la demanda (se le pide que realice tareas en lugar del ama de casa), sino también por el lado de la propia oferta (hay un flujo muy fuerte entre TSD y TSD y situación del hogar). el de "inactivo-doméstico").
Como vimos en la primera parte (ver I.1.1), dentro de la economía monetaria opera un sector que escapa a la regulación y control formal de las instituciones públicas. Esta ficción nos permite comparar su situación con la del resto de la población activa. A partir de la explotación de la ECVT realizada por el Instituto de la Mujer, tenemos la posibilidad de contrastar las prácticas cotidianas del TSD con las de los hombres, por un lado, y las de todas las mujeres, por el otro.
Por su parte, el conjunto de la población femenina se dedica principalmente a las tareas del hogar (83,7%, a pesar de ser un “día no laborable”). Los datos disponibles nos permiten decir muy poco sobre la evolución del sector a lo largo del tiempo. BORDERIAS, C., “Un nuevo enfoque metodológico para el estudio de la discriminación sexual en el mercado de trabajo”, en AA.VV., El trabajo de la mujer, op.
CAILLAVET, F., "El trabajo libre de la mujer: de la economía familiar a la economía nacional", en DURAN, M.A., De puertas adentro, op. DALLA COSTA y JAMES, El Poder de la Mujer y el Trastorno de la Comunidad, Siglo XXI, Madrid, 1980. OCDE, La Integración de la Mujer en la Economía, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Madrid, 1985.
CONCLUSIONES