La serie de inscripciones de la Cueva de la Camareta fue ejecutada sin. Las inscripciones de la Cueva de la Camareta corresponden a la escritura meridional de origen tartésico.
Signos del alfabeto jónico (grecoibérico), incorporados al Hispánico 2. Compárense con las variantes del cuadro siguiente
Equivalencias del Hispánico-1 y el Hispánico-2 con especificación de los desplaza- mientos provocados por la incorporación de signos griegos (compárese con el cuadro anterior)
Consistía en controlar al máximo las repeticiones sistemáticas: "L" deberá ser el primer carácter en Láscuta y el tercero en Belo, "A" será el segundo carácter en Láscuta y el tercero en Oba.
Conclusiones en torno a la lectura
De Hoz, J., "Eastern Origins of Ancient Hispanic Scripts and the Development of the Algarve Script", Estudos Orientais 1. La m de la escritura sureña aparece en su lugar, junto con otras consonantes continuas niveladas en las etapas de primera, es decir. L, M, N, S, S.
Inscripciones con contenido onmástico. Camareta 1
La inscripción La Camareta es una transcripción rocosa de esa perfecta caligrafía, que en la zona sur quizás supere todo lo conocido. A fortiori, las dos líneas discurren horizontalmente, ligeramente ascendentes en la dirección de la escritura, por lo que estos restos serían doblemente esperados.
Los símbolos metrológicos
Inscripción nº 3: Al igual que la inscripción principal, se encuentra situada en la pared derecha de la Sala A, pero grabada a 1,60 m, no hay duda de su antigüedad, ya que el conjunto está fuertemente ennegrecido por el humo, de una intensidad similar al de Inscripción No. 1.
ESTUDIO DEL SIGNAR10
- El signario de La Camareta comparado con el de otros epígrafes meridionales
- Epígrafes aludidos en el cuadro 5.3 (continuación)
- Las vocales libres
- Las consonantes libres
- Los signos silábicos
Hay que destacar que la citada punta de Caravaca, que también simboliza los dos sistemas, los distribuye a derecha e izquierda de la misma forma, lo que parece responder a criterios un tanto regulares, al menos en el sureste. Por último, en lo que respecta a la "S", nos queda señalar el uso de los travesaños de forma oblicua en el tallo, inclinados en la dirección de la escritura. El cartel de "Té" de La Camareta también tiene los dos ejes cruzados, variante no registrada en el suroeste, sin duda por una actitud.
Por supuesto, los testimonios que podemos considerar más cercanos en el tiempo y el espacio repiten, como en La Camareta, tres elementos, de los cuales hay uno. En algunos casos, el elemento se asemeja a un sufijo simple, pero se usa sólo en el contexto antroponímico (por ejemplo, Curta-r-no Biu-r-no F. de la Turma Salluitana).
Celtíberos y lusitanos (escritura latina)
Sus argumentos son absolutamente impecables, y cabe añadir que se puede justificar el uso del signo roto "Ba" en el elemento final, cuando el escriba comprueba que hay espacio de sobra. Al mismo tiempo, en las estelas de Caspes (n° 24) Untermann acepta algunas de mis restauraciones y el carácter antroponímico de los elementos, pero omite la pérdida de un signo por rotura, lo que a mi juicio no se puede poner en duda, también por la foto o calco que el mismo autor incluye en Monumenta, donde se percibe el vacío del signo perdido. La cuestión es discutible, pero no veo que Untermann dé soluciones más sugerentes que las que aquí parecen estar respaldadas estadísticamente por el conjunto de nombres contenidos en la tabla adjunta.
Pero dado que en esta zona hay mucho menos material epigráfico, la densidad porcentual puede considerarse muy similar o incluso superior en el sureste. Pero aquí notamos el hecho insólito de que en el número 49 el elemento paterno también aparece con el caso genitivo, como en los ejemplos celtíberos a) y b) y el lusitano c), con el que comienza.
Nombres ibéricos: Aragón-Cataluña (escritura latina)
Tras este recorrido por los datos epigráficos podemos deducir que la lectura e interpretación del texto principal de La Camareta corresponde a un nombre personal, compuesto por tres elementos, el tercero de los cuales expresa la filiación de acuerdo con el uso normal de la tradición ibérica. , acreditado por los epígrafes más antiguos que se conocen. En comparación con la inscripción no. 2, donde solo hay un elemento nominal, podemos confirmar que el nombre de la inscripción no. 1 corresponde a un personaje de cierta importancia social, independientemente de que cumpliera o no una determinada función religiosa. En la cantera. De Peñalba de Viliastar tenemos nombres de autoridades no judías, y al parecer un princeps o viros que veremos.
La Camareta, situada sobre un precipicio, requiere una visita con una intención más concreta, por lo que no se puede mantener con seguridad esta equivalencia. Distribución geográfica de los elementos de filiación en el área Ibérica (limitada a los elementos compuestos de la tabla O 5.8.5).
ACOTACIONES SOBRE ANTROPONIMIA PRERROMANA DE HISPANIA
Cila
En la dirección de Ullastret hay muchos rasgos diacríticos presentes en los registros, lo que lleva a Maluquer a sospechar que se trataba de un intento de distinguir los sin voz de los sin voz'28. En el mapa adjunto sólo veo la distribución en la zona peninsular, lo que cambia la perspectiva conocida hasta el momento. La densidad es mayor en Lusitania, pero sólo en las inmediaciones de Idanha-a-Velha y Trujillo, donde se encuentran.
Los nombres del sector Ibérico (nº 1 a 17 de los apartados a y b) aparecen en el mapa con su respectivo número. También aparecen con su respectivo número los nombres pertenecientes al área de distribución en las inmediaciones de Lusitania (nº 50-54 del apartado c del listado anterior).
Marturius
Lo que parece muy claro es que incluso en época visigoda los nombres personales íberos, celtíberos o celtas siguen vivos, que estos nombres se repiten entre los cristianos, y que incluso los llevan diferentes obispos. Esta preeminencia de la población autóctona en los órganos de gobierno de la nueva religión, tras varios siglos de Imperio Romano, y la ostentosa aparición de los nuevos nombres góticos en los órganos de gobierno civiles, no puede dejar de sorprender. Pero en este punto mi trabajo termina en el examen preliminar de los datos, y sólo nos queda esperar que los especialistas puedan utilizarlos con mayor ventaja en sus investigaciones.
Nyrenae
El mismo fenómeno se produce en la zona astur-leonesa, donde todavía se reconocen como "narancos" los numerosos mogotes de roca, entre los que destaca el famoso Naranco de Bulnes. Nertóbriga se registra en la frontera lingüística, pero dentro del sector celtíbero, y resulta extraño que el mismo vocalismo siga siendo dominante en el sector ibérico, excepto en Norakaf y Narie, donde tenemos la misma oscilación que en el sector francés y en el sector celtíbero. . Lo radical está abundantemente representado en la nomenclatura española y el fenómeno de la síncopa, presumiblemente en nombre de Norax, se confirma en Abelox o Abilm por Abilicus, que es precisamente el nombre de un saguntino, analizado por el mismo autor.
Además, el nombre del rey de la expedición de Tartessos, la relación arqueológica con el megalitismo de las Islas Baleares y la aparición en ellas de nombres indoeuropeos (Norisi), la repetición en el antiguo nombre de Menorca, Nura, en la antigua capital de Cerdeña, Nora y en nuraghi o construcciones similares y contemporáneas en Baleares. No olvidemos que las Nyrenae de Tolmo de Minateda, inseparables de La Camareta, nos señalan un hito fronterizo en el territorio del legendario reino.
Bite: 'P
Un nombre nativo fragmentado, BASPED..., fue leído recientemente en un texto griego ampuritano, en el que se observaba el primer componente Bas, común en la onomástica ibérica de Is2. Como otro componente podemos recordar un compuesto similar en el plomo grecoibérico de Alcoy, BAS-BIDIR. Nos encontramos así con un elemento muy común en el contexto ibérico, que puede ser una homografía de nombres muy distintos.
En la columna de la izquierda, se marcan los presuntos sufijos o terminaciones, y en la columna de la derecha, las formas conocidas y similares en el contexto de la epigrafía latina moderna están marcadas con un asterisco. Sin embargo, Albertos Firmat separa Bitinias, documentadas en Gandía, y por tanto en el núcleo geográfico del área de estudio, con el radical bit-.
Ibe: rc)Y
Sólo merece mención el paralelismo entre el nombre de La Camareta y otro encontrado en el cauce de Mogente, del siglo IV a.C. A pesar de la distancia en el tiempo, ambos siguen la misma estructura para expresar pertenencia (ver. La idea fue aceptada por Gómez Moreno, quien incluso renunció a la presencia de -i y del bitinba transcrito no sólo en la lectura sino también en la reproducción del epígrafe normalizado.
A continuación proporciono la bibliografía relacionada con el lamentable lío de Bitinba, a través de la cual el lector puede comprobar el variado proceso: Gómez Moreno, en Misceláneas, p. 304 no. 57 (transcribe erróneamente "bitinba", aunque el dibujo del grabado muestra los signos de Biti-iba.
Karos: A PO#
Al contrario de lo visto en el apartado anterior, donde son posibles interpretaciones duales, aunque de forma puramente hipotética, la alternancia -n/-r parece estar relacionada con el sustrato ibérico más verdadero. Para resaltar las diferencias, se muestran ejemplares de inscripciones indígenas exclusivamente con el número del listado anterior. Los ejemplares de inscripciones latinas aparecen con un solo punto, incluso en zonas donde intervienen los dos.
Kotos': WEM
En la periferia contamos 80 ejemplares, mientras que en el tercio norte y central contamos sólo siete. Si sumamos ambas relaciones obtenemos 108 ejemplares para la periferia, mientras que en el tercio norte y central contamos sólo 8. He optado por no incluir los nombres de la relación anterior en el mapa, hecho que puede provocar un efecto engañoso.
De hecho, los ochenta ejemplares de Cutia y Cutius llenan todos los huecos que aparecen en el mapa adjunto en Lusitania, Bética y la región Ibérica. Curiosamente, la frecuencia de este radical en los nombres de la epigrafía nativa triplica la cifra proporcionada por la epigrafía latina, cuya distribución geográfica se puede observar en el mapa adjunto, $8.5.5.
REFLEXIONES FINALES
El celtiberismo de los nombres con -os
Es muy posible que el estudio comparativo en el resto de Europa permita descubrir algunos en un futuro próximo. Los contados casos en los que aparece una terminación en -OS son precisamente las excepciones a la norma en el ámbito ibérico. Por el contrario, en el contexto ibérico encontramos sólo seis casos, en los que se puede sospechar la presencia de temas en -o que indudablemente proceden de Celtiberia-.
El primero es un compuesto que se repite en un mismo texto (¿Wbafkui hijo de Wbar'kus?). El número de estos nombres también se limita a seis, pero son casos únicos y no aparecen repetidos como en el caso anterior.
EXCURSUS 11
En ese caso reforzaríamos significativamente las huellas del primitivo sistema lingüístico de Tartessos. Beltrán Villagrasa, P., "El Plomo Escrito de La Bastida (Mogente)", SIP, Serie de Obras Varias n° 23. El Plomo Escrito de La Bastida de les Alcuses (Mogente), (addenda et corrigenda), SIP, Serie de Obras varias nº 23.
Material de la Necrópolis Ibérica de Orleyl (Val d'Uxó, Castellón), Serie SIP de Obras Varias nº 70. Michelena, L., «La escritura en la España prerromana*, Reseña de Caro Baroja, Boletín de la Real Sociedad Vasca o los Amigos del País, X.