Movilidad e
infraestructura
Mejorar la movilidad del área metropolitana de Bucaramanga, planeando e implementando un sistema articulado y eficiente de transporte público y construyendo proyectos de infraestructura vial que mejoren la calidad de vida de los habitantes.
El Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) es una zona conurbada compuesta por cuatro municipios que cuenta con aproximadamente 1’303.540 Habitantes (DANE, 2018), en la cual la ciudad capital concentra el 69% de las unidades económicas (Alcaldía de Bucaramanga, 2022);
lo que genera un gran flujo de vehículos desde Girón, Piedecuesta y Floridablanca, sin contar con los vehículos provenientes de Lebrija y Rionegro que no hacen parte del esquema asociativo.
La dinámica de la ciudad metropolitana se ha visto afectada en términos de movilidad por diferentes factores como: ausencia de planificación y
Diagnóstico Propósito
Autores Silvia Catalina Parra Jiménez49 Orlando Enrique Pedroza50 Luis Carlos Tiria Sandoval51 Edwin Fabián Restrepo Rojas52 Juan Manuel Álvarez Cruz53
49 Coordinadora de Proyectos de Prosantander
50 Director de Compromiso Público Empresarial e Infraestructura de la Cámara de Comercio de Bucaramanga
51 Profesor de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Santo Tomás
52 Profesor de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Santo Tomás
53 Consultor experto en movilidad y ordenamiento territorial
ordenamiento del territorio; baja calidad de la prestación del servicio público de transporte;
precaria infraestructura vial; inexistencia de alternativas de conectividad urbana y; falta de cultura vial y ciudadana.
Por ello, los municipios del AMB están creciendo sin una planeación estructurada de mediano y largo plazo que les permita una expansión ordenada del territorio y ofrezca el acceso a bienes y servicios públicos de calidad para sus habitantes. Esto, sumado a la falta de coordinación y articulación entre los actores metropolitanos y la debilidad institucional, está
En consecuencia, el tránsito vehicular en el AMB está sufriendo los efectos del crecimiento desordenado del parque automotor, presentando un alto volumen vehicular represado (tráfico vehicular) en casi todas las horas del día.
afectando la calidad de vida de los ciudadanos.
Así mismo, la ciudad vivió una transformación del modelo de transporte público, pasando del transporte público colectivo al Bus Rapid Transit (BRT) -basado en experiencias como la de Bogotá D.C. con Transmilenio-, con fallas protuberantes en la planeación, ejecución, desarrollo y seguimiento. Con el pasar de los años, ante las fallas antes descritas y el no cumplimiento de los principios de un sistema como el BRT, los problemas se fueron acentuando, teniendo como principal consecuencia las dificultades financieras del sistema, en razón a que se planteó su autosostenibilidad con el valor del pasaje o tarifa, hecho que desbordó su capacidad para dar cumplimiento a las obligaciones de operación, recaudo e inversión.
En el AMB, el transporte público de pasajeros está compuesto por el Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) Metrolínea y el transporte público colectivo (TPC), los cuales funcionan en complementariedad.
Entre 2016 y 2021, el número de pasajeros del transporte público del AMB disminuyó en un 63% (BMCV, 2022) debido, entre otros factores, a la baja cobertura y frecuencia de las rutas, una deficiente infraestructura, un parque automotor obsoleto, la ausencia de canales tecnológicos para los usuarios y una de las tarifas de transporte más costosas del país. Estas razones, sumadas a la baja calidad del servicio, han ocasionado que los ciudadanos busquen otras alternativas de movilidad (carros, motos y servicios informales de transporte). Tal y como se puede apreciar en la gráfica 1, el número de motocicletas registradas en el AMB aumentó en un 34% en el mismo periodo.
Gráfica 2. Número de pasajeros de Transporte Público y motocicletas registradas en el AMB.
Fuente: Elaboración propia con base en Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, 2022 y Área Metropolitana de Bucaramanga
Adicionalmente, la infraestructura vial actual de la ciudad presenta baja capacidad y nivel de servicio, debido a la corta proyección en el crecimiento del componente vehicular.
Aunado a lo anterior, otra problemática que afecta la movilidad del AMB es la falta de independencia entre los ejes viales naciones y los metropolitanos, como es el caso de la Troncal Central (Ruta 45A) que presenta un tráfico promedio diario (TPD) entre Piedecuesta y Floridablanca de 56.084 vehículos, de los cuales el 10,68% (5.992) son vehículos de carga (INVIAS, 2018). Adicionalmente, no existe una vía alterna para desviar el tráfico pesado proveniente de la capital y el centro del país con destino a Norte de Santander y Venezuela, obligando a los conductores a tomar este mismo corredor. Además, sobre esta vía se encuentra el anillo vial Floridablanca - Girón, que ha tenido un alto crecimiento de expansión de vivienda y empresarial adyacente, lo que genera traumatismos en términos de movilidad para más de 9.200 personas que trabajan y viven en la zona de influencia (Zona Franca Santander, 2023).
Así mismo, los vehículos que transitan por la vía Barrancabermeja - Bucaramanga - Pamplona - Cúcuta, deben atravesar las comunas 1, 3, 13 y 14 de Bucaramanga, causando traumatismos en la movilidad de los habitantes de estos sectores.
Tal y como se expresó anteriormente, la movilidad en Bucaramanga y su Área Metropolitana ha tenido deficiencias en su planeación, siendo este también el caso de la red de ciclorrutas. El
AMB cuenta con tan solo 23,48 km de ciclovías exclusivas, de las cuales el 85,1% (20 km) pertenecen a Bucaramanga; el 7,2% (1,7 km) a Floridablanca; el 4 % (0,95 km) a Girón y el 3,5% (0,83 km) a Piedecuesta (Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, 2022); a lo que se suma la desconexión de esta infraestructura y su discontinuidad.
Esta falta de planeación se vio reflejada además en las obras de ampliación del tercer carril en el viaducto García Cadena en Bucaramanga, en donde no fue contemplada una calzada exclusiva para la ciclorruta, entre la Puerta del Sol y el Puente Provenza, teniendo en cuenta que este viaducto es la principal conexión de Floridablanca y Piedecuesta con Bucaramanga.
Actualmente, las ciclorrutas existentes deben ser revisadas y ajustadas conforme a las dinámicas de la ciudad teniendo en cuenta una planificación general de toda el área metropolitana.
Finalmente, un factor que impacta la movilidad en el AMB es la falta de cultura ciudadana y de respeto a las normas de tránsito. Los peatones no utilizan las cebras ni los puentes, los motociclistas transitan por las ciclorutas, los vehículos particulares hacen uso del carril exclusivo del Metrolínea, entre muchos otros ejemplos que acrecientan los problemas de movilidad y exponen otro gran reto por superar.
Recomendaciones
Para lograr este cometido se propone:
i. Cambios en la estructura institucional de la entidad, que incluya niveles de
- Reestructurar y fortalecer el Área Metropolitana de Bucaramanga para que funcione como ente autónomo de planeación de la movilidad metropolitana (sector público).
gobernanza, participación y aporte de un porcentaje fijo unificado de por lo menos el 1,5% de los ingresos del impuesto predial por parte de los municipios miembros.
- Realizar estudios y diseños para implementar un nuevo Sistema de Transporte Público (SITM Metrolínea y transporte público colectivo) para el Área Metropolitana de Bucaramanga y municipios colindantes (sector público)
A continuación, se presentan algunas recomendaciones importantes para tener en cuenta en el mejoramiento del transporte público:
i. Garantizar recursos para la liquidación del ente gestor, Metrolínea y el funcionamiento del SITM.
ii. Determinación del nuevo esquema de inversión del SITM, incluyendo cofinanciación de los cuatro municipios del AMB, de la Gobernación de Santander y del gobierno nacional.
iii. Estructurar un nuevo modelo financiero que garantice la sostenibilidad del sistema ii. Periodo fijo para el director o directora de la entidad.
iii. Una Junta metropolitana incluyente con voz y voto del gobernador, de un representante de la Asamblea y del delegado del gobierno nacional. Asimismo, que cuente con un representante del sector privado y de la sociedad civil.
iv. Que se certifique la población del AMB por parte del DANE para gestionar la asignación de competencia de Autoridad Ambiental y de esta forma se pueda realizar el recaudo de la sobretasa ambiental de los cuatro municipios.
v. Autoridad por parte del AMB para tomar las decisiones y establecer normas en términos de movilidad para los cuatro municipios tales como, las medidas de pico y placa, y el recaudo unificado de los sistemas de transporte público.
vi. Articular e integrar los planes de movilidad con base en una visión metropolitana. Esta planificación implica un diseño integral que permita articular, por ejemplo, una red de teleféricos y de ciclorrutas con corredores peatonales y con el SITM.
vii. Contar con personal técnico e idóneo, con experiencia en movilidad al interior de la entidad.
viii. Construir el Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial (PEMOT) y el Plan Maestro Metropolitano de Movilidad.
ix. Adecuada implementación de los hechos metropolitanos.
y contemple un componente subsidiado por parte de la Nación, teniendo en consideración la estructuración financiera de otros sistemas de transporte masivo en el mundo.
iv. Diseñar rutas funcionales, teniendo en cuenta la distribución de zonas, población y necesidades de transporte.
v. Implementar en las paradas un panel o pantalla que indique el tiempo de llegada del bus, propendiendo por el cumplimiento de las frecuencias.
vi. Contar con un localizador GPS en los
Dentro de los principales proyectos para apalancar se encuentran la ampliación de la Troncal Central; la construcción del retorno de Newport y puentes peatonales en el anillo vial Floridablanca – Girón; construcción del anillo vial externo metropolitano; continuidad de la Transversal Oriental en Floridablanca;
construcción de la vía Bucaramanga-Pamplona;
realizar estudios en fase III para la Circunvalar de Mensulí; reactivar el peaje de Rionegro para poder construir los proyectos metropolitanos del programa Vías de la Cigarra; y realizar estudios y diseños para la construcción de ciclorrutas,
- Priorización de recursos y construcción de proyectos de infraestructura de transporte para el mejoramiento del tránsito interno, la diversificación de las alternativas de movilidad en el área metropolitana y la desviación del tráfico pesado proveniente de otras capitales (sector público).
identificando las vías con menor flujo vehicular para tener un mayor impacto en la movilidad sostenible y garantizar la seguridad, comodidad y maniobrabilidad de los biciusuarios en sus recorridos.
Dichos proyectos deben tener en cuenta la planificación y los parámetros establecidos en los Planes de Ordenamiento Territorial del Área Metropolitana, las zonas urbanas y de expansión y deben estar justificados con estudios y diseños que permitan una planeación estratégica de los corredores viales teniendo en cuenta los centros poblados, laborales y de estudio.
La población beneficiaria de estas recomendaciones corresponde al total de los habitantes del Área Metropolitana de Bucaramanga (1.303.540 personas) y los municipios aledaños como Lebrija (45.329) y Rionegro (27.767) (DANE, 2018), dado que, al implementar estas medidas y reestructuraciones, se impactaría de manera positiva la movilidad en la región.
Población objetivo
buses, integrado a una aplicación de uso libre en teléfonos móviles que indique su localización y tiempo de llegada a una parada determinada, además de las razones o motivos de retraso.
vii. Implementar la validación electrónica, incluyendo diversos modos de recaudo en
todos los servicios de transporte público.
viii. Definir un porcentaje de la tarifa destinado al sostenimiento del sistema.
ix. Diseñar una estrategia de marketing que, con base en el buen servicio, permita incrementar el número de usuarios del sistema, la confianza y sentido de ciudad.