Es cierto que la sociedad se ordena por lo justo, pero ¿y si la sociedad descubre una herramienta funcionalmente superior a la práctica de la justicia? Propongo que una herramienta de ingeniería se utilice expresamente al servicio del conocimiento liberal de la justicia y la práctica de la justicia.
El problema de la justicia y su encuadre contractualista
La indignación: una reflexividad originaria del problema de la justicia
La indignación nos pone alerta cuando nos enfrentamos a relaciones injustas, incluidas las que surgen del poder tecnocientífico. En la práctica, el sentido de justicia, originariamente experimentado en la indignación, protege la dignidad de la persona contra los inconvenientes de lo técnicamente posible.
Encuadre histórico-teórico de la teoría de la justicia de Rawls
Kant llama más precisamente al pacto social –o a la ley fundamental que surge de la voluntad general– contrato primordial38. La justicia sigue la ley de Qué es la justicia, que define la teoría de la justicia de John Rawls.
Apología del pensamiento de John Rawls
La sociedad como sistema de cooperación social
La atribución de pesos es una parte esencial y no menor del concepto de justicia56. El concepto de cooperación social y las estructuras que de él se derivan, que reconoce como objetivo “el establecimiento de condiciones justas y equitativas.
La justicia de la estructura básica: una analogía de atribución desde la persona
Justicia como igualdad significa que la distribución justa de la riqueza depende de las instituciones que John Rawls llama antecedentes. Como instrumento análogo a la referencia, “la estructura básica se regula por las normas jurídicas con trasfondo puramente procesal”82:.
La equidad como imperativo a priori de la relación política
Cada uno tiene derechos de coerción contra cualquier otro, de modo que este último permanezca siempre dentro de los límites de un uso de la libertad coherente con la propia libertad. La relación política entre ciudadanos libres e iguales configura el sistema que pretende garantizar una formulación equitativa de las condiciones de cooperación para una cooperación efectivamente equitativa. Este criterio de reciprocidad establece la amistad civil como la causa esencial de la relación política en un régimen constitucional democrático95, pero ¿cómo se cumple formalmente este criterio de reciprocidad?
Propongo que las doctrinas integrales de verdad y justicia en la razón pública sean reemplazadas por una idea de razonabilidad política dirigida a los ciudadanos en cuanto ciudadanos97. Estos contenidos normativos basados en una concepción política de la justicia y su interpretación por parte de una corte suprema, propios de una democracia constitucional -y de los que carece, insisto, una democracia procesal- sirven como límite a la deliberación legislativa. Al aceptar estas dificultades, uno simplemente reconoce y está dispuesto a trabajar dentro de los límites impuestos por las circunstancias de la vida humana.
Con esto, podemos concluir que el pensamiento de Rawls es una filosofía de democracia constitucional, pero no de democracia procesal. Dado que dicha filosofía se basa en la idea de justicia entre personas libres e iguales, el sistema de Rawls no puede describirse como completamente procesalista.
La relación política como empalme entre lo racional y lo razonable
De hecho, lo racional abarca el campo del interés para los demás, no lo razonable, que se limita al campo de la justicia como valor político. Una concepción de la justicia política debe contener en sí misma espacio suficiente, por así decirlo, para formas de vida capaces de ganarse un apoyo piadoso. PLATAS, La racionalidad humana: la causa eficiente de la sociedad (Departamento de Ciencias Humanas, Facultad de Filosofía, Universidad Panamericana, México.
El concepto político de persona es normativo y, como tal, no debe decirlo todo sobre la persona; Lo que propone la teoría de la justicia de Rawls es resolver el gran problema: construir, a través de principios de razón práctica, principios de justicia que guíen por igual la cooperación racional y razonable entre personas libres e iguales. Esto es cierto, pero también es cierto que la correlación dinámica entre acción y persona puede entenderse plenamente con una interpretación correcta de la cooperación.
Esto no significa negar o despreciar las visiones totales de la persona, la sociedad y la justicia; Por el contrario, estas visiones integrales pueden establecerse como postulados limitantes de abstracciones derivadas de una concepción política de la persona. Para ello, recurro a la visión de la justicia como fuerza racional propuesta por Tomás de Aquino.
Confrontando a John Rawls
Diálogo sobre la justicia: una visión clásica y la visión rawlsiana
El derecho en su sentido fundamental, como fuerza racional, preside la creación de la posición original y del acuerdo original. La fuerza racional de la justicia es capaz de iluminar cada sistema social, cada historia y cada itinerario biográfico. Un criterio transsubjetivo que rige la diferencia, aquello que recuerda el sentido fundamental de la justicia.
La dignidad humana constituye, insisto, el prefijo básico del que brota el sentido básico de justicia. Los principios son los principios universales de justicia: igualdad de derechos humanos y respeto por la dignidad humana como individuos. Parte de la idea de una sociedad ordenada es que su opinión política sea pública [norma universal].
La segunda y más difícil aplicación de la igualdad es la estructura material de las instituciones. Aún debemos considerar la clase de seres sujetos a garantías de justicia.
Equilibrio reflexivo: dialéctica entre las cargas del juicio y la posición original,
Luego se analiza el proceso necesario para obtener los principios de justicia como objetos. Luego establecemos cómo se especifican las condiciones justas de cooperación (por las partes en la posición original) y explicamos cómo las personas que participan en la cooperación deben ser consideradas (como ciudadanos libres e iguales)187. Las partes deben acordar alguna alternativa de este menú […] Los principios de justicia acordados no se derivan de las condiciones de la posición original: se seleccionan de una lista dada.
Es necesario resaltar las razones por las que desde la filosofía política se toman alternativas a los principios de justicia. Esta revisión es necesaria para garantizar la estabilidad de la estructura que está efectivamente regulada por los principios de justicia elegidos200. Sus exigencias se limitan a la estructura básica de la sociedad, su aceptación no presupone una visión.
Esto significa que sin un acuerdo cercano no puede haber reciprocidad en la práctica de la justicia. El modelo debe funcionar en ambos niveles de la concepción pública de la justicia: en la posición original y en el acuerdo original.
Propuesta de la idea de interfaz
La concepción política de la justicia: integrable a un balance de razones
La última parte de la frase no debe trivializarse: "más allá de lo que está implícito en el diseño político mismo" y debe ser coherente con los otros tres párrafos. Una persona puede emitir juicios expresados en una concepción mental: tal es la concepción política de la justicia. Es imperativo que todo el diseño político quede incluido de manera significativa en las diversas ponderaciones de razones.
Una concepción de la justicia caracteriza nuestra sensibilidad moral cuando los juicios cotidianos que hacemos están de acuerdo con sus principios221. Doctrinas integrales de todo tipo (religiosas, filosóficas y morales) pertenecen a lo que podríamos llamar la cultura de fondo de la sociedad civil. Esto nos lleva a la conclusión de que, en una experiencia única, no se requieren abstracciones que busquen aislar la verdad global de la búsqueda de razones comunes que sustentan una forma de vida colectiva.
Así, en la vida práctica de todo ciudadano se pueden distinguir dos momentos existencialmente entrelazados pero que se distinguen en sus pretensiones: un momento es la búsqueda de la verdad sobre todo lo que siempre debe hacerse (teoría); El segundo momento se refiere a la búsqueda de conexión con una forma de vida concreta (práctica). En la Summa Theologiae (ST II-II, q. 48, a.1, co.) se registran ocho partes integrantes de la prudencia: cinco relativas al conocimiento (saber qué hacer) y tres que lo aplican a la acción singular (hacerlo). .
Explicación del módulo y de la interfaz como analogías
Considerada de esta manera, la transición de Rousseau sería sólo el primer momento de interactividad entre los estados natural y civil. En uno, hay una declaración verificada de principios que respaldan la concepción política de la justicia en relación con cuestiones constitucionales fundamentales y la justicia básica. Del lado de cualquier doctrina integral inserta en la cultura de fondo, la construcción de la interfaz amplía el horizonte de reciprocidad y participación de los ciudadanos; Éstos pueden participar, no sólo participando de manera justa en la dinámica de las instituciones políticas, sino también realizando la interfaz entre su visión integral... y una concepción política de la justicia que pueda ser aceptada públicamente.
Todos los ciudadanos de la polis son mandatarios para sus representantes, quienes sirven como partes en la creación de la concepción pública de la justicia, que debe plasmarse en un consenso común. Esta gestión o desempeño se torna equitativo porque el representante al que se le otorga el mandato sólo puede realizarlo en términos de una concepción pública de la justicia. Esta reciprocidad es expresión de la unidad que debe preservar la conexión de perfecciones indicada por T.
Así, la interfaz puede entenderse como un instrumento que puede contribuir a la construcción de un concepto público de justicia consensual y prudente. La prudencia política, incluso si su objetivo final es una única acción prudente, sólo en el caso de la acción política.
La razón pública según Rawls: un estereotipo de interfaz
Es por esto que es necesario aclarar que la extrapolación implícita en mi propuesta se limita a la analogía de la idea de interfaz. Tenemos otro mecanismo discursivo para incluir en la lista de operaciones de interfaz y lo que Rawls llama "declaración". En segundo lugar, una concepción política de la justicia es el espacio apropiado para una diversidad esquiva pero inevitable.
Por lo tanto, no debería sorprender que se utilizara durante el desarrollo además de la tradición. 261 CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relacionadas con el compromiso y conducta de los católicos en la vida política. ¿Por qué tomo el pensamiento social cristiano como ejemplo sobre el cual se presenta este estudio del discurso público?
CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Nota doctrinal sobre algunos temas relacionados con el compromiso y comportamiento de los católicos en la vida política, (Ediciones Paulinas, México, 2003). PLATAS P., Racionalidad humana: causa eficiente de la sociedad (Universidad Panamericana, Facultad de Filosofía, Departamento de Humanidades, México, 2001).