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Persona Y Educación En El Liber De Pia Educatione, Del P. Juan ... - Ucss

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ÑE’ẼTEKUAA: Juan de Jesús María, fundamento de pedagogía, tembiasakue pedagogía rehegua, Liber de pia educatione, mbo’ehára, antropología, tekombo’e. Pieper oñepyrũ pe ensayo citado-pe ome’ẽvo peteĩ definición pe ha’e ohecháva ha’eha pe núcleo interpretación rehegua.

La Persona del P. Juan de Jesús María 1 Breve bosquejo biográfi co

El encuentro con san José de Calasanz

Llegado a Roma Juan de Jesús María (Silverio de Santa Teresa, 1937), el trabajo en las escuelas pías existía sólo en germen. Pero más tarde, animado y acompañado por los carmelitas, decidió fundar la Congregación, más tarde Orden de las Escuelas Pías (Giner Guerri, 1992).

Contexto eclesial y cultural: el Concilio de Trento

Uno de los más importantes fue la necesidad de tener contacto directo con Dios y Cristo a través de la lectura y la meditación de las Sagradas Escrituras. Una segunda preocupación atormenta a las almas: el eterno problema de la salvación, reforzado por los desastres del siglo pasado: la libido currendi.

El Liber de Pia Educatione

Ediciones

Sus coordenadas cosmológicas, antropológicas, religiosas y culturales, tan alejadas de los parámetros que condicionan la pedagogía moderna que impera en las aulas, serán los cimientos sobre los que se construirá su visión del hombre y de la educación. A continuación, seguiremos enumerando las diversas publicaciones impresas que se han publicado a lo largo de la historia7.

Estructura y contenido

Respecto al contenido, manteniendo una unidad básica, es necesario decir unas palabras aclarando el propósito de la obra y el motivo que llevó a ella, así como los elementos básicos que se quiere transmitir. A continuación, la primera parte contiene catorce capítulos, breves pero muy densos, que presentan en un lenguaje sencillo y directo las bases para la formación en la piedad de niños y jóvenes, objeto principal de la obra calasancia. En el centro de la educación –un tema que pretendemos desarrollar más adelante– está la piedad.

Las dos primeras partes del folleto del calagurritano estaban destinadas a todos los profesores que colaboraban en las primeras Escuelas Pías que, al menos desde 1602, se habían constituido como una asociación secular de profesores y que gozaban de aprobación desde entonces. Por lo tanto, enfatiza tanto la dignidad de tal vocación y ministerio como la importancia de la pobreza. Se pondrá especial énfasis en la visión del alumno, del maestro y de la educación que es a partir de las palabras del Rev.

El Alumno

Antropología y educación

Por tanto, el intento de arrojar luz sobre la estructura fundamental de la persona humana es crucial para el correcto desarrollo del acto educativo. Toda labor educativa, que tiene como objetivo la formación de la persona -verdadero centro del acto educativo- va acompañada de una determinada concepción del hombre: Encontrar una respuesta a esta pregunta es misión de la teoría del hombre, la antropología.

Stein, 2003, p.21) La pedagogía como teoría educativa es, por tanto, impensable sin una filosofía del hombre. Consciente o inconscientemente, todo educador enseña y comunica a partir de una visión específica del mundo y de la persona11. Por tanto, el aporte de la antropología filosófica al conocimiento sobre el hombre es fundamental para el desarrollo de la tarea educativa.

El acceso a la realidad: el entendimiento

Entre los primeros brotes de piedad que hay que recomendar encarecidamente a los niños está la fe, para que se acostumbren a aferrarse a Dios en cuanto a la verdad primera e infalible: aprender de memoria los principios fundamentales. Credos, propuestos por la Iglesia Católica. Hay en esta antropología un sentido muy elevado de la capacidad del niño y en cierto modo ofrece una visión metafísica de la persona. En este sentido, el niño es muy metafísico -aquí está muy alejado de una visión positivista de la educación-, le interesa la esencia de las cosas y sus preguntas van encaminadas a intentar comprender la realidad de todo lo que vive y experimenta;

La inteligencia se alimenta de la verdad y viceversa; Debido a mentiras y errores, ella se lastima y enferma. Una parte fundamental de la educación de la época estaba cubierta por libros sobre educación religiosa, devoción y hagiografía (Dainotto, 2007). Si bien el acceso a la verdad está mediado por el acceso a la realidad, a través de la lectura el estudiante obtiene la preparación necesaria para realizar con fruto este acceso a la realidad.

Consistencia débil: la herida del pecado

El horror al pecado pertenece a la formación más loable de la infancia, que debe ser cultivada en la niñez: porque, como a primera vista, teme al dragón y huye, por eso odia y evita el pecado. Es bueno despertar este terror sumamente sanador, presentar la indignación de un Dios enojado y la descripción cuidadosa del castigo del pecado mencionado en el capítulo anterior, en una forma adaptada a las capacidades de los niños. Así, para Lutero, el hombre con pecado original está privado para siempre y universalmente de la justicia y del poder del bien en todas las energías, tanto en el cuerpo como en el alma, en todo el hombre, tanto dentro como fuera. , lo que provoca debilidad por el bien, aversión a la luz y a la sabiduría, amor al error y a las tinieblas, huida y aborrecimiento de las buenas obras.

La pérdida de la armonía original de las facultades, a causa del pecado original, resulta en la pérdida del equilibrio entre las potencias del alma y la integridad del orden de cada una de ellas para su bien. 14 En el apartado dedicado al fin de la educación se tratarán las herramientas educativas propuestas en el Liber de pia Educatione para sanar y ordenar esta herida. A ello alude Juan de Jesús María cuando habla de la dificultad del niño para liderarse y gobernarse a sí mismo y por ello es fundamental que pueda ser guiado.

El Maestro

El educador cristiano: misión y vocación

Juan de Jesús María propuso una visión del educador frente a la realidad escolar de la Roma del siglo XVII. Así, las escuelas públicas fueron cada vez menos, y el fenómeno de un gran atraso y una generalización de la ignorancia tuvo lugar en una época en la que muchos eruditos, desafiados en latín y griego, se esforzaban por escribir cartas y discursos al estilo de Cicerón y por Escribe versos líricos y épicos en torno a Virgilio y los poetas augustos. Desde principios del siglo XVI, la educación primaria de los niños de la ciudad de Roma estaba confiada a maestros regionales.

Estas escuelas eran como un anexo de la Universidad Romana de La Sapienza y los profesores dependían de ellas, tanto para su salario como para su. En este contexto, cobra particular importancia la invitación del hermano carmelita a "proteger la infancia abandonada para que esté imbuida de los óptimos preceptos de la piedad y de los primeros elementos literarios" (LPE, 1), en una educación que se establece como principio fundamental, libre de impuestos y popular (ver LPE, 4; 38-39). Cristo ciertamente no abandona a quienes, para atender a la salvación del prójimo, han abandonado el cuidado de la previsión humana.

Otras cualidades del maestro cristiano

Romano Guardini decía al respecto en su obra Las edades de la vida: “Lo primero eficaz es la esencia del educador; el segundo, lo que hace; el tercero, lo que dice” (Guardini, 1997, p. 58). Disciplina implica en definitiva no hacer concesiones en la búsqueda de lo verdadero, ya que la falsa interpretación de la realidad conduce inevitablemente a su falsificación. Estas concesiones aparecen tantas veces en el orden de sentimientos, conveniencias, ideología, utilitarismo.

Esta tensión entre fuerza, disciplina y paciencia es un hecho clásico de la filosofía aristotélico-tomista. Para Santo Tomás de Aquino, siguiendo la filosofía de Aristóteles, “la paciencia es un ingrediente necesario de la constancia” (Pieper, 2007, p. 201). La teología tradicional de la Iglesia ve la acedia como una especie de tristeza por el verdadero bienestar de la persona.

La Educación

Amor a las letras y deseo de Dios

Un segundo elemento que justifica el papel central de la fe (oración, obras de piedad, sacramentos, sobrenaturalismo...) en este folleto es la convicción, heredada de la época patrístico-medieval, de que la búsqueda de Dios —quaerere Deum— está estrechamente relacionada con desarrollo cultural. Es más, no sólo a nivel individual, sino también en toda una civilización, que poco a poco se construye sobre este ideal que debe establecerse en el orden existencial y natural de la persona. El medievalista francés Jean Leclercq ha demostrado en sus numerosos estudios cómo la fe, el deseo de buscar a Dios, única meta de la vida cristiana, llevó al hombre medieval a buscar la verdad y a desarrollar las letras, la gramática, el sentido.

Juan de Jesús María del auténtico crecimiento y progreso humano, así como fuente y raíz de toda verdadera cultura, requiere de una cultura de la palabra -que los latinos llamaban gramática- (Leclercq, 2009). Una propuesta pedagógica que tenga como objetivo sobre todo desarrollar las capacidades de los estudiantes debe promover este amor por las letras, permitiéndoles penetrar en el secreto de la lengua, comprender su estructura y su forma de expresarse. De la misma manera, éstas señalan el camino hacia el lenguaje, ya que “la cultura de las palabras pertenece a la esencia de la búsqueda de Dios” (Benedicto XVI, 2008).

Las virtudes y la educación

De hecho, indica una sensación de "ordenar" la vida de las personas o, como dice Josef Pieper,. Por eso, debemos trabajar con mucha diligencia para que el amor a la limpieza conquiste el corazón de los niños, explicándoles de manera adecuada la belleza de tan grande virtud. De ello se deduce que es de vital importancia una educación que inculque el amor y el respeto por esta virtud, invocando finalmente el valor del ayuno y la disciplina.

Requiere entonces que se proteja la constitución moral de la persona; y finalmente, que no se viole la justicia entre los hombres. He aquí la importancia de esta virtud, pues favorece el crecimiento natural de inclinaciones que inclinan a la persona hacia la verdadera belleza. No se trata de una cuestión de orden moral -en el sentido negativo del término- sino de algo inherente a la persona, que ni el educador ni la escuela deben descuidar.

Conclusiones

Si la educación no se entiende como una mera formación en habilidades neutras, por innegable que sea su necesidad, sino como una ayuda para dominar la verdadera vida humana, la vida bajo el signo de la responsabilidad, no puede considerarse un medio de educación, una responsabilidad soporífera. . Juan de Jesús María, que ha sido objeto de este estudio, refleja una antropología adecuada que responde a la verdad de la persona y que se inscribe en la larga tradición católica, ampliamente influida por los acentos del Concilio de Trento y la Reforma católica. ... Esta antropología se caracteriza por la tensión entre las potencialidades del hombre, que es capaz de conocer y acceder a la realidad y distinguir el bien del mal apegándose a lo verdadero, y la herida del pecado original, que ha roto la armonía primera y ha fijado su pistas. sobre el entendimiento y la voluntad, dificultando a la persona el acceso a la verdad del ser.

Juan de Jesús María calibra el valor de la auténtica educación como una tarea que eleva a la persona y le permite hacer uso verdaderamente de las potencias más elevadas del alma: la memoria, el entendimiento y la voluntad. En primer lugar, una educación que tenga en cuenta la posición del hombre en el cosmos y su relación con Dios, una educación que ponga al hombre y a Dios en el centro y supere así una visión solipsista y cerrada de la naturaleza humana. Finalmente, cabe esperar que con este trabajo se hayan podido distinguir los principios rectores de la pedagogía carmelitana calagurritana.

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