Tomando como referencia el marco normativo establecido por las nuevas leyes y con el objetivo de promover la mejora sostenible de la seguridad y protección de la salud de quienes de una forma u otra entran en contacto con los laboratorios sanitarios, la Secretaría de Estado de Sanidad y Asistencia Social, a través de su Unidad Técnica y Normativa de Laboratorios Clínicos, pone a disposición de todos los establecimientos de salud sujetos a la intervención de esta dependencia estatal este Manual de Normas de Bioseguridad para Laboratorios, el cual contiene los lineamientos y regulaciones cuya implementación operativa buscamos contribuir a la protección de todos los conectados de una forma u otra con estas instituciones. Reducir la contaminación ambiental por residuos de laboratorios clínicos y de salud pública. Asegurar la integridad de las muestras clínicas contra degradación o contaminación que pueda comprometer la validez de los resultados.
Se refiere al conjunto de medidas preventivas encaminadas a proteger la salud de los trabajadores frente a los peligros de agentes biológicos, físicos o químicos dentro del laboratorio1. El principal riesgo asociado a la exposición continuada a niveles elevados de ruido (más de 80 decibelios) es el deterioro progresivo de la capacidad auditiva (pérdida auditiva), junto con un aumento de los niveles de estrés psicológico. No compre equipos de protección sobre los cuales el proveedor, fabricante o suministrador se niegue a proporcionar información técnica o acreditación de los requisitos pertinentes.
Son cámaras cerradas con una abertura en el frente para permitir el acceso de los brazos del operador. El elemento más importante para limitar los riesgos es el estricto cumplimiento de las prácticas y técnicas estándar de los distintos procedimientos realizados en el laboratorio.
COMITÉ DE BIOSEGURIDAD
Revisar y actualizar el Manual de Bioseguridad de acuerdo al desarrollo tecnológico y prioridades del Sistema Nacional de Salud. Tomar las medidas necesarias para modificar las condiciones que presenten riesgos para los empleados de la institución, la comunidad y el medio ambiente.
REQUISITOS
Utilizará delantal o bata de trabajo, pero no deberá utilizarlo fuera del entorno del laboratorio; estos no se guardan junto con la ropa de calle. El suelo se limpiará con desinfectantes todos los días al finalizar la jornada laboral. Para el personal de los laboratorios de VIH, hepatitis, brucelosis y otros laboratorios, el examen mencionado se repetirá una vez al año.
Debe haber al menos 0,3 m entre la salida de aire de la cabina y el techo del laboratorio. Por otro lado, hay que tener en cuenta que una buena limpieza de la zona de trabajo es garantía de ausencia de polvo y otros contaminantes. Es conveniente una vez a la semana levantar la superficie de trabajo y limpiar y desinfectar debajo.
En los electrodomésticos utilizados en el laboratorio la bombilla debe estar apagada. Los mayores riesgos provienen principalmente de la contaminación con aerosoles formados durante la centrifugación de materiales biológicos y, en menor medida, de traumatismos accidentales.
ACCIDENTES DENTRO DEL LABORATORIO
Sin embargo, a diferencia de los residuos químicos y radiactivos, los residuos infecciosos y los riesgos asociados no pueden identificarse objetivamente. Es bien conocida la posibilidad de contraer infecciones en el laboratorio a partir de cultivos microbiológicos desechados o tras una punción o lesión accidental. Pese a todo, el mayor tamaño y gravedad de los hipotéticos brotes, la alarma social que provocaría y razones estéticas exigen un tratamiento especial de los residuos infecciosos antes de su eliminación como residuos municipales.
Al igual que ocurre con los residuos infecciosos, se recomienda abiertamente la creación de manuales, procedimientos o protocolos para los mismos. El residuo más importante de este grupo que se puede producir en el laboratorio es el formaldehído. También se recomienda la eliminación controlada de diversos disolventes orgánicos (acetona, cloroformo, xileno y otros derivados del benceno, etc.) utilizados en el laboratorio microbiológico.
Los geles teñidos con bromuro de etilo no deben eliminarse como residuos normales, sino a través de los sistemas de eliminación mutagénicos y citostáticos propios de cada hospital. Los tampones para electroforesis que contienen no se deben tirar por el desagüe, sino que se tratan con carbón activado (100 mg por 100 ml de solución), la suspensión resultante se filtra a través de un filtro de papel y se deposita todo en un balde para la eliminación de citostáticos. . Las pilas y artículos relacionados se incluyen en este grupo, aunque los residuos que contienen estos metales son difíciles de generar en el laboratorio, pero cabe recalcar que nunca deben eliminarse a través de sistemas de drenaje.
Entre los derivados orgánicos del mercurio que se encuentran en el laboratorio de microbiología destaca el mertiolato. Deberán existir zonas de almacenamiento provisional separadas y específicas para esta función si los residuos están en riesgo (grupos III y IV). Si los residuos son cortantes o cortantes se deberán utilizar contenedores rígidos resistentes a pinchazos con una capacidad máxima de 2 L.
Residuos III. y IV. clase se transportan en los contenedores en los que se almacenan. Consulta las fichas de datos de seguridad del producto para conocer los riesgos asociados a cada uno y las normas de seguridad que se deben seguir. Las quemaduras con vapor de autoclaves, así como las producidas por salpicaduras de hornos microondas, se tratarán localmente.
LIMPIEZA EN EL LABORATORIO
Las salpicaduras en los ojos pueden causar daños permanentes (irreversibles) y el contacto del blanqueador con la piel provoca irritación. En el laboratorio se utiliza una amplia variedad de disolventes y, aunque generalmente esto sólo se hace en pequeñas cantidades, es prudente manipular estos compuestos con precaución debido a sus efectos adversos para la salud. Los disolventes se absorben fácilmente a través de la piel y los pulmones y pueden provocar irritación de estos órganos.
De todos, el peligro más real en el laboratorio, especialmente en microbiología, son las quemaduras por frío. La exposición de la piel y mucosas puede provocar lesiones graves, similares a quemaduras, por lo que debemos manipular este producto de forma adecuada. La sangre extraída del paciente debe colocarse con cuidado en el tubo de muestra y luego taparse con cuidado.
Debido a las bajas temperaturas, si los viales utilizados para el envasado no son de la calidad suficiente, pueden romperse, provocando que el material se derrame al nitrógeno líquido, con la consiguiente contaminación del envase. En caso de que esto suceda, se deberá vaciar el recipiente, evaporar el nitrógeno líquido y continuar con la limpieza y desinfección. Al transportar muestras, considere aspectos importantes, como el método de envío, el tiempo y la información necesaria, tanto para el laboratorio emisor, como para el laboratorio receptor y para el operador.
ANEXO I
Art. 15.- Queda prohibida la reutilización de jeringas, agujas, equipos y demás materiales desechables o descartables en todas las instituciones de salud, tanto públicas como privadas. Art. 28.- Es obligatorio que todos los laboratorios, bancos de sangre y centros de salud dispongan de sus residuos sanitarios bajo las normas de bioseguridad marcadas por la SESPAS. Art. 29.- Los laboratorios, bancos de sangre y centros de salud deberán ofrecer condiciones y capacitación al personal que manipule residuos sanitarios, a fin de protegerlo de la infección por VIH y otras enfermedades infecciosas.
Art. 92.- La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en coordinación con la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social y los municipios, regulará las actuaciones, actividades o factores que puedan provocar deterioro y/o degradación de la calidad. del aire o de la atmósfera, conforme a lo definido en esta ley y en la ley sectorial y los reglamentos que se elaboren para la protección de la atmósfera. 95.- Declarar de interés nacional la protección de la capa de ozono y la reducción gradual, hasta la completa eliminación, del uso de sustancias y productos que causen deterioro, daño, contaminación u otros efectos nocivos para la atmósfera y la estratosfera. Se ordena la elaboración y aplicación de un programa nacional para la sustitución del uso de sustancias destructoras de la capa de ozono.
Art. 97.- El Estado dominicano adoptará las normas reglamentarias para identificar, minimizar y racionalizar el uso de elementos, combinaciones y sustancias químicas, sintéticas o biológicas que puedan poner en peligro la vida o la salud de quienes los manipulen, así como la ocurrencia de accidentes relacionados. al manejo. Parágrafo - Quien manipule residuos peligrosos deberá ser instruido en el conocimiento de las propiedades físicas, químicas y biológicas de estas sustancias y de los riesgos que entrañan. Art. 99.- Quien importe, fabrique, almacene o distribuya sustancias o productos peligrosos deberá tener conocimientos básicos de las propiedades físicas, químicas y biológicas de dichas sustancias o productos; Asimismo, se deberá asegurar que contengan la etiqueta correspondiente según su clasificación en lugar claro y en letras legibles, en idioma español, con las especificaciones para su manipulación.
102.- Cualquier accidente o evento extraordinario con impacto ambiental real o potencial, pérdida de vidas o lesiones o riesgo inminente de su ocurrencia, ocurrido o probable que ocurra, en asentamientos humanos, industrias, instalaciones o en lugares donde existan depósitos de sustancias peligrosas. sustancias deberán ser notificadas inmediatamente a la oficina de Protección Civil, al Bombero, a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social de la localidad, por los propietarios, administradores o representantes de la comunidad, a la empresa o instalación que generó el evento o de cualquier ciudadano que tenga conocimiento del mismo. La Dirección General de Normas y Sistemas de Calidad, DIGENOR, tiene, entre otras funciones, la integración de subcomités técnicos encargados de la elaboración de proyectos de normas y la coordinación de todo lo necesario para su adecuado funcionamiento.