1. LA COHERENCIA DE POLÍTICAS PARA EL DESARROLLO MARCO GENERAL
1.4. La Coherencia de Políticas para el Desarrollo y los ámbitos subestatales
1.4.3. Los ámbitos subestatales y los debates recientes sobre desarrollo y
institucionales, por lo que es necesario un análisis más en profundidad sobre cada caso en particular.
Un tercer ámbito de atención se relaciona con la tendencia a veces observada en la cooperación descentralizada de una excesiva dependencia respecto de las ONGD para canalizar flujos de AOD, en detrimento del papel que podrían desempeñar las propias administraciones territoriales u otras instituciones y asociaciones locales (Unceta et al., 2011; Martínez y Sanahuja, 2012). Esto podría generar, además, cierto nivel de clientelismo en torno a algunas administraciones locales cuando la cooperación se ha gestionado en base a subvenciones a distintas organizaciones (Gómez, 2008; Ruiz Seisdedos, 2013). Además, la excesiva utilización de ONG para canalizar programas de cooperación podría derivar en un cierto debilitamiento de las estructuras administrativas locales en los países con los que se coopera (Ruiz Seisdedos, 2008). Finalmente, se puede mencionar la existencia de posibles enfrentamientos y tensiones entre los diferentes niveles de la administración. Esto podría relacionarse con la ausencia de mecanismos de comunicación entre ellos o bien con las divergencias entre intereses y prioridades que pudieran existir entre las diversas administraciones.
En definitiva, si bien los gobiernos locales se encuentran en una situación privilegiada para participar activamente en las actividades de cooperación al desarrollo, también se trata de actores que adolecen de ciertas restricciones relacionadas tanto con las (en ocasiones) limitadas capacidades de las administraciones locales como con las tensiones y desafíos que imponen los gobiernos nacionales.
1.4.3. Los ámbitos subestatales y los debates recientes sobre desarrollo y cooperación
En las últimas décadas se ha ido asumiendo progresivamente la importancia del papel de los gobiernos locales en la promoción del desarrollo. En este punto es necesario destacar la importancia del principio de subsidiariedad, que sostiene que las decisiones políticas deben tomarse en el nivel administrativo y político más cercano a las preocupaciones ciudadanas. Se trata de un elemento esencial en la mejora de la calidad de vida de las personas así como una herramienta básica para preservar las identidades culturales e identidades de los pueblos (Martens, 2013). De este modo, es necesario fortalecer el papel de los actores locales en la agenda de desarrollo global, incorporando además los procesos de transparencia y rendición de cuentas de manera
111 de incrementar la legitimidad democrática de los gobiernos y estrechar la relación con la sociedad civil (Satterthwaite et al., 2013).
En este sentido, y entre las diferentes críticas que se han realizado a los ODM como expresión de una agenda global, destaca el hecho de que se trata de una apuesta orientada a definir metas concretas y cuantificables pero sin especificar cuáles debieran ser los programas, políticas y estrategias que lleven a cumplir estas metas. En este sentido, los ODM han generado un problema de atribución al no existir vínculos claros que relacionen esfuerzos con resultados (Alonso, 2005; Satterthwaite et al., 2013). Y es en este punto donde la acción de los gobiernos locales adquiere una relevancia fundamental dada su directa implicación con la provisión de servicios básicos (salud, educación, gestión de residuos, agua, saneamiento, etc.) así como su cercanía con las necesidades y requerimientos de la ciudadanía.
La falta de integración de los gobiernos locales en la consecución de los ODM ha sido parcialmente modificada a medida que se ha avanzado en el debate sobre esta cuestión. Así, el papel crucial de estos actores en los países en desarrollo ha sido reconocido en el Programa de Acción de Accra (Tercer Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda, 2008), la Alianza de Busan para la Cooperación al Desarrollo (Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda, 2011), la Declaración de Río+20 (Naciones Unidas, 2012) y la Declaración del Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda Post 2015 (Naciones Unidas, 2013).
Ahora bien, como se ha explicado, una de las principales líneas analíticas en la agenda post 2015 radica en la propuesta de desarrollar un programa de trabajo integral y comprehensivo adaptado a las circunstancias institucionales, políticas, sociales y económicas de los diferentes países y comunidades. En este marco, parece claro que si realmente se quieren alcanzar resultados significativos de desarrollo, es necesario configurar una agenda multinivel que integre los diferentes ámbitos de promoción del desarrollo humano (global, regional, nacional, local). En convergencia con esto, se están desarrollando importantes esfuerzos para integrar a los gobiernos locales en la agenda post 2015 de desarrollo.
Así, en 2011, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presenta en el 4º Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda de Busan la Iniciativa de Articulación de Redes Territoriales para el Desarrollo Humano Sostenible (ART). ART ha creado una importante red de actores de cooperación descentralizada y ha organizado en Busan un evento paralelo sobre la eficacia de la ayuda llevada a cabo por las administraciones públicas locales (Coll y Badia, 2013).
En 2013, y por iniciativa de “Ciudades y Gobiernos Locales Unidos” (CGLU) se crea el
Global Taskforce on Post-2015 Agenda and Habitat III cuyo objeto es elaborar una
estrategia conjunta que incorpore los desafíos y necesidades de los gobiernos locales en la agenda internacional de desarrollo (Grupo de Trabajo Global de Gobiernos Locales y Regionales para Post-2015 y Habitat III, 2013). Siguiendo la Declaración de Río+20, el grupo considera fundamental reconocer el papel específico de las
112 autoridades locales y sub-nacionales en la promoción del desarrollo humano en tanto se trata de los ámbitos de gobernanza más próximos a las personas y sus comunidades (Grupo de Trabajo Global de Gobiernos Locales y Regionales para Post-2015 y Habitat III, 2013a).
Además, pretenden integrar algunos temas clave en la Agenda de Desarrollo de los
Gobiernos Locales y Regionales como son: la descentralización eficaz, la seguridad
alimentaria, el acceso a los servicios básicos, el desarrollo económico local, la urbanización sostenible, la promoción de la cultura, la equidad de género, la protección de la biodiversidad y los recursos naturales, y la mejora en las prácticas de la cooperación descentralizada (Grupo de Trabajo Global de Gobiernos Locales y Regionales para Post-2015 y Habitat III, 2013a).
Por último, en mayo de 2013, el Global Taskforce ha exhortado a los miembros y agencias de la NN.UU. para apoyar y promover una meta independiente de
“urbanización sostenible”. Las ciudades representan tanto el mayor desafío como la
mejor oportunidad para luchar contra la pobreza y la vulneración de las personas; por tanto, el enfoque transversal relacionado con las cuestiones urbanas que se ha utilizado en el pasado parece insuficiente para generar un verdadero respaldo político y económico para promover el urbanismo sostenible. Así, una meta independiente permitiría que los gobiernos locales y sub-nacionales participen activamente en la agenda post 2015 mediante la adopción de estrategias multisectoriales e integrales con objetivos e indicadores claros (Grupo de Trabajo Global de Gobiernos Locales y Regionales para Post-2015 y Habitat III, 2013b).
En suma, a medida que se avanza en el debate sobre la agenda post 2015 se va reconociendo e incorporando el papel crucial de los gobiernos y autoridades locales tanto en la configuración de esta agenda como en la asignación de políticas y programas concretos orientados a la promoción del desarrollo local. Se trata de un ámbito de fundamental relevancia dado que si se pretende avanzar hacia una gobernanza global multinivel para gestionar bienes y males públicos globales, es necesario incorporar a la agenda transnacional a los actores y gobiernos locales que por su cercanía se vuelven elementos clave en la promoción del desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza.
1.4.4 Los gobiernos subestatales y la promoción de la Coherencia de Políticas para el