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Área 2 Ángel Malvado

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.:1:.

Cuando reactivé mi PC del modo dormir, pude ver mi recién decorada casa desde la noche anterior en la pantalla. Hice un gesto de dolor al ver el rosa.

Lycoris seguía esperando pacientemente, sujetando la mano de Albireo. Como era un NPC, para ella no significaba nada esperar durante las horas de inactividad en las que mi avatar pasaba sentado con ella.

Afortunadamente, Hokuto se había ido. Probablemente se fuera poco después de mi.

Volví a intentar desloguearme, pero no pudo. La situación no se había arreglado. El error, cualquiera que fuese, permanecía.

Me pregunté por cuánto tiempo llevaba ocurriendo ésto. ¿Había otros jugadores atrapados en el juego también? ¿O tendría éso algo que ver con Lycoris? Al fin y al cabo, la situación solo había ido cuesta abajo desde que ella apareció.

¿Pero cómo podía el evento afectar al comando de desloguearse? Además, en términos de jugabilidad, no había habido ningún problema específico remarcable.

Abrí la ventana de chat y comprobé el log. Al no haberme deslogueado, la conversación de la noche anterior seguía allí.

Hokuto: Espera. ¿Qué pasa conmigo?

Albireo: Vete a jugar fuera. Desharé el grupo. Buenas noches.

Miré la hora. Eran las 8:45 de la mañana. En lugar de quedarme mirando la pantalla de mi PC, me puse mi FMD. Instantáneamente, todo se volvió más real. De nuevo, salté a la forma de Albireo. Cobró vida.

Cambié a Primera Persona y caminé hasta la puerta. Aun sin mirar, sabía que Lycoris me seguía silenciosamente.

Me di cuenta de que para acabar el evento de Lycoris, tenía que completar las tareas. Quizá entonces todo volvería a la normalidad.

Pero aun quedaba mucho por explicar. ¿Cómo me encontró en aquella oscura mazmorra? ¿Por qué permanecía con los ojos cerrados? ¿Qué eran esos extraños tesoros que encontraba con esa extraña extensión?

Cuando uno se queda atascado a mitad de un juego o evento, es importante buscar por todas partes la pista oculta. Normalmente, es algo que has pasado por alto; algo que te saltaste por accidente y no cogiste. La solución es repasar todas las áreas de nuevo y seleccionar todo hasta encontrar el fragmento de información perdido. Solo que el lugar al que quería ir no era ningún sitio en el que hubiera estado antes. Aun así, es donde decidí ir.

No se por qué, pero al dirigirme a la puerta, murmuré para mis adentros, “Vamos, Lycoris.”

Para mi absoluto asombro y sorpresa, respondió, “¿A dónde vamos?”

Se me cayó el mando al suelo. Rápidamente lo cogí y miré hacia Lycoris. “¿Qué has dicho?”

“He preguntado que a dónde vamos”

Esto era demasiado. ¡¿Un NPC en modo de chat de voz capaz de dar una respuesta aparentemente no programada?!

Aunque permanecía con los ojos cerrados, su cara miraba hacia mí. Me noté las manos húmedas de sudor. Ningún NPC había sido capaz de hablar así hasta ahora. Era demasiado receptivo.

Vacilante, contesté, “Vamos al área conocida como ‘Cautivo, Caído, Ángel’.” “Vale. Orca y Balmung estarán allí a las nueve.”

“¿Qué coj—?” Antes de que pudiera acabar, Lycoris levantó la mano izquierda hacia el techo. Una luz brillante formó un anillo en torno a nosotros y mis auriculares vibraron repentinamente con tanta intensidad, que casi desplazó mi escritorio. Fuimos absorbidos en el túnel de luz y teletransportados fuera de mi casa.

.:2:.

Me encontré en mitad de una violenta tormenta de nieve, y la mayor parte de mi pantalla cubierta por los blancos remolinos de la ventisca. Lo poco que podía ver parecía ser una expansión helada en medio de una noche eterna. No había música de fondo, solo el rugido del viento.

Servidor Ω (Omega) Área: Cautivo, Caído, Ángel

El único lugar en The World con una tormenta de nieve es el área conocida como “The One Sin”. También es conocida como la Tierra Sellada; aunque sellada de qué, nadie lo sabe. Algunos jugadores especulan que se refiere a un ángel que habría sido sellado. Pero la existencia de un ángel no estaba confirmada en el Epitafio del Crepúsculo, que era el trasfondo del juego.

¿Hay que romper el sello? ¿O hay que protegerlo? ¿Por qué está cautivo el ángel caído? ¿Es el ángel un enemigo o aliado? Había demasiadas preguntas y no suficientes respuestas porque Emma Wielant, quien escribió el Epitafio del Crepúsculo, murió. El poema se había incluido en el juego antes de ser completado. Y aun así su influencia, al igual que un árbol, expandía sus raíces y ramas por todo The World. En muchos sentidos, es la mitología la que define la creación de éste lugar.

Me habían teletransportado. Al igual que cuando me habían teletransportado fuera de la Sala de la Estatua Divina en la mazmorra hasta mi casa, me encontré repentinamente arrancado de mi hogar hasta el lugar al que quería ir.

Aunque la teletransportación es comúnmente usada en otros RPGs, no se usa en The World para viajar entre Ciudades Base y áreas (aunque ha habido mucha discusión en el foro sobre si ponerla en el futuro). El único modo de llegar a un área desde la ciudad base es pasar por una Puerta del Caos. Pero Lycoris estaba rompiendo todas las reglas de The World.

Decidí releer el log.

Albireo: Vamos, Lycoris. Lycoris: ¿A dónde vamos? Albireo: ¿Qué has dicho?

Lycoris: He preguntado, ¿a dónde vamos?

Albireo: Vamos a un área conocida como “Cautivo, Caído, Angel.”

“¿Albireo?” Sus labios color escarlata se movieron. “Si.”

“Hace mucho frío, ¿verdad?” El aliento congelado de la niña era rápidamente arrastrado por el viento. Solo con ver las imágenes árticas me echaba a

temblar. Por supuesto, el aire acondicionado de la oficina casi siempre estaba alto. O quizá el temblor era a causa de la inesperada voz que escuché.

“Ahí estás.”

Me giré y vi una figura ensombrecida emergiendo de la ventisca. ¿Cómo había llegado aquí?

Era Hokuto.

“¿Dormiste bien anoche, Al?” preguntó.

Su bikini estaba más que fuera de lugar en la tormenta de nieve. Abrí la boca para decir algo, pero estaba sin habla.

“¿Sorprendido de verme?”

“¿Q-Qué haces tú aquí?” conseguí tartamudear al fin.

“Esos dos tipos de ayer, ¿cómo se llamaban? ¿Orca y Bollocks?” “Balmung” Corregí.

“Da igual. Dijeron que iban a desafiar un evento aquí a las nueve en punto, ¿no? Sabía que aparecerías para ayudarles. Igual que cuando apareciste en el último minuto para ayudarme a mí. Puede que vayas de ‘Uuuu, soy un solitario’, pero aún así siempre apareces en el último minuto.”

“¿Y has estado esperando aquí?” para tenderme una emboscada, pero conseguí comerme esas últimas palabras.

“No sabía cuándo volverías a tu ordenador en la realidad, y no quería estar despierta toda la noche solo para ver cuándo ibas a volver. Así que me fui a la cama, dormí bien, y vine aquí cuando me levanté. Me imaginé que estarías aquí. Lista, ¿verdad?”

“Si.”

“Venga, dilo. Soy la chica más lista del mundo. ¡Dilo, dilo!” “¿Por qué crees que he venido aquí?” Pregunté.

“Para ayudar a tus amigos.” “Ahí te equivocas.”

“¿Qué? ¿Entonces porqué estás aquí?” “Para ver en qué acaba.”

“¿Ver? ¿Entonces es que no vas a ayudarles?” Ahora le tocaba a ella irritarse.

“Ya les dije ayer que no quería unirme a su grupo. Ahora es demasiado tarde.”

“¿Quieres decir que es demasiado tarde para decirles que has cambiado de opinión? En serio, no entiendo porqué los chicos sois tan cabezotas. ¿Puedes decírmelo, Al? ¿Por qué eres tan cabezota?”

Intenté ignorarla, pero ya empezaba a formarse un doloroso zumbido en mi cabeza.

“Apuesto a que quieres unirte a ellos para pasarte este evento. Les oí decir que era el más difícil de The World. Quieres hacerlo, ¿verdad? Venga, admítelo.”

“Ya te lo he dicho, y te lo vuelvo a repetir. Juego en solitario.”

“Pero has formado un grupo conmigo, ¿no? Porque soy la excepción.” “No eres la excepción. ¿De dónde sacas semejante idea?” ¿Por qué siempre que hablaba con ésta chica me acababa doliendo la cabeza?

“Pero lo dijiste ayer.” “¡No!”

“¡Mentiroso! ¿Dijiste que era una excepción, y que por éso habías formado grupo conmigo? ¡Lo dijiste! ¡Lo dijiste!”

¿En serio dije algo así? Corrí a mirar el log.

Albireo: Ella es la única excepción que he hecho jamás.

Lo dije.

“¡También dijiste que querías acabar el evento de Lycoris conmigo y con nadie más! ¿No te acuerdas, Al?”

Seguí comprobando la conversación con urgencia.

Albireo: No hace falta que respondas. Estoy en Modo Susurrar, lo que significa que sólo puedes oírme tú, así que simplemente escucha en silencio. Lycoris es... bueno, es algo que deberíamos resolver juntos sin dejar que los demás se enteren.

Tenía razón. ¿En qué demonios estaría pensando? Aunque, supongo que no estaba pensando. Tenía demasiadas cosas en la cabeza como para tener ideas claras; Lycoris, Orca y Balmung, los extraños tesoros. Dije lo fuese para hacer que Hokuto se callase. Si tan sólo supiera qué palabras usar ahora, ¡porque aún seguía hablando!

“Espero que no estés pensando en decirme que simplemente fue una excusa barata para que no dijese nada a tus amigos, porque si lo era, se lo diré cuando lleguen aquí. Lo haré. Pero no lo dijiste por eso, ¿verdad Al?”

“Claro que no.”

“Entonces re-formemos el grupo.”

Pulsé silencio para que no escuchase mi profundo suspiro. Nuestro anterior grupo se disolvió cuando nos separamos. Fui al menú de opciones y volví a formar nuestro grupo. Justo cuando pensaba que me había librado, va y me vuelve a arrastrar a ésto.

“¡Bieeeen! Creo que vamos a formar un gran equipo. Ah, mira, Lyco está ahí.”

Ella no podía ver a Lyco de no ser que estuviéramos en el mismo grupo, aunque Lycoris nunca habló ni pareció consciente de la presencia de Hokuto.

“¿No sería genial si Lycoris pudiera hablar?” ¿No sería genial si tú no pudieras?

Respondí a su pregunta de todos modos.

“Si los NPCs pudieran comunicarse tan bien como los jugadores, entonces ni siquiera haría falta que estuvieras online. No habría interacción con otros. ¿Qué sentido tendría estar online?”

“¿Entonces, porqué tú juegas solo?”

“Yo interactúo con otros. Simplemente prefiero afrontar los retos solo. Me gusta probarme a mí mismo.”

“Te equivocas. Tu no juegas bien con los demás.”

“Como sea, Lycoris es un NPC, así que para ella no es posible conversar tal y como hacemos tú y yo.”

Jugar offline no parecía mala idea después de aguantar a Hokuto. “Ya casi son las nueve, ¿no?” preguntó.

“Es verdad. Deberíamos ponernos en marcha.” “¿En marcha? ¿Por qué?”

“No tengo intención de unirme al grupo de Orca. No quiero encontrarme con ellos y que piensen que he cambiado de idea. Solo quiero observar.”

“Vale. Nos pondremos en marcha.”

“Pon tu chat en Modo Grupo. Si no, verán nuestros nombres cuando hablemos el uno con el otro.”

Avanzamos entre los remolinos de nieve. Era muy difícil ver. “No te alejes, no te vayas a perder.”

“Estoy justo detrás de ti.” dijo quejumbrosa.

Comprobé el mapa, pero había desaparecido de mi pantalla. Por lo que sabía, ésta era la única área de The World donde el clima tiene un efecto tan drástico en el juego que te impide orientarte. Era parte de la dificultad añadida en retar The One Sin.

“Al ¿a dónde has ido? ¿Dónde estás?”

Me giré. Hokuto no estaba. Podía oírla claramente, pero no tenía ni idea de dónde podía haber ido a parar. Mientras estuviéramos en Modo Grupo, no importaba lo lejos que estuviera, porque siempre sonaba igual. En otras palabras, no podía usar el sonido de su voz como pista para encontrarla. Solo podía usar los ojos.

“Es muy difícil ver aquí. Debe de ser un error. Esto no está bien.” Se estaba poniendo histérica.

“No es un error. Es parte de las especificaciones. No lo conviertas todo en un error.”

“Espera. Hay algo aquí. Voy a ver qué es.” “¡No! ¡No te muevas!” Grité.

Un repentino estallido de música irrumpió en mis auriculares; pasaba algo. “¡Ahhh, ahhhh, ahhhhhhhh!”

Instintivamente me imaginé lo que había encontrado: un portal mágico. Su tenue luz probablemente la había atraído, y cuando se acercó lo bastante al portal, se activó el evento. Había soltado a los monstruos.

Hokuto chilló y un segundo después vi su barra de salud cambiar al instante de verde a rojo.

.:3:.

Vagué a través de la nieve cegadora durante bastante rato, pero al final la encontré. La sombra de Hokuto. Desafortunadamente, a diferencia del mundo real, la muerte no era el final, mucho menos de todas sus quejas.

“¿Por qué no haces algo? Esto es horrible. Tienes que salvarme.”

“¿Cómo puedo salvarte? Ya estás muerta. Lo que significa que estás más allá de la salvación.”

“Usa magia o algo.”

“Ahora mismo, estoy más preocupado de encontrar lo que fuera que te....” De repente vi a una abominable criatura de hielo cargando contra mí. La nieve la había ocultado hasta estar encima mía. Blandí mi landa ferozmente, fallé, y di un paso atrás para evadir sus garras y dientes. Vi como mi barra de vida disminuía enormemente cada vez que me golpeaba. Teniendo en cuenta que no era un jefe, era jodidamente fuerte.

Me llevó casi un minuto derrotarlo. Si todos los monstruos menores eran así de fuertes, ya sabía porqué nadie había conquistado el área. Por supuesto, apenas me deshice del primero, otro monstruo apareció. Afortunadamente, éste, solo “hablaba” demasiado.

“¡Venga! ¡Resucítame!”

“Está bien. Pero deja de gritar.” Busqué en mi lista de objetos hasta encontrar una poción de resurrección.

“No me puedo creer que me abandonaras. Tú eres mucho más fuerte que yo. Se supone que tienes que protegerme. Eh, ¿a qué esperas?”

“He cambiado de opinión.” “¿¡Qué!?”

“Sería malgastar mi poción de resurrección.” Cerré la ventana de mi pantalla.

“¿Pero qué dices?”

“Con tu nivel, no tienes nada que hacer con los monstruos de aquí. Te matarían otra vez en cuestión de segundos. Es mejor que permanezcas muerta. Será más cómodo.”

En realidad, era perfecto. No tenía que preocuparme de protegerla cada cinco segundos.

“¡Tu, bastardo sin corazón!” gritó.

“Has sido tu la que me lo sugirió con tu charla de ‘protégeme’”

Además, yo no la había abandonado, era ella la que tenía poca capacidad de atención y no fue capaz de concentrarse lo suficiente para seguirme. Se lo tenía merecido.

“¡No puede ser! No quiero ir por ahí como una sombra.” “No tienes elección. Así que, ¡vamos!”

Hokuto ya no tenía efecto en el juego, pero aun podía seguirme y darme la brasa. Solo podía hablar en Modo Grupo, así que nadie más podía oírla. Qué suerte la mía.

El clima ralentizaba mi movimiento, así que usé mi Talismán de la Velocidad para correr y poder cubrir más terreno a través de la llanura congelada. Aparte de portales, no había ningún otro objeto en ésta área, así que era difícil de navegar. Sin el mapa, no tenía idea sobre mi posición o dirección, así que hice lo que me pareció mejor y caminé en línea recta.

“¿A dónde vamos, Al?”

“Vamos hacia el centro de la tormenta.” “¿Por qué?”

“Allí es donde estará el enemigo.”

Me paré a pensar en lo surreal que debía de parecer ésto: una niña con un vestido rojo y una chica en bikini corriendo a través de la nevada planicie. Si ésto fuera la vida real, estaríamos gravemente desvestidos.

“¿Has estado en éste sitio antes, Al?” ¿Por qué tenía que llamarme Al? “Si, una vez. Luché contra un jefe de un evento diferente aquí.”

“¿Le mataste?” “No.”

“¿Huiste?”

“No exactamente.” “¿Entonces qué pasó?” “Me mató.”

“¡¿Quieres decir que incluso Al, el gran guerrero, a veces muere?!” “Así es.”

“¿Qué ocurrió?”

“No había venido aquí a luchar con el jefe, así que no estaba preparado. Quería tantear el área y averiguar cómo derrotarlo más adelante. Pero cuando un jefe va a por ti, no tienes más opción que luchar.”

“O huir.”

“Iba a hacerlo, pero quería ver si tenía alguna debilidad primero. No la tenía. Al menos ninguna que yo encontrase. Lo probé todo; diferentes tipos de arma, hechizos, todas las clases de Ondas de tierra, agua, fuego, madera, rayo y oscuridad, pero nada funcionó.”

“¿Quizá es verdad que es imposible de derrotar?”

“No, he visto mensajes en los foros que decían que se le había hecho algo de daño, pero nadie dijo cómo. Quizá era solo un rumor. De todos modos, cada vez vienen menos jugadores a retar el evento, porque no puedes retar a la criatura hasta que no tengas una estrategia para dañarla. Pero tiene que haber algún modo de derrotarla.”

“¿Cómo estás tan seguro?”

“Porque es como dijo Orca. The World es un buen juego.” Orca creía en ello. Así como yo.

Seguimos caminando mientras hablábamos y de vez en cuando me paraba para comprobar la dirección del viento. Sabía que el viento soplaba directamente desde el centro. Así es como me mantuve en curso. Entonces lo vi.

“¡Mira Al! ¡Una pared de hielo!”

Emergiendo a nuestra vista había una montaña de hielo como una torre que se erguía ante nosotros. Cortado a un lado había un camino estrecho que llevaba arriba. Seguimos el camino.

“Lo es.”

Cuando llegamos cerca de la cumbre, la tormenta se detuvo repentinamente. Habíamos ascendido por encima de las nubes, aunque el rugido del viento aun se escuchaba tras nosotros. Por una vez, pude ver claramente nuestro alrededor mientras emergíamos a la cumbre de una meseta helada. En el centro del claro estaban Orca y Balmung haciendo frente a una criatura que parecía demasiado monstruosa como para enfrentarla.

“¿Eso es...?” La voz de Hokuto se cortó. “Si.” Dije, mirándolo. “¡Ese es The One Sin!”

.:4:.

“¡Al! ¡Al! ¡Al! Es.... ¡es monstruoso!”

Eso era obvio. Orca y Balmung parecían enanos ante la criatura a la que se enfrentaban. Tan grande era su tamaño, que ni siquiera se le podía ver en toda la pantalla.

Su cuerpo, compuesto de luz y energía, recordaba a un antiguo dinosaurio, y a través de su indefinible forma salía luz como si fuera un prisma.

Estaban ante un Dragón Espectral.

Los sonidos de la batalla rugían como poderosas explosiones de metal afilado.

“¡Orca! ¡Balmung!” Gritó Hokuto. Pero solo yo podía oir su voz. Era mejor así; no necesitaba la distracción de un diálogo innecesario.

“¡No me esperaba que se enfrentasen a él sin un tercero!” Murmuré sorprendido.

“Pero les rechazaste.”

“Lo sé, pero aun así esperaba que encontrarían a otro que les ayudase. ¿No pudieron encontrar a otro jugador que les acompañase?”

Sabían que The One Sin estaba considerado invencible, así que al menos deberían haber atacado con un grupo completo.

Por otra parte, conociendo la fama de The One Sin, cualquiera a quien

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