Existen diferencias sustanciales en el comportamiento de los asalariados de los servicios colectivos en las tres crisis: frente a un aumento del 34,3% entre 1977 y 1985, al descenso del -3,4% entre 1991 y 1994, cabe contraponer el aumento acumulado entre el tercer trimestre de 2007 y el tercero de 2012 (del +1,6%), aunque ese avance esconde una mejora hasta junio de 2011 (del +9,3%) y una relativamente importante caída en el último año, hasta septiembre de 2012 (del -7,0%). Parte de esas diferencias reflejan que en las crisis energéticas de los 70 y primeros 80 se produjo una expansión del sector público, mientras que la crisis del estado fiscal que está experimentando España en la actualidad opera, justamente, en sentido contrario.
Y, aunque todavía a una escala menor, lo mismo puede afirmarse de los hogares con empleo asalariado en el sector público: su tradicional mayor resistencia en crisis anteriores (de hecho, en la de 1977 a 1985 ese empleo creció muy intensamente), se ha visto rápidamente erosionada en el último año. Y los procesos de ajuste fiscal en los que está inmerso el país, apuntan a una marcada profundización de la crisis del empleo en los servicios o empresas públicas. Así, la más elevada caída del empleo asalariado en esta
crisis refleja contribuciones muy dispares de la ocupación asalariada privada y pública. Así, mientras que la muy importante contracción experimentada en el empleo asalariado del sector privado entre 2007 y 2012 (del -19,4%) es inferior a la que tuvo lugar entre 1977 y 1985 (-22,5%), el comportamiento contrario de la ocupación asalariada pública ayuda a entender la más importante reducción que está teniendo lugar en la crisis en curso.
GRÁFICO 34.
Crisis del empleo en 2007-12 y colapso de la ocupación asalariada temporal
A. Cambio acumulado en el empleo, en %
-6,0 -36 ,6 -15,6 -15 ,7 -50 -40 -30 -20 -10 0 1 . Co ntrato i nde fi ni do 2. Con tr ato tempo ral 3. N o asa la ria dos
Total ocu pad os
B. Contribución al cambio en el empleo (en %)
23,8 46 ,2 17,3 0 10 20 30 40 50 1. C ontra to ind efin ido
2. Co ntrato temp oral
3. No asa la riad os
C. Peso empleo asalariado con contrato temporal sobre total y sobre empleo asalariado (en %)
2 6,4 1 9,9 32 ,0 24 ,1 0 10 20 30 40 200 703 201 203
S/ ocup ació n total s/ oc. Asal aria da
1. Para los años 1974-1985 y para 1991-94 el punto inicial y final son los segundos trimestres de cada año y para la crisis 2007- 2012, desde el tercer trimestre de 2007 al tercero de 2012.
Fuente: ManpowerGroup a partir de datos del INE.
> En el colectivo asalariado, la caída de los contratos temporales
(-36,6%) entre 2007 y 2012 más que duplica la media, aportando
más del 40% de toda la pérdida ocupacional.
Aunque no pueden efectuarse comparaciones con la larga crisis 1974-85 (dada la inexistencia de la contratación temporal en aquellos años) si conviene destacar que, en la recesión financiera 2007-12, aunque el empleo asalariado haya caído de forma similar al no asalariado, dentro del primer colectivo existe una gran diferencia entre el ritmo de contracción de la ocupación asalariada con contrato temporal (que cae entre septiembre de 2007 y de 2012 un -36,6%), y la indefinida (que sólo se reduce un -6,0%). De esta forma, el empleo asalariado temporal, que aportaba el 26,4% de toda la ocupación en el tercer trimestre de 2007 ha generado más del 40% de la pérdida ocupacional total (panel B del gráfico 34). Por tanto, hogares más jóvenes, con mayor probabilidad de trabajo temporal,
tienen mayores riesgos que los de mayor edad y con mayores pesos del empleo asalariado de contrato indefinido, tanto en el sector privado como en el público.
GRÁFICO 35.
Pérdida ocupacional y sexo de los ocupados: diferencias en las distintas crisis del mercado de trabajo español 1977-85, 1991-94 y 2007-12
A. Cambio acumulado en el empleo por sexo, en % -8,6 -1,2 -7,1 - 12,3 -9,3 -21,8 -11,3 - 6,7 - 15,7 -25 -20 -15 -10 -5 0 1977-85 1991-94 2007-12 Mujeres Hombr es Total
B. Contribución al cambio en el empleo total, en % 21,3 5,7 18,5 78,7 94,3 81,5 0 20 40 60 80 100 1977-85 1991-94 2007-12 Mujer es Hombres
C. Peso del empleo femenino en el total de la ocupación (en %)2
27,9 28,028,0 28,1 27,8 27,8 28 ,3 28,628,7 28,8 29 ,6 30,3 30,8 31 ,3 31,8 32,6 33 ,2 33,7 34,1 34,6 35 ,1 35,0 35 ,7 36,7 37,0 37 ,6 38,3 39 ,1 40, 2 40,6 41 ,1 42,0 43,5 44 ,1 45,0 45,3 25 30 35 40 45 50 19771978197919801981198219831984198519861987198819891990199119921993199419951996199719981999200020012002200 3 200420052006200720082009201020112012
1. Para los años 1974-1985 y para 1991-94 el punto inicial y final son los segundos trimestres de cada año y para la crisis 2007- 2012, del tercer trimestre de 2007 al tercero de 2012; 2. Para la serie 1977-2011 datos de los segundos trimestres de cada año; para 2012, cifras del tercer trimestre.
Fuente: MaponwerGroup a partir de datos del INE.
> Menores caídas en el empleo femenino entre 2007 y 2012 (-7,1%)
que en la larga recesión 1977-85 (-8,6%), con diferencias más
importantes respecto al comportamiento masculino (-21,8% en la
actual crisis frente al -12,3% en la de los años 70 y 80)…
Otros factores que enfatizan, o reducen, la vulnerabilidad de los hogares es el distinto papel jugado por el empleo femenino. Igualmente, la muy acusada concentración de la destrucción de ocupación en el empleo juvenil merece, también, unos comentarios adicionales. El gráfico 35 presenta en su panel A las modificaciones experimentadas por el empleo según sexo en las tres crisis, mientras que en el B se muestra la aportación de cada grupo de edad a la pérdida de ocupación.
Como puede comprobarse, las diferencias de comportamiento en las crisis que se están comentando son relevantes. En el ámbito de la destrucción de empleo por sexo, destaca la menor caída relativa de la ocupación femenina en 2007-12 respecto de los años 70 y 80: un -7,1% entre el tercer trimestre de 2007 y el de 2012 para las mujeres frente al muy elevado
-21,8% masculino,6 una diferencia sensiblemente más amplia que la experimentada entre 1977 y 1985 (cuando la ocupación femenina se contrajo un 8,6%, una cifra parecida al -12,3% de caída masculina). En cambio, en la corta recesión 1991-94 las diferencias son más notables: frente al -9,3% de pérdida ocupacional masculina se contrapone la práctica estabilidad del empleo femenino, con una reducción de sólo el 1,2%.
¿Qué razones explican este distinto comportamiento del empleo por sexos en las tres crisis? La dinámica de las pérdidas ocupacionales según sector, que se encuentra tras los distintos desempeños del empleo masculino y femenino, depende críticamente de la duración de la recesión. Dicho en otros términos, en las tres crisis del mercado de trabajo español de los últimos cuarenta años, la construcción ha tenido siempre un papel predominante, liderando tanto la caída, relativa y absoluto, del empleo como anticipándose al resto de ramas productivas en la contracción de sus efectivos. De hecho, todo apunta a una secuencia en la que, en primer lugar, la crisis del empleo comienza en la construcción, se extiende a continuación a la industria y sólo cuando la recesión se ha afianzado acaba contaminando a los servicios. Por esta razón, la relativamente corta crisis de 1991 a 1994 no tuvo tiempo de trasladarse a los servicios con igual intensidad, permitiendo al empleo femenino presentar ritmos de caída sensiblemente menores.