La profunda vocación e interés superlativo de abastos por el Derecho se
dejó notar también cuando ocupó el Decanato del Ilustre Colegio de Abogados
de Lima. Ahí a abastos le cupo una actividad multiforme entremezclando
la finura, la agudeza y la versación cultural, en parte por los problemas que tuvo que afrontar y por el hecho de representar al gremio de abogados más
importante de la República. El primer período 1956-1957 lo asumió Manuel
G. abastos —era Diputado Primero— debido a que el Decano ricardo elíasy aParicio fue llamado a integrar el Gabinete del Gobierno de turno.
La Junta Directiva estuvo integrada además por José A. García Miró,
MáxiMo cisneros sáncHez, eduardo GlaVe ValdiVia, JorGe euGenio castañeda, JorGe VeGa García, wenceslao Villar Montoya, FeliPe aParicio Valdez, JorGe Jelicic y GuillerMo García MontuFar. (Vid. “El Decano Accidental del Colegio de Abogados de Lima”, en Revista del Foro, Año XLIII, N.º 2, Lima, 1956, pp. V. Incluye
retrato. “Discurso del Dr. Manuel G. abastos en la celebración del Día
de Abogados”, presentando a raúl Porras barrenecHea a quien se
le encomendó el discurso de orden, en Revista del Foro, Año XLIII, N.º 1, Lima, 1956, pp. 173-175. “Palabras del Decano en la incorporación como Miembros Honorarios de los doctores Luis Podestá Costa, Francisco Gamarra y Adolfo Bioy”, el 1 de agosto de 1956, en Revista del Foro, Año XLIII, N.º 2, Lima, 1956, pp. 451-457. En la portada se incluye una foto de los 4 juntos, pp. III. Además: “Memoria del Sr. Decano del Colegio de Abogados de Lima leída en la Junta General realizada el 18 de marzo de 1957”, en
Revista del Foro, Año XLIV, N.º 1, Lima, 1957, pp. 54-80. Incluye foto en
la portada, pp. VI. Es un detallado Informe compuesto por XVII secciones, y
demostrando su independencia mental abastos decía al final: “Entregamos
nuestra obra al juicio benigno de los hombres de la corporación que, si no han de encontrar en ella brillantes iniciativas ni grandes aciertos, hallarán, por lo menos, algo que nadie puede negarnos, y es el deseo de servir con fe y celo gremial indesmayables, al Ilustre Colegio de Abogados de Lima, tan digno de ser servido por todos los que a él pertenecen”. Por aquélla época, el 10 de
febrero de 1957, Manuel G. abastos en el salón de actos de la Facultad
de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ante los restos
mortales de José GálVez barrenecHea, subrayaba: “Marchito está el
laurel, cansado y envejecido el cuerpo; pero se diría que, a pesar de la muerte, una luz irreal luce como una pálida estrella sobre la serena frente, espejo de
una conciencia tranquila...”. Vid. abastos, Manuel G., “Homenaje a José Gálvez Barrenechea”, en Revista del Foro, Año XLIV, N.º 1, Lima, 1957, pp. 175-177).
abastos, ampliando los horizontes de su rica cultura, y con una rara destreza para culti varla, trató con propósito pedagógico el Derecho Constitucional, al disertar “El Centenario de la Constitución Liberal de 1856”. Acertadamente, enseñaba: “Con ser muy progresista, la Carta de 1856 resultó menos radical de como la desearon los hombres de la extrema izquierda de la Convención. Si se pasa revista a los principios propuestos, pero no admitidos en el texto definitivo, parece una ley de compromiso”. (Vid. Revista del Foro, Año XLIII, N.º 3, Lima, 1956, pp. 722-724. Su fugaz incursión en la temática constitucional
data de 1931, donde conjuntamente con dióMedes arias scHreiber,
toribio y luis alayza, JorGe basadre, luis ecHecoPar García, carlos García castañeda, José león barandiarán, raúl Porras barrenecHea y alberto ulloa sotoMayor, ofrecían soluciones en un Programa de reformas constitucionales “para contribuir con su propaganda y su acción a que el éxito corone los trabajos de la Constituyente”. Vid. “Manifiesto de la Acción Republicana” del 1 de enero
de 1931, en el diario El Perú (Lima, 8-1-1931), p. 6. Del mismo abastos,
consúltese la exhaustiva “Bibliografía preparada por el Seminario de Derecho
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos que dirige el Dr. Manuel
G. abastos, a pedido del Dr. Manuel Vicente Villarán, Presidente del Comité VI de la V Conferencia Interamericana de Abogados, sobre Derecho Constitucional Comparado por temas”, en Revista del Foro, Año XXXIV, N.ºs. 4-6, Lima, 1947, pp. 228-249. El índice elevado de su cultura
nos demuestra que abastos no era huérfano de ideas, antes bien, sus ideas
arrojaron luz en cada una de las disciplinas jurídicas que trató. Para el ámbito del Derecho Administrativo, en conexión con el Derecho Penal, revísese su artículo “El Poder de Policía”, en Revista del Foro, XLI1I, N.º 2, Lima, 1956, pp. 205-227).
A lo anterior debe de agregarse el segundo período 1957-1958 que le cupo
desarrollar a Manuel G. abastos al frente del Colegio de Abogados de
Lima. En el Discurso con motivo de su elección nuevamente como Decano,
el 18 de marzo de 1957, abastos exaltó las ventajas y el significado de
la agremiación profesional, diciendo que “La abogacía se caracteriza, sin duda, por su independencia, pero lo que hace posible esa independencia es la sumisión a un cuerpo gremial cohesionado y fuerte, capaz de neutralizar
cualquier atentado contra la libertad de los abogados. Es esta fuerza corporativa la que, debidamente organizada, ejerce un sano influjo sobre la administración de justicia, orienta el proceso evolutivo de las leyes y colabora eficazmente en el mantenimiento del orden jurídico”. (Cfr. Revista del Foro, Año XLIV, N.º 1, Lima, 1957, pp. 89).
abastos volcó toda su experiencia docente al frente del Colegio de Abogados de Lima, así como le dedicó sus mejores esfuerzos. Dotado de
abundantes ideas, y en función de buenas lecturas, abastos hizo un trabajo
de sedimentación. Tal como es conocido en el gremio forense, con ocasión de celebrarse el 2 de abril el día del abogado, se rindió, en aquella fecha,
homenaje a raMón ribeyro. Abriendo el acto Manuel G. abastos
pronunció el discurso “Reflexiones sobre la abogacía”. (Vid. Revista del
Foro, Año XLIV, N.º 1, Lima, 1957, pp. 179-182).
En este segundo período —1957-1958— de abastos como Decano del
Colegio de Abogados de Lima hubo un incidente con su persona. El 5 de
abril de 1957, el Sr. Decano Manuel G. abastos presenta su renuncia a la
Junta Directiva del Colegio, a raíz de que en El Comercio (Lima, 2-IV-1957)
el abogado GasPar Fernández concHa publicó un duro comentario.
Entre otras cosas, decía que al haber aceptado abastos el cargo de Asesor
Jurídico del Ministerio de Gobierno y Policía por el que fue nombrado por Resolución Suprema del 23 de marzo de 1957, ha dejado de ser idóneo para ocupar el Decanato del Colegio de Abogados de Lima. Es más, que hay incompatibilidades entre uno y otro cargo. Que, por estar agrupados el cargo de Decano y el de Vocal de la Corte Suprema, al abogado que ejerza el primero le alcanza el artículo 226º de la Constitución de 1933. Luego de exponer rigurosamente cada punto y traer bajo la opinión del abogado Fernández concHa, la Junta Directiva del Colegio, por unanimidad de votos, el 5 de abril de 1957, acordó no aceptar la renuncia del Decano. En una esmerada exposición decía: “La calidad moral de los hombres se juzga por su conducta y resultaría una irritante injusticia pensar que quienes han aceptado un cargo público están moralmente impedidos de cumplir lealmente con las
obligaciones que impone los Estatutos del Colegio”. Firman: José antonio
García Miro, darío Herrera Paulsen, MáxiMo cisneros, eduardo GlaVe ValdiVia, J.e. castañeda, JorGe VeGa García, wenceslao Villar Montoya, FeliPe aParicio Valdez, JorGe Jelicic y GuillerMo García MontúFar. (Vid. “Comentarios relativos
con la renuncia del Decano”, en Revista del Foro, Año XLIV, N.º 1, Lima, 1957, pp. 91-94).
En condiciones diferentes, y siempre al frente del Decanato, Manuel G.
abastos presidió la delegación de abogados que concurrió a la X Conferencia Inter-Americana, convocada por la Inter-American Bar Association, llevada a cabo en Buenos Aires en 1957. De manera casual y en vista que no estuvieron
presentes los delegados de Chile y Ecuador, abastos con gran personalidad
y erudita versación participó en la discusión del tema “Status Jurídico de la Plataforma Continental”, defendiendo con elevada nombradía los Principios de la Declaración de Santiago de 1952, lo que trajo como resultado que abastos se opusiera a la Tesis de Henry Holland. (Vid. “Informe del Dr. Manuel G. Abastos sobre la X Conferencia Inter-Americana de Abogados”, en Revista del Foro, Año XLIV, N.º 3, Lima, 1957, pp. 402-412. Del propio abastos, al frente del Colegio de Abogados, véase en la Revista del Foro, Año XLV, N.º 1, Lima, 1958: “Memoria del Decano Dr. Manuel G. Abastos” el 18 de marzo de 1958, pp. 104-150; “Discurso pronunciado por el Decano
Dr. Manuel G. Abastos en el sepelio del Dr. Manuel Vicente Villarán”,
pp. 167-172; “Discurso del Decano del Colegio Dr. Manuel G. Abastos en la inauguración de la librería jurídica y de los consultorios jurídicos”, pp. 173- 174; y dentro de este contexto, “Declaración del ex-Decano, Dr. Manuel G. Abastos, en el 150 aniversario del Colegio de Abogados de Lima”, p. 96.
Recordemos que abastos fue profesor de Economía Política y Derecho
Internacional de Guerra, en la Escuela Superior de Guerra. Véase su extensa
nota bibliográfica al libro “Posición internacional del Perú” de alberto
ulloa, en Revista de Derecho y Ciencias Políticas, Año V, N.º III, Lima,
MCMXLI, pp. 545-551).