Se define como un abdomen agudo todo cuadro doloroso abdominal que requiere de una intervención quirúrgica urgente.
Etiología
Para establecer la causa etiológica de un cuadro de abdomen agudo en particular es importante realizar una historia clínica adecuada. Se debe investigar la historia de intervenciones quirúrgicas previas y la ingesta de medicamentos, como anti- coagulantes y esteroides; entre los antecedentes familiares es importante conocer la historia de problemas hematológicos, y en las mujeres su etapa del ciclo mens- trual y la fecha de la última regla. Además, se deberá establecer el tiempo y la característica de la última defecación, el tipo y la hora de la última ingestión de alimentos, la presencia de fiebre y su evolución, de náuseas y vómitos, y la exis- tencia de obstipación.
Editorial
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Las causas abdominales más frecuentes de abdomen agudo son: S Apendicitis.
S Obstrucción intestinal mecánica. S Diverticulitis. S Pancreatitis. S Cólico biliar. S Torsión testicular. S Invaginación intestinal. S Trombosis mesentérica. S Cólico renal.
S Trauma abdominal con ruptura de una víscera maciza o perforación de vís- cera hueca.
S Peritonitis (por perforación).
S Causas ginecológicas (enfermedades pélvicas de causa inflamatoria, rup- tura o torsión de quiste ovárico, embarazo extrauterino).
Cuadro clínico
El síntoma cardinal del abdomen agudo es el dolor, que puede tener diversas ca- racterísticas: puede ser continuo y progresivo, como ocurre en los cuadros de apendicitis, pancreatitis, diverticulitis, úlcera penetrante y peritonitis generali- zada; cuando el dolor es cólico y con intervalos orienta a la posibilidad de un có- lico biliar, un cólico por cálculo renal o una obstrucción intestinal mecánica.
Cuando el dolor es de aparición aguda y posteriormente se asocia a signos peri- toneales generalmente señala una perforación. El dolor de la isquemia intestinal se caracteriza por un inicio agudo, posteriormente tiene un lapso en el que ocurre una disminución de la molestia y finalmente se inician signos de peritonitis; este cuadro es característico de la estrangulación o volvulus intestinal y del infarto mesentérico.
La irradiación del dolor hacia el hombro derecho debe hacer sospechar la posi- bilidad de una colecistitis o un embarazo extrauterino; la irradiación hacia el pene, el escroto o los labios vulvares es característico del cólico ureteral, y la irra- diación a la espalda se asocia a la presencia de pancreatitis o un aneurisma de la aorta abdominal roto.
La exploración clínica es fundamental para realizar el diagnóstico del abdo- men agudo. La palpación debe ser suave y progresar en dirección hacia el punto de máximo dolor. La presencia de defensa muscular, el dolor a la percusión o con la tos o el aumento al dolor al retirar bruscamente la mano que comprime el abdo- men son signos de abdomen agudo. Se deberán explorar los orificios inguinales.
A la auscultación, en caso de obstrucción mecánica, los ruidos intestinales se es- cuchan con un tono metálico. La ausencia de ruidos intestinales representa un íleo paralítico que frecuentemente acompaña a los cuadros de peritonitis.
En los casos de apendicitis complicada que da lugar a un absceso en el fondo de saco de Douglas la exploración rectal es positiva. La presencia de sangre en el dedo orienta el diagnóstico de invaginación intestinal, infarto mesentérico o carcinoma rectal. La temperatura generalmente se eleva debido al proceso infec- cioso, con la concomitante alteración en los signos vitales.
Diagnóstico
Se realiza fundamentalmente por el cuadro clínico y los antecedentes. Los estu- dios de laboratorio a realizar en un paciente con un vientre agudo son biometría hemática, química sanguínea, electrólitos, pruebas funcionales hepáticas, prue- bas de coagulación y amilasa. Los estudios de imagenología son la radiografía simple de tórax (buscando la presencia de aire libre subdiafragmático, neumonía o derrame pleural) y la de abdomen, si es posible de pie y acostado, la que puede orientar hacia la presencia de aire subdiafragmático, sombras correspondientes a cálculos, aire en la vía biliar o niveles intestinales que sugieren una obstrucción intestinal o íleo paralítico. La ultrasonografía es importante, ya que puede demos- trar cálculos en las vías biliares, en el páncreas o los riñones y sugerir la presencia de abscesos, hematomas, invaginaciones y quistes ováricos. Bajo indicaciones específicas se pueden realizar estudios especiales, como son angiografía, pielo- grafía endovenosa, punción peritoneal, lavado peritoneal, punción del fondo de saco de Douglas y laparoscopia.
Diagnóstico diferencial del abdomen agudo
con padecimientos extraabdominales
Las causas extraabdominales que pueden semejar un cuadro de abdomen agudo son infarto del miocardio, insuficiencia cardiaca derecha aguda, pleuritis o neu- monía basal, cetoacidosis diabética, púrpura de Henoch–Schönlein, porfiria agu- da, herpes zoster, enfermedad de Crohn y anemia de células falciformes.
Tratamiento
En todo paciente en quien se sospecha un cuadro de abdomen agudo se debe soli- citar la interconsulta con el cirujano. Hasta que sea descartada la indicación qui-
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rúrgica el paciente deberá estar en ayuno, bajo la administración de líquidos pa- renterales y, dependiendo del cuadro, se colocará una sonda nasogástrica, se solicitarán los estudios hematológicos indicados y, dependiendo de la edad del paciente, se realizará un electrocardiograma. Ante el diagnóstico de abdomen agudo la intervención quirúrgica debe ser inmediata, aunque deberá reconside- rarse excluir infarto del miocardio, neumonía, embolia pulmonar, insuficiencia cardiaca derecha y porfiria aguda.