ABORDAJE CONCEPTUAL Y TEÓRICO
3.1. Abordaje conceptual
El presente estudio acerca de la evaluación de un programa preventivo en salud auditiva requiere abordar de inicio la conceptualización de sus variables de interés, de modo que comenzó con el término “evaluación”, que es una palabra “elástica” con diferentes usos y aplicaciones a una gama muy variada de actividades humanas. Su origen etimológico proviene del término francés évaluer, y su definición, de acuerdo con el diccionario de la Lengua Española (2014), señalar el valor de una cosa o determinar el valor de alguien o algo, algunos autores refieren que la palabra “evaluación” sirve para hacer un juicio, medir un objeto, una situación o un proceso, y si está dirigida a un servicio o actividad profesional, se requiere una sistematización por medio de procedimientos científicos que garanticen su validez y fiabilidad, con el uso de la investigación evaluativa utilizada en la investigación social (Montero RE, 2004).
Sin embargo, por lo complejo y diverso de la actividad evaluativa, es considerada como un concepto sujeto a equívocos y controversias, por lo que se recomienda que es necesario conocer primordialmente su finalidad y, en función de ella, definirla (Montero R.E, 2004).
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En la literatura existen múltiples definiciones para este término, pero una que lo sintetiza es la de Ander-Egg (2000), que la refiere como una forma de investigación social aplicada, sistemática, planificada y dirigida a obtener de manera confiable datos relevantes para apoyar un juicio de valor en los diferentes componentes de un programa en cualquiera de sus fases y de sus logros, lo que permitirá tomar decisiones o solucionar problemas, promoviendo conocimientos y comprensión de los factores asociados que llevan al éxito o el fracaso de los resultados.
Al revisar la literatura referente a evaluación y su clasificación, se encontraron diversas formas de enfocarla desde su evolución histórica, que inició con Tyler en 1967 y terminó con Guba y Lincoln en 1989 quienes propusieron modelos que van desde la primera a la cuarta generación. La quinta generación está aún en proceso. (Escudero T, 2003)
También existen diversas clasificaciones para los tipos y los modelos en materia de evaluación. La clasificación que ofrecen Alvira (1991) se resume de manera práctica conforme a cuatro criterios:
a) El momento en que se evalúa (ex-ante, durante, y ex-post o de impacto)
b) Las funciones que cumple (formativa, sumativa, y de impacto) c) La procedencia de los evaluadores (externa, interna, mixta, de
autoevaluación)
d) El objeto de evaluación o los contenidos (las necesidades o el contexto, el diseño o la planificación, el proceso o el desarrollo del programa , y los resultados o los productos)
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Aplicando estos criterios en la presente investigación, su clasificación resulta de la siguiente manera:
- Criterio a) Durante = a lo largo del proceso de ejecución, recogiendo datos del funcionamiento del programa continua y sistemáticamente.
- Criterio b) Formativa = suministra información a medida que avanza el programa, para la toma de decisiones pertinentes con objeto de cambiar las acciones en curso.
- Criterio c) Interna = efectuada por profesionales pertenecientes a la propia institución, pero que no intervienen en el programa, pero pueden valorar objetivamente tanto el trabajo realizado o el proceso seguido, como los resultados obtenidos.
- Criterio d) El objeto a evaluar, que corresponde al proceso y el desarrollo del programa.
Otro concepto importante en esta investigación es el de los programas de salud, cuya definición también es diversa dentro de la literatura. Montero RE (2004) los define como el conjunto de actividades organizadas, integradas y coherentes dirigidas a mejorar el estado de la salud poblacional, y que deben de incluir en su diseño aspectos de análisis y evaluación para su revisión y ajuste al inicio, durante su curso y al concluir éste.
En otros ámbitos, como en el Sistema Nacional de Planeación Democrática, se considera a los programas de salud instrumentos normativos con objetivos y metas de aplicación global, sectorial o
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institucional; y de acuerdo al lugar donde ejerzan su acción, se los clasifica en: nacionales, regionales o locales, donde deberán tener recursos asignados y estar bajo una unidad responsable (Europea, 2015; Montero RE, 2004). Otros autores los consideran como acciones de políticas públicas en salud, que pretenden reducir los problemas sociales, disminuir la desigualdad y satisfacer la necesidad social (Tobar, 2000). De acuerdo con la clasificación de este último autor, el Programa de Tamiz Auditivo Neonatal se considera, por su nivel de operación, como instrumental (incorpora estrategias con fines políticos); por su origen, en demandado (existe una necesidad y una demanda acerca de este tema); al considerar a quién se dirige, focalizado (sólo se aplica dentro de unidades médicas de la Secretaría de Salud); y por su contenido, en el rubro de población y estado de salud.
El concepto de “tamiz” es definido como una probabilidad de presentar un padecimiento; de acuerdo con la OMS, es la presunta identificación de enfermedades o defectos y no un diagnóstico definitivo, por lo que los sujetos que resultan positivos por medio de un tamizaje deberán ser enviados a diagnóstico, e intervención en caso necesario, actividades necesarias estas últimas que aseguran su éxito (González- González et al., 2012). Los resultados de la fase inicial del programa TANIT están relacionados con la sospecha de hipoacusia en el neonato.
También es necesario incluir el concepto o definición de “neonato”, término que de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, proviene del latín científico neonatus, y éste del griego nἑo (neo, nuevo) y el latín natus (nacido). Este vocablo es usado para referirse al ser humano
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recién nacido y hasta el mes de vida, periodo recomendado para realizar el tamiz auditivo neonatal.
Finalmente, la evaluación del proceso del Programa se hace desde la perspectiva parental. La palabra “perspectiva” tiene su origen etimológico en el término latino perspicere (mirar a través de, observar atentamente), que involucra el punto de vista desde el que se analiza un asunto (Diccionario de la lengua Española, 2014).En términos de querer obtener información apegada a la realidad, para la mejora del programa, las aportaciones obtenidas de los padres que viven el proceso en todas o algunas de sus fases permitirán explicar los resultados. (Patton, 2002)