8. DISCUSIÓN DE RESULTADOS
8.2.3. Abundancia celular (cel/l)
8.2.3.1.Distribución horizontal de la abundancia celular:
La abundancia celular alrededor de las Islas de P y SC fue en promedio 7452,73 + 3610,33
cel/l, valor que se encuentra dentro de los reportados para el área y para la cuenca del Caribe por Campos (2007), Tigreros (2001), Licea y Santoyo (1991), Garay et al. (1988), Téllez et al.
(1988) y Santoyo y Signoret (1976), que registran valores entre 5 – 138100 cel/l (Tabla 8), afirmando que esta es una baja cantidad de cel/l, característica de zonas tropicales y oceánicas del Caribe como Venezuela y el Caribe Occidental; a su vez estos valores son bajos si se comparan con los obtenidos por Ramírez et al. (2006), quien registra en el océano Pacífico
colombiano 204750 cel/l y Peña y Pinilla (2002) para la ensenada de Utría en la misma región, quienes reportan valores de 79000 – 1471000 cel/l, que según ellos son valores bajos y concordantes con sistemas oligotróficos caribeños, situación reconfirmada por De León y Chalar (2003), quienes afirman que los sistemas cálidos, tropicales y oligotróficos se caracterizan por una abundancia celular promedio menor a 10000 cel/l.
Se observa que la división del fitoplancton con mayor abundancia relativa fue la Cyanophyta con 39,91 %, demostrando así que la comunidad fitoplanctónica alrededor de las Islas de P y SC, se acopla a comunidades típicas de sistemas caribeños oligotróficos, los cuales se
caracterizan por la dominancia de este grupo fitoplanctónico, como fue descrita por Campos (2007), Licea y Santoyo, 1991, Garay et al., (1988) y Márquez (1987), pero a diferencia de
estos, en el presente estudio se encontró que la familia más abundante no fue la Oscillatoriaceae si no la Nostocaceae, con una abundancia celular relativa de 26,06 %, representada por la morfoespecie Anabaena sp, con una abundancia celular promedio de
1716,67 + 251,66 cel/l. La importancia ecológica que representa la alta abundancia celular de este grupo, radica en su capacidad fisiológica de fijar el nitrógeno molecular y/ó atmosférico y fósforo, para luego aportarlo al medio en forma orgánica, convirtiéndolos en una fuente directa de nutrientes para otras divisiones de algas y para grupos tróficos superiores en sistemas oceánicos oligotróficos estratificados, como lo es el sistema oceánico de las Islas de P y SC (Margalef, 1991, Márquez, 1987 y Garay et al. 1988).
Tabla 8. Abundancia celular (cel/l), reportadas por diferentes autores en distintas zonas oceánicas para la cuenca del Gran Caribe por distintos métodos de evaluación y para el área de muestreo durante este estudio (M.I. – microscopio invertido, M.O. – microscopio óptico, M.C.F. – microscopio de contraste de fases).
AUTORES REGIÓN Abundancia celular (cel/l)
Garay et al. (1988) M.I. S, P y SC 4000 – 50000
Téllez et al. (1988) M.I. S, P y SC 5 – 1700
Campos (2007) M.O. P y SC 325 – 1428
Tigreros (2001) M.O. Golfo de Salamanca PNNT
40 – 1030 8 – 670 Santoyo y Signoret (1976) M.I. Golfo de México 52 – 47039 Licea y Santoyo (1991) M.C.F. Golfo de México 1000 – 138100
Presente estudio M.I. P y SC 3300 – 23200
Por otra parte, la distribución horizontal de la abundancia celular fue homogénea alrededor de las Islas de P y SC, lo que se puede observar claramente en el análisis de similaridad de Bray – Curtis, en el que se observó la formación de seis grupos, que incluyen a 40 de las 43 estaciones analizadas de las cinco zonas muestreadas. Esta homogeneidad de la comunidad fitoplanctónica, contradice a lo expuesto en el pasado por Téllez et al. (1988), los que definen
a la comunidad como heterogénea y diferente en los distintos puntos geográficos alrededor de las Islas, pero a su vez concuerda con lo descrito por Campos (2007), el cual describe un patrón similar de agrupamiento de las estaciones en cuanto a la distribución homogénea de la abundancia celular en la zona oceánica. La separación de las estaciones interiores en un solo grupo, se debe a la mayor densidad celular que presentaron estas, talvés debido a que en esta zona hay una mayor disponibilidad de nutrientes, por su cercanía a la costa, lo que les permite
aumentar en número, como lo describen Webber y Roff (1996) en Jamaica. Situación contraria que presenta la zona oceánica, en la que los nutrientes escasean por la poca influencia de aportes de origen continental y de las ASC (Tigreros, 2001, Garay et al. 1988, Téllez et al.
1988 y Márquez y Herrera, 1986), situación similar que también fue observada y descrita para la zona por Campos (2007) y en el Pacífico colombiano por Ramírez et al. (2006).
Esta distribución homogénea de la comunidad fitoplanctónica, se debe muy posiblemente a la influencia de la corriente Ecuatorial del Caribe (Geister y Díaz, 1997 y Andrade y Barton, 2000), la cual al entrar por la parte este a las Islas, y tomar luego sentido noroeste para continuar hacia el suroeste, puede ocasionar una homogeneidad de la comunidad por la mezcla de las aguas superficiales en su recorrido; adicionalmente a esto otro factor que pudo influir, fue la acción ejercida por los huracanes Wilma y Beta sobre le mar Caribe colombiano durante esta época (CIOH, 2005), esta acción pudo haber sido minimizada sobre las estaciones interiores en el este, por el efecto de escudo que ofrece la barrera arrecifal para las estaciones en Mc. Bean Lagoon y en Botton House (Mc.B 1 y 2 y BH 1 y 2); y en la oeste por el resguardo ejercido por las formaciones montañosas al lado oeste de la isla de P, la cuales protegen a la zona costera, lo que favorece a las estaciones de San Felipe y de Old Town (Sf 1 y 2 y OT 1 y 2; Díaz et al., 1996, Márquez, 1987 y 1992, Melendro y Torres, 1985 y Von
Prahl y Erhardt, 1985), situaciones que también, ayuda a dar una explicación a la ligera diferencia que se presenta entre las estaciones oceánicas y las interiores.
8.2.3.2.Distribución vertical de la abundancia celular:
Para la distribución vertical de la abundancia celular, se tiene que las bajas abundancias de cel/l no solo se presentan en las capas superficiales, sino que a su vez estas también son observadas en las capas profundas, reportando en promedio 6875,00±1823,27 cel/l, sin embargo se debe destacar la condición ó la tendencia de esta a aumentar a medida que la profundidad de la capa de mezcla también aumenta; este fenómeno, al igual que sucedió con la distribución vertical de la clorofila a, es provocado por la poca influencia ejercida por los
vientos Alisios sobre la columna de agua durante la época de lluvias, por la disminución en su intensidad, lo que favorece la estratificación y a su vez el hundimiento de la termoclina permanente, ocasionando el agotamiento de los nutrientes en la superficie, razón por la cual los individuos fitoplanctónicos tienden a migrar a capas inferiores para poder aprovechar los
nutrientes atrapados en la estratificación de la columna de agua, evento que ocasiona el aumento en la concentración de células en estas capas y por ende será menor en la superficie (Fugg y Thake, 1987 y Santoyo y Signoret, 1976).