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acceso a una educación de calidad

de acuerdo con el modelo de igualdad y equidad se entiende por acceso a educación de calidad la provisión de iguales oportunidades para que todas las personas, con iguales necesidades, capacidades

y logros anteriores, puedan ingresar a un determinado nivel edu- cativo, y particularmente, a la educación superior.

A nivel de discurso

En cuanto al acceso a una educación de calidad también se cons- tata en el discurso oficial una nítida preocupación de los cuatro gobiernos de la Concertación de Partidos por la democracia. En todos ellos se plantea, a nivel de discurso, que los estudiantes ta- lentosos puedan acceder a la educación superior de calidad, sin importar su condición socioeconómica.

a mediados de la década de los noventa, por ejemplo, el en- tonces presidente Frei manifestaba la necesidad de complementar el apoyo a los jóvenes de menores recursos con un programa de préstamos concebido a través de la banca privada y subsidiado por la corfo, así como un sistema de libretas de ahorro para la educa- ción superior que beneficiara a los alumnos de los sectores medios de la población. de igual manera, se planteaba explícitamente el propiciar el crecimiento de la cobertura.

a su vez, el gobierno de la presidenta Bachelet, consciente de la necesidad de focalizar mejor los recursos para programas de ayuda estudiantil que aseguren el acceso y la continuidad de estu- dios, plantea otorgar más becas a los jóvenes de menores recursos y mayor cantidad de créditos a los sectores medios.

A nivel de acciones

El incremento sustantivo de la cobertura en la educación superior permite constatar que se ha democratizado el acceso en el período 1990- 2003. Ha aumentado la participación del quintil de menores ingresos de 4,4% a 14,7%, lo cual es consistente con el discurso. Sin embargo, el crecimiento ha sido aún mayor para el quintil V, que creció de 41% a 74% entre los mismos años. Por otra parte, existe una segmentación en el sistema por tipo de institución. Los jóve- nes de mayores recursos tienden a matricularse en universidades y los de menores recursos en centros de formación técnica. Por ejemplo, mientras la participación en las universidades de jóvenes pertenecientes a los quintiles I y V, alcanzó a 6% y 40%, respec- tivamente, para los jóvenes de los mismos quintiles que asistían

a los cft fue de 16% y 17%. Esta segmentación es relevante por cuanto los ingresos de técnicos de nivel superior alcanzan sólo a un tercio de los percibidos por egresados de carreras profesionales universitarias. Como regla general, mientras los alumnos de ma- yores recursos se matriculan en las universidades, los estudiantes provenientes de hogares más desaventajados socialmente acceden principalmente a los cft.

Junto con la mayor demanda por educación superior se ha incrementado también la oferta de programas educativos de va- riada calidad y naturaleza. Esto ha generado la necesidad de man- tener estándares de calidad que aseguren condiciones mínimas de los estudios y permitan garantizar la idoneidad de los egresados para su desempeño profesional. a tal efecto se han establecido sistemas de aseguramiento de la calidad, que incluyen procesos de evaluación, acreditación y sistemas de información pública, que han demostrado ser eficientes. Como demostración de las exigen- cias de calidad establecidas, se puede señalar que están acreditadas 38 de 64 universidades, ocho de 48 ip y sólo cinco de 117 cft.

A nivel de recomendaciones

Para mejorar la equidad en cuanto al acceso es necesario perfec- cionar los sistemas de información a fin de permitir a los futuros estudiantes y sus familias tomar decisiones informadas sobre la calidad de las instituciones postsecundarias a las que entrarán, y el potencial ocupacional que tendrán al término de sus carreras. Lo anterior está también asociado a los procesos de aseguramien- to de la calidad de las instituciones postsecundarias dando garan- tías de, al menos, estándares mínimos para todos los estudiantes del sistema.

El Estado debiera abordar con mucha seriedad el desarro- llo de un sistema potente de formación de técnicos, apoyando la organización y funcionamiento de instituciones sin fines de lucro (como los cft de las universidades estatales), con calidad garanti- zada y que entreguen la pauta para el mejoramiento sostenido del resto de los cft.

El mejoramiento de la equidad en el acceso requiere más articulación de la educación postsecundaria y enseñanza media. Se propone que se realicen esfuerzos desde la educación superior

para abrir posibilidades a los futuros estudiantes de prepararse para el ingreso al sistema, adquiriendo previamente las compe- tencias mínimas necesarias (por ejemplo, programas de perfec- cionamiento de profesores de enseñanza media ofrecidos por las universidades, refuerzo de alumnos de educación media liderados por alumnos destacados de primer año postsecundario).

En la misma línea, se sugiere articular la posible continui- dad de estudiantes provenientes de la formación media técnico profesional que ingresen a carreras cortas en los cft u otras ins- tituciones de la educación superior. Esto es posible mediante un sistema de reconocimiento y certificación de competencias, pre- visto en el programa Chile Califica, pero que no se implementó adecuadamente.

asimismo, se propone fortalecer las distintas opciones de admisión y apoyo posterior al ingreso de estudiantes que postu- lan en condiciones desventajosas respecto de los provenientes de establecimientos secundarios de elite. Varias experiencias (ac- ciones afirmativas) realizadas en esta materia han sido exitosas (por ejemplo, el Proyecto RuPu de la universidad de la Frontera y el Programa de formación de profesores rurales mapuches de la Pontificia universidad Católica de Chile, sede Villarrica), las que podrían extenderse en forma paulatina a otras instituciones, reci- biendo para este efecto fondos especiales, por ejemplo, transferi- dos desde el afi.

Por último, se sugiere que las universidades establezcan cuo- tas de ingreso especial para minorías.