5. TENSIONES EN LA GESTIÓN EDUCATIVA PÚBLICA DE BÁSICA Y MEDIA Y SUS IMPACTOS EN
5.2 Acceso a la gestión de las instituciones educativas públicas
Sobre el sistema educativo público colombiano existen estudios que abordan la parte administrativa (Investigaciones auspiciadas por la UNESCO, el Convenio Andrés Bello, la Organización de Estados Iberoamericanos- OEI, el Banco de la República, el Banco Mundial, la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico - OCDE, el Departamento Nacional de Planeación – DNP, y la Red de Apoyo para la Gestión Educativa – Red AGE, entre otros. ver Bibliografía), no obstante tales investigaciones existentes, lo que llega a las instituciones educativas presentado como programas o proyectos, impuestos por el Ministerio a través de las Secretarías de Educación, son en su mayoría estudios que se han enfocado en la parte de metodología didáctica y de contenido curricular, tal vez basados en la lógica o realidad aparente de que si el problema es educativo es porque se está fallando en la estrategia pedagógica. Esta descompensación entre los estudios académicos y los administrativos aparece como algo lógico si se tiene en cuenta que el Magisterio en Colombia, siempre estuvo en un círculo herméticamente cerrado, exclusivo para normalistas y profesionales en docencia; sólo hasta el
124 año 2002 con la expedición del Estatuto de Profesionalización Docente, mediante el Decreto 1278, el Estado le abrió las puertas de la pedagogía a profesiones diferentes a las licenciaturas educativas; y fue en concreto en el año 2005 cuando se dio inicio a los nombramientos producto de los concursos de mérito, accediendo de esta manera profesionales de áreas diferentes a la docencia, a los cargos de docente de aula y cargos directivos como coordinador, director y rector. Es así como ahora, gracias a la vinculación al magisterio de profesiones diferentes a lo exclusivamente pedagógico, especialmente de la administración (y otras afines para el tema administrativo que aquí se trata) ya se tiene una manera más amplia de ver los problemas en el sector educacional, se tienen nuevos puntos de vista desde adentro, desde la episteme de las profesiones complementadas con la experiencia administrativa en el campo educativo; y como resultado de ello han surgido nuevas críticas al sistema educativo colombiano enfatizando en lo administrativo, en la gestión de las instituciones educativas públicas. Como apoyo a lo dicho se incluye la siguiente reflexión.
Estamos convencidos de la necesidad de una teoría que reciba un importante grado de consenso, no porque pensemos que el desarrollo científico de una disciplina ha de hacerse bajo el paraguas de algo así como un pensamiento único, sino porque la pluralidad de puntos de vista cabe dentro de un conjunto de presunciones epistemológicas compartidas. Esta base común facilitaría el diálogo y la confrontación a partir de dichos supuestos básicos, lo cual permitiría profundizar sobre temas verdaderamente importantes. Para ello, la perspectiva que aspire a la hegemonía debe mostrar su capacidad para manejar todos los problemas que atraviesan las instituciones educativas, y no sólo los de una determinada clase. Sin
125 embargo, paradójicamente, esto no se conseguirá desde un marco estrictamente disciplinario, sino abriendo las puertas a la relación con las otras ciencias sociales.
(López, 2006, p. 24).
Sin perder de vista lo fundamental pedagógico, lo que sustenta el funcionamiento de las organizaciones encargadas de impartir conocimiento es, curiosamente, otra especialización más del conocimiento: las ciencias de la administración. “La administración es un fenómeno universal en el mundo moderno. Cada organización, cada empresa, requiere toma de decisiones, coordinación de múltiples actividades, dirección de personas, evaluación del desempeño con base en objetivos previamente determinados, consecución y ubicación de recursos varios, etc…” (Chiavenato, 1996, p.14). En el sentido expuesto por este autor y en cualquier sentido expuesto por otros autores respecto a lo que es la administración, ella compete de manera directa a los rectores, es decir a los profesionales que hoy dirigen las instituciones educativas públicas en Colombia, sean estos de formación profesional docente o de cualquiera otra rama del conocimiento; siendo esto último, como ya se mencionó, nuevo en Colombia, vigente desde la expedición del estatuto referido en el párrafo anterior. Es más, según lo expresan los rectores en las entrevistas, desde que comenzaron a ingresar los profesionales de otras áreas al sistema educativo se ha venido evidenciando una especie de reforzamiento de los procesos de administración en las organizaciones educativas, toda vez que antes todos los directivos eran de formación docente y por su base formativa inclinaban la balanza siempre hacia lo académico, restándole, por desconocimiento del tema, importancia a los procesos administrativos, cosa que hoy es más equilibrada.
126 Ahora bien, también es necesario tener en cuenta que no todos los profesionales que entran por concurso a dirigir las organizaciones educativas públicas son expertos en administración, de hecho en todas las empresas del mundo se presenta el caso que bien ilustra Chiavenato:
Toda organización o empresa requiere que diferentes administradores realicen numerosas actividades administrativas dirigidas hacia áreas o problemas específicos. El profesional, sea ingeniero, economista, contador, médico, etc., necesita conocer profundamente su especialidad. Pero, cuando es promovido en su empresa a supervisor, jefe, gerente o director; a partir de ese momento debe ser administrador, debe entonces dedicarse a una serie de responsabilidades que le exigirán conocimientos y posiciones completamente nuevas y diferentes que su especialidad no le enseñó en ningún momento. (1995, p.14).
Aunque los escritos y compilaciones de Chiavenato no estuvieron enfocados en la administración de organizaciones educativas, extrapolar esta cita suya ayuda a comprender la necesidad de que los docentes que ascienden y llegan a dirigir instituciones educativas públicas deben tener conocimientos propios de las ciencias administrativas para poder obtener resultados en la gestión organizacional que soporta y viabiliza la consecución de la calidad educativa.
Pero es claro que en Colombia ha habido una mejora en el campo de lo administrativo de las instituciones educativas públicas, porque muchos de los rectores recién llegados al gremio docente si son administradores o tienen conocimiento del tema, y además el concurso de méritos
127 para acceder al cargo de rector, desde el examen aporta en esa vía porque la prueba que se aplica está diseñada para medir especialmente los conocimientos en el campo administrativo que tienen los aspirantes, y el resultado es que mayoritariamente los que se han formado como administradores y ramas afines, y aquellos que no, pero que por alguna razón tienen conocimientos sobre administración de organizaciones (no se excluyen los docentes), son los que van en ventaja en los concursos32 y por ende, los que están llegando a tomar las riendas administrativas de la educación desde las bases, afrontando los problemas, asumiendo las innumerables funciones y sus responsabilidades, y posicionándose en el reto de hacer más eficaces y eficientes las instituciones educativas públicas.