2. El método utilizado: Ver, Juzgar y Actuar
1.2.3. Acerca del Actuar
Encontramos pocas fuentes bibliográficas sobre esta última etapa del método. Al decir de J. C. Scanonne, “Este último momento metodológico no fue hasta ahora suficientemente tematizado por la teología de la pastoral popular”.110 M. Midalli referencia que tanto en su marco teórico como en su puesta en práctica este momento carece de suficiente dimensión proyectual, ya que presenta las propuestas de manera global y no tematiza suficientemente la fase estratégica, necesaria para mediar la transformación de una situación a otra.111 Es necesario considerar que:
“la mediación metodológica se da no sólo en el camino teórico de la interpretación de la realidad histórica sino también puede y debe darse en el camino práctico del actuar eficaz según el Evangelio, pues allí le cabe un lugar especial a la racionalidad hermenéutica práctica o racionalidad comunicativa”.112
Por este motivo, en la elaboración de esta sección también hemos realizado un acercamiento interdisciplinario para la elaboración de las propuestas. En nuestro caso, hemos elegido experiencias que consideramos positivas desde el marco interpretativo previo que iluminó el ver y el juzgar: Jesús solidario. El enfoque a partir del cual han sido leídas es solamente un aspecto de la vida de cada caso ya que:
110
J.C.SCANNONE,“La recepción del método de «Gaudium et Spes» en América Latina”, 43.
111
M.MIDALI, Teologia pratica, Vol. 1: Cammino storico di una reflessione fondante e scientifica, Roma, LAS, 2000, 398-400, 400.
112
“Ninguna de estas existencias teológicas vive el Evangelio en su totalidad, sino única y exclusivamente uno de sus aspectos, pero, aun a pesar de ello, en su vida se transparenta por entero el mensaje de fe. Viven el todo de forma fragmentaria, mas sin que ello suponga distorsionar ese perspectiva que apunta a la totalidad... lo cierto es que todas y cada una de estas existencias teológicas desarrolla una teología que, pese a todo lo fragmentaria que pueda ser, es exacta, porque en ese fragmento que es su vida el interlocutor se asemeja a aquello de lo que habla o de lo que da testimonio permaneciendo en silencio o demorándose”.113
El capítulo cuatro está organizado en dos partes. En la primera se realizan propuestas para una Pastoral sobre laicos. ¿Qué propuestas generales podrían surgir de una reflexión e interpretación de prácticas de laicos? ¿En qué terreno inscribiremos las líneas que se incluirán en este tercer capítulo? ¿Es posible generalizar esas experiencias concretas y que se constituyan en sugerencias para otros? Nos recuerda F. Onetto que “Los valores que están incorporados a nuestras vidas tienen siempre un nombre y un apellido, porque los hemos descubierto a través de un ser humano concreto”.114 Pero no buscamos presentarlos y asumirlos como ejemplos de algún criterio universal, ni como un ídolo que remite a sí mismo y hay que copiar, sino como modelos del valor solidaridad que lo viven de un modo personal, único, imposible de imitar, porque es el mismo valor que toma posesión de la persona de tal manera que sirven como inspiración:
“Inspirar a alguien es despertar en él un comienzo. No es darle un producto terminado para que lo reproduzca sino que es inaugurar un comienzo. El que inspira siembra direcciones, abre caminos. La inspiración muestra puertas abiertas adonde parecía que sólo existían muros cerrados”.115
En nuestra interpretación hemos focalizado en mostrar las puertas abiertas: una reflexión sobre las mediaciones que posibilitarían tanto una práctica evangelizadora laical como una teología situada a partir de dichas prácticas. Para esto hemos estado atentos a los nexos de sentido que aparecieron en dichas prácticas de manera transversal a las mismas. Estas experiencias no agregan una novedad categorial a la comprensión teológica pastoral sobre los laicos, pero subrayan algunos aspectos por sobre otros y
aparecen a veces articulados de manera novedosa, de tal manera que facilitaron y
113
M.SCHNEIDER, Teología como biografía, 28-29.
114
F.ONETTO, Con los valores, ¿Quién se anima?, 95.
115
mediaron esa evangelización en clave solidaria. Por lo tanto, en este punto, ofreceremos una sistematización de las temáticas que aparecen subrayadas como claves en dichas experiencias a la luz de nuestra propia interpretación cuyos fundamentos expondremos, en orden a proponer líneas de acción para la Pastoral sobre laicos. En la segunda parte del capítulo tres, y a partir de las reflexiones sobre el propio método teológico pastoral que se requirió para el relevamiento, interpretación y propuestas sobre las prácticas laicales, se realizan sugerencias de itinerarios teológicos viables de asumir y pertinentes de ser asumidos por una teología pastoral situada en el contexto global de transición epocal que busque adentrarse en la metodología cualitativa.
Recapitulando, hemos optado por una metodología cualitativa para acercarnos a las prácticas que realizan cristianos laicos en este escenario social y eclesial cambiante y, por lo tanto, complejo de interpretar. Nos acercamos a ellos a través de sus biografías relevadas con diversas técnicas de acercamiento al campo social. Nos situamos como teólogos insertos reconociendo el aporte vital y conceptual que realizan todos los sujetos intervinientes en este proceso. Asumimos un diálogo interdisciplinario tanto en las metodologías como en las formulaciones teóricas. Identificamos a Jesús Solidario como Modelo fundante para interpretar prácticas solidarias y las interpretamos como verdaderos signos de los tiempos, discerniendo los signos de Dios en ellas. Precisamos las categorías centrales de una auténtica solidaridad.
Los siguientes capítulos darán cuenta del recorrido realizado. El capítulo dos presentará los casos, comenzando por una breve historia de vida, continuando con la explicitación de lo que consideramos el caso prototipo y concluyendo con otros datos relevantes que surgen de las encuestas y de otras fuentes documentales. El capítulo tres ofrecerá una reflexión a partir de los ejes categoriales construidos, tanto para indicar los denominadores que observamos como comunes, como también aquellos que reconocemos como propios de cada itinerario. El cuarto capítulo desarrollará una reflexión sobre las implicancias que tiene las consideraciones precedentes tanto para la pastoral sobre laicos como para la teología pastoral local. Este itinerario nos permitirá formular una reflexión a modo de conclusión del trabajo.
2. Hemos visto estrellas que van delante nuestro y nos pusimos en camino
(cf. Mt 2, 1-2.9). Descripción de las experiencias laicales seleccionadas
de compromiso socio-político en clave solidaria.
Este capítulo está organizado en dos partes: en la primera de ellas se presentan las historias de vida de los casos relevados y en la segunda parte se ofrece un punteo de aquellos elementos convergentes y divergentes de las experiencias a partir de la lectura comparada de las mismas. Sendas partes tienen como punto de partida el material recogido en el Trabajo de Campo y han sido reelaboradas teniendo en cuenta los modelos de interpretación de entrevistas descriptos por A. Komblit, según detallamos en el capítulo uno.