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Acerca de los argumentos en la frase Silvina Lorena Palillo

Aníbal Aguilar [Parte II]

Parte I. Acerca de los argumentos en la frase SilvinaLorenaPalillo

*La habitación contiene. ?? Borges lo que escribe se relaciona con la filosofía. Lo difícil, lo hacemos rápido. Lo imposible, tardamos un poco más. [Cartel en local de computación; Zeballos y Sarmiento, Rosario]

La organización de la información en las frases que encabezan este capítulo pone en suspenso su interpretación. En este punto, podemos pensar, por un lado, que no aceptamos estructuras como “lectura la”, pero sí “la lectura” y, por otro, que la cuestión se relaciona con los elementos que “deben aparecer” en la frase. Consideremos, por caso, estructuras como “la habitación contiene”, que un hablante no produce pues viola reglas constitutivas del español1.

En esta primera parte del capítulo presentamos cuestiones relacionadas con la organi- zación de la frase tales como el orden de los elementos que en ella deben aparecer, la clase de elementos que la constituyen, algunos casos en que el orden puede alterarse y el producto de esa alteración. Para ello, centrar la atención en la información que el verbo aporta para la organización de la frase lo configura como categoría que permite estructurar una oración2.

Así, por ejemplo, con el verbo “leer”, podemos generar las siguientes estructuras: (1.) i. Ana leyó las novelas de García Márquez.

ii. Las novelas de García Márquez las leyó Ana. iii. Ana se leyó las novelas de García Márquez.

3. Por cuestiones que atañen al desarrollo temático de este capítulo, se presenta el verbo como predicado. Sin embar- go, es necesario aclarar que predican también los adjetivos y ciertas preposiciones. Por ejemplo, en Juan consideró bárbaros a losinmigrantes, considerar se predica de Juan, en tanto el adjetivo bárbaros lo hace de los inmigrantes. En Juan fue desde la casa hasta el jardín, las preposiciones desde y hasta predican procedencia y destino. 4. Rodríguez Ramalle (2005): 65.

5. En particular, se distinguen los argumentos obligatorios –propiamente argumentos– de los admitidos, denominados

adjuntos.

Si observamos el par (i.)-(ii.), en la oración (1.ii.) se destaca la información “las novelas de García Márquez” –en posición inicial– por sobre la información del agente que lleva a cabo la lectura (Ana). En (1.iii.), el pronombre “se” brinda un matiz diferente al destacar el hecho de haber leído la totalidad de novelas de García Márquez.

Si atendemos a los elementos que constituyen la oración, el verbo “leer” demanda por su propio significado léxico un agente del evento de leer y un objeto/tema sobre el que recae esa acción. Y si atendemos a los elementos y el orden en que se presentan, en (1.i.) “Ana” (el agente) tiene prominencia, en (1.ii.) “las novelas de García Márquez” (el tema/objeto). Y en (1.iii.) se realiza una delimitación del evento de ‘leer’: la presencia del pronombre “se” es la que provoca esta delimitación (‘leer’ es distinto de ‘leerse’, pues este último implica que se ha leído la totalidad de la obra). Típicamente, entonces, los verbos son predicados, esto es3:

Un predicado es todo aquel elemento léxico que denota una acción, proce- so o estado y que selecciona un conjunto o red de argumentos en función de su propio significado léxico. Por su parte, un argumento se puede definir como el participante de una acción, proceso o estado imprescindible para que este se pueda llevar a cabo4.

Los argumentos del predicado pueden realizarse en la oración como sintagmas nomi- nales (‘un libro’) y preposicionales (‘a Pedro’). Así:

(2.) i. Juan dio un libro a Pedro. arg 1 arg2 arg3

ii. Juan puso el libro sobre la mesa. arg 1 arg2 arg3

iii. Juan salió de Rosario [a las cuatro de la tarde/rápidamente/ayer/ con mucho dinero/por razones personales].

arg 1 arg2 [arg no-obligatorios]5

En (3.) estamos en presencia del predicado “vender” en tres estructuras posibles: (3.) i. Juan vende muebles.

ii. El vendedor de muebles. iii. Se venden muebles.

En (3.i.) pueden advertirse los dos participantes que selecciona el predicado, es decir, este verbo “necesita expresar” que alguien (“Juan”) vende algo (“muebles”); en (3.ii.) podemos

6. Los sufijos son aquellos morfemas –unidades mínimas portadoras de significado- que se adjuntan a la derecha de la base de la palabra. Ej: en la palabra “portazo”, el sufijo es -azo, en “vendedor”, vend- es la base y –dor el sufijo. 7. En las oraciones en voz activa, puede explicitarse el agente o instrumento que realiza la acción; en las oraciones

pasivas, el agente o instrumento puede omitirse o expresarse mediante una construcción encabezada por la prepo- sición “por”.

Voz activa: El cartero entregó la encomienda. agente

Voz pasiva: La encomienda fue entregada por el cartero. complemento agente

Asimismo, la voz pasiva también puede expresarse mediante la utilización del pronombre “se” más un verbo en tercera persona. Este uso de la voz pasiva no permite la expresión del agente: Ejemplo: Se entregó la encomienda.

Cf. capítulo 9 de este volumen para un tratamiento particular.

8. X refiere al primer argumento (“alguien”), Y refiere al segundo argumento (“algo”) y Z, al tercero (“a alguien”): “Alguien” da / pide / promete “algo” “a alguien”. Para una lectura introductoria acerca de la predicación en el marco de la semántica, cf. Bosque y Gutiérrez-Rexach (2009): 251-255.

9. Los números señalan la cantidad de argumentos obligatorios que selecciona cada verbo.

advertir que ese “alguien” está representado en el sufijo –dor de “vendedor”6, (3.iii.) es una

forma pasiva en la cual el “alguien” responsable de la venta no se manifiesta léxicamente7.

Tales formas nos permiten afirmar que el verbo selecciona los participantes, es decir, los argumentos que necesita para conformar una estructura válida. Así, algunos verbos se- leccionan tres argumentos (como dar, pedir, prometer);

(4.) i. X da Y a Z. ii. X pide Y a Z. iii. X promete Y a Z8.

Otros, dos argumentos (preparar, construir, plantar, vender): (5.) i. X prepara Y.

ii. X construye Y. iii. X planta Y.

Por último, algunos sólo seleccionan un argumento (florecer, morir, vivir). (6.) i. X floreció.

ii. X murió. iii. X vivió.

Se denomina estructura argumental (EA) a la serie de argumentos obligatorios que un predicado selecciona; más específicamente, la EA de un predicado es su semántica pro- yectada en una serie no ordenada de argumentos que se realizan de variadas formas en las estructuras oracionales. Así, la EA de los siguientes predicados se representa en la serie numérica encerrada en ángulos9:

- desarrollar = <1, 2> - existir = <1>

10. Atendemos a la idea de que un argumento lo es de un predicado; en sentido estricto, podrían denominarse argu- mento-de- pues no es el caso que los argumentos portan significado temático aislado sino que entablan determinada

relación temática con el predicado en la estructura: Así ‘un documento’ entabla relaciones temáticas específicas en Juan perdió un documento (tema) y en Juan amenazó a Pedro con un documento (instrumento). O ‘la lluvia’ en

Odio la lluvia y en La lluvia moja más a los que vuelven. [Nota de las Directoras]. 11. Rodriguez Ramalle (2005): 68.

Siguiendo este criterio semántico-relacional10, la idea es que todos los argumentos

[…] por el hecho mismo de depender de un predicado, reciben su inter- pretación semántica de este. Asimismo, todas las exigencias argumentales de un predicado deben ser satisfechas […] La conclusión es que no puede haber ni más ni menos argumentos de los exigidos por un predicado11.

Así, informalmente podemos distinguir las siguientes relaciones temáticas:

• agente es el participante que lleva a cabo una acción (Juan envió una carta a María); • experimentante es el participante que percibe o experimenta, que padece el suceso

(Juan se asusta con los truenos);

• tema u objeto, el participante afectado por el suceso, el que se altera, desplaza o sufre algún proceso (Juan envió una carta a María);

• beneficiario, el participante en cuyo beneficio se realiza el suceso (Juan envió una carta a María; Juan insultó a María; Juan la insultó);

• locación/locativo, el argumento que informa lugar del evento (Juan puso el male- tín sobre la mesa).

• instrumento, el argumento que informa la herramienta o medio con el que se rea- liza el evento (Abrió la puerta con la llave).

Veamos los casos siguientes: con el predicado “entregar”, cuya EA es entregar <1, 2, 3>, pueden generarse las siguientes estructuras (7.i) – (7.iii.) en las que están presentes los mismos argumentos: “el estudiante” que entabla la relación temática de agente con el predicado, “la nota”, que asume la de tema y “al profesor”, la de destinatario (que puede aparecer en la estructura o no).

(7.) i. El estudiante entregó la nota al profesor. ii. El estudiante entregó la nota.

iii. Al profesor le entregó la nota. Mas no es posible generar (iv.):

iv. *El estudiante entregó. Con el predicado “dar”:

(8.) i. *El profesor dio.

ii. *El profesor dio a sus alumnos. iii. El profesor dio el libro a sus alumnos.

El verbo “dar” es un verbo que selecciona tres argumentos: “alguien” (argumento 1 – agen- te) da “algo” (argumento 2 – tema) “a alguien” (argumento 3 – destinatario). Las oraciones (8.i.) y (8.ii) no son posibles, ya que el argumento 2 (el “algo”) no se ha saturado en la estructura. En cambio, (8.iii) es legítima pues los argumentos requeridos por el significado léxico del verbo están saturados.

(9.) i. Juan trabaja todos los días. ii. Juan trabaja el acero.

iii. María caminó un largo camino. iv. María caminó.

En las oraciones (9.i.) y (9.ii.) estamos en presencia del verbo “trabajar”. En (9.i.), la estruc- tura argumental sólo está constituida por un argumento (“Juan”).

- trabajar = <1>

En (9.ii.), podemos representar la EA de la siguiente manera: - trabajar = <1, 2>

el primer argumento seleccionado es “Juan” y el segundo, “el acero”. Es decir, verbos como “trabajar” admiten construcciones con un solo argumento como en (9.i.), y construcciones con dos argumentos como en (9.ii.). En el primer caso, nos encontramos con el predicado que refiere un evento habitual. En el segundo, con un predicado que selecciona el tema sobre el que recae el evento designado.

Las oraciones (9.iii.) y (9.iv.) poseen la misma EA: - caminar = <1, 2>

se trata de un predicado que admite una forma con la expresión del objeto y otra, sin ella. Esto ocurre con verbos cuyo objeto puede desprenderse del significado mismo del verbo: por ejemplo, vivir la vida; caminar un camino; escribir (el escrito).

La cuestión del orden en la frase

En esta instancia de la presentación, estamos en condiciones de producir un desplaza- miento hacia algunos aspectos constitutivos del español. El español es caracterizado como len- gua de orden sujeto-verbo-objeto (SVO). Ello implica que en el orden lineal de la frase la po- sición inicial es aquella en la que se visibiliza el argumento sujeto, y en la posición que sigue al verbo se visibiliza el argumento objeto/tema. Esta distribución secuencial constituye el orden canónico de la oración en español, cf. (10.) y (11.) más abajo. Mas este orden no es el único ad- mitido. La lengua ofrece otras posibilidades, por ejemplo, los casos de (12.) - (14.) en los que la alteración del orden canónico produce la puesta en relieve de un argumento por sobre los demás.

(10.) Orden canónico

--- verbo --- --- --- 1 2 3 4

12. Cf. nota 6 más arriba; y capítulo 9 de este volumen. (11.)

i. Juan entregará el premio al mejor escritor a Pedro durante el acto homenaje. 1 2 3 4

ii. --- entregar un libro a Pedro durante el homenaje. 1 2 3 4

iii. --- entregando un libro a Pedro durante el acto/ayer/de gusto/por chupamedias.

1 2 3 4

iv. --- ha entregado el premio al mejor escritor a Pedro durante el acto homenaje.

1 2 3 4

De la observación de (11.) pueden inferirse varias propiedades constitutivas del español: • el sujeto puede elidirse (su información se recupera por la morfología verbal): (i.)

y (iv.);

• el tiempo verbal es una información independiente del predicado: (i.) y (iv.); • la predicación es una información independiente de la forma del verbo: esto es,

sea flexionado –forma personal del verbo como en (i.) y (iv.); o una forma no- personal del verbo como en (ii.) y (iii.).

Finalmente, observemos el orden de los argumentos en los casos (12.) - (14.) y los efectos de prominencia en la información con que contribuyen a la frase.

(12.) i. Un grupo de estudiantes de la Facultad presentó un proyecto de interven- ción artística.

ii. Un proyecto de intervención artística fue presentado por un grupo de estu- diantes de la Facultad.

(12.i.) presenta un orden canónico. En (12.ii.), el objeto en la posición inicial resulta pro- minente (“un proyecto de intervención artística”) respecto del agente. Esto es, en la oración pasiva la información proporcionada por el argumento en la posición de sujeto se pone de relieve por sobre la información proporcionada por el argumento agente12.

(13.) ¿Viste a María en la fiesta?

i. - A María la vi la semana pasada. ii. - Vi a María la semana pasada. iii. - A JUANA la vi en la fiesta. iv. - Vi a Juana en la fiesta.

Podemos observar que las oraciones (13.ii.) y (13.iv.) presentan estructuras cuyos argumentos se plantean de acuerdo al orden canónico, es decir, S (en este caso, primera persona del singu- lar) – V (“vi” en ambos casos) – O (“a María” y “a Juana” respectivamente en cada oración).

13 Se coloca en mayúscula el elemento con entonación contrastiva para que se interprete una lectura focal. 14 En la Parte II a continuación se retoma el tema.

15. Alarcos Llorach (1994): 214.

En cambio, (13.i.) y (13.iii.) presentan estructuras en las cuales se destaca uno de los ar- gumentos, el ubicado en la posición inicial de la oración. Así, en (13.i.), se retoma una información ya introducida (A María), el tópico. En (13.iii.), se contrasta introduciendo una nueva información (A JUANA), el foco. En la Parte II se explicita cada uno.

(14.) i. FILOSOFÍA estudia Mariana.

ii. Al DECANO le presentaron el informe.

El elemento que está en mayúsculas es el foco13. La lectura de éste ofrece siempre una

interpretación contrastiva: en (14i.), se presupone que Mariana estudia algo y se focaliza la atención en el tema en el sentido de “Filosofía, no música, estudia Mariana”. En (14.ii.) se presupone que se ha entregado un informe a alguien y se focaliza en el beneficiario: “Al Decano, no al Director, le presentaron el informe”14.

Parte II. Acerca de las preposiciones y los argumentos en la frase