IV. CAPÍTULOS DE ANÁLISIS Y RESULTADOS
3. Dimensiones de la construcción de juventudes
3.3 Actividades de los jóvenes
A lo largo de esta sección de “dimensiones de la construcción de juventudes” hemos abordado el contexto espacial y las relaciones interpersonales, por lo que también se vuelve relevante hablar de las actividades que realizan los jóvenes y la forma en que disponen de su tiempo.
3.3.1 Quedarse en casa vs salir
Las actividades que los entrevistados realizaban en sus hogares en general están vinculadas a ciertas responsabilidades. Al consultar a los participantes de investigación, la mayoría comentó que, en el hogar, las actividades se centran en cumplir con ciertos quehaceres domésticos para posteriormente poder salir, Marcela cuenta que “hago mis cosas en la pieza y después salgo. Como que casi todos los días salgo a juntarme con la demás gente. En invierno que salimos como después del colegio, o sea un almuerzo, hacemos las cosas que tenemos que hacer y después salimos”. Esto también involucra en algunos casos el cuidado de las mascotas, Cristiano dice “yo hago todo lo que hay que hacer; por ejemplo, hacer mi cama, darle comida a mis mascotas: tengo peces, un hámster, una perrita negra; y eso”. Es importante señalar que, al referirse a las actividades dentro del hogar, prácticamente todos los participantes se refirieron actividades domésticas, más allá de pasar tiempo de calidad con sus familias o instancias de socialización. Por ende, nuevamente aparece el espacio público es un escenario diferenciador que presenta la mayor importancia para los jóvenes en términos de interacción.
Dentro de las actividades que los jóvenes describieron que realizan en sus hogares, también se encuentran actividades de ocio, tales como ver películas, jugar videojuegos, ver televisión o interactuar con sus amigos a través de algún medio digital (celular, computador o tablet). Denilson es un buen ejemplo de las actividades de recreación que realizan en el hogar, “juego play un rato, juego computador, veo películas, me tiro en mi cama a ver películas o voy a jugar a la pelota. Depende de cómo esté en tiempo porque si se van de vacaciones y me quedo con tres amigos. Cuando estoy [en la casa] no quiero hacer na’ así me meto al play o me pongo a ver tele”. Esta descripción el entrevistado comenta que prefiere realizar actividades solo en su casa y que incluso cuando su familia sale de vacaciones él prefiere quedarse.
Por otra parte, al consultar a los entrevistados sobre las actividades que realizan fuera de su hogar, el uso de la plaza y de la calle suelen ser los lugares más ocupados por los jóvenes para juntarse y realizar diferentes actividades. Al momento de esta investigación, los entrevistados mencionaron un nuevo lugar de recreación en la comuna que es el Skate Park, que según los comentarios de los
58 participantes es un escenario que resulta interesante porque permite tener una apropiación más positiva del espacio, “por ejemplo, ahí hicieron un skate park y eso como que ayuda a los jóvenes porque los distrae. No sé es que igual antes veía gente que se dedicaba a fumar y ahora los ves haciendo deportes y se ven bien”. De esta manera, se puede apreciar que un nuevo espacio de recreación posibilita un uso más saludable del tiempo de ocio.
Otra actividad que los jóvenes mencionaron con bastante frecuencia es salir con los amigos a jugar fútbol, “juntarse con los amigos, a salir a jugar a la pelota y esas cosas. Si no andan jugando la pelota andan en cicla [bicicleta+”. Nuevamente es necesario señalar que los jóvenes, en su mayoría, al salir del hogar se reúnen solo con sus amigos, pero el fútbol también integra a otros miembros de su familia de la misma edad, “la mayoría de acá de los jóvenes también juegan a la pelota. Para mí es importante y para mis amigos también. Para mi primo igual a todos nos gusta jugar a la pelota”, los amigos son principales actores dentro de las actividades que exponen los participantes.
Una particularidad que mencionan los entrevistados al referirse a sus actividades es el uso de la bicicleta, pues se observa un cambio de un elemento de recreación a un medio de transporte. Cabe señalar que algunos entrevistados comentaron que este último uso es más acotado entre los jóvenes y que muchas veces está vinculado al consumo, “hay pocos, a veces son más como para la pelota, pero en bicicleta casi no. Si andan en bicicleta, es porque van a ir a comprar cosas o droga”. Andrea, por su parte, confirma esta afirmación y la compara con su experiencia de vivir en Providencia, “acá si andan en bicicleta es para ir de un sector a otro a comprar droga o cosas así, para lo único que usan la bicicleta [se ríe]. No sé, por ejemplo, cuando vivíamos en Providencia veíamos a los jóvenes todos andando en bicicleta haciendo deporte haciendo cualquier otra cosa y eso aquí no pasa”.
Como se mencionó anteriormente, la calle muchas veces está vinculada al consumo de drogas y actividades que no son positivas, a este respecto uno de los entrevistados comenta, “salir para la calle, ahí estar con los amigos, drogarse todo el día, con suerte entran a comer a la casa, después, y salir”. En esta línea, Nicolás expone su experiencia y la que observa en otros jóvenes de la comuna, “no sé, que se puede vacilar [pasarlo bien]. Se pasa bien po con otros jóvenes. Así como a carretear, a tomar con los amigos. No sé cómo que hay muchos cabros que están como metidos en el vicio así, por ejemplo, le hacen a la coca. Igual yo creo que es fome. Porque son vicios igual son jóvenes po y después andan arrancando”. En este comentario, Nicolás en un primer momento habla de pasarlo bien junto a los amigos y carretear, pero posteriormente también habla sobre el riesgo de caer en el vicio, y los problemas que conllevan este tipo actividades para algunos jóvenes.
En general, al consultar sobre las actividades que hacen los jóvenes fuera de lugar, el comentario que lo que hacen es carretear, conversar, fumar o consumir, estar en las plazas. Por ejemplo, Cristiano al referirse a las actividades que suelen realizar otros jóvenes manifiesta que “se dedican a fumar marihuana, cigarro. Eso se ve harto en la plaza. Aquí también en la esquina. Son jóvenes, no tendría más de 18 años, entre 15 y 18”. Por su parte, Robin plantea con cierta molestia las actividades que suelen realizar sus pares, “de vez en cuando robando, drogándose, peleándose, esas cosas, ocurre harto. Casi la mayoría son por el robo y droga nada más, es como que está bien presente entre los cabros. Ellos no están ni ahí”. Según el mismo entrevistado, los jóvenes “no
59 están ni ahí”, una frase que expresa un claro desinterés por cambiar o realizar otras actividades más positivas.
El caso comparativo entre Pudahuel y Providencia que ha ido planteando Andrea a lo largo de esta entrevista permite analizar la relación que existe entre quedarse en el hogar o estar en la calle, pues al parecer va modificando las interacciones que tienen los jóvenes y además sus propios intereses, “las niñas [de Providencia] hablaban todo el día de hacer tareas, que les iba bien en el liceo. A mí no, a mí me va mal, yo no hago tareas, como que no era na que ver conmigo. Acá es normal, es cómo que la típica niñita de 15 [años] habla de niños, la de que conocí a éste. Allá de nada, de puro estudiar. Aquí hablamos de conocer más gente, allá como que no los dejan salir, lo único que conocen son las personas de ahí mismo del edificio”. De esta manera, estar en la calle y socializar no sólo refleja el dejar de ser niño, sino que también representa una búsqueda [a veces perniciosa+ de ser popular o de estar a la moda, “es que por aquí se creen grande. Lo que son así, supuestamente choros, de mi edad, se creen grande y quieren andar con auto y quieren andar con pistola. Quieren probar todas las drogas, así son como para lucirse y ser más florerito, pa estar como en la onda y en a la moda. Porque los amigo lo hacen, él quiere seguir haciendo eso, como por moda lo hacen”. De esta manera, también se observa que las actividades que los jóvenes realizan fuera de sus hogares podrían representar medios de validación entre pares, donde cobra especial relevancia estar a la moda o ser reconocido entre amigos.
Con respecto a las relaciones amorosas, al momento de las entrevistas, solo dos participantes se encontraban en una relación de pareja. Según los entrevistados, estas relaciones modifican las actividades que realizaban, dado que su tiempo libre también lo utilizan para estar en pareja solos o compartiendo con amigos, “aquí en la casa, no salgo mucho. Es que yo tengo mi polola y comparto con otra pareja que es mi mejor amigo y su polola. Compartimos los cuatro, vacilamos acá en la casa o en la casa de él. Pero cuando estoy solo con mi polola salimos al cine, a diferentes lados”.
En este apartado, hemos abordado hasta ahora las actividades que realizan en sus hogares por espacios públicos generalmente en torno a la recreación; sin embargo, las actividades laborales también son un elemento que aparece dentro de los discursos de los participantes, ya sea como una actividad central o secundaria. Los participantes que mencionaron que trabajaban afirmaron sentirse más cerca del mundo de los adultos que del de los jóvenes, “la mayoría diría que juegan al fútbol. A todos nos gusta jugar a la pelota. Yo voy al trabajo igual, ayudar a los hermanos a la mamá”. Aylen, por su parte, lo expone como su actividad principal, “yo trabajo en un supermercado por San Pablo”. Es importante señalar que esta joven vive lejos de su familia nuclear.
Tal como han expuesto diferentes entrevistados, “salir” representa una colonización del espacio público que se posiciona como un elemento diferenciador de ser niños; sin embargo, en esta actividad operan diferentes estilos, modas o formas de interactuar y de hacer uso de los espacios públicos, que abarcan una gran cantidad de actividades mayoritariamente entre pares: desde las actividades deportivas como el fútbol (actividad deportiva sobresaliente) hasta la exploración y experimentación de distintos tipos de drogas y delitos: conseguir dinero empieza a ser una necesidad para sostener parte de la “moda”.
60 3.3.2 El carrete
Dentro de las actividades que exponen los participantes, aparece el “carrete” como otro elemento diferenciador importante de ser joven, “como que su mentalidad los hace ser jóvenes y quieren andar en carretes. Como que de los 15 a los 20, 25 más o menos es como el boom de los que van a la disco y a las cosas así. Salir por aquí y andar metido con todos los amigos”. En primera instancia, los entrevistados comentan que se trata de salir a pasarlo bien, bailar y compartir con los amigos, pero también estas salidas son susceptibles de generar espacios nocivos. Así, Juan plantea que el espacio de carrete es uno de los espacios de iniciación al consumo, “porque ellos como que igual se juntan con gente mayor y cuando están en una fiesta, no sé, como que los invitan a probar y como que ahí lo meten”. Considerando esta situación, también cabe preguntarse por el acceso que tienen algunos jóvenes menores de edad a espacios que se encuentran “reservados” para adultos; en esta línea, una de las participantes plantea, por ejemplo, que las discos no están fuera del alcance de ellos a pesar de ser menores de edad, “acá en San Pablo hay discos. Ahí hay una avenida llena de disco hasta Neptuno creo. Si uno no tiene carnet y quiere entrar, los guardias te dicen que pagues dos lucas y entrai. Pero lo hacen como pa’ callao, te dicen ‘ya, a ver pásame dos lucas por debajo de la manga’ y uno pasa. Si la mayoría que van de por aquí son puros de 15 o 17 y todos pasan”. Este tipo de situaciones, por ende, llevan a cuestionar los mecanismos de fiscalización de estos lugares, pero también la falta de espacios de recreación para jóvenes menores de edad que quiera salir a bailar o divertirse en la noche.
Dada la presencia de alcohol y drogas en esta actividad, se generan diversos conflictos entre grupos de amigos y personas de distintos sectores, “hay fiestas por aquí y son igual la gente es mala. Ahora último, aquí en Pudahuel se han agarrado como nueve veces, hay balacera. La gente es mala por aquí, por eso nos cuidamos entre todos. Una vez a mi amigo le empezaron a decir cosas, y creo que se pusieron a pelear, pero los demás nos fuimos. Los que estaban diciéndonos cosas y tratando de formar pelea quedaron ahí peleando solos y nos fuimos nosotros, pa evitar problemas porque no. No es muy bueno tener problemas”.
3.3.3 El deporte
Dentro de las actividades descritas por los jóvenes, el deporte (especialmente el fútbol) suele ser un elemento bastante atractivo, que se puede desarrollar en espacios formales (como escuela de fútbol) o en espacios públicos como canchas o calles del sector, “La mayoría va directo al futbol, nadie así como que hace nada más”. Sin embargo, la mayoría de los entrevistados al referirse al deporte lo mencionaban en pasado, como una actividad que dejaron de realizar debido a diversas circunstancias; por ejemplo, problemas familiares, cambios de interés, cambios físicos o ausencia de espacios, entre otros. A este respecto, Denilson plantea “es que yo estuve en varias escuelas de fútbol, pero te piden que vayas al consultorio a confirmarte si es que eri asmático o teni alguna cosa al corazón. Siempre que tenía que hacer eso mi mamá como que me sacaba y no me llevaba más por floja”. Robin también cuenta su experiencia, “el 2012, estaba en el Arturo Prat, esa es una escuela, pero ahora no. Ahora juego con unos amigos, vamos a la cancha de Victoria, la Plaza de
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Armas, a Larraín, a jugar a la pelota ahí”, algo que destaca en la experiencia de Robin son las razones por las que decidió salir de la escuela de fútbol (a priori un espacio positivo y saludable): “me salí de la escuela porque tomaban mucho y se ponían a pelear. Los adultos se ponían pelear, entonces con mi papá decidimos salirnos de ahí”.
Denilson deja ver cómo los cambios de intereses impactan dentro del gusto o no por el fútbol, “después estuvimos como dos años sin jugar a la pelota, porque como que ya no pescan mucho el deporte, como que están más preocupados ahí de… no sé. Nosotros ahora cuando jugamos a la pelota siempre es con gente mayor, incluso siempre vamos con mi abuelo y mi tío mayor. Él es el que nos enseña”. Aquí nuevamente podemos observar que el fútbol es una actividad que reúne la familia fuera del hogar, en su mayoría a los hombres.
Nicolás muestra como el fútbol tenía un impacto positivo en sus hábitos de vida, “era puro estudio y fútbol hasta el año pasado. Yo del colegio me pasaba a entrenar, llegaba muerto acá a mi casa, entrenaba todos los días. Llegaba, me bañaba y comía y dormía y al otro día al colegio y de cómo los diez años que esa era mi vida hasta que me lesioné. Yo quería ser futbolista en la Católica y me lesione la rodilla jugando baby. Me corté los ligamentos y los tengo cortados y me echaron. No me pude operar ni nada. Ese era mi sueño de chico”. Es importante mencionar que esta lesión no sólo alejó a Nicolás del fútbol, sino que además lo llevó a experimentar actividades de consumo, “después de que yo me lesioné, yo probé la marihuana. Ahora fumo marihuana y tomo alcohol. Ahora yo mismo me dejé influenciar porque decía ‘Oh, ¿qué será, qué se sentirá?’, porque lesionado ya sabía que no podía seguir jugando y cuando yo jugaba era sano era puro fútbol y estudio. Esa era mi vida”
Considerando la importancia que tiene el fútbol para algunos jóvenes, cabe preguntarse por la disponibilidad de espacios para realizar esta actividad en la comuna. Robin expone con cierta frustración ante la pregunta, “no, casi no hay. Eso le falta la comuna, construir más canchas, separarlas, le falta más espacios verdes, una cancha así separada de básquet y de fútbol. Porque ahí en la plaza de armas no se puede jugar, casi siempre está llena de basquetbolistas entonces uno también tiene que respetar el espacio. Yo cacho que ayudaría a que los jóvenes no estén tanto en sus casas, que salgan, no estarían tan metidos en el play, también tener más amistad, los chiquillos saldrían casi siempre hacer deporte”.