Bloque 2: geometría descriptiva.
7. METODOLOGÍA DIDÁCTICA.
2.2. Adaptación de los principios metodológicos al desarrollo del curso.
El profesor iniciara la exposición de la unidad didáctica utilizando los recursos posibles y oportunos más adecuados en cada caso. Posteriormente y si esto fuera necesario, se pasará a presentar y comentar trabajos relacionados con la unidad didáctica, pasando a plantear los ejercicios o actividades relacionados con la misma, que el alumno tendrá que iniciar en el aula bajo la supervisión y atención del profesor, y el alumno posteriormente tendrá que continuar fuera del horario escolar. Observado el trabajo del alumno el profesor, si esto fuera necesario, reforzará la explicación de forma general o personalizada.
Posteriormente se procederá a la recogida de los trabajos encomendados para su corrección y evaluación por parte del profesor, siendo, si esto fuera posible y sin desatender el control de la clase, en el mismo aula y en presencia el alumno, detectando en el momento y procediendo a la corrección de los posibles fallos que hubiera podido cometer el éste en la elaboración del trabajo, sin dilatar esta circunstancia en el tiempo. Si esto no fuera posible, el profesor procederá a la corrección y evaluación fuera del aula, con la posterior notificación al alumno de los resultados.
El profesor pasara a comentar, si lo considerara oportuno, aquellos trabajos que pudieran tener mayor interés para el conocimiento de la unidad didáctica tratada. En cada unidad didáctica y atendiendo a los distintos conceptos de la misma se plantearán la cantidad y variedad de ejercicios y trabajos necesarios dentro de la disponibilidad temporal del curso, adaptándose dentro de lo posible y revisando constantemente la temporalidad inicialmente prevista en la programación y siempre con el ánimo de que lo fundamental de los objetivos previstos se lleguen a cumplir, siendo si es necesario continuar una unidad didáctica mas de lo inicialmente previsto en perjuicio de otras, para la mejor comprensión de la misma por parte del alumno. Esta circunstancia quedara reflejada en la memoria final del departamento para la posterior compensación en cursos posteriores.
plantear pruebas de evaluación (pruebas escritas, preguntas en clase, etc.) bien de una parte de la unidad didáctica, de su totalidad o de varias de ellas; y que dada la gran variedad de las mismas tendrá la formalización mas adecuada, para la evaluación de la misma por parte del profesor, y siempre incidiendo básicamente en alcanzar los contenidos mínimos y fundamentales de la programación. Estos ejercicios o pruebas de control podrán ser o no anunciadas previamente por el profesor, salvo en el caso de la prueba global de cada una de las evaluaciones en las que se desarrolla el curso que será oportunamente anunciada por el profesor ajustándose, siempre que sea posible, a las otras áreas del currículo del alumno.
3.- Evaluación.
Debemos señalar la necesidad de utilizar:
Procedimientos de evaluación inicial que permitan conocer la situación de partida, ya sea al inicio del curso o de una unidad didáctica.
Actividades de evaluación formativa y sumativa. La meta debe estar planteada en función del nivel sociocultural, familiar e intelectual del alumno, juzgando a cada uno de forma individualizada y no comparativa.
Los criterios de evaluación deben ser contemplados sin pretender que todos los alumnos adquieran los mismos niveles de aprendizaje sobre la totalidad de los contenidos.
4.- Atención a la diversidad.
Las características de los contenidos en ésta área favorecen el hecho de que se manifieste la heterogeneidad del grupo de alumnos. En este sentido, es interesante que el profesor explore y conozca la diversidad del alumnado y organice al proceso de enseñanza según las distintas demandas educativas. Ello supone llevar a cabo una reflexión en este aspecto sobre los contenidos, las estrategias didácticas y la evaluación. Estas medidas, en general, tienen un carácter ordinario y no precisan de una organización muy diferente a lo habitual, lo que no afecta a los componentes prescriptitos del currículo y consecuentemente no implica adaptaciones curriculares significativas. Se podrá plantear distintos grupos de trabajo, acelerar o desacelerar la introducción de contenidos dando prioridad o no a unos bloques de contenidos frente a otros.
5.- Relación con otras áreas.
Las áreas no son solo elementos parciales en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Para que el proceso de enseñanza y aprendizaje se efectúe de una forma interdisciplinar, es importante valorar el desarrollo de las capacidades que pueden ser comunes en las distintas áreas. Son múltiples las posibles relaciones entre la materia de dibujo técnico y el resto de las
materias de la etapa educativa, por lo que, para planificar las posibles conexiones con otras áreas, se determinan los paralelismos posibles entre ellas, atendiendo a los contenidos comunes.
Los medios de expresión y comunicación objetiva, como el dibujo geométrico y los sistemas proyectivos, propician la representación y lectura adecuada de información de carácter científico, tecnológico o los referidos al campo del diseño. Por tanto se plantea una clara relación con áreas de alto contenido científico-técnico, en cuanto a la lectura e interpretación de dibujos técnicos, correcto manejo de instrumentos y materiales de dibujo; por tanto, con la materia de Matemáticas la conexión se propone a partir de contenidos relacionados con el estudio de figuras y cuerpos geométricos, semejanza de figuras, traslaciones, giros, simetrías, así como en el cuidado y precisión en el uso de los distintos instrumentos de medida. El lenguaje es un medio esencial para cualquier experiencia de aprendizaje y formación, por lo tanto sería interesante prestar especial atención a los canales de comunicación y a sus finalidades, así como a la interacción de los distintos lenguajes, verbales y no verbales, con lo que estableceremos una clara relación con áreas que se fundamentan en estos principios como puede ser las áreas de Lengua y Ciencias Sociales.
Medidas previstas para mejorar los resultados académicos del curso anterior.
El porcentaje final de alumnos aprobados en el curso anterior fue del 100%. No se puede mejorar este porcentaje y si intentar mantenerlo.
Hay que hacer constar que dado el reducido número de alumnos que cursan la materia, cuando se habla de resultados académicos en forma de porcentaje, los números nos pueden confundir, al poder ser muy llamativas las comparaciones, ya que un alumno puede ser un 15% o un 20% del total.
También hay que tener en cuenta que la elección de la materia por el alumno no es la más adecuada en algunas ocasiones y la base, preparación o capacidad del mismo no es la mínima exigible para cursar la materia.
Los estudios de bachillerato aún no están consolidados en la localidad, y las referencias de cursos anteriores son escasas y confusas, lo que origina en el alumno de bachillerato una falta de madurez y responsabilidad frente a los estudios de la etapa, con lo que se mantiene el modelo y ritmo de trabajo de la ESO.
Por tanto, como en el curso pasado, habrá que recalcar en la forma de trabajo y aspectos generales (inquietud personal, consulta de textos distintos al que se fija como guía, madurez,…) de la nueva etapa educativa, y de una forma particular en la materia de dibujo técnico, la cual lleva una forma de estudio y trabajo distintas a las desarrolladas por el alumno durante etapas
anteriores, y de esta forma tendrán que acostumbrarse a trabajar y estudiar razonando mediante el dibujo y no a contemplar o memorizar el libro como viene ocurriendo en cursos anteriores.
Se intentará que el estudio, trabajo y resolución de ejercicios por parte del alumno sea más constante, tanto en clase como en casa, y se realice a lo largo de toda la evaluación; también se intentará que los alumnos no se limiten a escuchar de forma pasiva las reiteradas explicaciones teóricas y la resolución repetida de ejercicios por parte del profesor y trabajen y se esfuercen mas, para poder igualar los resultados del pasado curso.
Medidas previstas para mejorar los resultados de un grupo que no funcione durante el presente curso.
Ante la dificultad de prever por cual o cuales de las múltiples, imaginables o no, causas por las que podrá o no funcionar un grupo, desde el Departamento consideramos que será posible atender al problema cuando éste se detecte, y si es posible establecer las causas, analizarlas y en ese momento, y si fuera necesario, de forma conjunta o no, junto a Jefatura de Estudios, el Departamento de Orientación , el Tutor del grupo, la Junta de Evaluación, padres y todo aquel o aquellos, incluso el Servicio de Inspección, si este fuera necesario, poder acometer e intentar resolver el o los eventuales problemas, causas o motivos que originen el supuesto enunciado en este punto.
De forma general se atendería el problema siguiendo los pasos siguientes:
Detectar del problema y causas que originan los malos resultados.
Si fuera posible, se establecerían soluciones de forma individual por parte del profesor, plantearlas y esperar resultados.
Si éstas no resultaran o no fuera posible atender el caso de forma individual por parte del profesor, éste recurriría al Tutor del grupo, Jefatura de Estudios, Departamento de Orientación, Padres, etc.… y se seguiría solicitando colaboración necesaria para la resolución del problema hasta el punto y personas que fueran necesarias, evaluando las soluciones que se planteen en cada escalón del proceso, el cual podría llegar, si fuera necesario, hasta el cambio de grupo, o de centro incluso, de algún o algunos de los alumnos del grupo, o incluso la ruptura total del grupo y agrupación distinta con los otros grupos del curso, y porque no, la reducción del número de alumnos por grupo, para una mejor atención del alumnado, aunque lógicamente esto llevara a un incremento en el número de grupos de un curso y el consecuente aumento en la dotación por parte de la Administración de los profesores oportunos para un mejor desarrollo de la actividad docente.
También se podría detectar que la solución adecuada al origen del problema fuera una mejor dotación de los recursos del Departamento, tanto espacial como material, con la consiguiente asignación al mismo de todo aquello necesario para la mejora en la atención de los alumnos, por parte del centro o en su defecto de la Administración.
En cualquier caso, reiteramos, es difícil especular ante un amplio abanico de posibilidades y situaciones futuras.