• No se han encontrado resultados

Además del asesoramiento personal que recibe la gente

del barrio de Villa Hudson, la preocupación por los niños se ha convertido en una problemática que tratan de manejarla a nivel comunitario.

Para ello y dentro del marco de la Red, han puesto en funcionamiento un plan de Nación llamado Primeros Años. A través del mismo se van generando actividades para contener a los niños, pero también se organizan talleres

para padres, dedicados a temas tales como crianza, amamantamiento, y el cuidado responsable de los hijos. Las facilitadoras responsables de Primeros Años han tenido, a su vez, que tomar cursos de capacitación para desarrollar apropiadamente su tarea.

Es de destacar que, justamente por su capacidad organizativa y de gestión, la Red de Villa Hudson logró que el abastecimiento de leche, normalmente previsto por Primeros Años hasta la edad de tres, pudiera extenderse hasta los 12 años. Dentro del contexto de esta temática, la Red ha logrado también incorporar dentro de Primeros Años a varones jóvenes, quienes también se están capacitando, con la expectativa de que, al tener un nexo etario más directo, el impacto sobre los padres adolescentes pudiera ser mayor.

En relación al problema de las drogas entre los adolescentes, cuentan con algunos recursos, tales como Fazenda de la Esperanza. Se trata de un centro cerrado y se accede pagando a través de la venta de productos. Sin embargo, el acceso es difícil para las familias con escasos recursos porque el costo del ingreso es de $3000. También existe en la diócesis una Pastoral de Adicciones, con una línea de trabajo diferente de la de Fazenda, en tanto se trabaja con profesionales capacitados, además de “recurrir a la oración”.

Retomando la necesidad de creación de un CIC, desde la Red de Villa Hudson surge la propuesta de ocupar parte del predio de la plaza, ubicada en frente al comedor Rincón de Esperanza:

Por eso acá, cuando vino la Ministro de Desarrollo Social, hubo una promesa de construcción de un CIC acá, en la plaza. Que creo que todos los vecinos están dispuestos a sacrificar un espacio en la plaza, porque la idea es que el CIC incorpore el sector de juegos.

Merece destacarse que, durante el primer grupo focal, ya habían preparado una carta para ser presentada ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y la misma circulaba para la recopilación de firmas. Esta carta iba a ser llevada -y de hecho lo fue, tal como pudo comprobarse en el segundo grupo focal- por la representante de la Unidad de Gestión Local (UGL), la Sra. Raquel, quien también integra la Red de Villa Hudson. La UGL, nos explican, “es un dispositivo comunitario, generado desde el municipio para dar respuesta a las realidades comunitarias” y así mismo, los de la UGL son los que “traen las noticias que el Intendente quiere dar al barrio”.

En cuanto a las instituciones que brindan ayuda social en 11 El comedor también recibe un subsidio en alimentos secos por parte del

este momento, Cáritas Quilmes tiene dos áreas principales de trabajo: la coordinación de los centros comunitarios, comedores, jardines maternales, y el área de Cáritas parroquial, dispersas en los tres distritos, asociada al trabajo asistencial. Cuentan con 14 bancos solidarios de medicamentos.

Otro aspecto a destacar en la dinámica institucional de Cáritas Quilmes es su capacidad de trabajar y aunar esfuerzos con otras organizaciones comunitarias, confesionales y no confesionales, así como de promover y apoyar la autonomía organizativa de las mismas. Comentaron al respecto:

Nosotros en algún momento éramos 80 organizaciones comunitarias, que eran confesionales y no confesionales. Que se mezclaban con dinámicas parroquiales, digo ustedes... En otro lugar esto no se entiende, vamos a decir. […] Se hizo un proceso de autonomía, donde 24 organizaciones se independizaron…Se busca como filosofía última la consolidación de un modelo organizativo, autónomo, autogestivo, que se pare desde sus propios tiempos, es decir, donde el rol de la Cáritas es promocional en esos términos. […] Comenzaron un grupo de mujeres que muchas no terminaron el primario, ¿no? pero como había hambre, armaron una olla popular; inmediatamente después de eso empezó un apoyo escolar donde desde acá se capacitaba a la misma mamá para que haga estimulación temprana con los mismos chicos del barrio. Y ahí se fue armando un jardín, una casa del niño, que se fue estructurando ya no tanto desde lo nutricional, primero desde lo nutricional, pero que fue incorporando una dimensión más educativa. Eso significó, por ejemplo, que hoy haya muchos centros en donde la gente que hace rendiciones al Estado, maneja Excel, y no tiene secundario terminado. O sea que hay toda una capacitación en ese sentido, pero en función de lo que hacen. O sea, en función de su hacer, vamos a decir.

Además de Cáritas, otras instituciones que brindan ayuda social son otros grupos religiosos no católicos, organizaciones solidarias no religiosas y algunos grupos políticos.

3.10. RELIGIOSIDAD

Según los informantes, los vecinos de Villa Hudson

se manifiestan como bastante religiosos, mayormente profesan la religión católica, con devoción especial a la Virgen de Luján, de Caacupé y San Expedito. Les rinden culto en las capillas del barrio y en ermitas domésticas. También profesan otras religiones cristianas. En relación a cultos no cristianos, adhieren al Gauchito Gil, a San La Muerte y a figuras del rito Umbanda. En estos casos, se reúnen en días festivos en lugares cercanos al barrio y tienen, además, altares en sus casas.

Representaciones sociales

En cuanto a la percepción del tipo de familias que habitan Villa Hudson, los informantes respondieron que hay algunas “con muchas necesidades, son solidarias en cuanto a mejorar el barrio, con organización comunitaria, algunas con problemas de adicciones, narcotráfico y delincuencia. Hay un estigma de ‘barrio peligroso’”. No obstante, no ocultan el hecho de vivir ahí y pocos se mudarían si tuvieran la posibilidad de hacerlo, en virtud de que valoran el conocimiento y la ayuda entre vecinos, la cercanía con la familia, las posibilidades de progreso del barrio y la buena organización de las instituciones barriales a las que pueden recurrir.

En cuanto a las dificultades que advierten por vivir en el barrio, destacan, además de las cuestiones de infraestructura barrial, aspectos relacionadas con el consumo y la venta de drogas (paco, marihuana y cocaína en menor cantidad) y la inseguridad por delincuencia. En este sentido, sienten temor por los robos, la posibilidad de daños a sus viviendas por venganza, tiroteos y el abuso de autoridad por parte de la Policía.

Al preguntarle específicamente a una de las informantes, habitante de Villa Hudson, cómo era su barrio, contestó:

Aquí tenemos de todo, tenemos gente vulnerable y familias que de pronto tienen las necesidades (cubiertas), cobran los planes de los chicos y se lo gastan en vino y mandan a los chicos a los comedores. Tenemos de todo y para todos los gustos, bien variado. Tenemos mucha violencia de género, mucha violencia entre vecinos. Es una zona que nosotros consideraríamos roja. Yo trabajo mucho con eso, con la gente del barrio, uno llama a la Policía y la Policía ni se mete, ni viene. Ni la Policía, ni los bomberos, ni las ambulancias. En esta zona no entran. La otra vez se descompuso una chica al lado de mi casa, con trabajo de parto y llamamos al 911, a las ambulancias, a los bomberos y no vino nadie.

Villa Hudson ha sido noticia periodística en relación a los siguientes temas: “Por 28 muertes por ahogo en la tosquera, por el asesinato de un policía que hacia adicionales, por violencia juvenil y por un tornado que provocó voladuras de techos como el de la escuela N° 50”.

Problemas relevantes

· FAMILIA. CARENCIAS AFECTIVAS

Uno de los primeros temas que surgió a partir de los grupos de discusión estaba relacionado con la carencia de afecto de los padres a los hijos. En el contexto de relatar su labor como facilitadora dando la copa de leche12 tres veces por

semana en la capilla lindante con Rincón de Esperanza, Teresa comentaba:

Acá necesitan mucho. Porque los papás no los atienden bien, entonces, necesitan. Necesitan

la copa de leche, y amor.

Marta, quien, además de ser catequista de bautismo en la parroquia Nuestra Señora Desata Nudos colabora con Teresa, señalaba que a veces “los chiquitos no venían tanto por la comida”,13 sino porque sabían que iban a jugar,

que iban a estar entretenidos en un espacio de cariño y contención. Les enseñan hábitos de higiene que parecieran no haber aprendido en el hogar. Asimismo, destacaban que: “…los papás cuando cobran algo, están todo el día tomando, ahí en la calle, y los chicos andan nomás”. A raíz de las fiestas navideñas, señalaba Teresa, que muchos de los chicos la habían venido a saludar:

Eran como 20 chiquitos. Todos venían con un vasito, otros una botella, otro un tarro: ‘Vamos a brindar’ me dijeron. Entonces dije: ‘Bueno, traerán agua, leche’. Uno traía...este...Fernet. El otro traía sidra, el otro traía vino... Casi me muero. Para mí la Navidad fue horrible. […] Una chiquitita así...en bombachita... que no llega a 2 años. Y de ahí, para arriba.

Si bien el caso de la niña de 2 años es muy particular, porque se la veía “más carenciada” que el resto de los chicos, la situación les resultaba muy preocupante. Tal como afirmaba Fabio, pertenecía a una familia que vivía “en las márgenes”.14 En su descripción de los habitantes de

“las márgenes” del barrio, Marta y Teresa explicaban:

Porque ellos están acostumbrados, por ejemplo, a salir a la mañana -ahora que hace calor bien temprano-, van, juntan todo lo que hay en la calle, y lo que le da la gente... Y si no van los padres, van los chiquitos... y después (van a) las carnicerías. La carnicería les da la carne. Ellos vienen y a esa carne la venden. Esa carne la venden los chicos. Fuentes, ponen en fuentes, y salen a vender, y bueno, tienen el día...

Se trata además de familias que son muy “prolíferas”, que se sustentan, con planes gubernamentales, entre ellos la Asignación Universal por Hijo. Específicamente, respecto de esta familia de las márgenes, cuya hija de 2 años bebía, dijeron:

12 La copa de leche es mucho más que eso, se trata de una merienda reforzada con alimentos que puedan conseguir.

13 Comentaban los asistentes que los chicos, cuando no recibían comida en el comedor iban a la sociedad de fomento. Además la escuela les provee de alimentos, inclusive durante el verano.

14 La Red está en funcionamiento desde el 2010. Inicialmente se re- unían en el centro de salud de Villa Hudson, pero con el tiempo deci- dieron que las convocatorias de la Red se hicieran más cerca de lo que llaman “las márgenes”, es decir, las zonas con mayor grado de vulnera- bilidad de todo tipo.

Pero tiene plata, no es que: ‘¡Ah!, bueno, se están por morir de hambre’. Tiene madre prolífera y todos los días tiene plata, porque hacen plata. Pero para mí es la carencia de amor que ellos tienen desde chicos. Ellos no saben lo que es dar amor, porque los padres ya los criaron así, sin amor. Y yo digo, que el que no conoce el amor, no puede dar amor a sus hijos...

· EMBARAZO ADOLESCENTE

Al ahondar con los participantes sobre qué razones encontraban ellos para explicar el por qué se producían tantos embarazos entre los adolescentes, siendo que las salitas cuentan en su mayoría con clara información. Al respecto Fabio, trabajador social e integrante de la Red, sostenía que:

A veces, sin quererlo la maternidad y la paternidad, más la maternidad, (aparece) como proyecto, ¿no? Como algo que pasa a ser central, ese hijo. Más allá que le dediquen o no tiempo. Es un cambio sustancial en su vida. Que de pronto, ante la imposibilidad de proyectarse, no tienen otros (proyectos) y ante sí mismos, sienten la necesidad de cambiar algo que no está bien, consciente o inconscientemente optan. Inconscientemente, tal vez por no cuidarse; si viene un hijo, viene un hijo, es algo más.

· FAMILIA: PLANIFICACIÓN FAMILIAR

Por su parte, las mujeres concurrentes sostenían que eran los varones los que no dejaban a las mujeres “cuidarse”. En este sentido, Analía, promotora de salud, decía que era por la mentalidad machista que existe. Al respecto, Analía comentaba sobre el diálogo que mantenía con las mujeres ya fuera en planificación familiar o en el taller de madres:

Y entonces uno les habla, por ejemplo, de que ahora hay derechos, de que uno puede decidir, que uno puede decir: ‘No, yo quiero esto, yo quiero tener tantos...’ […] Las mujeres tenemos derechos y tenemos que cumplirlos. No dejemos que nos digan esto, no a la violencia, no al maltrato físico o al maltrato... tantos tipos de maltrato que tenemos. Hay que decir no, hay que decir basta. Y eso es lo que vamos siempre trabajando.

Por su parte Lila, integrante de Rincón de Esperanza, decía:

Las tienen como de esclavas. Yo he escuchado a algunas que, es como que quieren que esté la mamá ahí, en la casa, cuidando a los hijos para ellos poder tener libertad de salir. […] Sí, cuanto más hijos, más van a estar atadas y menos posibilidad de salir.

Outline

Documento similar